La primavera, con sus campos en flor y el adiós a los tiempos grises, marca la estación elegida por muchas aves para la expansión de sus familias. Es habitual que nidifiquen sobre edificios, y es en este periodo cuando con frecuencia nos encontramos con polluelos caídos de sus nidos. Surge entonces un dilema: ¿qué hacer? ¿Debemos intervenir o es mejor dejarlos en su lugar? Este artículo abordará todo lo que necesitas saber sobre el cuidado de gaviotas jóvenes que requieren ayuda.

¿Encontraste una Gaviota Joven? Primeros Pasos y Diferenciación
Antes de actuar, es crucial diferenciar entre un polluelo y un volantón, ya que la intervención dependerá de su etapa de desarrollo y situación. La mayoría de las aves no necesitan nuestra ayuda, y una intervención impulsiva podría ser perjudicial.
Diferenciando Polluelos y Volantones
- Un polluelo es un ave joven que aún no tiene plumas o solo presenta algunos parches de plumón. Tiene dificultades para desplazarse y raramente se aleja de sus padres o del nido. Para las gaviotas, estos individuos son inofensivos e indefensos hasta los 2 meses de vida y se describen como "pelotitas encantadoras". Si es menor de 1 mes, es posible recogerla a mano, ya que son inofensivas; podrán gritar o huir tímidamente, pero es sencillo.
- Un volantón es un ave mayor, ya emplumada, que está aprendiendo a volar. Es bastante común que salten del nido como parte de sus lecciones de vuelo y floten hasta el suelo. Estos individuos ya comenzaron a explorar el mundo, por lo que es normal que anden revoloteando y saltando. Si es volantona y mayor de 1 mes, es mejor recogerla con una toalla, y teniendo cuidado del pico, que suelen lanzarlo a discreción.
Cuándo Intervenir y Cuándo No
Si te encuentras con un polluelo emplumado en el suelo y en un lugar seguro, no debes cogerlo. Es normal que las crías volantonas salten del nido y no sepan volar correctamente. Si no ves evidencia de lesión, déjalo solo. Puedes quedarte observando a la distancia para verificar que sus padres lleguen. Si luego de alrededor de una hora de espera no ha venido uno de los padres a encargarse del bebé, debes contactar con los expertos.
Por otro lado, si te encuentras con un polluelo sin plumas o herido, o en un lugar que corre serios peligros (como el suelo o la carretera, o con la presencia de depredadores como gatos o perros), debes actuar. Una gaviota en el suelo durante la noche, por ejemplo, está en apuros. En estos casos, lo primero es contactar con el teléfono de emergencias 112, que se pondrá en contacto con el centro de recuperación de fauna más cercano o con el SEPRONA.
Búsqueda y Reubicación del Nido
En el caso de un polluelo, existe una alta probabilidad de que el nido esté cerca debido a su poca movilidad. Lo primero que debes hacer es intentar encontrar el nido, el cual puede estar escondido entre árboles, arbustos o en algún recoveco o cavidad, como es habitual en las gaviotas que nidifican sobre edificios. Si lo encuentras, puedes depositar al ave cuidadosamente en su interior y vigilar desde la distancia que lleguen los padres. No te preocupes por el "aroma humano", ya que la discriminación de olores por parte de los padres no será suficiente para que rechacen a su hijo.
Transporte Seguro
Si la gaviota joven requiere ser trasladada, ya sea a un lugar seguro cercano o a un centro de rescate, es fundamental hacerlo con precaución. Durante el transporte, nunca la dejaremos suelta en el coche, pues se mueven mucho intentando escapar y podríamos tener un accidente.
LA IMPORTANCIA DE LOS PRIMEROS AUXILIOS PARA LAS AVES SILVESTRES
Creando un Ambiente Seguro y Cálido para la Gaviota Joven
Si necesitas mantener temporalmente un polluelo de gaviota antes de entregarlo a un especialista, el ambiente es crucial para su supervivencia.
Importancia del Calor y la Temperatura
Lo primero que debes proporcionarle es calor. Los polluelos necesitan mantener su temperatura corporal, pues hasta que no transcurre una semana no comienzan a regularla por ellos mismos. Mantén a los polluelos en un ambiente cálido y protegido, similar a un nido. Lo aconsejable es mantenerlos a una temperatura de 25-28 grados Celsius. Las aves bebé necesitan más calor que los humanos; un entorno con alrededor de 30 °C (85 °F) es ideal. Puedes colocar bajo una caja una manta eléctrica, controlando cuidadosamente que la temperatura sea moderada, o unas bolsas de agua caliente (sustituibles por botellas). Una compresa de calor o una botella de agua caliente funcionarán, pero no uses agua hirviendo. Las lámparas superiores deben estar a una distancia prudente del ave para evitar que se sobrecaliente. Nunca utilices dos métodos a la vez, pues un exceso de calor podría asfixiarlo. Es importante que no eleves la temperatura bruscamente, sino poco a poco.
Un Espacio Seguro y Confortable
Los nidos son bastante pequeños y los espacios cerrados hacen que las aves bebé se sientan seguras y resguardadas. No coloques a un ave asustada en una caja gigante; dale un espacio agradable y pequeño en el que estar. Mientras más tranquilo y oscuro hagas el "nido", más seguro se sentirá el ave bebé en el nuevo y extraño lugar. Cubre la caja con una manta ligera o con papel periódico, pero asegúrate de dejar agujeros de ventilación para que pueda respirar. La gaviota pequeña estará más feliz sola en un área tranquila.
Higiene y Manipulación Mínima
Evita manipularlos en exceso para reducir el estrés. Aunque el ave sea adorable, puede resultarle aterrador que la cargues por placer propio. Las aves pueden llevar muchos gérmenes y enfermedades. Cada vez que manipules al ave, lávate las manos de inmediato o usa guantes de látex antes y después. Mantén al ave lejos de la cocina o en cualquier lugar donde manipules comida. No muevas al ave constantemente, ya que el estrés puede resultar fatal para los pájaros, más aún para los polluelos.

Alimentación Específica para Polluelos de Gaviota
La alimentación es uno de los aspectos más críticos y delicados en el cuidado de un polluelo de gaviota. Los polluelos caídos del nido necesitan dietas específicas adaptadas a su especie. Es vital entender los requisitos nutricionales específicos de cada tipo de ave para asegurarse de proporcionarles una dieta equilibrada.
Alimentos Prohibidos
Hay alimentos que se deben evitar a toda costa, ya que pueden ser fatales para las aves jóvenes:
- Agua directa: Las aves bebé no beben agua. Si intentas darle agua con una jeringa o un gotero, puede llegar a sus pulmones y causarle la muerte. El agua, hasta que no desarrolle sus plumas y pueda beber por sí solo, ha de ir incluida en la propia comida que le suministres.
- Leche o pan: Son fatales para su sistema digestivo y pueden causar diarrea u otros problemas de salud.
- Alimentos procesados humanos: Evita sal, azúcar y alimentos ricos en grasas poco saludables.
- Alimento para aves adultas: No le des alimento hecho para aves adultas a un ave bebé.
Dieta Específica para Gaviotas
Las gaviotas, como aves piscívoras, tienen necesidades dietéticas particulares. Sus pollos ya comen solos desde la primera semana de vida, recibiendo el alimento de sus padres en el suelo. Para juveniles y adultos, lo primero es ofrecerles un recipiente con agua fresca y unos 10 boquerones/sardinas sobre el suelo u otro recipiente. Si come solo, no forzaremos alimentación. Si tras dos horas con el alimento disponible no lo ha tocado ni reaccionado, se comenzará el protocolo de alimentación manual.
Para pollos menores de 1 mes, aunque ya coman solos, a veces es necesario unos días de alimentación forzada si están deshidratados y débiles. Abrir el pico a mano es fácil, pero hay que inmovilizar con una toalla al individuo (envolver el cuerpo), para así poder manejar el pico, abrirlo y meter bien al fondo el pedacito de boquerón o sardina (una porción de 1x1cm). Luego, cierra el pico y espera a que trague. Para verificar si come sola, pondremos un bol de agua y comida. Si tras media hora no reacciona, se le introducirá pescado hasta el buche a mano para que vea que hay comida disponible. En ese momento, le lanzaremos pedacitos, y el juvenil debería cogerlos del suelo como se los dejan sus padres.
En casos de enfermedad o debilidad extrema, se puede usar una sonda CH22 o vesical de látex CH20 (disponible en farmacias). Solo la usaremos en peques enfermos que no coman o bebés que tampoco sepan comer solos. Dado que el pico de la gaviota es generoso, es posible sentir la sonda bajando al buche o, mirando directamente, evitar el agujero respiratorio. Si la comida en lata tiene grumos, no pasará por la sonda.
Si encuentras un juvenil cansado, perdido, desnutrido y deshidratado, pondremos cerca de ellos agua en un buen bol y sardinas/boquerones frescos o de lata (pasados por agua para limpiarlos), y ellos mismos deberían comerlos.
Frecuencia de Alimentación
Los polluelos necesitan ser alimentados con frecuencia y en horarios regulares durante el día. La frecuencia con la que debes darle de comer es de media hora (por la noche no), con tres o cuatro tomas cada vez, pudiendo ir espaciándolas poco a poco hasta llegar a una hora. En el caso de pájaros que presenten el buche lleno, no es recomendable alimentarlos hasta que no lo tengan completamente vacío.

El Proceso de Rehabilitación y Liberación
Criar a un pájaro huérfano requiere paciencia y cuidados especiales, pero es fundamental entender que no es una tarea para cualquiera. No intentes criar a un ave bebé por ti mismo. Los rehabilitadores de vida silvestre están mejor equipados para darles la oportunidad de tener una vida saludable.
Contacto con Centros de Rehabilitación
Si encuentras un ave bebé que necesita ayuda, lo más adecuado es contactar con el centro de rescate o rehabilitación más cercano. El rehabilitador de vida silvestre querrá saber dónde encontraste al ave, de modo que pueda regresarla a casa cuando esté curada. Algunas veterinarias acogen aves y las transfieren a especialistas en vida silvestre. Contacta con el centro y pregunta qué deberías darle de comer. Si el centro se llevará al ave pronto, los representantes quizás te pidan esperar hasta que puedan alimentarlos ellos mismos.
Si encuentras un ave evidentemente herida, ya sea polluelo o volantón, lo mejor es capturarla de forma muy cuidadosa y contactar a un centro de rescate. En el caso de aves de mayor tamaño, como rapaces, también se puede llamar al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Si aún después de seguir estos pasos la situación es una emergencia, puedes contactar un centro de rehabilitación y apoyo a la fauna silvestre o al SAG para solicitar mayor información.
Desarrollo y Ejercicio para la Liberación
Para finalizar la etapa de desarrollo, las aves necesitan ejercitarse con el propósito de poder devolverles la libertad cuando sea el momento. Este proceso debe comenzar aproximadamente diez días antes de la suelta, en un lugar lo suficientemente amplio para que pueda dar sus primeros aleteos. Puesto que se necesita espacio (mínimo una jaula de dos metros de alto por dos metros de ancho, con diferentes posaderos y ramas y un sitio en el que cobijarse), y no todo el mundo dispone del mismo, es recomendable llevarle a un centro de recuperación.
Condiciones para una Liberación Exitosa
Es importante que el ave no esté con nosotros más de un mes, o verá muy mermada su capacidad de sobrevivir por sí misma una vez que se proceda a su liberación. Si no ha aprendido a comer por sí mismo, nunca lo liberes. Las gaviotas adultas se irán volando solas cuando estén listas, usualmente con 1.5 kg de peso; si no lo hacen, significa que no están rehabilitadas y deben ser devueltas a la enfermería.
Es conveniente que su liberación se realice en el mismo lugar en el que lo has encontrado. De no ser posible, elige un lugar provisto de recursos alimenticios, donde habiten más aves de su misma clase y lo más carente posible de cualquier tipo de peligro que pueda amenazar su integridad. Lleva al ave en una cajita (con agujeritos para que pueda respirar, por supuesto), a través de la cual pueda ver el exterior, y déjala durante una hora para que se acostumbre al que va a ser su nuevo hábitat. A poder ser, elige la primera hora de la mañana de un día caluroso para su liberación.
