La reproducción no planificada de gatas es una preocupación frecuente y un tema complejo. En ocasiones, los propietarios se encuentran con una gata en estado de gestación sin que haya sido su elección, lo que a menudo contribuye al problema de la sobrepoblación felina. Cada año, un número elevadísimo de gatos son maltratados, asesinados o abandonados, por lo que es fundamental abordar la prevención de camadas no deseadas y conocer las opciones disponibles para la interrupción de la gestación.

Contexto de la Gestación No Deseada en Gatas
Las gatas son poliéstricas estacionales, lo que significa que en los meses con más luz solar se encuentran prácticamente siempre en celo. Los síntomas del celo incluyen maullidos agudos, mostrando sus genitales, un comportamiento más cariñoso, frotándose contra personas y objetos, e intentos de escaparse. Estos síntomas se repiten durante aproximadamente una semana cada quince días. En este período, la gata atraerá a los machos y, con alta probabilidad, se producirá la monta, que desencadena la ovulación inducida de la hembra y una gestación de 3-5 gatitos que nacerán en unos dos meses.
Si se ha presenciado la monta, lo más recomendable es visitar al veterinario para realizar una ecografía y confirmar el embarazo lo antes posible. Cuanto antes se identifique la gestación, menores serán los riesgos y mayores las probabilidades de poder interrumpirla de forma segura.
Opciones Ante una Gestación No Deseada
Ante una gata en estado de gestación no planificada, los propietarios tienen dos opciones principales:
1. Continuar con la Gestación
Esta decisión implica realizar un seguimiento veterinario a la gata, ofrecerle cuidados y atención durante el parto y posparto, y, sobre todo, buscar hogares responsables para los gatitos. Es importante tener en cuenta que, aproximadamente en unos cinco meses, estos pequeños también serán fértiles, perpetuando el problema de la sobrepoblación si no se toman medidas.
2. Interrumpir la Gestación
Es posible no seguir adelante con una camada no deseada, siempre y cuando la interrupción sea realizada por un veterinario. Si esta es la decisión, el enfoque variará según la fase de la gestación:
- Gestación en fases iniciales: Durante las primeras semanas, es posible que no se noten cambios en la gata. Si se ha visto la monta, el veterinario podrá valorar la situación y prescribir fármacos que provocarían la reabsorción de los embriones o su expulsión.
- Últimas semanas de la gestación: Si se detecta la gestación en una fase avanzada (barriga grande), los fármacos abortivos pueden emplearse aproximadamente hasta unas tres semanas antes de la fecha probable del parto. Sin embargo, cuanto más tiempo de gestación haya transcurrido, más grandes serán los fetos y más complicada su expulsión.

Métodos para la Interrupción de la Gestación (Fármacos Abortivos)
La interrupción de la gestación en la gata suele ser un motivo de consulta frecuente en la clínica reproductiva. Los métodos disponibles incluyen el uso de diversos fármacos, siempre bajo supervisión veterinaria.
Antiprogestágenos: Aglepristona
La aglepristona (conocida comercialmente como Alizin) es un fármaco abortivo seguro y eficaz. Este esteroide es un bloqueador o un antagonista selectivo de los receptores de la progesterona, hormona esencial para el mantenimiento de la gestación. Su ventaja es que nunca tiene un efecto agonista y se puede utilizar a lo largo de toda la gestación, ya que la progesterona es crucial desde el inicio.
- Eficacia: Su eficacia es muy alta, cifrándose entre el 92% y el 100%.
- Administración: Se administra por vía subcutánea (10 mg/kg, repetida una vez cada 24 horas).
- Mecanismo y efectos según la etapa:
- En el inicio de la gestación (<24 días después de la ovulación): Provoca muerte embrionaria preimplantacional.
- Entre los días 25 y 35 después de la ovulación: Causa reabsorción embrionaria.
- Después del día 35 después de la ovulación: Resulta en expulsión fetal.
Agonistas Dopaminérgicos: Cabergolina
La cabergolina es un agonista dopaminérgico que actúa como antiprolactínico, evitando la acción de la prolactina, otra hormona implicada en el mantenimiento de la gestación. Su uso solo puede no ser suficiente, pero se ha demostrado su eficacia en protocolos de combinación.
- Combinación: Protocolos que combinan cabergolina (5 µg/kg, por vía oral, dividida en 2 dosis, cada 24 horas) y cloprostenol (una prostaglandina, 2,5 µg/kg, SC, una vez) han demostrado interrumpir la gestación de manera fiable con efectos adversos mínimos, tiempos de tratamiento más cortos y mayores tasas de éxito.
Prostaglandinas: Dinoprost y Cloprostenol
Las prostaglandinas son otra clase de fármacos que pueden inducir el aborto en gatas.
- Prostaglandina F2α (Dinoprost): Se administra por vía subcutánea (0,1 mg/kg, cada 8 horas, durante 48 horas, seguido de 0,2 mg/kg, cada 8 horas, hasta lograr la evacuación completa de los fetos, confirmada por ecografía). El tratamiento puede extenderse hasta 14 días.
- Efectos secundarios: A esta dosis, los efectos secundarios (jadeo, temblores, náuseas y diarrea) suelen ser leves y pasajeros. Sin embargo, la ventana terapéutica es estrecha y las dosis deben calcularse cuidadosamente.
- Cloprostenol: Es una prostaglandina sintética que actúa más específicamente en el miometrio, causando menos efectos adversos sistémicos, y actualmente se prefiere. Se administra por vía subcutánea (1-2,5 µg/kg, cada 12-24 horas, hasta conseguir el efecto).
Misoprostol
El misoprostol (MIS) es un fármaco que ha sido estudiado para la interrupción del embarazo a medio término en gatos. Los estudios muestran que dosis bajas de misoprostol no inducen el aborto en gatos cuando se usa solo, pero sí que aumentan el efecto de la aglepristona.
- Eficacia: En un estudio, la eficacia fue del 0% con misoprostol solo a 200 µg/gato, del 57,4% con 400 µg/gato, y del 100% cuando se combinó con aglepristona.
- Efectos secundarios: El efecto secundario más observado fue el vómito, particularmente con dosis más altas. Por lo tanto, no se recomienda el uso único de misoprostol como abortivo en gatos debido a la baja eficacia y los efectos secundarios indeseados.
- Combinación: En perras, el tiempo de tratamiento con prostaglandinas puede reducirse mediante la administración simultánea de prostaglandina E y misoprostol (1-3 µg/kg, por vía intravaginal, cada 24 horas).
Dexametasona
En perras, la gestación también puede interrumpirse de forma fiable mediante la administración de dexametasona (0,2 mg/kg, por vía oral, cada 12 horas, hasta conseguir el efecto). Sin embargo, se deben informar al propietario los efectos secundarios de los corticosteroides, como jadeo, poliuria (aumento de la micción), polidipsia (aumento de la sed) e inmunodepresión. En muy pocos casos, se requiere un ecbólico como el cloprostenol para evacuar a los fetos.
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Métodos Hormonales de Control del Ciclo (No Abortivos)
Es importante diferenciar las pastillas abortivas de los métodos hormonales utilizados para el aplazamiento o interrupción del celo, que no son abortivos y pueden tener riesgos significativos si se usan incorrectamente o durante la gestación.
Acetato de Medroxiprogesterona (AMP)
Fármacos como CELOMIC o GESTOVEX contienen acetato de medroxiprogesterona (AMP), un derivado sintético de la progesterona. Estos medicamentos actúan controlando la secreción de hormonas gonadotrópicas (FSH y LH), interrumpiendo el desarrollo de un nuevo ciclo ovárico y manteniendo el período de anestro.
- Indicaciones principales: Aplazamiento del celo a largo plazo en gatas o interrupción del estro ya iniciado.
- Composición: Cada comprimido de GESTOVEX contiene acetato de medroxiprogesterona 5 mg, junto con excipientes como lactosa monohidrato, almidón de maíz, talco, gelatina y estearato de magnesio.
- Administración en gatas: Para el aplazamiento del celo a largo plazo, la dosis es de 1 comprimido semanalmente, administrado durante la fase de anestro.
- Contraindicaciones Críticas: No administrar en las siguientes situaciones:
- En caso de hipersensibilidad a la sustancia activa o a los excipientes.
- Animales sexualmente inmaduros.
- Gestación o cuando existe una posibilidad de gestación.
- Animales en lactación.
- Gatas con anomalías de la reproducción, alteraciones del ciclo estral, desequilibrio hormonal o tendencia a sufrir alteraciones uterinas (como complejo hiperplasia endometrial quística-piómetra).
- Gatas con alteraciones hepáticas o enfermedad pancreática, diabetes mellitus y/o acromegalia.
- Gatas con neoplasia del aparato reproductor, glándulas mamarias u otras partes del cuerpo.
- No administrar durante largos periodos de tiempo a animales en proestro, estro o metaestro, ya que puede incrementar el riesgo de sufrir alteraciones uterinas.
- Reacciones adversas (frecuencia y gravedad): En muy raras ocasiones, pueden observarse:
- Aumento del apetito e incremento del peso.
- Cambios de comportamiento.
- Aumento del tamaño de las mamas.
- Reacciones graves: Hiperplasia endometrial quística y/o piómetra, tumores mamarios, descenso de la secreción hipofisaria de ACTH y de la función adrenocortical, estimulación de la hormona del crecimiento (con alteraciones acromegálicas), elevaciones de glucosa en sangre y diabetes mellitus.
- Duración del tratamiento: No deben administrarse tratamientos superiores a 24 meses en gatas jóvenes, con intervalos de descanso cada 6 meses. En animales mayores, no deben superar los 12 meses. El riesgo de sufrir reacciones adversas aumenta significativamente cuanto más largo sea el tratamiento y cuanto mayor sea el animal.
Otros Anticonceptivos Hormonales (Píldora e Inyección)
También existen preparados hormonales en forma de píldora o inyección para inhibir el ciclo de la gata y evitar el celo y el embarazo. Estos métodos no son permanentes y son utilizados principalmente por criadores para una contracepción temporal.
- Píldora: Se administra según el producto, a veces semanalmente. Si la gata vomita o escupe la pastilla, la contracepción no está garantizada.
- Inyección anticonceptiva: Administrada por un veterinario periódicamente, ofrece la garantía de que la gata recibe la dosis necesaria.
- Riesgos: El uso a largo plazo de estos métodos hormonales no es recomendable debido a los numerosos efectos secundarios, idénticos a los del acetato de medroxiprogesterona, incluyendo mayor apetito con aumento de peso, cambios conductuales, posible aumento de las mamas, quistes uterinos, tumores mamarios, supresión de la función de la glándula suprarrenal y diabetes. Además, a largo plazo, estos métodos son costosos.
Ovariohisterectomía como Solución Definitiva
Para aquellos que buscan un método permanente y seguro, la ovariohisterectomía (esterilización o castración) es la solución más recomendada para evitar gestaciones no deseadas. Esta intervención quirúrgica consiste en la extirpación del útero y de los ovarios, haciendo que el animal sea estéril para siempre y deteniendo la producción de hormonas.
- Beneficios:
- Es una solución definitiva al problema de las camadas no deseadas.
- Los comportamientos hormonales, como el marcaje, el celo y las peleas territoriales, desaparecen.
- Se reduce significativamente el riesgo de tumores mamarios y cáncer de testículo.
- Disminuye el riesgo de transmisión de enfermedades como la inmunodeficiencia felina (VIF) y la leucemia (VLFe).
- Durante la gestación: La ovariohisterectomía puede realizarse en cualquier momento de la gestación para interrumpirla. Aunque algunos veterinarios la realizan incluso en fases avanzadas, otros no recomiendan operar en las dos semanas anteriores a la fecha probable del parto debido a la acumulación de sangre en el útero gestante, lo que aumentaría los riesgos.
- Diferencia con la esterilización (ligadura): La esterilización (ligadura de conductos) solo previene el transporte de espermatozoides u óvulos, pero no detiene la producción de hormonas, manteniendo los riesgos de tumores mamarios o infecciones de útero.
Consideraciones Importantes y Responsabilidad del Propietario
Ante cualquier situación de gestación no deseada o la necesidad de controlar la reproducción de una gata, es crucial acudir siempre a un veterinario. Este profesional es el único capacitado para evaluar la salud del animal, especialmente en órganos sexuales, glándulas mamarias, hígado, páncreas y riñón, antes de iniciar cualquier tratamiento. La automedicación puede tener consecuencias graves y poner en riesgo la vida de la gata.
La prevención de camadas no deseadas es una responsabilidad fundamental de todo propietario de mascotas. La sobrepoblación de animales domésticos es un problema grave que conduce al abandono y al sufrimiento. Salvo que se sea un criador legalmente autorizado, es una obligación emplear métodos anticonceptivos como la esterilización.