Un embarazo ectópico se define como cualquier gestación en la que el óvulo fecundado se implanta y crece fuera de la cavidad principal del útero, es decir, fuera del revestimiento endometrial. En un embarazo normal, el óvulo fecundado viaja a través de la trompa de Falopio y se adhiere al revestimiento del útero, donde se desarrolla el embrión. Sin embargo, en un embarazo ectópico, el embrión anida en un lugar distinto al útero. Esta condición ocurre en el 1-2% de todos los embarazos, y su incidencia se ha estabilizado en los últimos años.
Debido a que estos lugares no están diseñados para albergar un embrión en crecimiento, un embarazo ectópico no puede continuar con normalidad. A medida que el óvulo fecundado crece en el lugar inadecuado, puede causar la ruptura del órgano que lo contiene, provocando hemorragias internas graves que ponen en peligro la vida de la mujer y constituyen una complicación potencialmente mortal. Es por ello que un embarazo ectópico es una complicación potencialmente grave que requiere de una detección temprana y atención médica inmediata para evitar consecuencias severas.
Tipos y Localizaciones del Embarazo Ectópico
La fecundación del embrión tiene lugar en las trompas de Falopio después de la ovulación. De forma anómala, es posible que este desarrollo se produzca hacia la cavidad peritoneal o en lugares cercanos a la cavidad endometrial. Los tipos de embarazo ectópico se clasifican en función de la ubicación en la que implanta el embrión.
La localización más frecuente de un embarazo ectópico es la trompa de Falopio (conocido como embarazo ectópico tubárico), representando el 90-98% de todos los casos. Esto se debe a que el embrión realiza este trayecto en su camino al útero y, en ocasiones, su movimiento se estanca en el mismo sitio donde se ha producido la fecundación. Dentro de los embarazos tubáricos, las ubicaciones más comunes son:
- Ampular: 80% de los casos.
- Ístmico: 12% de los casos, la implantación tiene lugar en el istmo, al final de la trompa de Falopio.
- Fimbrias: 6% de los casos.
- Cornual o Intersticial: 2,2-2,5% de los casos, la implantación se produce en la zona de unión del útero y la trompa.
Además de las trompas de Falopio, el óvulo fecundado también se puede implantar en otras partes del cuerpo, aunque con menor frecuencia. Estos embarazos extratubáricos se ven con más frecuencia en gestaciones conseguidas tras el uso de técnicas de reproducción asistida en las que pueden llegar a alcanzar hasta el 7%.
- Embarazo ectópico ovárico: El embrión anida en el ovario, siendo esta ubicación la segunda en frecuencia, con alrededor de un 0,15-3% de aparición. Puede confundirse con un quiste.
- Embarazo ectópico cervical: 0,15% de los casos, la anidación tiene lugar en el canal cervical o cuello uterino.
- Embarazo ectópico abdominal: 1,3-1,4% de los casos, el embrión implanta dentro de la cavidad peritoneal, tanto en la pared abdominal, como por ejemplo el hígado o el bazo.
- Embarazo ectópico miometrial o intramural: Menos de un 1% de los casos, se localiza en el miometrio, la capa muscular interna del útero y es el tipo más raro de todos.
Por último, aunque es muy raro y prácticamente anecdótico, existe el embarazo heterotópico. Este tipo de embarazo sucede cuando existe una implantación embrionaria de forma normal dentro de la cavidad endometrial y otra implantación de forma ectópica, ocurriendo en 1-2 de cada 10.000 embarazos espontáneos y siendo más frecuente con el empleo de técnicas de reproducción asistida.

Causas y Factores de Riesgo
Un embarazo ectópico suele ocurrir porque un óvulo fecundado no se puede desplazar lo bastante deprisa a lo largo de las trompas de Falopio hasta llegar al útero. La causa de este tipo de embarazo es el bloqueo o retraso del trayecto del óvulo fecundado a través de la trompa. Cualquier factor que afecte a la capacidad de la trompa para transportar los gametos o embriones favorecerá la implantación ectópica. Todas las situaciones que predisponen al desarrollo de un embarazo ectópico tienen en común la producción de una lesión del epitelio tubárico y/o la interferencia en la movilidad de las trompas. Aunque es complicado determinar las causas de un embarazo ectópico concreto, se ha demostrado que ciertos factores de riesgo pueden influir negativamente en la viabilidad de los embarazos.
Existen diversos factores que aumentan el riesgo de padecer un embarazo ectópico. Es importante conocerlos para prevenir este tipo de condición y conseguir un diagnóstico temprano:
- Embarazo ectópico previo: Las mujeres que han tenido un embarazo ectópico anterior tienen un riesgo mayor de experimentar otro.
- Cirugía tubárica: Las intervenciones quirúrgicas previas en las trompas, como la cirugía para corregir las trompas de Falopio cerradas o dañadas, o la cirugía de reversión de ligadura de trompas, pueden aumentar el riesgo.
- Infecciones de transmisión sexual (ITS) y enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): Infecciones como la clamidia o la gonorrea pueden causar inflamación y cicatrices en las trompas de Falopio, obstruyendo el avance del óvulo.
- Endometriosis: Aumenta el riesgo de implantación anormal.
- Tabaquismo: Fumar cigarrillos antes de quedar embarazada ha sido asociado con un mayor riesgo de embarazo ectópico.
- Técnicas de reproducción asistida (TRA) o fecundación in vitro (FIV): Algunas investigaciones indican que las mujeres que se someten a fertilización in vitro o tratamientos similares tienen más probabilidades de tener un embarazo ectópico (2,1-9,4%). Esto se atribuye al posible uso de progesterona y clomifeno que interferirían en la movilidad de la trompa, y a factores como reducir el medio de cultivo con el que se hace la transferencia embrionaria o realizarla a una distancia prudente del fondo uterino y del canal cervical.
- Uso de dispositivo intrauterino (DIU): Aunque la probabilidad de quedar embarazada mientras se usa un DIU es reducida, si una mujer se queda embarazada con un DIU, tendrá más probabilidades de que su embarazo sea ectópico.
- Anticonceptivos con solo gestágenos: Al igual que el DIU, pueden aumentar el riesgo.
- Ligadura de trompas: Este método anticonceptivo permanente aumenta el riesgo si ocurre un embarazo después del procedimiento, ya que es posible que las trompas se recanalicen espontáneamente dificultando el movimiento del embrión.
- Edad materna avanzada: Mujeres mayores de 35 años tienen un riesgo aumentado.
- Historia de infertilidad: La misma infertilidad puede aumentar el riesgo de una implantación anormal.
- Cirugías pélvicas o abdominales previas.
- Defectos congénitos en trompas de Falopio.
- Toma de antidepresivos (benzodiacepinas) previo a la gestación: Se ha observado que aumenta el riesgo.
Muchas mujeres con uno o más factores de riesgo tienen embarazos normales. Sin embargo, en algunos casos es difícil conocer la causa, e incluso es posible que las hormonas jueguen un papel importante en la aparición de una implantación anormal.
Signos y Síntomas del Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico puede ser complicado de diagnosticar porque sus síntomas suelen ser los propios de la etapa inicial de un embarazo normal. Es posible que no se note ningún síntoma al principio, o que se presenten signos tempranos habituales como ausencia de menstruación, sensibilidad en los senos y náuseas. Si se realiza una prueba de embarazo, el resultado será positivo.
A medida que el óvulo fecundado crece en el lugar inadecuado, los signos y síntomas se hacen más notorios y se convierten en señales de alarma. Es crucial estar alerta a estas posibles señales, ya que un embarazo ectópico no tratado puede ser una emergencia médica. El dolor en un embarazo ectópico suele manifestarse entre la cuarta y la sexta semana de gestación, aunque en algunos casos puede aparecer incluso antes. Los síntomas más comunes son:
- Dolor abdominal o pélvico: Es el síntoma más común, presente en el 90-100% de las mujeres sintomáticas. Puede variar de leve y sordo a intenso y agudo, y a menudo se describe como un dolor punzante o calambres en un lado de la pelvis. Puede empeorar con el movimiento.
- Sangrado vaginal anormal: Otro síntoma frecuente, que puede ser irregular, ligero o más intenso que un periodo normal. Puede confundirse con la menstruación. Sin embargo, es posible tener un embarazo ectópico sin sangrado, lo que puede retrasar el diagnóstico y aumentar el riesgo de complicaciones.
- Dolor en el hombro o el cuello: Si la sangre procedente del embarazo ectópico se acumula e irrita ciertos nervios (especialmente los diafragmáticos), puede causar dolor referido.
- Mareos o sensación de desmayo (síncope): Causados por la pérdida de sangre interna o la disminución de la presión arterial.
- Dolor en la zona lumbar.
- Presión intensa en el recto.
- Palidez y tensión baja.
Si el óvulo fecundado sigue creciendo en la trompa de Falopio, esto puede causar la ruptura de la trompa. Los síntomas de emergencia asociados a una ruptura incluyen un dolor agudo, súbito e intenso en la parte inferior del abdomen, acompañado de un sangrado intenso en el interior del abdomen y signos de shock. En conclusión, es muy importante que la mujer acuda al médico si se sospecha un embarazo ectópico para un diagnóstico rápido que evite complicaciones graves como la extirpación de la trompa.
Diagnóstico del Embarazo Ectópico
Detectar un embarazo ectópico tempranamente es fundamental para evitar complicaciones graves. Los dos métodos más importantes para diagnosticar un embarazo ectópico son la determinación de la hormona beta-hCG en sangre y la ecografía transvaginal, complementados por la exploración clínica.
Exploración Clínica
El examen pélvico es, con frecuencia, inespecífico, pero son bastante constantes el dolor a la movilización cervical y la presencia de una masa anexial, igualmente dolorosa. En caso de rotura del embarazo ectópico suele aparecer irritación peritoneal (signo de Blumberg o defensa abdominal) y un cuadro de shock.
Pruebas de Sangre (β-hCG)
Mediante una prueba de sangre pueden medirse y monitorizarse los niveles de la subunidad beta de la hormona gonadotropina coriónica humana (β-hCG), lo que sirve tanto para la sospecha diagnóstica como para el seguimiento. En un embarazo normal, con niveles de hCG de más de 1000-1500 mU/ml se debería visualizar un saco gestacional intraútero, y estos niveles de hCG deberían duplicarse cada 48 horas (válido para cifras inferiores a 10.000 mU/ml). Sin embargo, en un embarazo ectópico, la hormona beta-hCG no se eleva rápidamente como en un embarazo normal y, por tanto, los niveles se mantienen bajos o no se duplican adecuadamente. Si el test de embarazo en sangre es positivo, posteriormente se confirma el embarazo con una ecografía de ultrasonido dos semanas después para poder ver la presencia del saco embrionario.
Si la gestación intrauterina no es visible por ecografía transvaginal con valores de β-hCG > 1000-2000 mU/ml, existe una alta probabilidad de gestación ectópica. Es en este momento donde entra el concepto de Gestación de Localización Desconocida (PUL), definido como aquel embarazo confirmado por la presencia de hCG en sangre sin localizar el saco gestacional en la ecografía. Por lo tanto, cualquier PUL es sospechoso de un embarazo ectópico, y es lo primero que es necesario descartar. Esta situación requiere de un seguimiento con los niveles de hCG cada 48 horas.
Ecografía Transvaginal
La ecografía transvaginal es la prueba más precisa para diagnosticar un embarazo ectópico. Los avances tecnológicos permiten diagnosticar por imagen un embarazo ectópico en etapas cada vez más precoces. Debe comenzarse con sonda abdominal, pero es imprescindible completarla con sonda vaginal, utilizando el zoom para magnificar las áreas a estudiar, sobre todo la cavidad endometrial y las zonas anexiales.
Son signos sospechosos de embarazo ectópico en la ecografía:
- Presencia de un útero vacío, especialmente si el endometrio es grueso o con un seudosaco intraútero.
- Visualización de una masa anexial o un saco gestacional fuera del útero, habitualmente en las trompas. La visualización de un saco gestacional con presencia de vesícula vitelina e incluso, a veces, de embrión con latido cardíaco, es el único diagnóstico de certeza exclusivamente ecográfico.
- Signo del «doble halo» en la trompa.
- Doppler color positivo en las áreas de implantación anormal.
- Líquido en el espacio de Douglas mayor de lo habitual, lo que puede indicar sangrado interno.
A pesar de todo ello, hasta un 15-35% de las gestaciones ectópicas no se ven por ecografía. La visualización ecográfica de una gestación intrauterina, prácticamente, excluye el embarazo ectópico, aunque la posibilidad de una gestación heterotópica (coexistencia de una gestación intrauterina y un embarazo ectópico) debe tenerse en cuenta en pacientes con tratamientos de fertilidad.

Tratamiento del Embarazo Ectópico
Un embarazo ectópico no puede continuar hasta el nacimiento (a término) y, por lo tanto, requiere tratamiento médico o quirúrgico para interrumpir la gestación. La elección del tratamiento se valora según las pruebas diagnósticas, los síntomas que presenta la paciente y su estado hemodinámico, y la paciente debe ser informada de las ventajas e inconvenientes de cada tratamiento. Muchos de los embarazos ectópicos suelen resolverse solos, mediante un aborto espontáneo que generalmente es tubárico.
Tratamiento Médico con Metotrexato
Si la resolución espontánea no se produce de manera natural y el embarazo ectópico no ha presentado ruptura, el tratamiento médico con metotrexato es una opción. El metotrexato es un antagonista del ácido fólico que inhibe la síntesis de ADN y la multiplicación celular. El trofoblasto, por su rápida proliferación, es un tejido especialmente vulnerable a su acción. El metotrexato se ha demostrado muy eficaz en el tratamiento médico del embarazo ectópico y es tan efectivo como el tratamiento quirúrgico, aunque puede generar más costes sanitarios si no se da de alta precozmente a la paciente.
Criterios de inclusión:
- Mujer sana, hemodinámicamente estable y que ofrezca garantías de que cumplirá el tratamiento.
- Sin signos de rotura del embarazo ectópico.
- Diámetro máximo del huevo no superior a 4 cm.
- β-hCG inferior a 5.000-10.000 mU/ml (con cifras < 5.000 mU/ml la probabilidad de éxito es superior al 90%).
- La presencia de latido cardíaco embrionario o de líquido libre en la pelvis no contraindica por sí sola la terapia médica, pero la hace menos aconsejable.
- Consentimiento informado.
- Evitar el embarazo en los tres a cuatro meses siguientes al tratamiento para evitar los efectos teratógenos.
Criterios de exclusión:
- Enfermedad previa grave, especialmente enfermedad renal o hepática.
- Anormalidad del hemograma (leucocitos < 2.000/mm³, plaquetas < 100.000/mm³, transaminasas o creatinina elevadas).
- Contraindicación del metotrexato o en tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o diuréticos.
- Paciente que no desee control posterior.
- Embarazo heterotópico.
Pautas de administración y efectos secundarios:
El metotrexato puede administrarse en dosis única intramuscular (50 mg/m² de superficie corporal) o en dosis múltiples. Aunque la pauta de dosis múltiples presenta una tasa de éxito ligeramente mayor (94% vs. 87,2%), también produce más efectos secundarios. Los efectos secundarios más frecuentes incluyen dolor abdominal (el "dolor de resolución", que afecta al 60-75% de las pacientes), dispepsia, náuseas, vómitos, diarrea y estomatitis. Es difícil distinguir este dolor transitorio del producido por una rotura tubárica.
Tratamiento Quirúrgico
El tratamiento quirúrgico se realiza cuando el tratamiento médico no es posible, no está indicado o no ha resultado exitoso, o cuando existe rotura de la trompa. En el supuesto grave de rotura de la trompa y shock, será necesario llevar a cabo una cirugía de emergencia para detener la pérdida de sangre y extirpar el embarazo. En algunos casos, el cirujano puede tener que extraer la trompa de Falopio (salpingectomía). El tratamiento para el shock puede incluir transfusión sanguínea, líquidos por vía intravenosa, mantener a la paciente caliente y oxígeno.
¿Cómo se realiza el tratamiento médico con metotrexato para un embarazo ectópico?
Pronóstico y Embarazos Futuros
El diagnóstico a tiempo y el tratamiento eficaz son cruciales para el pronóstico. Si se diagnostica a tiempo, el tratamiento es muy eficaz. El embarazo ectópico no puede desarrollarse de manera normal, por lo que los especialistas aconsejan interrumpir la gestación de forma precoz en caso de que no suceda un aborto espontáneo.
La mayoría de las mujeres que han tenido un embarazo ectópico pueden tener embarazos normales en el futuro. Sin embargo, el hecho de haber tenido un embarazo ectópico aumenta las probabilidades de que una mujer tenga otro embarazo ectópico. La probabilidad de un embarazo exitoso después de un embarazo ectópico depende de la edad de la mujer, si ya ha tenido hijos, la razón por la cual se presentó el primer embarazo ectópico y la salud de sus trompas de Falopio restantes. Si se extirpa una trompa de Falopio, la mujer aún puede quedar embarazada con la otra trompa.
Lo más común es que el embarazo extrauterino no vaya más allá del primer trimestre de gestación. Si una mujer presenta un embarazo ectópico, comenzará a sangrar y a tener fuertes molestias en la semana 6 o 7 de gestación.
Prevención de recurrencias:
Aunque la mayoría de las formas de embarazos ectópicos que ocurren fuera de las trompas de Falopio no son prevenibles, se puede reducir el riesgo evitando afecciones que podrían ocasionar cicatrización en las trompas de Falopio. Esto incluye practicar las relaciones sexuales con precaución para evitar infecciones de transmisión sexual (ITS), obtener diagnóstico y tratamiento oportunos de todas las ITS, y dejar de fumar. En el caso de mujeres que se someten a fecundación in vitro, reducir el medio de cultivo con el que se hace la transferencia embrionaria, realizarla a una distancia prudente del fondo uterino y del canal cervical y centrarse en una buena preparación endometrial es efectivo para evitar la aparición de una implantación anormal.
Cuándo Consultar al Médico
Es importante buscar atención temprana cada vez que crea que puede estar embarazada para que su proveedor pueda determinar la ubicación del embarazo. Cualquier mujer puede tener un embarazo ectópico, y es fundamental asegurarse de que se detecten pronto.
Si está embarazada o sospecha que podría estarlo, y experimenta cualquiera de los siguientes síntomas, es fundamental que consulte a un médico de inmediato:
- Sangrado vaginal anormal (irregular, más intenso que un periodo normal, ligero o abundante).
- Dolor abdominal o pélvico (agudo, punzante, calambres, leve a intenso, sordo a agudo, en un lado o en toda la pelvis).
- Mareos o sensación de desmayo (síncope).
- Dolor en la parte inferior de la espalda o en el área del hombro.
- Presión intensa en el recto.
- Sospecha de embarazo con test de gestación positivo y sangrado vaginal o dolor abdominal.
Si cree que usted corre un riesgo elevado de tener un embarazo ectópico (por antecedentes o factores de riesgo), consulte a su médico para comentar las distintas opciones antes de quedarse embarazada. Un embarazo ectópico es una condición que requiere detección temprana y tratamiento oportuno para evitar riesgos graves para la salud de la madre.