Los fármacos empleados para regular o controlar el sistema reproductor suelen ser hormonas naturales o modificaciones químicas de estas. La hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) y sus análogos se suelen usar para el control de la dinámica folicular ovárica y la inducción de la ovulación en el ganado, la inducción de la ovulación de folículos maduros en yeguas, el tratamiento de quistes foliculares en el ganado o en perras, y la estimulación de la libido o la función testicular en caballos, perros, gatos y camélidos.
En Estados Unidos se han aprobado múltiples formulaciones de GnRH para uso intramuscular o intravenoso en el ganado vacuno (p. ej., acetato de gonadorelina, acetato de buserelina) y uso intramuscular en yeguas (acetato de deslorelina). Los implantes de análogos de la GnRH (p. ej., acetato de deslorelina) son eficaces para la inducción del estro y la ovulación en yeguas y perras. En dosis más altas y durante un periodo prolongado, son útiles para la anticoncepción en animales machos y hembras, provocando infertilidad reversible a largo plazo (>12 meses) debido a la regulación a la baja (downregulation) de los receptores de GnRH.
El acetato de deslorelina es la única formulación de implante aprobada en EE. UU. para el tratamiento de la enfermedad adrenal en hurones. Formulaciones adicionales, como implantes, están autorizadas en Canadá, Europa, Australia y Nueva Zelanda para su uso en perros y caballos.
Hormona Foliculoestimulante (FSH)
La hormona foliculoestimulante (FSH), extraída por lo general de la hipófisis del animal, estimula el crecimiento folicular y la producción de estrógenos en la hembra, y la espermatogénesis en el macho. Se utiliza para inducir superovulación en varias especies domésticas. También se ha empleado para la inducción de un celo fértil en perras y gatas en anestro. El uso prolongado de FSH, o dosis mayores, puede causar efectos adversos como la hiperplasia endometrial quística y los quistes foliculares.
Gonadotropina Coriónica Humana (hCG) y Equina (eCG)
La gonadotropina coriónica humana (hCG), que ejerce principalmente efectos similares a la hormona luteinizante en los animales domésticos, se usa para provocar la ovulación de folículos ováricos maduros en vacas o yeguas en programas de reproducción controlada. Se emplea también en la estimulación de las gónadas como prueba de criptorquidia y en el tratamiento de quistes ováricos en el ganado vacuno o en perras. La hCG se administra por vía parenteral, alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en aproximadamente 6 horas. Se distribuye principalmente a los ovarios en las hembras o a los testículos en los machos, con una pequeña cantidad distribuida a los túbulos renales proximales.
Aunque se usa ampliamente en el manejo de la reproducción equina en EE. UU., la gonadotropina coriónica actualmente está autorizada de forma oficial solo para el tratamiento de la ninfomanía y la enfermedad ovárica quística en el ganado vacuno, y para ayudar al comportamiento de desove de especies de peces.
La gonadotropina coriónica equina (eCG) tiene la misma actividad que la FSH en la mayoría de las especies y se usa para inducir el crecimiento folicular ovárico y para inducir el estro. También puede usarse en protocolos de superovulación en rumiantes. En EE. UU., una formulación para cerdos disponible comercialmente compuesta de 400 UI de eCG y 200 UI de hCG para administración IM está indicada según el prospecto para la inducción del estro en cerdas jóvenes y cerdas que experimentan un retraso en el celo después del destete. También se ha descrito su tratamiento para inducir el celo en pequeños animales que experimentan anestro.

Ésteres de Estradiol y Progestágenos
Los ésteres de estradiol (p. ej., valerato, cipionato o propionato) tienen unos efectos más prolongados que el compuesto original. En las yeguas, pueden usarse para inducir el comportamiento de celo (p. ej., en yeguas receladas ovariectomizadas) o para sincronizar la ovulación cuando se usan en combinación con progesterona y prostaglandinas. Recientemente, se ha propuesto el tratamiento con cipionato de estradiol en yeguas para el tratamiento de gestaciones comprometidas, como los casos de placentitis.
La progesterona y los progestágenos sintéticos se suelen usar para ayudar en el control de la dinámica folicular en rumiantes como parte de muchos protocolos de sincronización. En combinación con ésteres de estradiol y prostaglandinas, los progestágenos se usan para sincronizar el estro y la ovulación en yeguas, lo que puede ser útil para técnicas de reproducción o reproducción artificial (p. ej., transferencia de embriones). También se han utilizado en la modificación del comportamiento en caballos, la supresión de la libido del macho en caballos y perros, y en el tratamiento de trastornos dermatológicos en perros.
Andrógenos y Derivados
Los andrógenos y derivados se han utilizado anteriormente para suprimir el estro (particularmente en galgos de carreras) y para estimular la libido en machos jóvenes o senescentes. Debido a los efectos adversos potenciales como la degeneración testicular por la administración crónica, así como a la preocupación por el mal uso y abuso en humanos, su empleo en medicina veterinaria es limitado.
La mibolerona, un esteroide androgénico débil, se usa para prolongar el intervalo entre estros, para suprimir el estro en perras o para permitir períodos prolongados de anestro y remodelado uterino en hembras con hiperplasia endometrial quística o después del tratamiento médico de una acumulación patológica de líquido uterino (p. ej., piometra). No debe usarse en Bedlington terriers, gatos o animales con enfermedad hepática, y puede exacerbar las neoplasias que responden a los andrógenos, como los adenomas perianales o los adenocarcinomas perianales. Los efectos adversos adicionales incluyen hiperexcitabilidad o agresividad, aumento del apetito, hiperplasia del clítoris, secreción vaginal, cambios en la calidad del pelo y olor a almizcle desagradable.
La finasterida, un inhibidor de la 5 alfa-reductasa, impide la conversión de la testosterona en 5 alfa-dihidrotestosterona, el andrógeno activo en las glándulas sexuales accesorias. Es útil en el tratamiento de la hiperplasia prostática benigna en el perro. La flutamida, aunque no está aprobada para uso veterinario en muchos países, bloquea los receptores de dihidrotestosterona y puede usarse para el mismo propósito.
Prostaglandinas
Las prostaglandinas como la prostaglandina F2alfa (PGF2α) y la PGE2 y sus análogos se usan en medicina veterinaria para diversos fines.
La PGF2α y sus análogos se usan, sobre todo, por sus efectos luteolíticos, para inducir de forma predecible el inicio del estro o para sincronizar el celo en distintas especies. También pueden usarse para interrumpir la gestación, ya sea solas (en yeguas o cerdas) o en combinación con corticoesteroides (en bovinos u ovinos) o agentes dopaminérgicos (en perras). Estos compuestos también causan contracciones uterinas marcadas, que pueden ser útiles para la expulsión del contenido uterino en afecciones patológicas (p. ej., piometra) en yeguas, cerdas, rumiantes y pequeños animales.
Los compuestos más comúnmente utilizados incluyen el dinoprost, una PGF2α, y el cloprostenol, un análogo sintético de la prostaglandina. En yeguas y bovinos puede administrarse la PGF2α durante el diestro en presencia de un cuerpo lúteo (CL) maduro. También se han descrito protocolos antiluteogénicos en los que la PGF2α seriada administrada durante los primeros 5 días del diestro puede usarse para evitar la formación de un nuevo CL en los caballos y para inducir un nuevo estro.
Los efectos adversos transitorios comunes en caballos incluyen sudoración y malestar abdominal (cólico); puede producirse un aumento de la salivación en el ganado vacuno. Los animales pequeños tratados con prostaglandinas pueden presentar aumento de la salivación, vómitos o diarrea. El alcance de los efectos adversos puede variar según el paciente y la formulación utilizada.
La PGE2 (misoprostol) puede aplicarse tópicamente en la luz cervical o en el orificio cervical externo en las yeguas antes de la inducción del parto o del aborto, o para ayudar a la dilatación cervical para facilitar la expulsión del líquido intrauterino. Además, la PGE2 puede aplicarse tópicamente a la superficie serosa del oviducto en yeguas para facilitar el paso de los embriones in vivo dilatando el oviducto para resolver obstrucciones de este. En los perros, la PGE2 puede usarse intravaginalmente para ayudar con la relajación cervical en el tratamiento médico de los casos con acumulación patológica de líquido intrauterino.
Oxitocina y Agentes Beta-2-Miméticos
La oxitocina se usa en diversas especies para estimular la bajada de la leche, como tratamiento complementario de la mastitis o la agalactia, y para causar la contracción uterina para inducir (o complementar) el parto o para aumentar la contracción uterina para la expulsión del líquido uterino o las membranas fetales. Se administra por vía parenteral (vía intravenosa, intramuscular o subcutánea). La oxitocina también puede administrarse intranasalmente; sin embargo, la absorción puede ser errática.
En pequeños animales se puede administrar oxitocina intranasal para estimular el vínculo materno y el comportamiento en el periodo posparto inmediato. En las yeguas se ha administrado oxitocina para evitar el celo prolongando el periodo de diestro y la función del CL.
La relajación uterina está causada por compuestos beta-2-miméticos, como el clembuterol. Estos compuestos se han empleado para retrasar el parto (y así reducir complicaciones obstétricas en las novillas) y para facilitar las maniobras obstétricas en grandes animales domésticos. El uso del clembuterol en animales productores de alimentos es ilegal en EE. UU.
Compuestos Dopaminérgicos y Antagonistas
Los compuestos dopaminérgicos, como la bromocriptina, la metergolina o la cabergolina, reducen las concentraciones séricas de prolactina. Son útiles en el tratamiento de la pseudogestación en perras y como complemento de la PGF2α en la interrupción de la gestación o en el tratamiento de la acumulación patológica de líquido uterino.
Los agonistas dopaminérgicos también pueden usarse para inducir el celo en perras porque son luteotróficos en esta especie.
Los antagonistas de la dopamina, como la sulpirida o la domperidona, resultan prometedores para el tratamiento de especies de cría estacional. En las yeguas, la sulpirida puede acortar el intervalo hasta el inicio de la estación ovulatoria, especialmente cuando se usa en combinación con programas de iluminación artificial o fotoestimulación. También se ha propuesto la domperidona.
Aunque el mecanismo de acción exacto no se conoce completamente, los antagonistas de la dopamina aumentan los niveles de prolactina endógena y pueden tener un efecto a nivel del hipotálamo para aumentar la secreción de FSH o LH. Los antagonistas de la dopamina también se suelen usar para estimular la lactogénesis y suplementar la producción de leche en yeguas y perras.
Melatonina y Glucocorticoides
La melatonina también puede usarse para regular la reproducción en especies que se reproducen de forma estacional (pequeños rumiantes, gatos y caballos). Las especies con reproducción estacional responden a los aumentos en la melatonina aumentando la secreción de GnRH endógena (reproductoras de días cortos como ovejas o cabras) o disminuyendo la secreción de GnRH (reproductoras de días largos como yeguas o gatas).
La melatonina está registrada para su uso en ovejas y cabras para mejorar las tasas de reproducción y ovulación precoces. En las gatas se pueden utilizar implantes subcutáneos o formulaciones orales para suprimir el estro.
Los glucocorticoides, sobre todo los esteroides con sustituciones en C-16, como la dexametasona, betametasona y flumetasona, se emplean en la inducción del parto en rumiantes.
Investigación sobre Niveles de eCG en Yeguas Gestantes
El objetivo de un estudio realizado por Lanzzeri, D., Martínez, E. B., & Gama, S. (2001) fue la cuantificación de los niveles de gonadotropina coriónica equina (eCG) a lo largo de la preñez de la yegua utilizando la técnica de radioinmunianálisis (RIA) con anticuerpos altamente específicos. Se seleccionaron 5 yeguas Pura Sangre de Carrera, de tres años de edad, con preñez confirmada por ecografía. Se extrajeron muestras de sangre semanalmente desde el día 0 al 120 del celo y una vez por mes hasta el fin de la gestación. Para determinar los niveles basales se extrajeron muestras a hembras vacías y machos.
Para el RIA de eCG se empleó un anticuerpo policlonal de conejo altamente específico, eCG marcada con 125I por el método de cloramina-T. Se obtuvieron curvas con dosis mínimas detectables de 8,4±2,5 ng/mL. Los niveles basales en machos y hembras vacías fueron de 148±88 ng/mL. En hembras preñadas, los niveles de eCG aumentaron a partir de los 35 días, alcanzando un máximo a los 50 días para retornar a niveles basales a partir de los 150 días.

Aplicaciones de la eCG en Reproducción Animal
La eCG (GonActive® eCG) se aplica en vacas, ovejas y cabras luego de retirar los dispositivos a base de progesterona, favoreciendo el inicio de la fase folicular, las manifestaciones del estro y la ovulación. Los progestágenos utilizados previamente inhiben la liberación de hormonas luteinizante (LH) y folículo estimulante (FSH) de la hipófisis, frenando la ovulación hasta el momento deseado.
Vacas (carne/leche)
La eCG se utiliza en programas de inseminación artificial (IA) y de inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) en conjunto con dispositivos intravaginales y otras hormonas como benzoato de estradiol (EstroActive®) y prostaglandina F2α (InducelActive®).
- Inseminación artificial: Se aconseja el uso de eCG en el momento de extracción de los dispositivos intravaginales (DibActive®). La dosis varía entre 2 a 3 ml (400 y 600 UI) de acuerdo a la condición corporal, edad y especie.
- Superovulación: Para realizar la superovulación se aconseja aplicar 4 a 5 ml (800 - 1000 UI) de eCG, en el momento de retirar el dispositivo intravaginal.
- Sin detección de celo: Si se utiliza semen fresco (vía vaginal) se debe inseminar entre las 48 y 58 horas luego de la aplicación de eCG.
Cerdas
La eCG se utiliza para la inducción y sincronización del celo y ovulación, así como para la inducción de la pubertad y superovulación.
- Inducción y sincronización del celo y ovulación en hembras primíparas y multíparas: Aplicación de 3.5 a 5 ml (700 - 1000 UI) de eCG hasta 24 horas post destete.
- Inducción de la pubertad en hembras nulíparas: Aplicación de 3.5 a 5 ml (700 - 1000 UI) de eCG en cerdas de 90 a 100 kg de peso vivo.
- Superovulación: Aplicación de 5 a 7.5 ml (1000 - 1500 UI) de eCG.
En animales sensibilizados, cualquier producto inyectable puede producir reacciones alérgicas. La eCG no posee tiempo de retiro en carne y leche.
Consideraciones Éticas en la Obtención de eCG
El término "gonadotropina sérica yegua gestante" se refiere generalmente a las gonadotropinas que se encuentran en el suero de yegua preñada, una rica fuente de gonadotropina coriónica equina (eCG) y hormona folículo estimulante (FSH).
La obtención de eCG a partir de suero de yegua preñada implica métodos que han sido objeto de críticas por motivos éticos. Las yeguas son sometidas a extracciones de sangre de gran volumen, a menudo en condiciones de estrés y miedo, independientemente de su estado de salud. Se ha documentado que el estado de estrés de la yegua y el miedo por su vida y la de su cría pueden influir en la secreción de hormonas, lo que ha llevado a calificar a esta hormona como "hormona de la tortura".
Después de la extracción de sangre, las yeguas son sometidas a abortos inducidos brutalmente. La norma protege y garantiza los derechos de los animales domésticos y silvestres en cautiverio, endureciendo las penas por maltrato animal.

En contraste con las prácticas en algunas granjas, existen alternativas sintéticas que ofrecen resultados similares. En Uruguay y Argentina, las granjas de sangre operan sin regulaciones ni controles estrictos. Aunque en el mundo están prohibidas las granjas de sangre, desafortunadamente se sigue comprando la hormona eCG. Una vez extraída la sangre, se obtiene un polvo que es lo que se exporta.
La hormona PMSG (otra denominación para la eCG) se utiliza de forma masiva en las granjas industriales de cría de lechones para sincronizar los ciclos reproductivos y optimizar los procesos industriales.
Uso de eCG en la Reproducción Bovina
En la Finca “Rancho Don Bosco” en la Amazonia Ecuatoriana, se investigó la respuesta reproductiva a la aplicación de la hormona gonadotropina sérica de yegua preñada (eCG) dentro de un programa de sincronización para receptoras Charoláis para Transferencia de Embriones. Se comparó un tratamiento con eCG, junto con el retiro de implantes intravaginales (CIDR) y la administración de estrógeno y prostaglandina, con un grupo control sin eCG.
El tratamiento con eCG mostró una mejor respuesta reproductiva, con el 100% de presencia de celo, el 66.66% de cuerpos lúteos funcionales, y un mayor porcentaje de hembras bovinas transferibles (66.67%) frente al grupo control (44.44%). Asimismo, se obtuvo un mayor porcentaje de vaconas preñadas (44.44%) en el grupo tratado con eCG, comparado con el 22.22% del grupo control. El tratamiento con eCG también resultó en una mejor rentabilidad de beneficio costo y beneficio neto.
Controversias y Alternativas
La obtención de eCG a partir de yeguas preñadas ha generado controversia debido a las prácticas de manejo y extracción de sangre, que pueden causar sufrimiento a los animales. Existen otras opciones para la sincronización del celo y la ovulación en animales, como el uso de hormonas sintéticas o protocolos que no requieren la extracción de sangre de yeguas gestantes.
La Animal Welfare, una ONG, realizó un documental en Islandia sobre el tema, donde las granjas de sangre están reguladas y el proceso de extracción de sangre es más controlado. Sin embargo, la hormona PMSG se utiliza para afectar el ciclo reproductivo de otras especies, como los cerdos, sin respetar el ciclo natural de la vida.
La posibilidad de utilizar hormonas sintéticas con los mismos resultados, o de implementar sistemas de inseminación a tiempo fijo sin usar esta hormona, representa una vía para evitar el maltrato animal.
Documental Los Secretos de las Hormonas | Documentales
Implicaciones en la Salud Humana
Aunque el texto se centra en el uso veterinario, se menciona una conexión preocupante con el uso de esta hormona en humanos. Se hace referencia a un estudio clínico, el Women’s Health Initiative (WHI), que demostró no solo la ausencia de beneficio en la protección cardiovascular, sino incluso un ligero incremento del riesgo coronario y de ictus, con mayor riesgo de carcinoma invasivo de mama, enfermedad tromboembólica y demencia. Esto resalta la importancia de una regulación estricta y la investigación de los efectos adversos de cualquier medicamento, ya sea de origen natural o sintético.