Introducción al Cordón Umbilical
El cordón umbilical es una estructura vital que conecta la placenta con el bebé durante el embarazo, facilitando el suministro de oxígeno y nutrientes esenciales al feto, y retirando los productos de desecho de vuelta a la placenta.
Esta estructura tubular, helicoidal y flexible, se extiende desde la placenta hasta el futuro ombligo del bebé. Su formación se inicia alrededor de las 4-5 semanas de gestación y, aunque su longitud puede variar considerablemente, suele medir entre 50 y 65 cm.
Para realizar sus funciones esenciales, el cordón umbilical consta de tres vasos sanguíneos:
- Vena umbilical: Es una y se encarga del transporte de oxígeno y nutrientes en sentido placenta-feto.
- Arterias umbilicales: Son dos y tienen la función de retirar las sustancias de desecho en sentido feto-placenta.
Estos vasos se encuentran rodeados por la sustancia conocida como gelatina de Wharton y el amnios como capa envolvente, que los recubre y protege.
Pese a su crucial función, el cordón umbilical puede verse afectado por múltiples patologías y anomalías. Algunas de estas condiciones pueden implicar riesgos de hemorragia o un compromiso grave para el feto y el recién nacido.

Hematoma del Cordón Umbilical
El hematoma del cordón umbilical es una entidad poco frecuente, caracterizada por una acumulación de sangre dentro de las estructuras del cordón.
Generalmente se sitúa en la región más proximal, adyacente a la piel. Puede presentarse de forma espontánea o ser consecuencia de traumatismos.
Caso Clínico Representativo
Se presenta el caso de un neonato sin antecedentes perinatales de interés que, a los minutos de nacimiento, desarrolló una tumoración espontánea e indolora en el tercio proximal del cordón umbilical. Esta lesión medía 2 x 3 x 2 cm, presentaba una coloración violácea y consistencia blanda, siendo compatible clínica y ecográficamente con un hematoma del cordón umbilical.
Tras el diagnóstico, se indicó doble pinzamiento umbilical para delimitar la lesión, después de descartar complicaciones asociadas. El caso presentó una evolución favorable con trombosis del hematoma, sin sangrado activo y con disminución progresiva de su tamaño.
¿POR QUÉ TENEMOS OMBLIGO? ¿PARA QUÉ SIRVE? | Vídeos Educativos para Niños
Diagnóstico y Gestión
En aquellos casos donde se realiza un diagnóstico prenatal de hematoma del cordón, es vital un seguimiento estrecho mediante ecografía Doppler con el fin de evitar lesiones hipóxicas irreversibles o muerte fetal intraútero. Estas complicaciones pueden ser secundarias a la compresión de los vasos umbilicales o a la rotura del hematoma hacia la cavidad amniótica.
Anomalías del Cordón Umbilical con Riesgo de Hemorragia o Compromiso Fetal Severo
Además de los hematomas, existen otras anomalías del cordón umbilical que conllevan riesgos significativos para el bebé, incluyendo el riesgo directo de hemorragia o de un compromiso grave del flujo sanguíneo.
Vasa Previa
La vasa previa sucede cuando uno o más vasos sanguíneos del cordón umbilical o de la placenta cruzan el cuello uterino. Estos vasos sanguíneos no están protegidos por el cordón umbilical o por la placenta, lo que los hace vulnerables a desgarrarse durante el parto.
El desgarro de estos vasos puede causar una hemorragia que pone en peligro la vida del bebé. Los vasos sanguíneos desgarrados pueden provocar la muerte en al menos la mitad de los bebés con vasa previa. La mujer puede experimentar un sangrado sin dolor tras la rotura de membranas.
Esta condición no es común, ocurriendo en aproximadamente 1 de cada 2,000 a 3,000 nacimientos. Los factores de riesgo incluyen la inserción velamentosa del cordón umbilical y problemas de placenta como la placenta previa.
Diagnóstico y Tratamiento
Su profesional de la salud puede descubrir la vasa previa mediante un ultrasonido o al hacerle un examen pélvico durante su embarazo.
Dada su importancia, la embarazada con vasa previa acudirá a revisiones frecuentes para monitorizar la frecuencia cardíaca fetal. Incluso, la mujer puede ser hospitalizada en la etapa final del embarazo para una vigilancia más exhaustiva del bebé.
El tratamiento habitual incluye la administración de corticosteroides para acelerar la maduración pulmonar fetal y la programación de una cesárea alrededor de la semana 35 de gestación, o antes si existe algún riesgo que lo justifique.

Nudos Verdaderos en el Cordón Umbilical
Los nudos en el cordón umbilical pueden formarse a principios del embarazo cuando el feto pasa a través de un bucle del cordón. Suceden con más frecuencia cuando el cordón umbilical es demasiado largo y en embarazos con gemelos idénticos, que comparten el mismo saco amniótico, facilitando el enredo de los cordones.
El principal problema surge si el nudo es apretado y se tensa, lo que puede dificultar o impedir el flujo sanguíneo y, por tanto, el aporte de oxígeno al bebé. Esto está relacionado con el riesgo de pérdida del bienestar fetal, aborto espontáneo o el nacimiento sin vida.
Diagnóstico y Manejo
Su profesional de la salud busca los nudos en el cordón umbilical cuando le hace un ultrasonido, especialmente con Doppler color y si hay algún factor de riesgo como polihidramnios (volumen aumentado de líquido amniótico). No obstante, en ocasiones, el nudo o nudos en el cordón umbilical no se descubren hasta el momento del parto.
Se controlará la frecuencia cardíaca fetal. Si se detecta una alteración, puede ser necesaria una cesárea de urgencia, para que esta falta de flujo sanguíneo no dañe al bebé.
Prolapso del Cordón Umbilical
El prolapso del cordón umbilical se produce cuando el cordón se desliza dentro de la vagina (canal de parto) antes de que nazca su bebé durante el parto y el nacimiento. Esta situación puede provocar que el cordón quede aplastado cuando salga el cuerpo del bebé, comprometiendo gravemente el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno al feto.
Esta complicación puede estar presente en 1-6 de cada 1000 partos, siendo más común en bebés prematuros, con bajo peso al nacer, presentación de nalgas, si el profesional rompe las membranas para provocar o acelerar el parto, o si usted tiene demasiado líquido amniótico.
La limitación del aporte de sangre con oxígeno y nutrientes al bebé puede provocar una disminución en su frecuencia cardíaca y causar graves complicaciones, como daño cerebral, e incluso puede ser mortal.
Diagnóstico y Tratamiento
Si se le rompe la fuente y siente algo en la vagina, es crucial ir al hospital de inmediato. Su profesional de la salud puede ver si hay prolapso del cordón umbilical chequeando la frecuencia cardíaca de su bebé y haciéndole un examen pélvico a usted.
Es posible que el profesional pueda aliviar la presión sobre el cordón umbilical moviendo al bebé. Sin embargo, si el cordón está aplastado, lo más habitual es que necesite una cesárea de emergencia en vez de un parto vaginal.
Cuidado del Muñón Umbilical y Sangrado Post-Nacimiento
Cuando el bebé nace, se corta el cordón umbilical y queda un muñón. El muñón debe secarse y caer de manera natural, generalmente cuando el bebé tiene de 5 a 15 días de edad.
Cuidados Generales del Muñón
- Mantenga el muñón limpio solamente con gasas y agua.
- Bañe también el resto de su bebé con esponja. No lo ponga en una tina con agua hasta que el muñón haya caído.
- Deje que el cordón se caiga de manera natural. No trate de halarlo, ni siquiera si solo pende de un hilo.

Identificación de Sangrado Anormal o Infección
Es común que el muñón del cordón umbilical cambie de color antes de desprenderse. También es normal ver un poco de sangre cerca del muñón. Por ejemplo, puede producirse una pequeña cantidad de sangrado si el muñón se engancha con algo o si el pañal roza con el muñón. Además, al igual que una costra, es posible que el muñón sangre un poco cuando se desprende.
Sin embargo, es fundamental estar atento a los signos que indican una posible complicación, como una infección o un sangrado excesivo, ya que las infecciones pueden diseminarse con rapidez.
Cuándo Contactar al Profesional de Atención Médica de su Bebé
Debe llamar inmediatamente al profesional de atención médica de su bebé si ocurre lo siguiente:
- El sangrado del muñón empeora, o sigue observando unas gotas de sangre después de tres días.
- El área umbilical exuda un líquido espeso, en especial si es amarillo. Esto se conoce como pus.
- El área se enrojece o se mancha de rojo. Este síntoma de infección puede ser difícil de detectar en la piel oscura; por lo tanto, palpe la piel, ya que la piel infectada suele estar más caliente.
- El área está sensible, hinchada o tiene un olor fétido.
- El bebé presenta alimentación deficiente, fiebre de 100.4°F (38°C) o superior, letargo, tono muscular deficiente y flácido. Estos podrían ser síntomas de una infección del cordón umbilical que requiere tratamiento inmediato para detener su diseminación.
- Si el muñón del cordón se hala demasiado pronto, se podría iniciar un sangrado activo, lo cual significa que cada vez que se limpia una gota de sangre, aparece otra. Si el muñón del cordón sigue sangrando, comuníquese con el proveedor de su bebé de inmediato.
- Si el muñón del bebé no se ha desprendido después de tres o cuatro semanas (y más probablemente mucho antes). Puede haber un problema con la anatomía o el sistema inmunitario del bebé.
Granuloma Umbilical
Algunas veces, en lugar de secarse por completo, el cordón formará tejido cicatricial rosado, llamado granuloma. Este granuloma drena un líquido amarillento y claro. Esto con frecuencia desaparece en alrededor de una semana. Si no lo hace, comuníquese con el proveedor de su bebé.
Otras Anomalías del Cordón Umbilical
Existen diversas anomalías del cordón umbilical que, si bien no siempre implican un riesgo directo de hemorragia, pueden causar complicaciones importantes para el desarrollo y bienestar del bebé.
Cordón Umbilical Nucal (Vuelta del Cordón)
El cordón nucal es un cordón umbilical que está enrollado alrededor del cuello del bebé, dando una o más vueltas. Se puede producir en uno de cada cuatro o cinco nacimientos, aproximadamente, por lo que es una situación frecuente.
Aunque puede detectarse en una ecografía durante el embarazo, esta situación no tiene por qué llevar a complicaciones. Incluso, el cordón umbilical podría desenrollarse por sí solo por los movimientos y giros del bebé.
Los bebés con cordón nucal suelen nacer sanos, pero a veces les afecta la frecuencia cardíaca. Si el bebé muestra una frecuencia cardíaca anormal durante el parto, se realizará una cesárea.
Cordón Umbilical Corto
Se considera que el cordón umbilical es corto cuando mide menos de 35 cm, lo que sucede en un 6% de los casos. Un cordón umbilical corto podría afectar al desarrollo del bebé, dándole menos libertad para moverse dentro del útero, y puede estar relacionado con malformaciones fetales. No obstante, también puede producir otras complicaciones obstétricas como el desprendimiento de placenta.
El cordón umbilical es difícil de medir en una ecografía, pero, en caso de detectarse durante el embarazo, es posible que la mujer tenga que ir a revisiones de manera más frecuente. Del mismo modo, si se produce alguna complicación, lo más habitual es que el bebé deba nacer mediante una cesárea de emergencia.
Arteria Umbilical Única
La arteria umbilical única sucede cuando falta una arteria en el cordón umbilical, presentando una vena y solo una arteria. Esto ocurre en alrededor de 1 de cada 100 embarazos únicos (1%) y en alrededor de 5 de cada 100 embarazos múltiples (5%).
Alrededor de 2 de cada 10 bebés (20%) con una arteria umbilical única tienen problemas de salud, incluyendo problemas de corazón, riñones o digestión, y condiciones genéticas. Si el especialista detecta esta anomalía en una ecografía de control, es posible que se soliciten pruebas adicionales como la amniocentesis o un ecocardiograma.
Además, la arteria umbilical única estaría relacionada con el bajo peso al nacer y el parto prematuro, por lo que las revisiones pueden ser más frecuentes.
Quistes en el Cordón Umbilical
Los quistes son sacos de líquido que se forman en el cordón umbilical. No son comunes, afectando a menos de 1 de cada 100 embarazos (menos del 1%), y son más probables de ser descubiertos en el primer trimestre mediante ultrasonido.
Existen dos tipos principales:
- Quistes verdaderos: Contienen líquido del embrión original que se convirtió en su bebé.
- Seudoquistes (también llamados quistes falsos): Son más comunes que los quistes verdaderos. Se los encuentra en cualquier parte del cordón umbilical y el líquido que contienen proviene de la gelatina de Wharton.
Si su profesional encuentra un quiste en el cordón durante un ultrasonido, puede recomendarle otras pruebas como una amniocentesis, un ultrasonido detallado, y pruebas genéticas para ver si hay defectos de nacimiento.
tags: #hemorragia #del #cordon #umbilical