La furosemida es un potente diurético de asa comúnmente recetado, utilizado para tratar la retención de líquidos (edema) y la hipertensión en niños y adultos. Conocida por marcas como Lasix o Seguril, este medicamento ayuda al cuerpo a eliminar el exceso de sal y agua a través de la orina, aumentando la formación de esta en el riñón. Es crucial comprender cómo actúa, su dosificación precisa y los posibles efectos secundarios, especialmente en la población pediátrica.
¿Para qué se prescribe la furosemida?
La furosemida se utiliza principalmente para:
- Tratar el edema (retención de líquido) asociado con insuficiencia cardíaca congestiva, cirrosis hepática o enfermedad renal (incluyendo el síndrome nefrótico), o el producido por quemaduras.
- Controlar la presión arterial alta (hipertensión), sola o en combinación con otros agentes antihipertensivos.
- Promover la excreción de líquidos en pacientes con afecciones que causan sobrecarga de líquidos.
Este medicamento es un reductor de líquido fuerte (diurético), que actúa aumentando la eliminación de sodio por los riñones, lo que reduce la retención de agua en el cuerpo. Produce un efecto diurético potente, con inicio de acción rápido y de corta duración.

Formas de presentación y administración
La furosemida está disponible en varias formas, incluidas tabletas, jarabe e inyecciones. Para los niños, los médicos a menudo prescriben la furosemida en formato ampolla para uso oral, ya que no existen comprimidos con dosis pequeñas adecuadas para ellos. El formato ampolla (20 mg en 2 ml) es líquido y permite un cálculo fácil de la dosis deseada usando una jeringuilla graduada con marcas de 0,1 ml (cada 0,1 ml contiene 1 mg de Seguril).
Dosis de furosemida en pediatría
La dosis adecuada de furosemida puede ser diferente para cada paciente y se determina por la condición que se está tratando, la edad del paciente, la función renal y su respuesta a la medicación. La dosis de furosemida en niños se basa en el peso y debe ser calculada cuidadosamente por un profesional de la salud.
- Se recomienda una dosis inicial de 2 mg/kg de peso corporal, administrada como una dosis única.
- Se puede añadir dosis extra de 1-2 mg/kg/dosis, cada 6-8-12 horas si es necesario.
Es fundamental no cambiar la dosis sin consultar al médico, ya que una dosificación incorrecta puede provocar deshidratación grave o complicaciones renales.
Consideraciones específicas para el jarabe de furosemida
El jarabe de furosemida generalmente se prescribe para uso pediátrico o para personas con dificultad para tragar comprimidos. Funciona de la misma manera que el comprimido, pero la dosificación debe ser precisa, y su forma líquida puede actuar más rápido debido a una absorción más rápida. Los padres que administren jarabe de furosemida a sus hijos deben seguir meticulosamente las instrucciones del pediatra. Este medicamento tiene un aspecto entre incoloro y amarillento.
Administración del jarabe:
- Mida cuidadosamente las dosis del líquido utilizando el medidor que viene con este medicamento.
- Asegúrese de saber cómo utilizar este medicamento y lea las instrucciones de uso.
- Es posible que este medicamento haga orinar a su hijo más seguido. Asegúrese de que su hijo permanezca cerca de un baño durante al menos 8 horas después de empezar a tomar este medicamento.
- Para evitar tener problemas para dormir, trate de no administrarlo poco tiempo antes de irse a dormir.
Efectos secundarios de la furosemida
Los efectos adversos de la furosemida son, en general, infrecuentes aunque moderadamente importantes. Sin embargo, algunas personas pueden sufrir efectos secundarios muy graves, y en ocasiones mortales. Es fundamental comprender los posibles efectos secundarios de la furosemida y cómo pueden afectar la salud.
Efectos secundarios comunes
Si bien muchos de estos efectos no son poco comunes, generalmente se pueden controlar con un control adecuado:
- Aumento de la micción o micción frecuente.
- Mareos o aturdimiento. Para reducir la probabilidad de que su hijo se sienta mareado o pierda la conciencia, haga que se levante lentamente si estuvo sentado o recostado.
- Deshidratación.
- Desequilibrio electrolítico (nivel bajo de potasio, sodio o magnesio). Es posible que el niño necesite suplementos de potasio.
- Calambres musculares.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas, vómitos, retortijones o diarrea, estreñimiento.
- Visión borrosa.
- Cansancio extremo.
- Sed intensa y boca seca.
Efectos secundarios graves
Debe contactar a su médico de inmediato si su hijo experimenta alguno de los siguientes síntomas graves:
- Problemas de audición, como audición disminuida y pérdida de la audición. A veces pueden desaparecer, pero en otras ocasiones no. Esto es más común con inyecciones de altas dosis o rápidas.
- Recuento bajo de glóbulos, que puede provocar problemas de hemorragia, infecciones o anemia.
- Reacciones cutáneas graves como el síndrome de Stevens-Johnson (SJS) o la necrólisis epidérmica tóxica (TEN), que pueden ser mortales.
- Ritmos cardíacos irregulares.
- Debilidad muscular severa.
- Reacciones alérgicas graves (dificultad para respirar, sensación de garganta cerrada, hinchazón en la boca, lengua o rostro, urticaria, formación de ampollas en la piel, ardor en los ojos o dolor de garganta).
- Confusión.
Interacciones y precauciones
- Alergias: Informe al médico y al farmacéutico si su hijo es alérgico a la furosemida, a algún componente de este medicamento o a otros medicamentos, alimentos o sustancias.
- Otros medicamentos: Informe a todos los proveedores de atención médica de su hijo todos los medicamentos que toma (recetados, de venta libre, productos naturales o vitaminas), ya que la furosemida puede interactuar con medicamentos para la presión arterial, litio, AINEs (como ibuprofeno y naproxeno), antibióticos aminoglucósidos y sucralfato. Se debe tomar sucralfato 2 horas antes o después de la furosemida. Algunos productos de venta libre para el control del apetito, asma, resfriado y fiebre pueden elevar la presión arterial.
- Problemas de salud: Avise a su médico si su hijo padece problemas renales graves, deshidratación, presión arterial muy baja, afecciones que impiden el vaciado completo de la vejiga (como hipertrofia prostática), diabetes, gota, lupus eritematoso sistémico (SLE) o enfermedad hepática. La furosemida puede hacer que el lupus se active o empeore.
- Exposición solar: Este medicamento puede hacer que su hijo tenga más predisposición a las quemaduras por exposición solar. Evite la exposición innecesaria o prolongada a la luz solar y use ropa que cubra la piel, gafas de sol y protector solar.
- Embarazo y lactancia: Consulte al médico si su hija está embarazada, queda embarazada o está amamantando, ya que la furosemida puede afectar la producción de leche.
- Alcohol: El alcohol puede interactuar con este medicamento y empeorar los efectos secundarios como mareos o aturdimiento.
- Colesterol y triglicéridos: Se presentaron niveles altos de colesterol y de triglicéridos con este medicamento.
- Actividades que requieren alerta: El niño debe evitar tareas o acciones que requieren un estado de alerta hasta que usted observe cómo este medicamento afecta a su hijo.
- Dieta: Si su médico le receta una dieta baja en sal o baja en sodio o le indica que coma o beba mayores cantidades de alimentos ricos en potasio (p. ej., bananas, ciruelas, pasas y jugo de naranja) en su dieta, siga estas instrucciones atentamente.

Almacenamiento y desecho
- Almacenar la furosemida a temperatura ambiente, protegido de la luz y en un lugar seco.
- Conserve todos los medicamentos en un lugar seguro, alejado de la vista y el alcance de los niños. Cierre siempre las tapas de seguridad.
- Deseche la solución de furosemida no utilizada después de 90 días.
- No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad (CAD) que aparece en el envase.
- Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura a menos que así se lo indiquen. Deposite los envases y los medicamentos que no necesita en el Punto SIGRE de la farmacia o utilice un programa de devolución de medicamentos.
- Cuando deseche dispositivos de un solo uso o partes de un dispositivo que no puedan reutilizarse, colóquelos en una caja de desecho de agujas u objetos afilados. Cuando la caja esté llena, siga todas las normas locales para desecharla.
En caso de sobredosis
Si cree que ha habido una sobredosis, llame al centro de toxicología local o busque atención médica de inmediato. En España, el Servicio de Información Toxicológica es el 91 562 04 20.
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