Un nacimiento prematuro ocurre cuando un bebé nace demasiado pronto, específicamente antes de la semana 37 de embarazo. Los bebés prematuros a menudo enfrentan problemas graves de salud, cuya gravedad suele variar y está directamente relacionada con cuán temprano nacen. En contraste, un bebé nacido a término es aquel que llega al mundo entre las semanas 37 y 42 de gestación, mientras que un bebé postmaduro nace después de la semana 42.

¿Qué es un Bebé Prematuro?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define como bebé prematuro a todo aquel nacido vivo antes de que se hayan completado las 37 semanas de embarazo. Este tipo de parto pretérmino representa entre un 8% y un 12% de todos los nacimientos a nivel global. Antiguamente, el parto prematuro era una de las principales causas de mortalidad infantil. Sin embargo, gracias a los avances en obstetricia y neonatología, la supervivencia de los bebés prematuros es cada vez mayor, alcanzando tasas significativas.
Estadísticas y Panorama Global de la Prematuridad
La prematuridad es un desafío de salud pública global. Se estima que en 2020 nacieron 13,4 millones de niños prematuros, lo que equivale a más de 1 de cada 10 nacimientos. Las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro son la principal causa de mortalidad entre los menores de cinco años, cobrándose aproximadamente 900.000 vidas en 2019.
A nivel internacional, la tasa de nacimientos prematuros oscila entre el 4% y el 16% de los niños nacidos. En España, la tasa de prematuridad ronda el 7%, lo que supone uno de cada 13 nacimientos, aunque esta cifra varía según la comunidad autónoma. En las últimas décadas, este porcentaje se ha elevado desde un 5% hace 20-30 años, gracias a los avances en la atención médica. Más del 70% de los bebés prematuros nacen entre las semanas 34 y 36 de gestación.
Las desigualdades en las tasas de supervivencia son evidentes a nivel mundial. En los entornos de ingresos bajos, la mitad de los niños nacidos a las 32 semanas de gestación o antes mueren debido a la falta de medidas de atención básicas. En contraste, en los países de ingresos altos, casi todos esos niños sobreviven, aunque el uso subóptimo de la tecnología en entornos de ingresos medianos está aumentando la carga de discapacidad entre los supervivientes.
Clasificación de los Bebés Prematuros
Los bebés prematuros se clasifican en subcategorías según su edad gestacional, lo que ayuda a determinar el riesgo de complicaciones y los cuidados necesarios:
- Prematuro extremo: Nacidos antes de las 28 semanas de gestación (menos de 7 meses). Son muy ocasionales, representan menos del 5% de los prematuros. Pesan generalmente menos de 750 g y miden menos de 30 cm. Este grupo es el más vulnerable y requiere los cuidados médicos más intensivos, con un pronóstico muy incierto.
- Muy prematuros: Nacidos entre las semanas 28 y 32 de gestación. Pesan entre 750-1.600 g y miden entre 30-43 cm. Muchos necesitan oxígeno suplementario y asistencia respiratoria.
- Prematuros entre moderados y tardíos: Nacidos entre las semanas 32 y 37 de gestación. Representan alrededor del 84% de los nacimientos prematuros.
- Moderados: Nacidos entre la semana 30 y 34 de gestación. Pesan entre 1.000 - 2.000 g y miden entre 36-46 cm.
- Tardíos: Nacidos entre la semana 35 y 37 de gestación. Generalmente pesan entre 1.700 - 2.500 g y miden entre 43-46 cm. Aunque pueden no lucir prematuros y posiblemente no ingresen en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), aún tienen un riesgo de problemas mayor que los bebés a término.
Además de la edad gestacional, el peso al nacer también se utiliza para clasificar a los recién nacidos prematuros:
- Extremado bajo peso al nacimiento: Inferior a 1 kg.
- Muy bajo peso al nacimiento: Inferior a 1,5 kg.
- Bajo peso al nacimiento: Inferior a 2,5 kg.
Características de un Bebé Prematuro
Como consecuencia de su nacimiento pretérmino, los bebés prematuros presentan una serie de rasgos característicos, ya que sus órganos, huesos, músculos y piel no han tenido tiempo de completar su desarrollo:
- Tamaño y peso: Menor tamaño y bajo peso al nacer (<2,5 kg), con una cabeza grande en comparación con el cuerpo. Esto les da una apariencia más frágil y menos redondeada debido a la falta de células que almacenan grasa.
- Piel: Más delgada, fina, lisa, brillante y a menudo transparente, a través de la cual pueden verse los vasos sanguíneos.
- Vello corporal: Presencia de vello fino en el cuerpo (lanugo).
- Oídos: Cartílago del oído suave, flexible y poco desarrollado, con las orejas pegadas a la cabeza.
- Extremidades: Uñas pequeñas y blandas. Ausencia de pliegues en las plantas de los pies y palmas de las manos enrojecidas con pocos surcos.
- Tono muscular: Menor tono muscular y actividad, con movimientos escasos y a veces a modo de sacudidas. Las articulaciones son mucho más laxas. Si nacen antes de la semana 32, pueden presentar hipertonía transitoria (aumento del tono muscular).
- Genitales: Genitales poco desarrollados; clítoris agrandado en las niñas y escroto pequeño, liso y sin pliegues con testículos sin descender en los niños.
- Termorregulación: Baja temperatura corporal y dificultad para mantener el calor corporal, ya que no tienen la misma grasa corporal que un bebé a término.
- Otras características: Llanto débil. Problemas para respirar debido a pulmones inmaduros, ictericia y riesgo de hipoglucemia, y débil succión y deglución.
A medida que el bebé prematuro se desarrolle y gane peso, su apariencia se acercará cada vez más a la de un bebé nacido a término.

Causas y Factores de Riesgo del Parto Prematuro
A menudo, la causa exacta de un parto prematuro se desconoce. La mayoría de los partos prematuros ocurren de forma espontánea, pero algunos se deben a razones médicas que requieren la inducción temprana del parto o una cesárea, como infecciones u otras complicaciones del embarazo.
Tipos de Parto Prematuro
- Parto pretérmino espontáneo: Se produce de forma involuntaria y necesita atención médica inmediata. Entre el 70-80% de los nacimientos prematuros son espontáneos, principalmente por rotura prematura de la bolsa o el comienzo de trabajo de parto prematuro.
- Parto pretérmino electivo: No se produce de forma espontánea y se realiza cuando existen complicaciones que pueden poner en peligro la salud de la madre, del feto o de ambos. Se recomienda a partir de las 32 semanas de gestación en situaciones como embarazos múltiples con complicaciones, problemas asociados a la placenta (placenta previa, desprendimiento de placenta) y preeclampsia.
Factores de Riesgo
Aunque en muchos casos el parto prematuro ocurre sin factores de riesgo aparentes, algunos elementos incrementan la probabilidad:
- Antecedentes obstétricos:
- Parto prematuro previo: Aumenta significativamente el riesgo en embarazos posteriores.
- Lapso de menos de seis meses entre embarazos.
- Múltiples abortos previos, ya sean espontáneos o por razones médicas.
- Características maternas:
- Edad materna extrema: Mayor de 35 años o menor de 16 años.
- Peso materno: Mujeres muy delgadas (IMC <19.8 kg/m2) o, por el contrario, obesidad.
- Tabaquismo y consumo de sustancias.
- Raza: Las mujeres de piel negra e indígenas estadounidenses tienen una mayor probabilidad de partos prematuros.
- Complicaciones del embarazo:
- Embarazo múltiple: Es uno de los factores más relevantes, afectando a la mayoría de embarazos gemelares y casi la totalidad de los embarazos de trillizos o más.
- Infecciones no tratadas.
- Afecciones crónicas de la madre: Diabetes gestacional no controlada, cardiopatía, nefropatía, hipertensión arterial (preeclampsia).
- Problemas uterinos: Malformaciones uterinas (útero septo o bicorne) o cirugías cervicales previas (conización cervical).
- Técnicas de fecundación in vitro (FIV): Se asocian a un mayor riesgo de parto pretérmino.
- Atención prenatal: Control prenatal insuficiente o inexistente.
La genética también podría influir en algunos casos. Es crucial seguir investigando para determinar las causas y mecanismos exactos de los nacimientos prematuros.
Complicaciones Asociadas a la Prematuridad
No todos los bebés prematuros experimentan complicaciones, pero nacer antes puede ocasionar problemas médicos a corto y largo plazo. Generalmente, cuanto más temprano nace un bebé, mayor es el riesgo de tener complicaciones y su gravedad.
Complicaciones a Corto Plazo
En los casos más severos, las complicaciones pueden afectar a diversos sistemas del organismo:
- Problemas respiratorios:
- Síndrome de distrés respiratorio (SDR): Dificultad para respirar debido a pulmones inmaduros y un déficit de surfactante, una sustancia que permite a los alvéolos expandirse y evita su colapso.
- Apnea: Pausas en la respiración de 20 segundos o más, a veces acompañadas de una frecuencia cardíaca lenta (bradicardia). La mayoría de los bebés superan la apnea al recibir el alta hospitalaria.
- Displasia broncopulmonar (DBP): Trastorno pulmonar crónico, resultado de lesiones en el tejido pulmonar por el uso prolongado de respirador artificial y oxígeno.
- Problemas cardíacos:
- Ductus arterioso persistente (DAP): Una abertura entre dos vasos sanguíneos importantes (la aorta y la arteria pulmonar) que normalmente se cierra después del nacimiento. Sin tratamiento, puede llevar a problemas como insuficiencia cardíaca.
- Hipotensión arterial: Presión arterial baja, que requiere control y, en algunos casos, fármacos o transfusiones de sangre.
- Problemas cerebrales:
- Hemorragia intraventricular (HIV): Sangrado en los ventrículos cerebrales, más común en bebés con un peso inferior a 1,5 kg al nacer. La mayoría son leves y se resuelven con pocos efectos a corto plazo.
- Problemas de control de temperatura (Hipotermia): Los bebés prematuros pierden calor rápidamente debido a la falta de grasa corporal almacenada. La hipotermia puede causar problemas respiratorios y niveles bajos de glucosa en la sangre.
- Problemas digestivos:
- Enterocolitis necrosante (NEC): Daño a las células que recubren la pared del intestino, que puede ocurrir una vez que el bebé comienza a alimentarse.
- Sistemas digestivos inmaduros: Más propensos a problemas de alimentación.
- Problemas sanguíneos:
- Anemia: Falta de glóbulos rojos suficientes. Es una disminución normal en el primer mes de vida, pero puede ser mayor en prematuros.
- Ictericia del recién nacido: Color amarillento en la piel y ojos debido al exceso de bilirrubina en la sangre.
- Problemas de metabolismo: Niveles muy bajos de glucosa en la sangre, ya que los prematuros tienen cantidades reducidas de glucosa almacenada.
- Problemas del sistema inmunitario: Sistemas inmunitarios inmaduros que aumentan el riesgo de infecciones como neumonía o infecciones urinarias.
Complicaciones a Largo Plazo
Muchos bebés prematuros tienen problemas médicos, de desarrollo o de comportamiento que pueden persistir hasta la niñez o ser permanentes. Cuanto más prematuro sea el bebé y menor sea su peso al nacer, mayor es el riesgo de complicaciones a largo plazo:
- Problemas neurológicos:
- Parálisis cerebral: Un grupo de trastornos que afectan el movimiento, el tono muscular o la postura, a menudo debido a infecciones o flujo sanguíneo deficiente.
- Retraso o discapacidad mental o física y problemas de aprendizaje.
- Problemas sensoriales:
- Retinopatía del prematuro (ROP): Enfermedad ocular donde los vasos sanguíneos crecen de forma anómala en la retina, pudiendo causar cicatrización y desprendimiento de retina, llevando a la pérdida de visión o ceguera.
- Pérdida de audición.
- Problemas dentales: Defectos en el esmalte dental.
- Problemas conductuales y de salud mental.
- Problemas de salud constantes: Mayor propensión a enfermedades recurrentes, asma y problemas de alimentación. También corren un mayor riesgo de sufrir el síndrome de muerte infantil súbita (SMIS).
El Bebé Prematuro (Complicaciones) – Fácil
Atención Médica y Cuidados Neonatales Especiales
Si tienes un bebé prematuro, es probable que necesite permanecer en una unidad neonatal especial en el hospital. La mayoría son ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN), donde reciben atención médica intensiva y un seguimiento constante de su salud. Los bebés prematuros tardíos pueden requerir menos atención o ser trasladados a una sala neonatal intermedia.
Cuidados en la UCIN
- Termorregulación: El bebé es colocado en un calentador o una incubadora, una caja transparente con calefacción que regula la temperatura del aire y la humedad (30 grados y 80-90% de humedad), funcionando como un "útero transitorio" debido a la inmadurez para la termorregulación.
- Monitoreo: Máquinas de monitoreo rastrean continuamente la respiración, la frecuencia cardíaca y el nivel de oxígeno en la sangre del bebé.
- Soporte respiratorio: Si el bebé tiene problemas respiratorios graves, se le puede colocar una sonda en la tráquea y un respirador (ventilador) lo ayudará a respirar. Para problemas menos graves, se puede usar presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) con pequeñas sondas nasales o suministrar oxígeno extra mediante cánulas nasales o una campana de oxígeno.
- Alimentación: Los bebés prematuros a menudo tienen dificultades para coordinar la succión y la deglución antes de la semana 34 de gestación. Por ello, se les puede colocar una sonda suave de alimentación a través de la nariz o la boca hasta el estómago. En bebés muy prematuros o enfermos, la alimentación se puede suministrar a través de una vena (nutrición intravenosa) hasta que estén estables para recibir toda la nutrición por vía gástrica. La leche materna es el mejor alimento, y en ocasiones es necesario complementarla con hierro.
El bebé prematuro será dado de alta cuando pueda respirar sin ayuda adicional, no necesite el calor de la incubadora, tenga un peso adecuado, pueda alimentarse por succión y no presente otros problemas de salud que requieran hospitalización. Los bebés muy pequeños pueden tener otras complicaciones que prolonguen su hospitalización.
Decisiones y Apoyo
Tener un bebé prematuro puede ser una experiencia estresante y atemorizadora. Es fundamental que los padres se cuiden individualmente y mutuamente. Hablar con un asesor espiritual, un consejero o un trabajador social puede ser de gran ayuda. Existen muchos grupos de apoyo para padres de bebés prematuros; el trabajador social de la UCIN puede proporcionar información.
En casos de extrema prematuridad, la familia y el equipo médico pueden enfrentarse a decisiones difíciles, como la reanimación del bebé. Estas decisiones suelen depender del posible daño cerebral (por sangrado o falta de oxígeno) y las probabilidades de supervivencia. Nadie puede predecir el desenlace exacto, pero un neonatólogo puede ofrecer una idea general. El primer mes después del nacimiento es crucial para la toma de decisiones por parte de los padres.
Prevención del Parto Prematuro
Aunque la causa exacta de un parto prematuro a menudo se desconoce, existen medidas preventivas y tratamientos que pueden reducir el riesgo o mitigar sus complicaciones:
- Salud preconcepcional y prenatal:
- Estar en buena salud antes de quedar embarazada.
- Recibir cuidados prenatales lo antes posible en el embarazo y continuarlos hasta el nacimiento del bebé. Las directrices de la OMS incluyen asesoramiento sobre dieta saludable, nutrición óptima, evitación de tabaco y sustancias, mediciones fetales (con ultrasonidos tempranos para determinar la edad gestacional y detectar embarazos múltiples) y un mínimo de ocho citas con profesionales de la salud.
- Identificar y controlar factores de riesgo como infecciones y enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión).
- Tratamientos específicos durante el embarazo:
- Suplementos de progesterona: Esta hormona puede reducir el riesgo de parto prematuro en mujeres con antecedentes de partos prematuros o con el cuello del útero corto.
- Cerclaje cervical: Una cirugía durante el embarazo en la que el cuello del útero se cierra con suturas fuertes para darle más resistencia, que se retiran al momento del parto.
- Medicamentos tocolíticos: Algunos medicamentos pueden bloquear las contracciones uterinas e intentar retrasar el parto prematuro, aunque no siempre son efectivos.
- Betametasona: Un medicamento esteroide administrado a madres en parto prematuro puede reducir la gravedad de algunas complicaciones en el bebé.
- Antibióticos: Para tratar la rotura prematura de membranas durante el trabajo de parto.
- Recomendaciones de la OMS para bebés prematuros:
- Método de la madre canguro: Contacto piel con piel inmediatamente después del nacimiento, que favorece la producción de leche materna y ayuda a regular la temperatura corporal, el ritmo cardíaco y respiratorio del bebé.
- Inicio temprano de la lactancia materna.
- Uso de CPAP y administración de medicamentos como la cafeína para tratar problemas respiratorios.
- Garantizar que la madre y la familia adopten un papel clave en el cuidado del bebé, permaneciendo juntos desde el nacimiento.
- Mejoras en el apoyo familiar, incluyendo educación, asesoramiento, apoyo entre pares y visitas domiciliarias de profesionales.
Es importante destacar que el reposo en cama, a menudo recomendado en el pasado, no ayuda a evitar un nacimiento prematuro y puede incluso aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, huesos más débiles y menor fuerza muscular.
Pronóstico a Largo Plazo y Edad Corregida
La prematuridad puede tener efectos a largo plazo en el desarrollo de un niño. Cuanto más prematuro sea el bebé y menor sea su peso al nacer, mayor es el riesgo de complicaciones a largo plazo. Sin embargo, es imposible predecir el desenlace clínico a largo plazo de un bebé basándose únicamente en la edad gestacional o el peso al nacer. Los resultados de investigaciones indican que, por ejemplo, hasta 4 de cada 10 niños nacidos extremadamente prematuros pueden tener problemas moderados a graves a los 8 años de edad.
La Edad Corregida
La edad corregida es un valor esencial para evaluar el desarrollo de los bebés prematuros. Se calcula restando a la edad cronológica del bebé (desde el nacimiento) las semanas de prematuridad que tuvo. Por ejemplo, si un bebé nace a las 32 semanas (8 semanas prematuro) y tiene 4 meses (16 semanas) de vida, su edad corregida sería de 2 meses (16 - 8 = 8 semanas, que son 2 meses).
Esta edad corregida es fundamental para cuidar, tratar y valorar de manera objetiva a los prematuros, ofreciéndoles los cuidados y expectativas de desarrollo que precisan. No se les puede "exigir" un desarrollo neurológico, respiratorio u osteomuscular como a un recién nacido a término de su edad cronológica.

Preguntas Frecuentes sobre Bebés Prematuros
¿Qué alimentación ha de llevar un bebé prematuro?
La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos, especialmente los prematuros. Sin embargo, debido a los problemas para succionar, a menudo se introduce el alimento mediante sondas nasogástricas o estomacales. En ocasiones, es necesario complementar su alimentación con hierro debido a las secuelas de la prematuridad.
¿Cuáles son los mejores ejercicios de estimulación para bebés prematuros?
Es fundamental tener en cuenta la edad corregida del bebé para iniciar adecuadamente la estimulación temprana. Algunos ejercicios recomendados incluyen:
- Masaje infantil: Consiste en tocar suavemente las partes del cuerpo del bebé para que note el contacto y transmita relajación.
- Tacto terapéutico: Realizar masajes y acariciar al bebé sin tocarlo directamente, manteniendo una distancia de unos 5-10 cm.
- Contacto piel con piel (Método Canguro): Colocar al bebé desnudo sobre el pecho de la madre o el padre. Esta práctica favorece el vínculo, la producción de leche materna y ayuda a regular la temperatura, el ritmo cardíaco y respiratorio del bebé.
¿Un bebé prematuro puede nacer por parto natural?
Sí, es posible que un parto prematuro se produzca a través del canal vaginal. No siempre es necesaria una cesárea en caso de un parto prematuro.
¿Puede un bebé prematuro de 23 semanas sobrevivir?
Es posible, aunque las probabilidades son muy bajas. Cuanto más temprano tenga lugar el nacimiento, más inmaduro será el bebé y menores serán sus posibilidades de sobrevivir. El porcentaje de bebés que sobreviven tras nacer en las semanas 22-23 de gestación es muy bajo, pero no nulo.
¿Hay mayor riesgo de parto prematuro en la FIV?
Sí, los embarazos resultantes de técnicas de fecundación in vitro (FIV) se asocian a un mayor riesgo de parto pretérmino.