Durante las etapas iniciales del embarazo, el desarrollo embrionario está intrínsecamente ligado a la presencia de fluidos que proporcionan un entorno óptimo para su crecimiento. A principios de la gestación, existen dos bolsas de líquido principales que rodean al embrión: el saco amniótico, que contiene el líquido amniótico, y la cavidad que alberga el líquido exocelómico celómico, también conocido como el líquido celómico extraembrionario.
¿Qué es el Fluido Celómico Fetal (Líquido Exocelómico)?
El fluido celómico fetal, o líquido celómico extraembrionario, es un líquido que se encuentra en la cavidad exocelómica durante las primeras semanas de gestación. Este fluido se deriva del plasma materno y desempeña un papel crucial en la nutrición y el soporte del embrión antes de que el saco amniótico y su contenido se establezcan por completo. Desde las primeras semanas de gestación, el fluido celómico es esencial para el ambiente en desarrollo.

Transición y Formación del Líquido Amniótico en el Embarazo Temprano
El líquido amniótico empieza a formarse sobre la cuarta semana de embarazo, cuando el embrión ya ha implantado en el útero y se forma el saco amniótico, también denominado amnios. El líquido amniótico (LA) es el líquido que rodea al feto después de las primeras semanas de gestación. La composición del líquido amniótico va variando a lo largo del embarazo. En el primer trimestre, el líquido amniótico es un ultrafiltrado del plasma sanguíneo materno y está compuesto por proteínas, hidratos de carbono, glúcidos y electrolitos que ayudarán al desarrollo fetal.
El volumen de líquido amniótico aumenta antes de la transición de embrión a feto, específicamente alrededor de las 10 semanas de gestación. A diferencia de las etapas más avanzadas, la orina fetal y el líquido de los pulmones, que son las fuentes clásicas de producción del fluido amniótico a finales de la gestación, no contribuyen en la gestación temprana. A partir de la semana 12, el feto también interviene en la renovación del líquido amniótico aportando su orina, que será el componente principal en las próximas semanas. El líquido amniótico se regenera y está en continua circulación: el feto lo ingiere y lo expulsa varias veces al día.
El Líquido Amniótico: Composición y Características
El líquido amniótico es el fluido que rodea al feto dentro del útero; tanto el líquido como el feto están contenidos en las membranas denominadas saco amniótico. Aproximadamente 600 ml de líquido amniótico rodean al bebé a término (40 semanas de gestación).
Características Físicas y Químicas
- El aspecto del líquido amniótico es claro, casi transparente y ligeramente amarillo. Este fluido puede presentar grumos por la descamación de la piel del feto.
- El líquido amniótico normal es claro y transparente o de color blanco lechoso debido a las partículas de vérmix. Se visualiza por amniocentesis o amnioscopia (si las membranas están íntegras, se observa una capa nacarada, que es el corion).
- Tiene una densidad de 1007 y es ligeramente alcalina (pH 7,4).
- Componentes Inorgánicos incluyen: Zn, Cu, Mn, Fe.
- Gases presentes: pO2= 4 a 43 mmHg y pCO2= 38 a 50 mmHg.
- Solutos: del 1 al 2 %, por partes iguales orgánicos e inorgánicos.
En el caso de que el líquido amniótico se oscurezca o adquiera una tonalidad verdosa en lugar de amarillenta, es posible que el feto haya liberado meconio. Esto es peligroso, ya que si el feto aspira este líquido con meconio afectaría a sus pulmones. Cuando se supera la fecha de parto, el líquido amniótico deja de ser fluido y se vuelve lechoso.

Funciones Vitales del Líquido Amniótico
El líquido amniótico cumple una función irremplazable durante el embarazo, siendo fundamental para el correcto desarrollo del feto y el proceso gestacional. Sus funciones principales son las siguientes:
- Permite el Movimiento Fetal: Permite que el feto pueda moverse libremente sin que las membranas del saco amniótico se adhieran a su cuerpo. Esto contribuye al correcto crecimiento óseo.
- Protección contra Traumatismos: Protege al feto de los golpes externos o movimientos súbitos. El líquido amortigua los posibles traumatismos abdominales en la madre y/o el efecto de las contracciones uterinas. Del mismo modo, también amortigua los movimientos del feto para que la madre no sienta dolor. Además, el líquido evita los posibles daños a los órganos maternos próximos, así como la compresión del cordón umbilical.
- Regulación Térmica: Mantiene la temperatura adecuada y constante alrededor del feto, protegiéndolo así de la pérdida de calor. Su función es mantenerle calentito, a 36º C (la temperatura del cuerpo de la madre), además de proporcionar el ambiente estéril más adecuado para su desarrollo.
- Desarrollo Pulmonar: Permite el correcto desarrollo de los pulmones del feto.
- Protección contra Infecciones: Tiene propiedades antibacterianas que proporcionan una cierta protección contra la infección.
- Facilitación del Parto: Ayuda a acomodar al feto al canal del parto cuando la bolsa aún no se ha roto y, cuando esta se rompe, el líquido amniótico lubrica el canal del parto.
Se trata de un líquido muy importante durante la evolución fetal, sin el cual el embarazo no podría seguir su curso.
Variaciones del Volumen del Líquido Amniótico
La cantidad de líquido amniótico también cambia a lo largo de la gestación. El volumen de líquido amniótico es un indicador esencial del bienestar fetal. La Dra. Sonia Rombaut señala que la cantidad de líquido amniótico y la proporción feto y líquido amniótico cambian a lo largo de la gestación. A partir de la semana 38, esta cantidad empieza a disminuir hasta los 600 ml.
Valoración y Medición del Líquido Amniótico
La evaluación de la cantidad de líquido amniótico durante el embarazo es un indicador de bienestar fetal. La medición de líquido amniótico puede hacerse por ecografía de ultrasonido. Existen dos métodos utilizados para la estimación del volumen de líquido amniótico:
- Medir el Diámetro Vertical de la Laguna Máxima Libre: Consiste en hacer una medición única del mayor cuadrante de líquido amniótico que esté libre de partes fetales y cordón umbilical. La medida normal de este diámetro se encuentra entre los 2-8 cm.
- Calcular el Índice de Líquido Amniótico (ILA): Consiste en dividir la cavidad uterina en cuatro cuadrantes y, a continuación, medir los diámetros de las lagunas máximas libres de líquido amniótico en cada cuadrante. Con la suma de estas cuatro medidas se obtendrá el ILA, cuyo valor normal se sitúa entre los 8-24 cm. Esta técnica también se conoce como método de Phelan, y aunque infravalora y sobreestima, respectivamente, los casos de oligohidramnios y polihidramnios, parece ser más eficaz que el método de Manning por debajo de la semana 41.
El volumen de líquido amniótico se mide en el tercer trimestre de embarazo. Un valor fuera de los rangos establecidos como normales indica que existe alguna alteración en la cantidad de líquido amniótico.

Alteraciones del Volumen del Líquido Amniótico
Una poca cantidad de líquido amniótico, así como un volumen en exceso dentro del amnios, pueden causar problemas tanto en la madre como en el feto. No obstante, hay casos excepcionales en los que estas alteraciones del líquido amniótico pueden suponer un riesgo, requiriendo un control adicional y específico del embarazo.
Oligohidramnios (Líquido Amniótico Insuficiente)
El oligohidramnios es la presencia de poco líquido amniótico, generalmente definida por un ILA < 8. Muy poco líquido amniótico también puede causar problemas significativos. Puede deberse a:
- Anomalías genitourinarias o malformaciones fetales (en concreto en los riñones).
- Insuficiencia uteroplacentaria: la placenta y el útero no funcionan normalmente porque la mujer sufre un trastorno, como hipertensión arterial o desprendimiento prematuro de la placenta, lo que posiblemente da lugar a un crecimiento del feto distinto a lo esperado.
- Algunos medicamentos: como los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) (enalapril o captopril) o fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE, como el ibuprofeno) durante el segundo y tercer trimestre.
- Rotura de membranas antes o cerca de la fecha prevista del parto.
- Embarazo postérmino: el embarazo dura 42 semanas o más.
- Anomalía cromosómica del feto.
- Restricción del crecimiento intrauterino: El feto no ha crecido tanto como se esperaba.
- Muerte fetal.
En muchos casos, su causa se desconoce. Las consecuencias del oligohidramnios pueden incluir restricciones del crecimiento intrauterino, deformidades de las extremidades y faciales (si la cantidad de líquido se reduce en gran medida al principio del embarazo), maduración pulmonar tardía o incompleta, incapacidad del feto para tolerar el parto (llevando a cesárea) y muerte fetal. A veces, la mujer puede notar que el feto no se mueve tanto como en etapas anteriores del embarazo.
Polihidramnios (Exceso de Líquido Amniótico)
El polihidramnios hace referencia al exceso de líquido en el saco amniótico, definido por un ILA > 25. Esto puede ocurrir con:
- Embarazos múltiples (mellizos o trillizos).
- Anomalías congénitas (problemas que existen cuando el bebé nace).
- Diabetes gestacional.
- Infecciones maternas.
- Alteraciones neurológicas, tales como anencefalia.
Cuando el polihidramnios es grave, puede provocar un aumento de la altura uterina, así como aparición de contracciones de forma precoz y dificultad para respirar en la madre. En la mayoría de los casos se desconoce por qué ocurre. En casos de polihidramnios severo, se puede valorar realizar un amniodrenaje (técnica que consiste en aspirar líquido amniótico con una punción guiada por ecografía) para aliviar la sintomatología materna.
OLIGOAMNIOS: CAUSAS, DIAGNÓSTICO, CONSECUENCIAS, TRATAMIENTO, PARTO... - Ginecología y Obstetricia -
Diagnóstico y Manejo de los Problemas del Líquido Amniótico
Los médicos pueden sospechar que hay un exceso o un defecto de líquido amniótico cuando el útero es muy grande o muy pequeño para la duración del embarazo, o cuando el feto no se mueve tanto como se esperaba. A veces, el problema se detecta incidentalmente durante la ecografía.
Diagnóstico
- Evaluación Médica: Observación del tamaño uterino y movimientos fetales.
- Ecografía: Permite determinar la cantidad precisa de líquido amniótico y evaluar el crecimiento del feto.
- Pruebas para identificar la causa: Se pueden hacer análisis de sangre para detectar trastornos que puedan afectar el líquido amniótico (como diabetes). Se pueden realizar una ecografía y otras pruebas (posiblemente amniocentesis) para detectar defectos congénitos y defectos genéticos en el feto.
- Examen vaginal y cervical: Para determinar si las membranas que rodean al feto se han roto demasiado pronto.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en el monitoreo y manejo de la causa subyacente:
- Monitorización Frecuente: Se hace una ecografía regularmente para controlar el crecimiento del feto y para medir las concentraciones de líquido amniótico. El ritmo cardíaco del feto también se controla regularmente, mientras está quieto y mientras se mueve (cardiotocografía en reposo).
- Tratamiento de Trastornos Subyacentes: Se trata cualquier trastorno subyacente, como la diabetes y la hipertensión arterial.
- Extracción de Líquido Amniótico: Cuando hay demasiado líquido amniótico, los médicos rara vez eliminan el exceso, solo en casos graves para aliviar los síntomas maternos.
- Parto: En algunos casos, puede ser necesario inducir el parto, especialmente si la salud del feto está comprometida.
La Amniocentesis: Una Prueba Diagnóstica
La amniocentesis es una prueba prenatal que se puede hacer entre las semanas 14 y 20 de embarazo para evaluar el estado de salud del feto. Este estudio prenatal consiste en extraer una muestra de líquido amniótico para analizarla, ya que este contiene células fetales de la piel o los riñones.
La información que proporciona la amniocentesis es la siguiente:
- Sexo del feto.
- Si existe malformación en el tubo neural.
- Alteraciones genéticas en los cromosomas.
- Estado de la madurez pulmonar del feto.
- Posibles enfermedades metabólicas hereditarias o musculares.
Sin embargo, la amniocentesis es una prueba que conlleva un riesgo para el feto y, por tanto, solo se realizará en casos de sospecha de alguna malformación o alteración cromosómica. La prueba de amniocentesis se recomienda hacer en mujeres mayores de 35 años.
Preguntas Frecuentes sobre el Líquido Amniótico
¿Qué características tiene el líquido amniótico?
El aspecto del líquido amniótico es claro, casi transparente y ligeramente amarillo. Este fluido puede presentar grumos por la descamación de la piel del feto. Cuando se supera la fecha de parto, el líquido amniótico deja de ser fluido y se vuelve lechoso. En el caso de que el líquido amniótico se oscurezca o adquiera una tonalidad verdosa en lugar de amarillenta, es posible que el feto haya liberado meconio. Esto es peligroso, ya que si el feto aspira este líquido con meconio afectaría a sus pulmones.
¿Cuál es la función del líquido amniótico?
Una de las principales funciones del líquido amniótico es la protección del bebé, ya que le sirve de amortiguación de los movimientos de la madre y de los golpes externos. Además, el líquido amniótico también sirve para mantener la temperatura constante y su correcta homeostasis. Por último, interviene en el correcto desarrollo pulmonar y óseo del bebé.
¿Cómo puedo recuperar líquido amniótico en el embarazo?
Esto depende de la etapa del embarazo y la causa que origine el oligohidramnios. En general, se recomienda mantener mucho reposo, beber abundante agua y bebidas isotónicas, comer más verduras y frutas jugosas como el melón, la naranja o las uvas. Siempre bajo supervisión médica.
¿Qué pasa con los bebés nacidos en el saco amniótico?
Esto es lo que se conoce como parto velado. Tiene lugar cuando el bebé nace con la bolsa intacta sin romper y el bebé se ve rodeado del líquido amniótico. Esto pasa en contadas ocasiones, durante el transcurso de un parto natural normalmente. Cuando el saco amniótico no se rompe por sí mismo durante el parto, se procede a la rotura artificial por parte del médico.