La mitología clásica, plagada de dioses, diosas, héroes y villanos, es un terreno abonado para increíbles y apasionantes historias que han sobrevivido miles de años y aún resuenan en la actualidad. La relación de las deidades con los humanos, sus aventuras, las historias de amor y los engaños han permitido la generación de infinitas leyendas y mitos que han pretendido explicar prácticamente todo. Dentro de este vasto panteón, destaca Hermes, uno de los dioses más populares y venerados, cuya historia y funciones son fundamentales en la comprensión del mundo helénico.
Origen y Nacimiento de Hermes
Hermes era hijo del poderoso Zeus, el padre de todos los dioses, y de la ninfa Maya, una de las Pléyades e hija del titán Atlas. Los antiguos griegos creían que había nacido en una cueva del monte Cileno, en Arcadia, aunque algunas tradiciones afirman que pudo haber nacido en el mismísimo Olimpo. La historia de Hermes es muy antigua, ya que se menciona en las tablillas lineales B de la civilización micénica, que tuvo su apogeo entre los siglos XV y XIII a.C., y han aparecido en Pilos, Tebas y Cnosos.

Carácter y Personalidad de Hermes
Desde sus primeras semanas de vida, Hermes apuntó maneras de despabilado e imaginativo. Su carácter se describe como ingenioso, diestro y astuto, resultando la viva imagen de cualquier joven atractivo, en la flor de la vida y sin problemas, muy aficionado a gastar bromas o mentir sin ser descubierto. Hermes era conocido en el panteón olímpico por su picardía y curiosidad, y por su constante búsqueda de diversión. Siendo el más joven de los olímpicos, Hermes representaba el ideal de la juventud.
Atributos y Representación Física
La representación más habitual de Hermes es la de un joven de buena apariencia, atlético e imberbe. Calzaba unas sandalias aladas (llamadas talarias) que le permitían moverse a una velocidad increíble y viajar muy rápido. A menudo llevaba un sombrero alado (el pétaso) o un gorro alado que usaban los viajeros para protegerse del sol y de la lluvia. En su mano llevaba el caduceo (kerykeion), una vara mágica con la que abría y cerraba los ojos de los mortales, y que le servía para hacer magia o hipnotizar a la gente. Los lazos blancos con los que estaba originalmente adornada su vara de heraldo fueron sustituidos posteriormente por dos serpientes enroscadas, que los griegos consideraron un símbolo de prudencia, de vida y de salud. Puede llevar una larga túnica o una piel de leopardo, y en algunas representaciones, un carnero, en alusión a su papel de patrón de los pastores, especialmente en el arte beocio y arcádico. Su asociación con el comercio queda patente en los sellos de Delos, donde lleva una bolsa. Quizá la representación más célebre de Hermes en el arte griego sea la magnífica estatua de Praxíteles (hacia el año 330 a.C.), que estuvo en el templo de Hera en Olimpia y ahora se encuentra en el museo arqueológico del lugar.

Roles y Funciones de Hermes
Los griegos le atribuían múltiples funciones, lo que lo convirtió en uno de los dioses más versátiles y venerados:
- Mensajero y Heraldo de los Dioses: Era el heraldo y ayudante de todos los dioses, especialmente de Zeus, su padre, y su "representante comercial".
- Guía de Almas (Psicopompo): Con Hades mantuvo una relación estrecha, ya que conducía las almas de los muertos al inframundo, hasta la laguna Estigia, donde el barquero Caronte las embarcaba para trasladarlas al Hades.
- Protector de Viajeros y Fronteras: Era el patrón de los viajeros, y a menudo se veían pilares de piedra (hermae) con el símbolo de un falo a lo largo de los caminos para servir de guía y ofrecer buena suerte a los que pasaban. Las hermae se colocaban sobre todo en las fronteras, para recordar su papel como mensajero entre dioses y humanidad.
- Dios del Comercio, la Riqueza y la Suerte: Símbolo de la prosperidad entre los humanos y protector de los mercaderes. También era adorado por los jugadores en su calidad de dios de la suerte y la riqueza.
- Protector de Ladrones y Mentirosos: Debido a su gran astucia y elocuencia.
- Fertilidad y Cría de Animales: Era el patrón de los pastores.
- Sueño, Lenguaje y Retórica: Famoso por sus habilidades diplomáticas, también se lo consideraba el patrón de las lenguas y la retórica. Los oradores e intérpretes lo consideraban su patrón. El estudio e interpretación de los textos lleva su nombre: hermenéutica.
- Patrón de Jóvenes y Gimnasia: Junto con Apolo y Heracles, fue patrón de los gimnasios y palestras. En la época helenística, se le asociaba a menudo con la gimnasia y era visto como el protector de los jóvenes.
- Inventor: Los griegos le atribuyeron la invención de los pesos y medidas, las matemáticas, la escritura (por eso le llamaban logios, sabio), el fuego, la lira (fabricada con el caparazón de una tortuga y los intestinos de bueyes), los dados y las zampoñas.
Mitos y Aventuras Destacadas
Hermes está implicado en muchos episodios mitológicos como heraldo y mensajero de Zeus:
El Robo del Ganado de Apolo
Cuando todavía era un bebé, Hermes demostró su carácter pícaro al robar el rebaño de 50 reses sagradas de su hermanastro Apolo en Pieria. Para lograrlo, invirtió las marcas de sus cascos agregándoles zapatos de corteza para que fuera más difícil seguir las huellas. Escondió el resto del ganado en una cueva, pero fue descubierto por unos sátiros. Tras una audiencia ante Zeus y los dioses del Olimpo, Hermes no solo evitó un castigo seguro regalando la lira a su hermanastro Apolo, sino que se granjeó su amistad eterna. A Hermes se le permitió conservar el rebaño (que ahora era de 48, pues ya había sacrificado a dos reses).
La Liberación de Ío
Quizás uno de sus mitos más conocidos es cuando mató al monstruo de cien ojos, Argos Panoptes, por orden de Zeus para liberar a Ío. Hera, recelosa de la relación de Zeus con Ío, la había transformado en una ternera y la puso bajo la vigilancia del gigante Argos. Hermes, disfrazado de pastor, logró adormecer al gigante con música y cuentos, y cuando cerró todos sus ojos, aprovechó para matarlo.
Ayuda en el Inframundo
Con Hades, Hermes mantuvo una relación estrecha. Le ayudó a raptar a Perséfone, y se encargó de acompañarla en sus viajes entre el inframundo y el Olimpo. Como recompensa, Hades le regaló un casco mágico que le hacía invisible. Uno de sus papeles regulares más famosos era el de llevar las almas al río Estigia en el inframundo, donde el barquero Caronte las llevaba al Hades.
Participación en la Guerra de Troya
Hermes aparece en la Guerra de Troya del período micénico, tal y como lo cuenta Homero en la Ilíada. Aunque en un largo pasaje actúa como consejero y guía del rey troyano Príamo en su intento de reclamar el cuerpo de su hijo caído, Héctor, Hermes en realidad apoyó a los aqueos. Homero describe al dios como "Hermes el guía, asesino de Argos" y "Hermes el bondadoso". Hermes ayuda especialmente a Odiseo en su largo viaje de regreso a Ítaca (como se cuenta en la Odisea de Homero), por ejemplo, dándole un antídoto contra los hechizos de Circe.
Relaciones y Descendencia
Hermes fue un verdadero "don Juan del Olimpo", engendrando numerosos hijos. En la mitología, era el padre del dios pastor Pan y de Eudoros (con Polimele), uno de los líderes de los mirmidones, aunque el dios no tenía esposa en ningún mito griego. También fue padre de Hermafrodito, llamado así por ser hijo de él y de Afrodita. Anfión se convirtió en un gran cantante y músico después de que Hermes, de quien era amante, le enseñara a tocar y le regalara una lira de oro. Algunos dicen que el héroe Perseo recibió los tesoros divinos (sandalias, zurrón y el yelmo de Hades para matar a la gorgona Medusa) de manos de Hermes. Polideuces (Pólux), uno de los Dioscuros, recibió como prenda de amor un hermoso caballo tesalio.
Culto y Festivales
Hermes fue honrado en casi toda la Grecia antigua, pero especialmente en el Peloponeso, en el monte Cileno, y en ciudades-estado como Megalópolis, Corinto y Argos. Atenas tenía uno de los cultos más antiguos al dios, donde se celebraba anualmente el festival Hermaia para jóvenes. Delos, Tanagra y las Cícladas eran otros lugares donde Hermes era especialmente popular. Además, el dios tenía un destacado santuario en Creta, en Kato Symi, donde los jóvenes que estaban a punto de convertirse en ciudadanos de pleno derecho participaban en un rito de dos meses de duración en el que pasaban el tiempo cultivando relaciones homosexuales con hombres mayores en las montañas de la zona. Otro festival de Hermaia en Creta permitía a los esclavos tomar temporalmente el papel de sus amos.
Equivalencias en Otras Mitologías
La figura de Hermes fue tan influyente que encontró paralelismos en otras culturas:
- Mercurio (Mitología Romana): Es la principal equivalencia de Hermes. Aunque en un principio no tenía los mismos atributos exactos que Hermes, con el tiempo adoptó sus características, como las sandalias y el sombrero alados, y el caduceo. Igual que Hermes, Mercurio era un mensajero de los dioses, un dios del comercio (especialmente de cereal), de la abundancia y del éxito en los negocios, y también acompañaba a las almas de los fallecidos al más allá. Mercurio solía ir acompañado de un gallo que anunciaba el nuevo día, de una cabra o un cordero que simbolizaban la fertilidad y de una tortuga en alusión a la legendaria invención de la lira.
- Hermóðr (Mitología Nórdica): Un dios muy semejante a Hermes en la mitología nórdica es Hermóðr, el mensajero de los dioses e hijo de Odín y Frigg. Fue enviado por los Æsir (los principales dioses del panteón nórdico) a Helheim (el reino de la muerte) para intentar que su reina, Hela, devolviera a Baldr (el dios de la paz) a Asgard (el Olimpo nórdico). Su nombre significa "ardiente en el combate", y llegó hasta las mismísimas puertas del infierno a lomos de Sleipnir, el caballo de Odín.
- Thot (Mitología Egipcia): La larga presencia helenística en Alejandría identificó al dios egipcio Thot con Hermes. Ambos dioses fueron adorados como la misma divinidad en el templo de Thot situado en la ciudad egipcia de Khemenu, a la que los griegos llamaron Hermópolis, la ciudad de Hermes. En este ambiente de sincretismo religioso surgió la figura de Hermes Trismegisto, "el tres veces grande", un personaje al cual se atribuía el origen de todo conocimiento y la autoría de la Hermética (una colección de textos que abarca diversas disciplinas).
