La Gonadotropina Coriónica Humana (hCG), también conocida por sus siglas en inglés hCG o, coloquialmente, como "la beta" o "la hormona del embarazo", es una glucoproteína con un papel fundamental en la reproducción humana. En los últimos años, los avances en las Técnicas de Reproducción Asistida han destacado su importancia, no solo en la confirmación de la gestación, sino también en la inducción y el soporte de la ovulación, siendo crucial para el éxito de los tratamientos de fertilidad.
¿Qué es la Hormona hCG?
La hCG es una hormona sintetizada en las células del trofoblasto embrionario, específicamente por el sincitiotrofoblasto, el tejido que posteriormente dará lugar a la placenta. Su estructura está formada por dos cadenas distintas: una alfa (α) y otra beta (β).
- La cadena beta es exclusiva de la hormona hCG, lo que la convierte en el marcador específico detectado en las pruebas de embarazo.
- La subunidad alfa es idéntica a la subunidad alfa de otras hormonas como la luteinizante (LH), la foliculoestimulante (FSH) y la hormona estimulante de la tiroides (TSH).
La detección de esta hormona en la sangre o la orina es una de las primeras señales embrionarias que precede a la implantación del embrión en el endometrio.
¿Cuál es la función de la hormona hCG?
Funciones de la Hormona hCG en el Embarazo
La hCG desempeña un papel vital al comienzo del embarazo, siendo uno de los primeros indicadores biológicos de la concepción. Después de la fecundación, el embrión en desarrollo produce hCG, que se libera en el torrente sanguíneo y la orina de la madre.
Indicador de Embarazo
Los niveles de hormona hCG en la sangre y la orina son ampliamente utilizados como marcadores para confirmar el embarazo. La presencia de esta hormona, al ser producida por el embrión, confirma la gestación.
- Los métodos de laboratorio más sensibles pueden detectar la hCG en la sangre alrededor de ocho días después del día estimado de concepción.
- Los tests de embarazo de uso doméstico pueden detectarla unos días después en la orina, en función de su sensibilidad, generalmente desde el día en que debería iniciarse el periodo.
- La hCG comienza a aparecer en pequeñas cantidades en la orina alrededor de 7 a 9 días después de la ovulación.
Estimulación de la Producción de Progesterona
Durante el embarazo, la hormona hCG estimula la producción de progesterona por el cuerpo lúteo en el ovario. Después de la ovulación, los restos del folículo ovárico forman el cuerpo lúteo, que secreta progesterona. Si se produce un embarazo, la hormona hCG tiene como objetivo favorecer la funcionalidad de este cuerpo lúteo y es que, la hCG producida por el propio embrión, es un indicativo para que mantenga la secreción de progesterona hasta que la placenta se pueda ocupar de esta labor. La hCG, junto con hormonas como la progesterona y el estrógeno, también ayuda a mantener el endometrio.
Desarrollo Fetal Temprano e Inmunotolerancia
Además de su papel en la confirmación del embarazo, la hCG también desempeña un papel crucial en el desarrollo fetal temprano. Podría intervenir en el desarrollo de la inmunotolerancia materna y, por tanto, impedir el rechazo inmunológico del embrión por parte de la madre durante el primer periodo de la gestación. También estimula la glándula tiroidea y favorece la implantación del blastocisto, que posteriormente se convertirá en el feto.
Niveles de hCG y su Significado
Durante las primeras semanas de gestación, los niveles de hCG aumentan rápidamente y luego disminuyen gradualmente a medida que avanza el embarazo. Los niveles de hCG aumentan rápida y exponencialmente, suelen duplicarse cada 2 días en las primeras semanas antes de alcanzar un nivel estable (meseta) alrededor de la décima semana, para luego disminuir lentamente. El nivel típico de hCG en torno a las cuatro semanas de embarazo es de alrededor de 140 mIU/ml.
- Niveles elevados: Pueden indicar la presencia de gemelos o embarazos múltiples, y en algunos casos, pueden asociarse con náuseas matutinas más fuertes. También pueden ser un marcador tumoral en ciertos tipos de cáncer, como el testicular y el coriocarcinoma.
- Niveles alterados: Pueden ser significativos de alteraciones genéticas en el feto, como el síndrome de Down, y se evalúan en la prueba del triple screening en el primer trimestre.
- Disminución o incremento lento: Una disminución de hCG o un incremento a un ritmo reducido al cabo de 48 horas pueden ser un signo de embarazo ectópico o de aborto espontáneo.
Uso de hCG en Tratamientos de Reproducción Asistida
Como la subunidad alfa de la hCG es idéntica a la de la LH y tienen cierta similitud biológica, la hCG también se utiliza como fármaco para inducir la ovulación en los tratamientos de reproducción asistida.

Inducción de la Ovulación y Maduración Folicular
La hormona hCG se emplea para desencadenar la maduración final de los folículos y la ovulación. La administración exógena de hCG "simula" el pico de LH preovulatorio que ocurre durante un ciclo menstrual normal. De este modo, la hCG inicia una cascada de reacciones que produce los siguientes efectos en la mujer:
- Maduración final de los folículos y degradación de la pared folicular.
- Expulsión del óvulo, es decir, la ovulación.
- Formación del cuerpo lúteo.
La hCG induce la ovulación alrededor de 36-40 horas después de su administración. Por tanto, en los tratamientos de fecundación in vitro (FIV) la punción ovárica se debe realizar antes de que se cumpla este tiempo para captar los ovocitos maduros antes de que sean liberados a la trompa de Falopio.
Fármacos que Contienen hCG
Existen dos formas de obtención de esta hormona para emplearla como tratamiento hormonal:
- hCG urinaria o u-hCG: Obtenida a partir de la orina de mujeres gestantes y altamente purificada.
- hCG recombinante o r-hCG: Obtenida por técnicas de ingeniería genética.
Actualmente, el fármaco de hCG más común es el Ovitrelle, que contiene hCG recombinante. Duplicar la dosis de la hormona HCG para inducir la ovulación mejora los resultados de la fecundación in vitro (FIV), según estudios granadinos y daneses, relacionados con el aumento del número de óvulos disponibles para la FIV.
Indicaciones para la Administración de hCG
El uso de esta hormona está indicado en mujeres que se someten a técnicas de reproducción asistida, ya que se utiliza para planificar y controlar cuándo se produce la liberación de los óvulos por parte del ovario. No obstante, la administración de esta hormona también puede ayudar a mujeres que presentan problemas para ovular, como oligoovulación o anovulación.
Es fundamental destacar que la administración de hCG debe realizarse bajo la supervisión de un especialista en reproducción asistida, siguiendo todas las pautas establecidas. El procedimiento es sencillo, indoloro y sin efectos secundarios, realizándose de dos a cuatro días antes de la fecha programada de la transferencia, de manera ambulatoria, con un catéter muy similar al que se empleará posteriormente con los embriones.
Ventajas y Desventajas del Empleo de hCG
Ventajas
La principal ventaja de los fármacos con hCG es que esta hormona favorece la ovulación y, además, permite saber con exactitud el momento en el que esta se va a producir. Una vez transcurridas entre 36 y 40 horas desde la administración de la hCG, el óvulo será liberado. Esto es sumamente importante en reproducción asistida, porque a partir de la inyección de hCG se programa el resto del tratamiento, ya sea la punción folicular o la inseminación. Además, esta hormona sirve de soporte para la fase lútea, manteniendo la funcionalidad del cuerpo lúteo para la secreción de progesterona.
Desventajas y Efectos Secundarios
El principal inconveniente del uso de hormona hCG en reproducción asistida es el riesgo de padecer el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). La hCG tiene un efecto vasodilatador y puede provocar problemas graves de extravasación de líquidos si no se controla. En situaciones de elevada concentración de estrógenos antes de la punción ovárica, los embriones obtenidos se congelan y se transfieren en otro ciclo, lo que se conoce como transferencia en diferido, para evitar los riesgos de conseguir el embarazo con SHO.
Como cualquier otro medicamento, la inyección de hCG también puede provocar algunas reacciones adversas:
- Dolor de cabeza.
- Dolor e hinchazón en el abdomen.
- Náuseas o, incluso, vómitos y diarrea.
- Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).
- Dolor, hinchazón o irritación en el lugar de la inyección.
- Reacciones alérgicas, que se pueden manifestar con síntomas como erupción, lengua o boca hinchadas o dificultad para respirar.
- Problemas graves de coagulación sanguínea.
Si la paciente se encuentra en alguna de estas situaciones, es crucial consultar con un especialista lo antes posible.
Gonadotropinas: FSH, LH y hCG
La regulación de los procesos reproductivos se lleva a cabo gracias a la presencia de unas hormonas llamadas gonadotropinas. Estas hormonas, presentes tanto en el hombre como en la mujer, ejercen su función sobre las gónadas (ovarios y testículos), regulando su correcto funcionamiento. Las gonadotropinas, como la FSH y LH, se generan en la hipófisis en respuesta a la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). No difieren mucho entre sí; FSH, LH y hCG están formadas por dos subunidades llamadas alfa y beta.
Hormona Foliculoestimulante (FSH)
La FSH tiene un papel fundamental en la primera parte del ciclo menstrual femenino, estimulando el crecimiento de los folículos ováricos y el desarrollo folicular múltiple. En los hombres, regula la espermatogénesis.
Hormona Luteinizante (LH)
La LH cobra importancia en la segunda parte del ciclo menstrual, siendo la responsable directa de la ovulación y de la maduración de los ovocitos. Además, prepara al endometrio para una futura implantación. La similitud entre la LH y la hCG permite utilizar hCG exógena para inducir un pico de LH activando así la cascada de reacciones que inducen dicha maduración.
Gonadotropina Coriónica Humana (hCG)
La hCG, producida por el embrión, solo está presente en las mujeres embarazadas, lo que la convierte en la hormona clave para las pruebas de embarazo. En tratamientos de fertilidad, se inyecta para inducir la maduración final de los óvulos y desencadenar la ovulación, que tiene lugar aproximadamente 36 horas después de su administración. La hCG también permite el soporte de la fase lútea, encargándose del mantenimiento del cuerpo lúteo y, gracias a esto, se mantiene la producción de progesterona.