Frecuencia Cardíaca Fetal: Monitoreo, Significado y Métodos

El monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal (FCF) es una parte fundamental de la atención prenatal, ya que proporciona información esencial sobre la salud y el bienestar del feto. Al controlar la frecuencia cardíaca del bebé, los profesionales de la salud pueden detectar posibles complicaciones y evaluar cómo tolera el bebé el embarazo y el trabajo de parto. La frecuencia cardíaca del bebé es un indicador importante de la salud fetal.

Esquema del desarrollo del corazón fetal y su monitoreo

¿Qué es la Frecuencia Cardíaca Fetal (FCF)?

La FCF se refiere a la cantidad de veces que el corazón del feto late por minuto. El corazón del embrión comienza con forma de tubo y poco a poco se divide para formar las cuatro cámaras y los vasos principales alrededor de la semana 8 de gestación. Monitorizar el latido fetal y la frecuencia cardíaca es uno de los indicadores de que el embarazo se desarrolla de forma correcta y según lo previsto.

¿Cuándo se puede escuchar el latido fetal por primera vez?

Aunque el latido fetal se pueda registrar con la ecografía, es poco probable que se pueda escuchar el sonido tan pronto. Por lo general, se tendrá que esperar a la ecografía de la semana 12, cuando el corazón ya está completamente formado, para poder escucharlo con claridad. Si entre las semanas 10 y 12 de gestación aún no se puede escuchar el latido fetal, no debe preocuparse aún. Si la ecografía registra un latido normal, aunque no se pueda oírlo, todo va bien. Otra posibilidad es que el cálculo del momento de concepción no sea correcto y que en realidad se encuentre en una etapa previa en la que aún no se puede escuchar el corazón.

Métodos de Monitoreo de la Frecuencia Cardíaca Fetal

El monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal es un procedimiento no invasivo, relativamente sencillo e indoloro que se utiliza para medir y evaluar la frecuencia cardíaca del bebé durante el embarazo y el parto. Se han empleado métodos electrónicos, continuos y directos para su estudio.

Auscultación Intermitente

Este método utiliza un dispositivo Doppler portátil o un fetoscopio para escuchar los latidos del corazón del feto. Durante una visita prenatal de rutina, el médico utilizará uno de estos dispositivos para escuchar los latidos del corazón del bebé. Este método se suele realizar durante los controles regulares o cuando el médico quiere obtener una visión general rápida de la frecuencia cardíaca del bebé. Durante la auscultación intermitente, normalmente podrá moverse, aunque el médico puede pedirle que se recueste para obtener resultados más claros.

Monitoreo Fetal Electrónico Continuo (MFE)

En algunas situaciones, especialmente durante el parto, puede ser necesario un monitoreo continuo. La monitorización cardíaca fetal electrónica se hace durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto. Sirve para observar la frecuencia cardíaca de su bebé y también revisa la duración de las contracciones del útero.

Monitoreo Externo

Para el registro externo de la FCF durante el embarazo y el parto se utiliza el ultrasonido (efecto Doppler), en el que el trazo de la FCF es nítido incluso en las pacientes obesas o con polihidramnios. No obstante, esta técnica tiene el inconveniente de que ocasionalmente proporciona falsa variabilidad a los registros, a pesar de lo cual es el método de elección para la monitorización de la FCF ante e intraparto.

Para realizar un seguimiento continuo externo, el médico colocará dos sensores en el abdomen de la madre. Un sensor usa ondas sonoras reflejadas (ultrasonido) para llevar un registro de la frecuencia cardíaca de su bebé, y el otro sensor mide las contracciones uterinas. Estos sensores se mantienen colocados con cinturones elásticos sobre el abdomen y están conectados con una máquina que registra los detalles. El latido cardíaco de su bebé podría escucharse como un pitido o imprimirse en un gráfico.

La monitorización externa se usa para una cardiotocografía en reposo, que registra la frecuencia cardíaca del bebé cuando se mueve y cuando está quieto, y para una cardiotocografía con contracciones, que registra los cambios en la FCF cuando la madre tiene contracciones. A veces, la monitorización externa se hace a distancia, lo que se llama telemetría, permitiendo que la revisen sin estar conectada a una máquina.

Monitoreo Interno

La monitorización interna se hace durante el trabajo de parto y puede hacerse solamente después de que el cuello uterino se haya dilatado al menos 2 centímetros y el saco amniótico se haya roto. Para este tipo de monitoreo, se sujeta un sensor en el muslo de la madre. Se introduce un alambre delgado (electrodo) que sale del sensor por el cuello uterino y se adhiere al cuero cabelludo del bebé. Es posible que también se coloque en el útero, junto al bebé, un pequeño tubo que mide las contracciones uterinas. El electrodo y el tubo se conectan con cables a un dispositivo de registro. Este tipo de monitoreo ofrece una lectura directa y precisa del latido.

Monitoreo fetal TEORÍA

¿Cuándo se Realiza el Monitoreo de la FCF?

El control de la frecuencia cardíaca fetal se realiza habitualmente durante las visitas prenatales de rutina y durante el trabajo de parto. La monitorización externa puede hacerse en cualquier momento después de las 20 semanas de embarazo. La monitorización interna se utiliza solo cuando usted está en trabajo de parto y se le ha roto el saco amniótico. A veces se harán los dos tipos de monitorización al mismo tiempo.

La monitorización se indica para:

  • Evaluar la salud y el bienestar general del feto.
  • Identificar signos de sufrimiento fetal, como períodos prolongados de frecuencia cardíaca lenta o irregular.
  • Monitorear la respuesta del bebé a las contracciones durante el parto.
  • Orientar decisiones clínicas sobre los próximos pasos del embarazo y el parto.
  • Revisar la placenta para asegurarse de que le está proporcionando suficiente oxígeno a su bebé.
  • Revisar la salud de su bebé si este no ha estado desarrollándose normalmente (retraso de crecimiento fetal).
  • Decidir sobre el método de parto más seguro si la cardiotocografía con contracciones muestra que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno.
  • Recomendar inducir el trabajo de parto en forma temprana si la prueba muestra que su bebé podría estar en peligro.

Preparación para el Monitoreo

El control de la frecuencia cardíaca fetal suele ser un procedimiento sencillo que requiere una preparación mínima. Se recomienda:

  • Usar ropa suelta y cómoda que permita acceder al abdomen.
  • Mantenerse hidratada, ya que esto puede ayudar con la colocación de los sensores durante el control, en particular si se le va a realizar una ecografía externa.
  • Comer una comida poco antes de que le hagan una prueba en reposo.
  • Si fuma, se le pedirá que deje de fumar por 2 horas antes de la monitorización externa.
  • Estar tranquila y relajada durante el control, ya que el estrés o la ansiedad pueden afectar su frecuencia cardíaca y la de su bebé.

Para la monitorización externa, usted puede recostarse de espalda o sobre su lado izquierdo. Se le colocarán dos cinturones que incluyen sensores alrededor del abdomen y es posible que se le aplique un gel para lograr un buen contacto entre los sensores y la piel. Para una cardiotocografía en reposo, se le pedirá que presione un botón en la máquina cada vez que su bebé se mueva o que usted tenga una contracción.

Para la monitorización interna, por lo general se recostará de espalda o sobre su lado izquierdo, aunque estar recostada de espaldas (o de lado) puede no ser cómodo si está teniendo contracciones.

Parámetros Analizados y Valores Normales de la FCF

Para valorar la frecuencia cardíaca fetal se analiza la FCF basal, los ascensos transitorios o aceleraciones, las oscilaciones respiratorias y los dips tipos I, II y III. El rango normal de frecuencia cardíaca fetal puede variar según la etapa del embarazo y si el bebé está descansando o en movimiento.

Frecuencia Cardíaca Basal

Se denomina así al promedio de la FCF registrada entre los dips o desaceleraciones. La frecuencia cardíaca fetal normal suele estar entre 120 y 160 pulsaciones por minuto (lpm), aunque puede variar en función de factores como el movimiento fetal o el sueño.

Ascensos Transitorios o Aceleraciones

Son incrementos de la FCF con una amplitud de 15 latidos, con una duración de, por lo menos, 15 segundos y un avance del papel a una velocidad de 3 cm/min. Las aceleraciones son un signo positivo de bienestar fetal.

Oscilaciones Respiratorias (Variabilidad)

Son variaciones rápidas de la FCF, con una frecuencia de 2 a 10 por minuto y un rango de amplitud de 4 a 10 latidos. Se origina por la influencia rítmica que el centro respiratorio fetal ejerce sobre el centro del vago y la frecuencia cardíaca. La variabilidad de la FCF es un indicador clave de un sistema nervioso fetal sano y bien oxigenado.

Dips o Desaceleraciones

Son caídas transitorias de la FCF originadas por una contracción uterina.

  • Dips tipo I (Desaceleraciones tempranas): Son descensos graduales de la FCF que coinciden con el pico de una contracción uterina, suelen ser benignos y se asocian con la compresión de la cabeza fetal.
  • Dips tipo II (Desaceleraciones tardías): Se producen cuando la frecuencia cardíaca fetal disminuye después de una contracción, lo que puede indicar que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno durante el parto.
  • Dips III o de Aceleración Variable (Desaceleraciones variables): Muestran cambios marcados en su duración, amplitud y forma. Se trata de descensos rápidos de la frecuencia cardíaca fetal que suelen deberse a la compresión del cordón umbilical. Su diagnóstico es difícil, y su etiología es una oclusión funicular momentánea por una circular de cordón.
Gráfico mostrando FCF basal, aceleraciones y diferentes tipos de dips

Interpretación de los Resultados y su Significado Clínico

Para interpretar los resultados del monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal, es necesario que un profesional de la salud capacitado evalúe los patrones y determine si se encuentran dentro del rango normal o si hay signos de posibles problemas. Es importante señalar que las variaciones leves en la frecuencia cardíaca fetal son normales y no necesariamente causa de preocupación.

Frecuencia Cardíaca Normal

La frecuencia cardíaca fetal normal suele estar entre 120 y 160 lpm. Durante el inicio del embarazo (10-12 semanas), la FCF suele oscilar en este rango.

Taquicardia Fetal (FCF Alta)

Una frecuencia cardíaca superior a 160 lpm puede ser indicativa de taquicardia fetal. Esta afección puede ser consecuencia de factores como fiebre materna, deshidratación o infección.

Bradicardia Fetal (FCF Baja)

Una frecuencia cardíaca fetal inferior a 110 lpm puede considerarse bradicardia. Esto podría indicar sufrimiento fetal o problemas con el suministro de oxígeno, como compresión del cordón umbilical o insuficiencia placentaria.

Desaceleraciones (Variables y Tardías)

Los patrones de desaceleración, especialmente las desaceleraciones tardías o variables, son motivo de preocupación ya que pueden indicar que el bebé no está tolerando bien el entorno uterino o las contracciones. Por ejemplo, las desaceleraciones tardías pueden indicar que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno durante el parto.

Beneficios y Propósitos del Monitoreo de la FCF

El monitoreo de la FCF es crucial por varias razones:

  • Evaluación del bienestar fetal: Es el objetivo principal, permite evaluar la salud y el bienestar del feto.
  • Identificación del sufrimiento fetal: Un cambio repentino o significativo en la frecuencia cardíaca fetal puede indicar sufrimiento fetal.
  • Monitoreo durante el parto: Permite a los profesionales de la salud evaluar la respuesta del bebé a las contracciones y asegurarse de que esté lidiando bien con el proceso del parto.
  • Orientación de decisiones clínicas: Permite tomar decisiones informadas sobre los próximos pasos del embarazo, incluyendo el método de parto.
  • Predicción de resultados: En algunos casos, los patrones anormales de la FCF pueden ayudar a predecir el resultado del embarazo, incluido el riesgo de que el bebé presente complicaciones durante el parto.

Consideraciones y Posibles Riesgos

Aunque el monitoreo de la FCF es generalmente seguro y un procedimiento útil, existen algunas consideraciones:

  • Falsos positivos o falsos negativos: A veces, los patrones de frecuencia cardíaca fetal pueden ser difíciles de interpretar, lo que da lugar a falsos positivos o falsos negativos.
  • Resultados no concluyentes: En algunos casos, el control de la frecuencia cardíaca fetal puede arrojar resultados no concluyentes, especialmente si el bebé está en una posición difícil o si el equipo no está colocado correctamente.
  • Riesgos de monitoreo interno: La monitorización interna de la frecuencia cardíaca fetal (mediante un electrodo colocado en el cuero cabelludo del bebé) conlleva ciertos riesgos, como infecciones o lesiones al bebé.
  • Intervenciones innecesarias: Las alteraciones que marca el monitoreo a veces no son debidas a una situación patológica. La propia posición podría darnos una alteración de la FCF que sería aparente y no real, que se podría resolver con un cambio de posición, y esto puede conllevar intervenciones como una cesárea.
  • Vinculación con cesáreas: La monitorización fetal electrónica podría estar vinculada con un aumento en los partos por cesárea.
  • Limitaciones: La monitorización fetal no puede detectar todos los tipos de problemas, como las anomalías congénitas. También puede haber problemas con la colocación del dispositivo de monitorización externa, o el consumo de cafeína o alcohol por parte de la madre puede afectar los resultados.

Escuchar el Latido Fetal en Casa

La ecografía Doppler amplifica los sonidos, permitiendo escuchar el latido fetal, pero eso es sólo en la consulta del médico. Existen unos aparatos similares a la ecografía Doppler que permiten escuchar el latido de su futuro bebé en casa, parecidos a los que emplean las matronas. Otra forma de escuchar el latido fetal en casa es, a partir de la semana 18 aproximadamente cuando el corazón del bebé ya late con fuerza, utilizar un estetoscopio sobre la tripa de la persona embarazada.

Escuchar el latido fetal es un momento crucial, tanto a nivel emocional como físico, ya que determina que el embarazo progresa de la forma esperada y el embrión se está desarrollando bien. Si tiene inquietudes sobre los resultados de cualquier monitoreo, hable con su proveedor de atención médica.

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