Los cuyes, también conocidos como cobayas o conejillos de indias, son pequeños roedores herbívoros monogástricos, que se caracterizan por su gran rusticidad, corto ciclo biológico y buena fertilidad. Estas ventajas han favorecido su explotación y han generalizado su consumo, especialmente en Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Su carne es rica en proteínas, minerales y vitaminas, y su contenido de grasas aumenta con el engorde. La carne de cuy puede contribuir a cubrir los requerimientos de proteína animal de la familia, con un rendimiento promedio del 65% en carne de cuyes enteros.
El aparato digestivo del cuy permite la utilización de forrajes de buena calidad y también toscos. En consecuencia, se pueden alimentar con forrajeras como la alfalfa, el kudzú, el maíz, el sorgo o el arroz, además de malezas y desechos de cocina como cáscaras de papa, habas, guisantes, zanahorias, entre otros. La base para el éxito de su cría radica principalmente en la alimentación.

Identificación del embarazo en cobayas
Dada la precocidad y la facilidad con la que las cobayas se reproducen, no es extraño que los cuidadores tengan dudas sobre si su cobaya está preñada. Si adoptamos a nuestra cobaya sin conocer su anterior vida o sabemos que ha tenido contacto con machos, es natural preguntarse cómo saber si está embarazada.
Signos y síntomas de gestación
Para saber si una cobaya está preñada, podemos fijarnos en los siguientes signos:
- Cambios de comportamiento: Desde muy pronto, incluso antes de cambios físicos, la cobaya puede mostrarse más arisca, hostil y reacia a la manipulación. También puede estar menos activa de lo habitual.
- Aumento de la sed: Será fácil darse cuenta de que la cobaya bebe más cantidad de agua. Es fundamental proporcionarle agua en abundancia y asegurarse de que esté limpia.
- Aumento del apetito: La cobaya comerá más. Es muy importante aumentar el aporte de vitamina C y ajustar la dieta a sus nuevas necesidades, consultando al veterinario.
- Aumento del tamaño del abdomen: Según avance el embarazo, se notará que la barriga de la cobaya aparece más grande. Al principio puede ser difícil de notar, especialmente si la cobaya tiene tendencia a engordar.
- Aumento constante de peso: Si se pesa con regularidad, se comprobará que la cobaya engorda constantemente, pudiendo llegar a doblar su peso al final de la gestación.
- Movimientos fetales: En las semanas previas al parto, si se apoyan con cuidado las manos sobre la barriga, se podrán notar pequeños movimientos de las crías activas dentro del vientre.
- Forma de pera: La cobaya acabará por adoptar una forma inconfundible de pera.
- Agrandamiento de las mamas: Las mamas se agrandarán y alargarán, preparándose para la lactancia.
- Separación de la sínfisis púbica: Poco antes de parir, si se coloca suavemente el dedo por encima de los genitales, se sentirá una separación de los huesos pélvicos (sínfisis) de entre 1 y 2 cm. Cuanto más se separen, más cercano estará el parto.
¿ Como saber si me cuy esta embarazada ? cobaya en embarazo
Duración del embarazo y parto
Una vez que la fecundación se ha dado, la gestación de las cobayas dura entre 59 y 72 días, con un promedio de 67 a 68 días (9 semanas). La duración puede variar dependiendo del número de crías que tenga la madre: dura menos cuanto más crías tiene. En el parto suelen nacer de 1 a 6 crías, con un promedio de 3 a 4. Se considera normal un peso al nacimiento entre 110 g (para 4 a 6 animales) y 160 g (para 1 a 2 crías). En el cuy no existe relación entre el número de partos y el tamaño de la camada.
El parto
Aunque pueda parecer extraño, el parto de una cobaya se considera asintomático, es decir, que no presenta síntomas claros de que el alumbramiento va a empezar. La cobaya estará haciendo sus cosas de forma habitual, como comer y beber, y de repente empezará. Normalmente se puede oír un chillido o quejido y se pueden observar pocas contracciones antes de que el parto comience. El parto suele durar alrededor de 30 minutos, con un intervalo de 3-10 minutos entre cría y cría.
Cada cría nace con su propio saco amniótico, el cual la madre retira y come. Las crías nacen completamente desarrolladas, con pelo, los ojos abiertos y siendo capaces de caminar y corretear, siendo uno de los animales que nacen más desarrollados. Cuando nacen todas las crías, la hembra expulsará la placenta, que la madre también intentará comer, pero es recomendable retirar, ya que no es saludable que lo haga.

Cuidados durante y después del embarazo
Alimentación y necesidades de la hembra gestante
Es especialmente importante que la alimentación cumpla con los requerimientos básicos, ya que cualquier error nutricional podría desencadenar consecuencias fatales para la madre y/o las crías. Si durante las primeras semanas de gestación la madre no recibe una buena alimentación, pueden morir algunas de las crías en el vientre de la madre, fenómeno conocido como muerte embrionaria, siendo absorbidas.
- Aporte nutricional: Durante el embarazo es recomendable añadir abundante heno de alfalfa al heno de hierbas/gramíneas que consume habitualmente la madre, ya que los henos de planta leguminosa como la alfalfa son más ricos en calcio y proteína.
- Calcio: Es muy importante aumentar el aporte de calcio en la alimentación para evitar la hipocalcemia.
- Vitamina C: No es imprescindible suplementar la vitamina C si la cobaya está recibiendo el aporte diario necesario.
- Vegetales a evitar: Evitar los vegetales (verduras, frutas y plantas) diuréticos o con propiedades abortivas, ya que pueden provocar un aborto o malformaciones en las crías.
- Hojas de frambueso: Hacia el final del embarazo (últimas 2 semanas), se le pueden administrar hojas de frambueso en pequeñas cantidades, las cuales facilitan el parto y la recuperación posparto, al mismo tiempo que aumentan la producción de leche materna.
- Manipulación: No se debe tomar o agarrar a la cobaya embarazada si no es estrictamente necesario, para evitarle cualquier tipo de estrés. Es crucial sostenerla del modo correcto para no dañar las crías.
- Movimiento: Conforme el embarazo avance, será más difícil para la hembra moverse y se volverá muy sedentaria, lo cual implica un mayor riesgo de padecer toxemia. Para reducir este riesgo, es importante una buena alimentación e incentivar su movimiento en lugar de restringírselo.
Separación del macho
El primer celo posparto ocurre a las dos horas de producido el parto. Dado que la hembra presenta un celo 24-48 horas posteriores al parto, debe separarse del macho en la última fase de gestación si no se desea tener más crías, ya que una hembra recién parida puede volver a embarazarse inmediatamente. Esto es sumamente peligroso para su salud y vida, pues la cobaya ha tenido un desgaste energético durante el embarazo y seguirá teniéndolo mientras dure la lactancia.
La madre debe permanecer separada de cualquier otro macho durante al menos 40-50 días tras el parto (periodo de cuarentena) para evitar intentos de monta y que se vuelva a quedar embarazada.
Cuidados de la madre en el posparto
Algunos ejemplos de problemas comunes en el puerperio de la cobaya son: toxemia, hipocalcemia, que una cría muerta haya quedado en el útero o infección puerperal. Dado que algunas de estas complicaciones pueden no manifestar sintomatología externa, es imprescindible realizar al menos una revisión completa en un veterinario especialista en animales exóticos tras el parto.
- Peso: Es necesario realizar un seguimiento diario del peso de la madre desde el mismo día del parto durante como mínimo tres semanas. A partir de entonces, bastará con pesarla una vez a la semana.
- Alimentación: Se deben evitar los vegetales (verduras, frutas y plantas) que contribuyan a cortar la producción de leche. La madre produce buena cantidad de leche durante las dos primeras semanas de nacidas las crías. Después de este tiempo casi no producen leche, debido en parte a que pueden haber quedado preñadas nuevamente después del parto.
- Entorno: No es necesario apartar a las otras hembras con las que vive (si se llevan bien), ya que pueden animar a la madre durante el parto y ayudarle con las crías.

Cuidados de las crías en el posparto y destete
Las crías nacen ya pudiendo alimentarse solas, pero deben tomar leche materna durante el primer mes. Aunque ya les han salido los dientes, solo pueden comer pequeñas cantidades de alimento sólido durante las primeras semanas de vida. Las crías pueden duplicar su peso entre el nacimiento y el destete, por lo cual se les debe proporcionar un buen alimento en calidad y en cantidad.
La lactación es el periodo en el cual la madre da de mamar a su cría, con un promedio de dos semanas desde el nacimiento hasta el destete. Durante el inicio de este periodo, dispone de calostro para darle inmunidad y resistencia a las enfermedades. Cuando las camadas son numerosas, las crías crecen menos porque reciben menos leche. Por esta razón, se debe proporcionar un buen alimento a las reproductoras.
- Peso: Es necesario realizar un seguimiento diario del peso de cada una de las crías desde el mismo día del parto y durante como mínimo tres semanas.
- Lactancia: La alimentación de los cachorros se basará en la leche materna durante al menos 21 días (3 semanas), por lo que no deben separarse de su madre en todo ese tiempo. Las cobayas dejan de mamar aproximadamente a los 21 días de edad.
- Separación de crías macho: Al llegar a los 21 días (3 semanas) de vida, se debe sexar correctamente cada una de las crías. Una vez sexados, hay que proceder a separar las crías macho de su madre y hermanas para evitar la cría endogámica (entre parientes). Al separar las crías macho, hay que tener en cuenta que, de juntarlas con otro u otros machos, pueden ser rechazadas y atacadas por cuestiones de dominancia.
Riesgos y complicaciones del embarazo
Si se está pensando en hacer criar intencionalmente a las cobayas, es importante saber que el proceso de embarazo, posparto y crianza implica una serie de contraindicaciones y riesgos importantes.
Mortalidad materna
El embarazo es muy difícil en cobayas, pues alrededor de un 20% de las cobayas embarazadas mueren durante el parto, incluso recibiendo supervisión veterinaria especializada. Según la Asociación de Criadores de Conejos Americana (ARBA), 1 de cada 5 hembras embarazadas muere.
Distocia
La pelvis de la cobaya consta de 3 huesos (ilion, isquion y pubis), los cuales se unen en una articulación cartilaginosa llamada sínfisis que, antes de dar a luz, se afloja dejando un espacio de unos 2-3 centímetros de ancho para que las crías puedan salir. Si la hembra no ha dado a luz antes de los 7-8 meses de edad (algunas fuentes indican 9-12 meses), la sínfisis se solidifica, lo cual implica que un embarazo más allá de esa edad conlleva un riesgo tanto para la vida de las crías como de la madre, porque no logran salir por el canal de parto. Esto se conoce como distocia y, en esos casos, se requeriría una cesárea, que en cobayas tiene un bajo porcentaje de supervivencia de las crías y se suelen hacer para salvar la vida de la madre, algo que no siempre se logra.
Por experiencia propia, es mejor que la cobaya quede embarazada entre los 3 y 7 meses de vida. Teóricamente, pueden alcanzar la madurez sexual y, por tanto, gestar a partir de los dos meses. Lo ideal es que la cobaya tenga como mínimo 14 semanas antes de la primera cubrición. Es conveniente esperar aproximadamente hasta que el animal tenga 6 meses para considerar su reproducción, para asegurarse de que el cuerpo de la futura madre haya madurado lo suficiente para soportar la gestación y lactancia.
Toxemia del embarazo
La toxemia se produce cuando las crías consumen más energía de la que el cuerpo de su madre puede proporcionarles debido a sus malas condiciones físicas o deficiencias nutricionales. Las complicaciones son más comunes en los últimos 7-10 días de embarazo y en el posparto. Puede presentarse con sintomatología o ser silenciosa, provocando la muerte súbita de la cobaya sin previo aviso.
Parto casero y asistencia veterinaria
Un parto casero solo es viable y seguro si un veterinario especialista en animales exóticos ha determinado que es factible tras hacer los controles pertinentes a la cobaya embarazada. Durante el parto pueden producirse muchas complicaciones, y es por ello que es recomendable que sea asistido por un profesional. No se deben molestar ni manipular a la madre y las crías si no hay ningún signo de alarma.
Consideraciones éticas sobre la cría intencional
La dificultad o imposibilidad de asegurar un futuro ético y responsable a las crías es una consideración importante. Si se pretende hacer criar intencionalmente y posteriormente vender o dar en adopción a las crías, estas cobayas estarán ocupando el lugar que podrían ocupar otras cobayas que están en refugios o protectoras esperando una familia que les dé un hogar definitivo.
Teniendo en cuenta lo saturados y desbordados que están los refugios y protectoras, es bastante desconsiderado e irresponsable hacer criar animales por capricho cuando al hacerlo se está perjudicando a otros animales. Si por el contrario el plan es quedarse con las crías, se debe asegurar que se cuenta con los recursos necesarios para cubrir las necesidades de todas ellas. Si no se cuenta con estas posibilidades y recursos, es mejor esperar a que la situación sea la apropiada, de la misma manera que no está bien tener hijos si no se tienen los recursos y estabilidad necesarios.
Manejo de machos y hembras
Ciclo de celo y apareamiento
Las hembras entran en celo durante 8 a 10 horas cada 18 días, pero este intervalo puede variar desde 15 hasta 20 días. El primer celo en las cobayas hembras comienza cerca de las 9 semanas de vida. Tienen celos repetidos cada 15-17 días. El celo se determina por un cambio característico del comportamiento con arqueamiento del lomo y, en caso de estar con otras hembras, se deja montar.
En el ritual de apareamiento, tan pronto el macho detecta que la hembra está en celo, comenzará a intentar llamar su atención insistentemente ronroneando y bailoteando (meneando su trasero de forma serpenteante u oscilante) frente a ella con la cabeza agachada, igual que cuando marcan territorio. Si una cobaya hembra ha sido comprada en un criadero (legal o ilegal) o tienda de animales, o bien ha sido rescatada sin ningún tipo de garantías respecto a su estado de salud, existe un riesgo elevado de embarazo. Muchos expertos aconsejan juntar a la pareja de cobayas durante cerca de 20 días, período en el cual ocurrirá el apareamiento.
Identificación del sexo
Para evitar la cría descontrolada o endogámica, es fundamental identificar correctamente el sexo de las cobayas.
- Machos: Si se presiona suavemente justo encima de la zona genital (que puede parecer una "Y" o "I", siendo el pene un punto), el pene sobresaldrá y se apreciará fácilmente. En ocasiones, sobre todo en machos gorditos y mayores, a simple vista puede parecer que no hay pene, pero está escondido entre los pliegues de la piel.
- Hembras: La apertura genital posee forma de "Y", y sobre ella se encuentra un pequeño abultamiento (el clítoris) que puede llevar a confusión. La vagina de las cobayas está cerrada por una membrana que se disuelve durante el celo y el parto y, posteriormente, se regenera; por lo que un claro signo de su receptividad sexual (celo) es la ausencia de este tejido.
