La Gestación del Gran Tiburón Blanco: Un Misterio Desvelado

Si uno cierra los ojos e imagina un tiburón, seguramente le vendrá a la mente la estampa inconfundible y amenazadora de un gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Aunque existen más de 500 especies de escualos, este es, sin duda, el más conocido por el público, debido en gran parte a su aparición en innumerables películas. Su fama de sanguinario y voraz es, sin embargo, inmerecida, ya que no es el tiburón más agresivo y los ataques mortales a personas son muy inferiores a los que sugiere el cine. Por el contrario, los tiburones blancos suelen ser depredadores cautelosos y no siempre solitarios.

A pesar de conocer su existencia desde hace siglos y haber sido descrito por primera vez en 1758 por el naturalista sueco Carlos Linneo, gran parte de su vida sigue siendo un misterio para la comunidad científica. No se sabe con certeza cuántos años pueden vivir, cuándo alcanzan la madurez sexual o cuáles son sus hábitos reproductivos. La vida sexual de estos escualos es uno de los grandes interrogantes de la vida marina, ya que hasta ahora nadie había documentado a un tiburón blanco apareándose, y mucho menos pariendo. Se cree que su linaje surgió hace unos 400 millones de años, incluso antes que los dinosaurios.

Esquema anatómico del gran tiburón blanco con énfasis en su tamaño y mandíbula

Un Avistamiento Histórico: La Cría Recién Nacida en California

Teniendo todo ello en cuenta, la publicación de un vídeo en 2023 que mostraba una supuesta cría recién nacida de tiburón blanco en aguas de California causó un gran revuelo. Las imágenes, captadas el 9 de julio de 2023 por el cámara y oceanógrafo Carlos Gauna (conocido como The Malibu Artist), en colaboración con Phil Sternes, estudiante de doctorado en la Universidad de California Riverside y científico experto en tiburones de la UC-Riverside, fueron publicadas en la revista Environmental Biology of Fishes.

En las grabaciones, tomadas cerca de Santa Bárbara, se aprecia lo que parece ser una cría de muy corta edad, de aproximadamente 1,5 metros de longitud (frente a los cinco a siete metros de los adultos). Además, se observa una sustancia lechosa que se desprende de su cuerpo mientras nada. Los científicos creen que esta podría ser restos de la sustancia uterina que producen las madres durante la gestación de las crías, lo que Phillip Sternes ha descrito como la capa embrionaria que se desprende de un tiburón blanco recién nacido.

POR PRIMERA VEZ | Graban a un tiburón blanco bebé en las costas de EEUU

Evidencia y Debate en torno al Hallazgo

La imagen de este "bebé" tiburón dista mucho de la de los adultos, no solo por su aspecto menos intimidante, sino porque es totalmente blanco, mientras que los adultos son de color gris en su parte superior y blanco por debajo. Gauna afirma que había observado grandes hembras de tiburón blanco que parecían preñadas en la zona en años anteriores y en las semanas previas a la observación, y que la supuesta cría recién nacida apareció dentro del periodo de tiempo en el que suelen parir. Uno de los días, una de esas tiburonas se zambulló y poco después vieron este pequeño tiburón completamente blanco.

Sternes cree que el ejemplar avistado "probablemente había nacido hacía solo unas horas, un día como mucho". El pequeño animal fue fotografiado a unos 300 metros de la playa, un dato significativo que sugiere que es probable que naciera en aguas poco profundas. Hasta ahora, muchos científicos pensaban que estos tiburones daban a luz en zonas más profundas y alejadas de la costa, aunque esta área ya había sido propuesta como un posible lugar de nacimiento. Sin embargo, el propio Sternes reconoce la posibilidad de que la sustancia blanquecina se deba a una patología en la piel del escualo, mientras que otros científicos sugieren que el ejemplar podría tener ya algunas semanas de vida.

A pesar del debate, lo cierto es que estas imágenes de un ejemplar muy joven son valiosas. Su análisis ayudará a arrojar luz sobre uno de los misterios más insondables del gran tiburón blanco: ¿dónde se reproducen? Gauna asegura que "el lugar donde dan a luz los tiburones blancos es uno de los santos griales de la ciencia sobre los tiburones. Nunca nadie ha podido precisar dónde nacen ni nadie ha visto vivo a una cría de tiburón recién nacido".

Desafíos en el Estudio de la Reproducción del Tiburón Blanco

El estudio del comportamiento reproductivo del gran tiburón blanco presenta múltiples dificultades que lo convierten en uno de los grandes enigmas de la oceanografía.

Dificultad de Rastreo y Seguimiento

Según Charlie Sarria, investigador de tiburones pelágicos en la Asociación CONDRIK, "los tiburones blancos recién nacidos son el Santo Grial de la investigación oceanográfica". Se cree que el apareamiento de esta especie se produce en aguas abiertas, pero debido a la escasez de datos, los científicos suelen correlacionar sus hábitos con especies cercanas como los marrajos.

“Como no se saben cuáles son las zonas de reproducción, es muy complicado realizar un seguimiento de las hembras. Además, el parto se produce muy rápido y las crías no reciben ningún tipo de cuidado de la madre”, explica Sarria. Para conocer los movimientos de estos escualos, los científicos recurren a señales acústicas o vía satélite de marcas electrónicas fijadas en sus aletas dorsales. Este proceso es extremadamente delicado y costoso, ya que en muchas zonas estos peces apenas salen a la superficie. Además, estas marcas solo aportan datos de localización, no de estado de gestación. Por ello, se estudia la aplicación de métodos alternativos, como marcajes conectados con el útero o la cloaca, un procedimiento aún más difícil que requeriría atrapar a una hembra preñada, lo que conlleva un peligro significativo tanto para la madre como para la cría.

Imposibilidad de Crianza en Cautividad

Otra barrera importante es que no es posible criar a estos animales en cautividad. Los tiburones blancos no soportan vivir tras un cristal: algunos ejemplares se niegan a comer, otros se golpean contra el cristal, y muchos acaban muriendo. Estos peces no duran más que unos pocos días en cautiverio. El Acuario de la Bahía de Monterey, en California, tiene el récord de supervivencia de un tiburón blanco en cautividad, con seis meses, pero tuvieron que devolverlo al océano debido al enorme estrés que sufría fuera de su hábitat natural.

Características Reproductivas del Gran Tiburón Blanco

Lo poco que se conoce hasta la fecha sobre la vida reproductiva de estos escualos apunta a un ciclo reproductivo lento y costoso.

Un Ciclo Reproductivo Lento y Costoso

El periodo de gestación de los tiburones blancos suele durar alrededor de un año. El intervalo entre partos puede alcanzar los tres años, ya que las hembras adultas necesitan recuperar grandes reservas energéticas para volver a dar a luz. Alcanzan la madurez sexual entre los 14 y los 33 años de edad.

Ovoviviparidad: Una Estrategia Única

A diferencia de otras especies de tiburones, como el alitán (Scyliorhinus stellaris), el gran tiburón blanco es ovovivíparo. Esto significa que produce huevos, pero estos permanecen y eclosionan dentro del cuerpo de la hembra. Los embriones se desarrollan completamente en el útero materno y las crías nacen vivas a través del canal de parto.

Durante la gestación, se estima que las hembras dan a luz entre 2 y 17 crías. Después de nacer de los huevos dentro del útero, estas crías se alimentan de los huevos no fecundados que la madre sigue produciendo (un fenómeno llamado oofagia) y, en ocasiones, de sus "hermanos" más débiles, un proceso conocido como canibalismo intrauterino, que asegura la supervivencia de los más fuertes. "Los intervalos de las estimaciones son muy amplios, pues muchos de los datos se obtienen por capturas accidentales", apunta Sarria.

Es un dato curioso que los tiburones recién nacidos tienen "ombligo". Conocidas como cicatrices umbilicales, estas marcan el punto donde el cordón umbilical se unió a la cría en el útero o dentro del huevo, y se encuentran entre las aletas pectorales.

El Parto y la Independencia de las Crías

Como su gestación es lenta, las crías tardan aproximadamente un año en abandonar el cuerpo de la madre. Suelen hacerlo a través de un parto en el que nacen tan solo entre 3 y 4 tiburoncillos, de unos 12 decímetros de largo. En ese momento, y para evitar ser devoradas por su progenitora, huyen y comienzan su vida en solitario, aunque pronto alcanzarán la madurez y podrán reunirse con otros grupos.

Aunque los tiburones se engloban en el grupo de los peces, a diferencia de la mayoría de ellos, realizan la reproducción mediante un proceso de cópula y fecundación interna. Para la reproducción, los tiburones blancos prefieren las aguas cálidas, por lo que suelen esperar a la primavera o el verano para aparearse. La mayoría de las hembras elige una "sala de parto" para sus crías.

Ilustración de un embrión de tiburón blanco en el útero, mostrando el saco vitelino

Métodos de Reproducción en Tiburones: Una Visión General

La fertilización de los tiburones se produce siempre en el interior del cuerpo de la hembra a través del apareamiento. El tiburón macho posee dos órganos reproductores externos y cilíndricos, los pterigopodios (también denominados claspers), que se encuentran en la parte trasera de sus aletas pélvicas. Para transferir su esperma, el macho utiliza el clasper más cercano a la hembra durante la cópula.

Como son animales solitarios, cuando la hembra busca un compañero para su reproducción sexual, desprende "señales hormonales" en el agua que son percibidas por los machos a varios kilómetros de distancia. El cortejo es breve: el macho nada en círculo alrededor de su candidata y puede mordisquear suavemente su aleta pectoral para atraer su atención. Con sus dientes afilados, muerde con decisión la aleta o la espalda de la hembra para inmovilizarla e insertar uno de sus claspers (que en ciertas especies son espinosos y con púas) y depositar el semen en el útero. Curiosamente, así como los machos poseen dos claspers, hay hembras que cuentan con dos úteros funcionales, y no es extraño que se produzca el fenómeno de paternidad múltiple y simultánea.

Diagrama de los órganos reproductores masculinos de un tiburón (claspers)

Los modos reproductivos de los elasmobranquios (tiburones y rayas) son sorprendentemente variados y complejos, pero se dividen en dos grandes categorías: oviparidad (puesta de huevos) y viviparidad (nacimiento en vivo de crías completamente desarrolladas). El período de gestación de estos animales varía de seis meses a dos años, aunque el récord mundial lo tiene el tiburón anguila, con entre 36 y 42 meses.

Modalidades de Gestación

Una característica peculiar de los tiburones es que pueden gestar mediante tres modalidades distintas:

  • Ovíparos: Ponen huevos y los depositan en un lugar seguro (grietas de rocas, algas) para incubar, protegiéndolos de depredadores con una "caja" que los envuelve. Los embriones se nutren de la yema hasta nacer en soledad. Aproximadamente el 30 por ciento de las especies de tiburones son ovíparas, como el tiburón suño cornudo (Heterodontus francisci) y el Port Jackson (Heterodontus portusjacksoni).
  • Vivíparos: La hembra transporta los embriones durante todo el período de gestación en el saco vitelino que se desarrolla en la placenta, unida a un cordón umbilical a través del cual se nutren. Algunas madres incluso segregan leche uterina que les proporciona más nutrientes. Al igual que los mamíferos, dan a luz cuando las crías están completamente desarrolladas. Este método, considerado el más completo, se observa en especies como el tiburón martillo (Sphyrnidae) y el toro (Carcahrias Taurus).
    • Viviparidad del saco vitelino: Algunas especies, como los angelotes y las rayas nariz de vaca, producen huevos enormes que se convierten en sacos vitelinos. Estos son la única fuente de nutrientes para el embrión en desarrollo durante toda la gestación y un breve periodo tras el nacimiento.
    • Viviparidad placentaria: Es la forma más avanzada. En tiburones como el de arrecife del Caribe, los tiburones martillo y los de puntas negras, el óvulo fecundado comienza como un pequeño saco vitelino que el embrión absorbe en las primeras semanas, y luego se convierte en una placenta que se adhiere a la pared del útero.
  • Ovovivíparos: Esta modalidad de reproducción combina las dos anteriores y es bastante frecuente en el desarrollo embrionario de los tiburones, incluyendo el famoso tiburón blanco (Carcharodon carcharias). También es ovovivíparo el mielga (Squalus acanthias). En este período de gestación, los huevos eclosionan de inmediato y los ejemplares crecen en el útero, o la eclosión se produce poco antes del parto. Las crías se nutren de su saco vitelino y de los fluidos de las paredes del útero. La ventaja de todas estas estrategias reproductivas es que las crías nacen relativamente grandes y bien alimentadas, aumentando su probabilidad de supervivencia.

Amenazas y la Importancia de la Investigación

Con tantas dificultades para salir adelante, estas magníficas criaturas marinas no solo no suponen una amenaza para el ser humano, sino que, de hecho, están seriamente amenazadas. La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) los clasifica dentro de la categoría de 'vulnerables', una por encima de 'en peligro'. La sobrepesca y la degradación del hábitat están diezmando las poblaciones de estos escualos en todo el mundo, especialmente en el Mediterráneo, donde podrían desaparecer pronto.

“Recientes estudios advierten de que el incremento de las temperaturas del océano ocasionará la migración del atún rojo a aguas más frías. Sin grandes túnidos ni cetáceos de los que alimentarse el tiburón blanco parece que tiene los días contados en el Mare Nostrum”, concluye Charlie Sarria. La única esperanza, según el experto, se encuentra en el Canal de Sicilia, donde se han documentado avistamientos de todos los tamaños, incluidos posibles neonatos y juveniles.

Para considerar una zona como área de cría, se deben demostrar las siguientes circunstancias: que se encuentren tiburones juveniles con más frecuencia, que estos se encuentren en una zona en repetidas ocasiones a lo largo de los años, y que demuestren vivir allí por períodos prolongados. Demostrar todo ello implica un enorme esfuerzo científico y económico, además de una gran inversión de tiempo.

El estudio en profundidad de estas probables zonas de cría no solo podría desvelar nuevas sorpresas sobre la enigmática vida reproductiva de estos escualos, sino que también será de vital importancia para recabar nuevos datos que permitan proteger a la especie, ya catalogada como en peligro de extinción a nivel internacional. El éxito reproductivo de poblaciones viables depende en ocasiones de factores ambientales, pues muchas de esas áreas de reproducción se encuentran en zonas poco accesibles o en lugares afectados por la contaminación y la sobrepesca.

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