La Posición Fetal y el Papel de la Fisioterapia en el Embarazo y Parto

A medida que el embarazo avanza, la posición del feto en el útero materno se convierte en un aspecto crucial, no solo para el desarrollo del bebé, sino también para determinar el modo de parto y garantizar la seguridad tanto de la madre como del recién nacido. Durante los dos primeros trimestres, el feto es lo suficientemente pequeño como para moverse libremente. Sin embargo, a partir del séptimo mes, las posibilidades de movimiento del bebé se vuelven más limitadas debido al aumento de su tamaño.

Es natural que las futuras madres se planteen cómo estará colocado su pequeño. Aprender a sentir al bebé es una experiencia única y valiosa.

Esquema de las diferentes posiciones fetales en el útero materno

Entendiendo la Posición Fetal durante el Embarazo

La Evolución de la Posición Fetal

Aproximadamente entre la semana 28 y la 32 de embarazo, el bebé suele colocarse en posición cefálica, es decir, presentando la cabeza hacia abajo, orientada hacia la pelvis materna. Entre las semanas 28 y 30, la mayoría de los bebés adoptan esta posición esperando el momento de nacer. Sin embargo, si el bebé es pequeño y todavía tiene espacio, puede cambiar varias veces de posición antes de colocarse de forma definitiva. A medida que transcurren las semanas, cada vez será más infrecuente que un bebé en posición de nalgas se gire espontáneamente para adoptar la presentación cefálica.

¿Cómo se Detecta la Posición del Bebé?

Clásicamente, la colocación del feto se averiguaba y se averigua mediante las “maniobras de Leopold”. Estas maniobras, realizadas mediante la palpación del vientre, permiten saber dónde están situadas la cabeza, el dorso y las partes fetales pequeñas. Sin embargo, hoy en día, la tecnología de la ecografía ha facilitado y mejorado muchísimo esta tarea, proporcionando mayor exactitud y precisión. El especialista puede comunicar a la embarazada la posición de su bebé tras una palpación, auscultación del bebé o durante una ecografía. No obstante, cuando se necesita confirmar la presentación podálica, por ejemplo, antes de realizar una versión cefálica externa, se emplea la ecografía, la cual, además, proporciona información adicional.

La propia madre puede reconocer cómo está situado su pequeño: si está en posición cefálica, sentirá sus movimientos (las “pataditas”) en la parte superior del útero; si está en posición podálica o de nalgas, tal vez note sus movimientos bajo las costillas.

También son indicadores de que el futuro bebé está bien encajado en la pelvis sensaciones como una mayor necesidad de orinar (la cabeza del pequeño hacia abajo presiona más la vejiga) o la posibilidad de realizar respiraciones profundas sin dificultad (al estar el bebé colocado hacia abajo, el diafragma tiene más espacio).

Tipos de Posiciones Fetales

Posición Cefálica (cabeza abajo)

En la posición cefálica, la cabeza del feto está hacia abajo, apuntando hacia el canal de parto. Es la posición más común y la más favorable para un parto vaginal. La posición más ideal es la Occipital Anterior (OA), donde la parte posterior de la cabeza del bebé (occipucio) apunta hacia la parte frontal del abdomen de la madre.

Posición Podálica o de Nalgas (cabeza arriba)

Al final de la gestación, aproximadamente un 3-4% de los bebés estarán en posición podálica, presentando las nalgas. Esta presentación, también conocida como pelviana, se refiere a la situación en la que la pelvis fetal está en contacto con la pelvis materna (específicamente, con su estrecho superior). Por tanto, el feto se encuentra "sentado" sobre la pelvis de la madre.

Tipos de Presentación Podálica
  • Presentación de nalgas francas o puras: Las piernas del bebé se encuentran estiradas hacia arriba, con los pies cerca de la cabeza. Es la presentación de nalgas más frecuente, ocurriendo en un 65-70% de los casos.
  • Presentación de nalgas completas: El feto está sentado sobre la pelvis materna, con las rodillas dobladas y los pies cerca de las nalgas. Se encuentra en un 5% de los casos de presentación de nalgas.
  • Presentación de nalgas incompletas: En un 25-30% de ocasiones, el bebé se encuentra de nalgas, pero con uno o ambos pies en la vagina. Es en el momento del parto cuando puede producirse este prolapso de los pies.
Factores que Influyen en la Presentación Podálica

Hay ciertos factores que pueden dificultar que el bebé se dé la vuelta espontáneamente para colocarse en posición cefálica. Estos incluyen:

  • Bebé prematuro o con bajo peso.
  • Alteraciones en la morfología del útero materno.
  • Placenta previa.
  • Cordón umbilical corto.
  • Problemas con el volumen de líquido amniótico: oligohidramnios (disminución) y polihidramnios (aumento).
  • Embarazo múltiple.
  • Coincidencia de pelvis materna estrecha y cabeza del bebé grande.
  • Musculatura del útero floja.

No obstante, en muchas ocasiones (50-80%), las causas de la posición podálica son desconocidas.

Posición Transversa

En la posición transversa, el feto está acostado horizontalmente en el útero.

Bebé de nalgas, ¿qué significa y qué hacer para cambiar su posición?

La Fisioterapia y las Estrategias para Optimizar la Posición Fetal

Si hacia la semana 34 o 36 el bebé aún no se ha colocado cabeza abajo, la madre puede intentar ayudarlo a girarse con diversos ejercicios y técnicas. Lo importante es no desanimarse ni programar una cesárea de antemano, ya que algunos bebés pueden darse la vuelta a última hora.

Optar por métodos naturales para ayudar al bebé a adoptar la posición óptima para el nacimiento no solo es una forma holística y gentil de prepararse para el parto, sino que también puede ser una experiencia enriquecedora y empoderadora para la madre. Si una embarazada tiene un bebé de nalgas y desea explorar opciones naturales para ayudar a reposicionarlo, es crucial que discuta estas técnicas con su matrona o médico, y considere la asesoría de un fisioterapeuta especializado en embarazo.

Ejercicios Específicos para Favorecer el Giro del Bebé

A partir de la semana 34 (o tras la ecografía del tercer trimestre), es posible realizar ciertos ejercicios para intentar que el bebé se coloque en presentación cefálica. Si se realizan antes, aún es frecuente que el bebé se gire de manera espontánea. Estos métodos no garantizan el éxito, pero pueden ayudar y favorecer que el bebé gire y se coloque con la cabeza hacia abajo.

Es importante recordar la importancia de mantenerse activa durante todo el embarazo y realizar ejercicio adaptado a cada periodo gestacional si el especialista no lo ha contraindicado. Hay una serie de ejercicios que la embarazada puede realizar, incluso en casa, para intentar favorecer que el bebé que viene de nalgas se dé la vuelta. No obstante, se debe consultar primero con el ginecólogo, matrona o fisioterapeuta para comprobar que no existe ninguna contraindicación.

La clave en estos ejercicios es el movimiento de la pelvis, que sirve como estimulación para el bebé. Además, se utiliza la gravedad, dando al bebé un espacio extra para voltearse.

Estos ejercicios pueden incluir:

  • Gatear sobre una manta o esterilla, para proteger las rodillas.
  • Practicar yoga adaptado al embarazo. Muchas posturas de yoga para embarazadas pueden ayudar al bebé a girarse, como la posición del gato.
  • Ponerse a cuatro patas, apoyando rodillas, pies y manos, para luego apoyar los antebrazos y bajar la cabeza y los hombros hacia el suelo. Esta postura final se puede mantener durante unos 10 minutos.
  • Realizar ejercicios en el agua y matronatación.

Se recomienda practicarlos diariamente por 15-20 minutos a partir de la semana 34. Si el bebé no se ha girado entre la semana 37 o 38, se puede recurrir a la ayuda profesional.

Otras Técnicas Complementarias

Moxibustión

La moxibustión es una técnica de medicina tradicional china que utiliza artemisa para elaborar una especie de puro. Este puro se acerca caliente a un punto del pie, en la parte externa del dedo meñique, en casos de presentación fetal de nalgas. Se recomienda consultar al ginecólogo/matrona y a un especialista en medicina tradicional china acerca de su eficacia, sus contraindicaciones y cómo realizarla correctamente, ya que una vez aprendida, esta técnica podría practicarse en casa.

Versión Cefálica Externa (VCE)

La Versión Cefálica Externa (VCE) es una maniobra obstétrica realizada en el hospital por uno o dos especialistas entrenados. Consiste en intentar girar poco a poco al bebé que se presenta de nalgas para que adopte la posición cefálica. La VCE se realiza de manera externa, es decir, el especialista coloca sus manos por fuera del vientre materno. Esta técnica se suele realizar en la semana 36 o 37 de gestación si no existe ninguna contraindicación y la embarazada decide someterse a ella.

La realización de la VCE es molesta y quizás algo dolorosa, pero es un procedimiento breve y suele ser tolerado. Se puede realizar tras la administración de analgésicos o con el uso de anestesia. La VCE trata de evitar la cesárea, a la que se recurre en muchos casos de presentación de nalgas, por lo que la embarazada no debe tener contraindicado el parto vaginal.

Es importante mencionar que puede que no se consiga girar al bebé o que, incluso, este vuelva a darse la vuelta después del procedimiento. Además, la VCE puede tener algunos riesgos o complicaciones, aunque los más graves son poco frecuentes, por lo que la mujer debe ser informada previamente de todo.

El Parto de Nalgas: Opciones y Consideraciones

Es cierto que en los últimos años (a partir del año 2000), cuando un bebé venía de nalgas, se optaba por la cesárea programada, ya que se pensaba que era la mejor opción en comparación con el parto vaginal en bebés de nalgas a término. No obstante, estudios posteriores han mostrado que, siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y con un adecuado control y atención al parto, el parto vía vaginal es una opción razonable en el caso de un bebé a término que viene de nalgas.

Entre estos requisitos se encuentra:

  • Crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4000 gramos.
  • Actitud de la cabeza fetal (evaluada preferiblemente por ecografía al inicio del trabajo de parto) en flexión o indiferente.
  • Presentación de nalgas puras o completas. La presentación de nalgas incompletas se asocia más a problemas relacionados con el cordón umbilical o a un riesgo mayor de atrapamiento de la cabeza fetal por una dilatación del cérvix incompleta.

En el caso de intentar el parto por vía vaginal, adoptar una posición en cuclillas es una buena idea. No obstante, si el parto no progresa bien, se realizará una cesárea. Por todo ello, es importante que la mujer cuyo bebé viene de nalgas se informe previamente de todas sus posibilidades con su equipo médico.

La Fisioterapia en las Posturas Maternas durante el Parto

La Fisioterapia juega un papel fundamental en la preparación y durante el parto, ya que una amplia variedad de técnicas y maniobras puede favorecer la fase de dilatación, aportando grandes beneficios sobre la gestante en términos de dolor, confort y satisfacción. Numerosos estudios prueban que la verticalidad y la posición de decúbito lateral se asocian con contracciones uterinas más eficaces.

La práctica de ejercicio adaptado y supervisado por personal sanitario durante la gestación ofrece numerosos beneficios. Además, si las mujeres se mantienen activas en el parto, escuchan a su cuerpo y se mueven hacia aquellas posiciones que alivian el dolor, ayudarán al bebé a girarse a la posición anterior durante el trabajo de parto.

Esquema de las diferentes posturas maternas para el parto

Posiciones Suplementarias (Supina/Litotomía)

La variante de posición supina más usada en obstetricia es la posición de litotomía, también denominada comúnmente posición ginecológica. La mujer embarazada reposa tumbada sobre su espalda. Desde esta posición, la mujer puede adoptar una flexión máxima de cadera, lo que generaría una retroversión pélvica y una nutación del sacro, beneficioso para aumentar el diámetro superior pélvico. Esta posición resulta entonces beneficiosa en el encajamiento fetal.

Sin embargo, las posiciones supinas durante el parto se asocian con una disminución del retorno venoso y del gasto cardiaco materno, debido a la presión que ejerce el útero grávido sobre la vena cava y la aorta. Una consecuencia de esta disminución es la reducción de la perfusión placentaria y el intercambio gaseoso, pudiendo originar una disminución de la saturación de oxígeno en el feto y generar compromiso fetal. La repercusión de esta postura sobre el feto parece aumentar el número de partos que precisan de ayuda instrumental y la realización de episiotomías para el alivio del expulsivo.

En cambio, esta postura disminuye la pérdida de sangre durante el parto, así como la posibilidad de hemorragias postparto. De la misma manera, esta posición ha demostrado generar compromiso sobre el retorno venoso de la madre, provocando una mayor incidencia de edemas postparto en miembros inferiores.

Posiciones Verticales, Laterales y de Cuadrupedia

Esta posición (supina pero con inclinación de tronco) permite a la mujer realizar inclinaciones de tronco, consiguiendo así la posición de semiflexión en la que podrá realizar libremente los movimientos de anteversión/retroversión y de nutación/contranutación según conveniencia. En caso de posición vertical total, las caderas se posicionan en extensión, provocando la anteversión pélvica y nutación. Para este tipo de posición se puede contar con las sillas de parto, aunque estas deben permitir que la mujer tenga libertad de movimiento para encontrar una posición que sea de su agrado en todo momento.

En las posturas de cuadrupedia y de rodillas, las caderas estarán más flexionadas, lo que conlleva a la retroversión pélvica y a la contranutación del sacro. Esta postura de cuadrupedia parece ayudar a la colocación del feto cuando este tiene una presentación posterior en lugar de anterior, lo cual se asocia a mayor dolor, mayor duración del parto y mayor bloqueo durante la fase del expulsivo. Las posturas de cuadrupedia y de rodillas parecen ser más favorables para la gestante, registrando un mayor número de perinés intactos y un mayor grado de satisfacción de la mujer frente al dolor.

Contribución de la Fisioterapia a la Dilatación y el Confort

La fisioterapia uroginecológica puede acompañar a la mujer en la preparación y recuperación del parto, ayudando con molestias o complicaciones. Un fisioterapeuta puede enseñar la técnica y forma de realizar el masaje perineal, una práctica que puede ser beneficiosa para el parto.

La Posición Contenida en el Recién Nacido

Cuando pensamos en la posición del recién nacido, lógicamente nos asalta la inquietud de cómo colocarlo para prevenir la muerte súbita del lactante. Sin embargo, la posición fetal o la posición contenida es una postura que se debe privilegiar durante los primeros meses de vida. Respetar esta fase es muy importante en todos los bebés, ya que son los cimientos del edificio que se está construyendo.

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