Fosfomicina en Jarabe: Dosis Pediátrica y Consideraciones Esenciales

La fosfomicina es un antibiótico bactericida de amplio espectro, cuya acción principal radica en la inhibición de la formación de la pared celular bacteriana en su primera etapa. Este mecanismo de acción único le confiere una ausencia de resistencia cruzada y transferible con otros antimicrobianos, lo que lo convierte en una opción valiosa en el tratamiento de diversas infecciones.

Esquema del mecanismo de acción de la fosfomicina en la pared celular bacteriana

Mecanismo de Acción y Espectro Antimicrobiano

La fosfomicina ejerce su efecto bactericida impidiendo la síntesis enzimática de la pared celular bacteriana. Inhibe la primera etapa de síntesis intracelular de la pared celular, bloqueando la síntesis de peptidoglicano. La entrada de fosfomicina en la célula bacteriana se realiza por transporte activo, a través de dos sistemas de transporte distintos (el del sn-glicerol-3-fosfato y el de la hexosa-6 fosfato).

Este antibiótico presenta actividad sobre una amplia gama de patógenos, incluyendo Staphylococcus aureus, Streptococcus B-hemolítico, Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Salmonella, Shigella, Proteus y Haemophilus influenzae.

Mecanismos de Resistencia

El principal mecanismo de resistencia conocido es una mutación cromosómica que provoca una alteración de los sistemas de transporte bacterianos de fosfomicina. Otros mecanismos, transmitidos por plásmidos o transposones, resultan en la inactivación enzimática de la fosfomicina.

Es importante destacar que no existe resistencia cruzada conocida entre fosfomicina y otras clases de antibióticos.

Farmacocinética de la Fosfomicina Oral

La fosfomicina, cuando se administra por vía oral, se absorbe a lo largo del tracto gastrointestinal, principalmente en el duodeno. La absorción de la fosfomicina cálcica administrada por vía oral es incompleta, con una biodisponibilidad del 30-40%. Alcanza su máxima concentración plasmática entre 2 y 4 horas después de la ingestión. La presencia de alimentos no disminuye su absorción, y no es inactivada por el jugo gástrico.

La fosfomicina no se une a las proteínas plasmáticas y no sufre modificaciones significativas en el organismo. Se distribuye a tejidos como los riñones y la pared de la vejiga, y atraviesa la barrera placentaria. Se elimina de forma activa por filtración glomerular a través de los riñones (el 40-50% de la dosis se detecta en la orina), con una semivida de eliminación de aproximadamente 4 horas tras la administración oral, y en menor medida, a través de las heces (18-28% de la dosis).

Indicaciones Terapéuticas

La fosfomicina por vía oral está indicada en el tratamiento de diversas infecciones producidas por microorganismos sensibles a su acción. Estas incluyen:

  • Infecciones del tracto urinario no complicadas.
  • Infecciones del tracto gastrointestinal.
  • Infecciones dermatológicas de la piel y tejidos blandos.
  • También puede ser útil en infecciones respiratorias y ginecoobstétricas.

Dosis Pediátrica de Fosfomicina en Suspensión

La fosfomicina en suspensión es una presentación adecuada para el tratamiento de niños, prematuros y lactantes, así como para personas con dificultad para ingerir cápsulas.

Las dosificaciones generales recomendadas en suspensión son:

  • Niños de más de 1 año: 250-500 mg cada 8 horas (lo que equivale a 1-2 cucharadas de 5 ml de suspensión cada 8 horas).
  • Prematuros y lactantes: 150-300 mg cada 8 horas (equivalente a 1-2 cucharadas de 3 ml cada 8 horas).

Cabe destacar que cada 5 ml de suspensión preparada (por ejemplo, Fosfocina 250 mg/5 ml) contienen 250 mg de fosfomicina (como fosfomicina cálcica).

Consideración Importante para la Población Pediátrica

Es fundamental tener en cuenta que, para ciertas formulaciones específicas como Fosfocina 250 mg/5 ml Polvo para suspensión, no se ha establecido la seguridad y eficacia en niñas menores de 12 años. Por lo tanto, este medicamento no debe utilizarse en este grupo de edad para esta presentación en particular.

La dosis de fosfomicina solución inyectable va a depender de la edad, el peso y la vía de administración, pudiendo ser aplicada por vía intravenosa o intramuscular. Por lo que la dosis debe ser seleccionada por el médico. Ante cualquier duda, la dosis siempre debe ser seleccionada y ajustada por un médico, considerando la edad, peso y condición clínica del paciente pediátrico.

Preparación y Conservación de la Suspensión

Para preparar la suspensión extemporánea, se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Invertir el frasco para desprender el polvo adherido al fondo.
  2. Agregar un poco de agua y agitar.
  3. Completar con agua hasta la línea marcada por la flecha de la etiqueta.
  4. Anotar la fecha de preparación en el recuadro correspondiente.
  5. Agitar siempre antes de usar.

Una vez reconstituida, la suspensión tiene un período de validez de 15 días, siempre y cuando se mantenga por debajo de 25ºC.

Contraindicaciones

La fosfomicina está contraindicada en personas con:

  • Hipersensibilidad conocida a este antibiótico o a cualquiera de los componentes de su fórmula.
  • Insuficiencia renal grave con un aclaramiento de creatinina (Clcr) inferior a 10 ml/min.
  • Pacientes hemodializados.

Advertencias y Precauciones Generales

Durante el tratamiento con fosfomicina, es importante considerar las siguientes precauciones:

  • Reacciones de hipersensibilidad: Pueden producirse reacciones graves y a veces mortales, como anafilaxia y choque anafiláctico. Si aparecen, el tratamiento debe interrumpirse de inmediato y se deben instaurar medidas de urgencia pertinentes.
  • Diarrea asociada a Clostridioides difficile: Se han notificado casos de colitis pseudomembranosa y colitis asociada a Clostridioides difficile, que pueden variar de leves a potencialmente mortales. Es crucial considerar este diagnóstico en pacientes con diarrea durante o después del tratamiento. No se deben administrar medicamentos que inhiban el peristaltismo.
  • Contenido de excipientes: La suspensión de fosfomicina contiene fructosa y sacarosa (por ejemplo, 2 gramos de fructosa cada 5 ml). Los pacientes con intolerancia hereditaria a la fructosa (IHF), problemas de absorción de glucosa o galactosa, o insuficiencia de sacarasa-isomaltasa, no deben tomar este medicamento.
  • La administración de más de 3 g por vía oral puede causar heces blandas o diarrea.
  • En casos de infecciones persistentes, especialmente en varones con infecciones urinarias, se recomienda una exploración exhaustiva y reevaluación del diagnóstico, ya que a menudo pueden deberse a infecciones complicadas o patógenos resistentes.

Interacciones Medicamentosas y Alimentarias

Se deben tener en cuenta las siguientes interacciones:

  • Metoclopramida: La administración concomitante de metoclopramida reduce las concentraciones de fosfomicina en suero y orina, por lo que debe evitarse. Otros medicamentos que aumentan la motilidad gastrointestinal pueden tener efectos similares.
  • Otros antibióticos: La fosfomicina puede mostrar un efecto sinérgico en asociación con antibióticos betalactámicos, aminoglucósidos, vancomicina, colistina, cloranfenicol, tetraciclina, eritromicina y trimetoprima.
  • Alimentos: Los alimentos pueden retrasar la absorción de fosfomicina, disminuyendo ligeramente la concentración máxima en plasma y en orina. Por ello, es preferible tomar el medicamento con el estómago vacío o 2-3 horas después de las comidas.
  • Alcohol: Aunque no se ha encontrado una interacción específica con bebidas alcohólicas, se aconseja evitar su consumo durante cualquier tratamiento farmacológico.
  • Anticoagulantes orales: Se han notificado casos de aumento de la actividad de anticoagulantes orales en pacientes que recibían tratamiento antibiótico. Se recomienda monitorizar el índice internacional normalizado (INR).

Reacciones Secundarias y Adversas

Como sucede con otros antibióticos, la fosfomicina puede producir diversas reacciones adversas. A continuación, se detallan algunas de ellas por clase de órgano o sistema:

  • Infecciones e infestaciones: Vulvovaginitis (frecuente), sobreinfecciones por bacterias resistentes (raras).
  • Trastornos de la sangre y del sistema linfático: Anemia aplásica (raras); ligeros aumentos de eosinófilos y plaquetas, reacciones petequiales leves (frecuencia no conocida).
  • Trastornos del sistema inmunológico: Reacciones anafilácticas, como choque anafiláctico e hipersensibilidad (frecuencia no conocida).
  • Trastornos del sistema nervioso: Cefalea, mareos (frecuentes).
  • Trastornos gastrointestinales: Diarrea, náuseas, dispepsia, dolor abdominal (frecuentes); vómitos (poco frecuentes); colitis asociada a antibióticos (frecuencia no conocida). Puede causar heces blandas o diarrea.
  • Trastornos hepatobiliares: Incrementos transitorios de las transaminasas y de la fosfatasa alcalina (frecuencia no conocida).
  • Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo: Exantema, urticaria, prurito (poco frecuentes); angioedema (frecuencia no conocida).
  • Otras reacciones adversas: Broncoespasmo, disnea, alteraciones visuales e inapetencia (frecuencia no conocida); dolor lumbar, rinitis, faringitis y alergia.

Ante la aparición de síntomas de alergia al medicamento, como inflamación de la boca, lengua o garganta, mareos o desmayo, se recomienda buscar asistencia médica de forma inmediata.

Embarazo y Lactancia

Los datos sobre la seguridad de la fosfomicina durante el primer trimestre del embarazo son limitados, pero hasta el momento no revelan signos de potencial teratogénico. La fosfomicina atraviesa la placenta. Su uso durante el embarazo solo se justifica si es estrictamente necesario.

Fosfomicina se excreta en la leche materna en cantidades bajas. Por lo tanto, su uso durante la lactancia también debe ser estrictamente necesario y bajo supervisión médica.

Sobredosificación

La información disponible sobre sobredosis con fosfomicina oral es limitada. No obstante, con el uso parenteral se han notificado casos de hipotonía, somnolencia, desequilibrios hidroelectrolíticos, trombocitopenia e hipoprotrombinemia.

En caso de sobredosis, se debe monitorizar al paciente, especialmente sus niveles de electrolitos en plasma/suero, e instaurar un tratamiento sintomático de apoyo. La rehidratación se recomienda para promover la excreción urinaria del principio activo. La fosfomicina se elimina del organismo por hemodiálisis, con una semivida de eliminación media de aproximadamente 4 horas.

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