Ver y abrazar a tu hijo por primera vez es un momento único. Durante nueve meses, el bebé crece en tu pancita, y al recibirlo, seguramente lo examinarás por todas partes, fijándote en detalles como a quién de la familia se parece más, cuánto pesó y, a menudo, la cantidad de cabello que tiene. Un hecho que sorprende a muchas mamás es darse cuenta de que su pequeña o pequeño nació con cabello, ¡algo que casi nadie espera!
Hay bebés que nacen sin apenas cabello y otros, en cambio, llegan al mundo con una auténtica mata de pelo. Ambos casos son completamente normales. Uno de los mitos más difundidos del embarazo es relacionar los ardores estomacales con la cantidad de pelo que tendrá el bebé al nacer. Esta creencia es completamente falsa: tanto los bebés que nacen con apenas una pelusilla como aquellos que lo hacen con melena, sus madres pueden o no padecer ardores estomacales.
El Enigmático Lanugo: El Vello del Feto
El lanugo es el vello corporal que recubre al feto durante todo el embarazo. Lanugo es el término con el que se nombra al falso vello que aparece en el cuerpo del feto y, en ocasiones, en el bebé. Se trata de un pelo muy fino y aterciopelado. Este vello puede ser largo y oscuro y suele ser más habitual entre los bebés prematuros.
Habitualmente, el lanugo aparece en la cabeza fetal sobre la semana 13 de embarazo y la semana 16 de gestación. Normalmente, este fino vello suele empezar a apreciarse en torno a la semana 13 de embarazo, comenzando por la zona de la cara, alrededor de las cejas, nariz y frente. Sin embargo, cuando el embarazo llega a la semana 20, el feto está completamente rodeado de lanugo.
Su función principal es actuar como capa protectora de la piel del bebé, la cual es todavía muy fina y hay ausencia de grasa subcutánea. Por ello, ayuda a conservar el calor, protege de las infecciones y de posibles lesiones en el interior del útero.

Como se ha comentado anteriormente, el lanugo es un cabello falso, débil y fino de corta duración. No obstante, el pelo de las cejas o pestañas recibe el nombre de pelo terminal, ya que al ser más largo, fuerte y grueso, no cae y también protege al bebé.
El Ciclo Capilar Fetal y Postnatal
Es importante entender que el ciclo del cabello humano es especial, pues a diferencia del pelo de la gran mayoría de los animales en los que tanto el ciclo de crecimiento como el de caída están sincronizados, en el caso del ser humano esto no es así.
Ahora bien, el ciclo capilar de los bebés se ve afectado de manera distinta cuando estos aún están dentro del útero o incluso en las primeras semanas de vida, fase en la que el cabello se cae todo a la vez. Los folículos pilosos (los encargados de 'fabricar' el pelo) siguen desarrollándose hasta el quinto mes de gestación. Es en el interior del útero donde el cabello del bebé, que ya ha crecido, se vuelve a caer de golpe, iniciando de nuevo una fase de crecimiento. En este período aparece el lanugo, una pelusilla que más tarde también se caerá a la vez.
¿Es normal que se le caiga el pelo a mi bebé?
Ya en el 8º mes de gestación se produce un reinicio del ciclo capilar en el que el bebé vuelve a experimentar el crecimiento del cabello en las zonas frontales y parietales. Dependiendo del color que tenga el cabello del bebé cuando nazca, esto se apreciará más o menos.
Desaparición del Lanugo y Primeros Cambios en el Cabello
Generalmente, el lanugo se cae unas semanas antes del parto. La mayoría de bebés suelen perder el lanugo durante la semana 39-40 de embarazo. Este vello va cayendo dentro de la cavidad uterina y queda suspendido en el líquido amniótico, contribuyendo a la formación del meconio. En este momento, es posible que el feto trague un poco de líquido amniótico, pero no hay problema porque será expulsado a través de la orina.
Aunque lo más habitual es que el feto elimine todo el lanugo en la recta final del embarazo, no siempre ocurre así. Algunos bebés nacen con algo de lanugo en parte del cuerpo, sobre todo en la espalda, los hombros y la cabeza porque son las partes de las que más tarda en desprenderse. En los partos prematuros, la mayoría de los bebés nacen con lanugo. Otras veces, pese a que la fecha de parto sea la correcta, los bebés pueden nacer con gran parte de lanugo. En cualquier caso, no hay que preocuparse puesto que el lanugo caerá por sí mismo según el bebé vaya creciendo y desarrollándose.

Si tu bebé nace con lanugo, no tienes que hacer absolutamente nada. No pretendas cortárselo ni mucho menos rasurarlo. No es algo por lo que te tengas que preocupar, ni a lo que tengas que prestarle especial atención, más allá de los cuidados del recién nacido habituales. Sin que te des cuenta, tu bebé irá perdiendo ese vello oscuro que quedaba por su cuerpecito que tan sorprendente te resultó al principio. Para que estés prevenida, sí que hay un caso en el que la pérdida del lanugo resulta llamativa: cuando lo tiene en la cabeza.
Por otro lado, es habitual observar ciertas calvas o calvicie total durante la caída del lanugo existente tras el parto, pues el lanugo es muy finito y el roce constante acelera su caída. Esto se resuelve rápidamente, ya que en poco tiempo los bebés acaban teniendo la cabeza cubierta de un pelo muy brillante.
¿Por Qué Algunos Bebés Nacen con Más Pelo que Otros? La Genética como Clave
¿Alguna vez te has preguntado por qué ciertos bebés nacen con pelo (incluso mucho) y otros parecen completamente calvos? La genética es la responsable. Lo cierto es que no hay otra razón detrás del cabello o la falta del mismo en tu bebé. La herencia genética de los papás y los abuelos es la responsable de esta situación.

Incluso, puede que tus familiares comenten que cuando tú o tu pareja eran bebés tuvieron una cantidad parecida de cabello. También es determinante la raza. Que unos bebés tengan más pelo que otros es simplemente por los factores genéticos. Hay que tener en cuenta que si la piel del bebé es morena, lo habitual es que presenten más vello que si tuviera la piel clara. No hay nada que se pueda hacer durante el embarazo para determinar o afectar con cuánto pelito nace un bebé.
El Cabello Definitivo: Cambios Después del Nacimiento
Tanto los bebés que nacen con apenas una pelusilla como aquellos que lo hacen con melena, perderán en pocos meses ese pelo. Normalmente, primero pierden el cabello de la nuca o de los lados por la fricción al dormir, y a continuación, el resto.
Si el bebé nace con pelo, la caída del cabello no tendrá lugar hasta pasados 6 u 8 meses después del nacimiento y esta será la última vez. A partir de ese momento, el ciclo de crecimiento y el de caída dejarán de estar sincronizados y esta caída de cabello no volverá a producirse más.
El cabello de tu bebé cambiará con el paso de las semanas, se volverá muy fino y terminará por caerse. En el proceso, puede que cambie su tono hasta que desaparezca por completo. Esta es una reacción natural de tu bebé al nacimiento y podría deberse a que ya no está expuesto a todas las hormonas de tu placenta. Pero esta fase tampoco debe ser señal de alarma, ya que al poco tiempo volverá a crecerle. De hecho, en esta nueva etapa puede tener una textura o color diferente al primero. Si cambia de lacio a rizado o de prácticamente negro a un castaño más claro es completamente normal. Usualmente, este último aspecto es el que tendrá por el resto de su vida.
Sin importar si es mucho o poco pelo, es completamente común y no representa una señal de alarma. Se trata de algo tan normal como si tu hija o hijo es más alto, bajito o con cierto color de piel, ¡son las características que lo hacen tan único! No obstante, si tu retoño llega a su segundo cumpleaños sin que le haya crecido la melena, deberás comentar la situación con su pediatra.
Muchos bebés nacen con costra láctea. Esto puede provocar una mayor caída del pelo, aunque tiende a remitir, siempre y cuando no se trate de dermatitis seborreica. A partir de entonces, serán los padres los que mediante la higiene, alimentación y cuidados adecuados protegerán al bebé de las posibles infecciones, enfermedades y frío.
Otros Casos y Consideraciones
Muchas mujeres que sufren de anorexia experimentan la aparición de lanugo debida a la función que tiene de recubrir la piel cuando hay falta de grasa. A su vez, a muchos bebés también se les observa vello en el cuerpo después de haberles medicado, pero esto no tiene la menor importancia y desaparece en cuestión de días.
Preguntas Frecuentes sobre el Vello del Bebé
-
¿Para qué sirve el lanugo?
El lanugo es una fina capa de vello que recubre al feto durante la gestación e incluso tras las primeras semanas después del parto. Principalmente, la función del lanugo es ofrecer protección a la piel y ayudar a mantener la temperatura corporal, ya que todavía no hay grasa subcutánea para conservar el calor.
-
¿Tengo que hacer algo si mi bebé tiene lanugo?
No. Cuando el bebé nace con un vello muy fino, este se irá cayendo con el paso del tiempo. Por tanto, no hay que preocuparse por esto. Además, cualquier roce también ayudará a que se desprenda este fino vello.
-
¿El lanugo solo aparece en los bebés prematuros?
No. El lanugo se forma aproximadamente en la semana 13 de embarazo, y cuando se llega a la semana 20, el feto está completamente rodeado de este fino vello. Por tanto, el lanugo está presente en todos los fetos. Sin embargo, es cierto que los bebés prematuros tienen más tendencia a presentar lanugo tras el parto, pero dura poco tiempo. No obstante, hay bebés que nacen en la fecha correcta y también tienen algo de lanugo que no se ha desprendido durante la gestación.
-
¿Por qué mi bebé tiene más vello que otros al nacer?
Cuando los bebés nacen con un ligero vello, probablemente sea el lanugo. Este falso vello se caerá en los próximos días conforme el bebé se vaya desarrollando. Además, que unos bebés tengan más pelo que otros se debe simplemente a factores genéticos. También hay que tener en cuenta que si la piel del bebé es morena, lo habitual es que presenten más vello que si tuviera la piel clara.