Un embarazo no evolutivo corresponde a una gestación que se ha detenido de forma precoz durante su curso y que no da lugar al nacimiento de un bebé. Este acontecimiento se produce con mayor frecuencia en el primer trimestre del embarazo y, en aproximadamente el 70% de los casos, está relacionado con una anomalía cromosómica del embrión. La evolución de estos embarazos finaliza con su expulsión.

Tipos de Embarazos No Evolutivos
Existen diversos tipos de pérdidas gestacionales precoces, que se clasifican en función de su momento de detección y características específicas:
Aborto Bioquímico
Se trata de una pérdida gestacional muy precoz, de manera que no se llega a poder ver por ecografía saco gestacional ni embrión. Se detecta por un test gestacional positivo en sangre u orina que posteriormente resulta negativo.
Aborto Diferido
Es una pérdida gestacional que se diagnostica por ecografía cuando el embrión se detiene en su crecimiento o deja de tener latido cardíaco. En algunos casos, la paciente comienza a sangrar y acaba teniendo un aborto espontáneo, pero en los casos en los que no se produce sangrado, suele requerir de tratamiento médico o bien de legrado.
Gestación Anembrionada o Huevo Huero
Un embarazo anembrionario, también conocido como huevo huero, es un tipo de embarazo en el que el saco gestacional se desarrolla en el útero, pero no hay un embrión en su interior. Sucede en un momento muy temprano del embarazo, al principio del primer trimestre, cuando el óvulo fecundado se implanta en el útero pero el embrión no se desarrolla o detiene su desarrollo al poco tiempo.
Tras la fecundación, comienzan una serie de divisiones celulares que dan lugar a la formación del saco gestacional, rodeado de una cubierta denominada trofoblasto, que es la que dará lugar a la futura placenta. En el caso del embarazo anembrionario, se forma el saco gestacional con su cubierta trofoblástica, pero no se visualiza el embrión debido a que este ha detenido su desarrollo en una etapa muy precoz, antes de alcanzar un milímetro de tamaño. El cuerpo sigue produciendo la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) cuando el óvulo fecundado se adhiere a la pared del útero, aunque los niveles pueden ser más bajos de lo esperado o no aumentar adecuadamente en un embarazo anembrionado.
Síntomas y Detección del Embarazo Anembrionado
Al inicio de la gestación, pueden estar presentes los síntomas típicos del embarazo: ausencia de la menstruación, prueba de gestación positiva, aumento de la sensibilidad mamaria y náuseas. Sin embargo, en un embarazo anembrionado, más que síntomas específicos, existen indicios que pueden hacer sospechar de esta condición, aunque no siempre son concluyentes. Puede presentarse un sangrado leve, pero es importante recordar que el sangrado en el primer trimestre es bastante común y no siempre indica problemas. Algunas mujeres pueden notar una disminución de síntomas típicos del embarazo como náuseas, sensibilidad en los senos o fatiga, ya que los síntomas iniciales van desapareciendo cuando los niveles hormonales disminuyen. También es posible experimentar calambres leves o dolor pélvico y ligeras manchas de sangre o sangrado vaginal.
Criterios Diagnósticos del Embarazo Anembrionado
La manera de diagnosticar un embarazo anembrionado es mediante una ecografía, generalmente realizada entre las 6-7 y las 9 semanas de gestación. En una ecografía, un embarazo anembrionario suele mostrarse como un saco gestacional vacío sin evidencia de embrión. Normalmente, mediante ecografía transvaginal, el embrión puede detectarse tan pronto como a las 6 semanas de gestación.
El diagnóstico de embarazo anembrionario se establecerá ante el hallazgo de un saco gestacional, rodeado por el trofoblasto, mayor de dos centímetros y en cuyo interior no se visualice un embrión. En caso de dudas respecto a la fecha de la última regla, es preferible repetir la ecografía a los 7-10 días antes de precipitarse en establecer el diagnóstico de huevo huero.
Causas Específicas y Manejo del Embarazo Anembrionado
El embarazo anembrionario suele deberse a anomalías cromosómicas en el óvulo fecundado, lo que impide que el embrión se desarrolle adecuadamente desde el principio. Estas anomalías cromosómicas, generalmente, ocurren de forma aleatoria durante la fecundación, cuando el óvulo o el espermatozoide presentan algún error en el número o la estructura de los cromosomas.
Una vez confirmado el diagnóstico, es necesario proceder a la expulsión del saco gestacional. Normalmente, se utilizan medicamentos como el misoprostol, que estimulan las contracciones uterinas y facilitan la expulsión del saco gestacional. Este método es el más común, ya que permite evitar procedimientos quirúrgicos y es relativamente seguro y efectivo para la mayoría de las pacientes. En algunas ocasiones, se puede llevar a cabo un legrado o aspiración manual, aunque es un método mucho más invasivo. También existe la opción de esperar a que el cuerpo lo expulse de forma natural.
Gestación Ectópica
La gestación ectópica se produce cuando el embrión, en lugar de implantar en el endometrio dentro del útero, implanta en otras localizaciones de la pelvis, siendo la más frecuente la trompa de Falopio. Esto puede provocar síntomas como dolor abdominal intenso y sangrado vaginal. El diagnóstico se basa en la ecografía ginecológica y el control de los niveles de la hormona BHCG. En algunos casos, la paciente puede presentar dolor o molestias en la región pélvica donde se encuentra el ectópico, pero en la gran mayoría de los casos cursa de forma asintomática.
El tratamiento puede ser con una medicación citotóxica para las células fetales o bien mediante extirpación de la trompa por laparoscopia, siempre en función del riesgo de rotura de la misma y valorando la posibilidad de recurrencia en otra gestación.
Gestación Molar
La gestación molar consiste en un desarrollo anormal del tejido trofoblástico o placentario en una gestación anómala en la que el feto no llega a formarse. Esto da lugar a un aumento exagerado de los niveles de BHCG, así como a un crecimiento endometrial de la placenta dentro del útero. El diagnóstico se realiza mediante la medición de BHCG y por ecografía ginecológica. De confirmarse la mola, el tratamiento consiste en la realización de un legrado por aspiración y controles posteriores de los niveles de BHCG para descartar la posible invasión trofoblástica.

Causas de los Embarazos No Evolutivos
La mayor parte de los abortos (en torno al 70% de los casos), ya sean bioquímicos, diferidos o anembrionados, se deben a alteraciones fetales que hacen que el embrión detenga su desarrollo en alguna de las fases, más precoz o más tardía, del embarazo. Estas alteraciones suelen ser de origen cromosómico.
Existen otras posibles causas asociadas, que pueden ser maternas o uterinas:
- Presencia de trombofilias genéticas que provoquen una mayor predisposición a la formación de trombos a nivel endometrial y uterino.
- Otros problemas endometriales, como puede ser un desplazamiento de la flora normal.
- Presencia de miomas que alteren la cavidad u otras patologías de la anatomía uterina.
En el caso de las gestaciones ectópicas, la causa no está bien definida. Hay estudios que han detectado una mayor tasa de embriones anómalos en las gestaciones ectópicas, pero también puede deberse a alteraciones de la funcionalidad de las trompas, de manera que el embrión se pueda desplazar hacia estas y hacer una implantación anómala.

Prevención y Abordaje de la Gestación No Evolutiva
Es importante tener en cuenta que un único aborto de forma aislada no predispone a que esta situación pueda volver a ocurrir en una siguiente gestación. Sin embargo, a partir del segundo aborto sí está indicado investigar todas las posibles causas para evitar que puedan volver a producirse, realizando un estudio para diagnosticar cuál es el problema que impide la evolución normal de la gestación.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP o PGT-A)
La mayoría de los casos de anomalías cromosómicas del embrión se pueden evitar haciendo un Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP o PGT-A). Esta técnica permite analizar los embriones genéticamente antes de implantarlos en el útero, identificando cuáles son los embriones que no tienen anomalías cromosómicas para poder reducir así el riesgo de un embarazo anembrionario y otros problemas genéticos. El DGP permite identificar los embriones con una dotación cromosómica normal, lo que reduce el riesgo de desarrollar un saco gestacional vacío. Esta técnica es especialmente recomendada para parejas que han sufrido abortos recurrentes o fallos de implantación.
Según va avanzando la edad de los progenitores, aumentan las anomalías cromosómicas, por lo que cada vez se recomienda realizar antes un DGP o PGT-A. A partir de los 35 años de edad materna, el 50% de los blastocistos puede tener anomalías genéticas y este porcentaje aumenta significativamente de los 38/39 años en adelante. Por lo tanto, realizar diagnóstico embrionario previo a la transferencia evitará fallos de implantación y abortos prematuros. La tasa de éxito por transferencia de un embrión genéticamente sano está entre un 70-80%.
DIAGNÓSTICO GENÉTICO PREIMPLANTACIONAL: EN QUÉ CONSISTE y CUÁNDO HACERLO.- Ginecología y Obstetricia
Optimización de la Fertilidad Masculina
En cuanto a la fertilidad masculina, es importante analizar si existe fragmentación de ADN espermático con el método COMET. Se deben utilizar las técnicas necesarias para seleccionar los espermatozoides no fragmentados con Fertile Chip / Zymöt-ICSI y Fertile Plus / ZyMōt Multi previa a la fecundación de los ovocitos. De esta forma, se reducirán también los fallos de implantación y pérdidas gestacionales.
Manejo de Gestaciones Ectópicas Recurrentes
Para pacientes con gestaciones ectópicas recurrentes, el tratamiento de elección es la salpinguectomía, una intervención quirúrgica que consiste en la extirpación de las trompas de Falopio, para evitar futuras recurrencias y riesgos asociados.
El dolor e impacto emocional que genera un embarazo no evolutivo hace imprescindible tener apoyo psicológico con profesionales especializados, quienes pueden proporcionar las herramientas y la ayuda necesaria para superar este difícil momento.