El Hospital de Cabueñes en Gijón ha sido escenario de profunda tristeza ante el reciente fallecimiento de dos de sus más queridos y respetados profesionales: Ramón Fernández Álvarez, un destacado pediatra de urgencias, y Carmen Jove González, histórica médica del servicio de Urgencias y formadora de generaciones de sanitarios. Ambas pérdidas han dejado un profundo vacío en la comunidad médica gijonesa.

Ramón Fernández Álvarez: Un referente en las Urgencias Pediátricas
El Año Nuevo trajo consigo la dolorosa noticia del repentino fallecimiento de Ramón Fernández Álvarez, una de las caras más queridas y apreciadas de las urgencias pediátricas del centro sanitario gijonés. Su partida, a los 62 años, se produjo a inicios de este mismo mes a causa de un fulminante infarto de miocardio en Oviedo, donde residía y era seguidor del equipo de la capital, aunque era natural de Ponferrada.
Legado y Reconocimiento Profesional
Ramón Fernández fue recordado como un gran profesional y tutor. Participó activamente en numerosos proyectos de calidad y formación, convirtiéndose en un gran apoyo en el desarrollo profesional de muchos facultativos dedicados a la pediatría. La formación había sido una de sus pasiones, dejando una huella imborrable en las nuevas generaciones.

Dolor y Agradecimiento de la Comunidad Hospitalaria y Familiar
Nada más conocer lo sucedido, sus compañeros dejaron numerosas muestras de su "inmensa pena" por haber perdido a "una gran persona y un gran compañero". Nuria Fernández, jefa de Pediatría, lamentó: “Así de injusta es la vida a veces, se lleva sin avisar a los que aún no les tocaba irse ni de lejos, dejándonos huérfanos y desolados a los que lo queríamos”. Con emoción, añadió que “los niños de Gijón tendrán un ángel menos para velar por ellos”.
La propia esposa del querido pediatra, Belén, quiso agradecer públicamente todo el cariño recibido. En redes sociales, expresó: “Como su esposa y compañera en gran parte de su vida, agradezco todos estos mensajes que me darán fuerza para sobrellevar su ausencia y me llenan de orgullo por ser la mujer de alguien a quien se le recuerda con tanto cariño. Gracias, gracias y mil gracias”.
Además de sus colegas y familiares, numerosos ciudadanos mostraron su pesar por el fallecimiento de Ramón Fernández, especialmente aquellos a cuyos hijos atendió este reconocido pediatra. A Ramón Fernández Álvarez le sobreviven su viuda, Belén; sus dos hijas, Carmen y María; sus padres, Ramón e Isabel, y una hermana, Ana Isabel.
Carmen Jove González: La Maestra de Urgencias de Cabueñes
En el Hospital de Cabueñes, los sanitarios lloran la pérdida de quien fue una de sus compañeras más queridas y respetadas, Carmen Jove González. Histórica médica del servicio de Urgencias, Carmen falleció a los 57 años tras más de tres décadas vinculada al complejo gijonés. Había realizado gran parte de su formación como residente en Cabueñes, incorporándose como facultativa a inicios de 1992 y desarrollando allí íntegramente toda su carrera.

Un Legado Imprescindible en la Formación de Sanitarios
Original de Mieres, la médica era muy querida en la sanidad asturiana por haber formado durante años a toda una generación de sanitarios, tanto de la rama de Urgencias como de medicina de familia. Sus compañeros la describen como “una firme amante de su profesión” y muy respetada por su saber estar y su empatía con el resto del equipo: “Era de las que te animaba en los días malos y a la que acudías para cualquier tipo de duda”.
Macarena Corominas, compañera e íntima amiga de Jove, recordaba de memoria los inicios de una médica que la había acompañado durante toda su carrera. "Empezamos el 2 de enero de 1990, juntas", explicaba emocionada. "Yo me acababa de sacar el carnet y nos fuimos en coche, perdidísimas, desde Oviedo y hasta Gijón. Ella acabó de formarse el 31 de diciembre de 1991, a las pocas semanas se incorporó oficialmente a Cabueñes, y ya no nos dejó nunca".
A juicio de Macarena, la pérdida de Jove supone la marcha de una de las más firmes defensoras de la vocación urgencióloga y de una "referente" que formó a decenas de compañeros hoy respetados. “Era una de los mejores profesionales del servicio, deja un vacío que será imposible de llenar”, lamentaban sus compañeros en el complejo.
Testimonios de Alumnos y Colegas
La noticia de su fallecimiento corrió como un río de pólvora por el Hospital de Cabueñes, poco después de la de Ramón Fernández. Una de sus alumnas fue Marta Nonide, hoy médico de UVI-Móvil, quien procesaba la reciente marcha de Ramón Fernández y ahora la de Carmen: "Ahora se va otra maestra de decenas de generaciones de residentes desde hace 30 años. Otra de esas ‘adjuntonas’ que siempre estaba de buen humor, que siempre explicaba con paciencia y con ironía”. A su juicio, Jove era “una de las mejores médicas” del servicio y deja “un vacío imposible de llenar”.
Otra antigua residente que aprendió bajo el amparo de Jove es Alejandra Menéndez, actual jefa de Urgencias en el Hospital de Jarrio. Ella cuenta: “De residente uno siempre tiene sus adjuntos favoritos, aquellos con los que está a gusto trabajando y de los que sabe que no solo va a aprender sino también a disfrutar haciéndolo. Carmen era una de ellas”. Compartió oficio con la fallecida durante siete años y recuerda, ahora, su “sonrisa maravillosa”, la forma con la que siempre lograba dar una palabra de ánimo en las guardias que se hacían cuesta arriba, su “ironía fina” y el genio que sacaba, si hacía falta, a la hora de pelear por algún paciente.
Incluso Rafael Cofiño, exdirector general de Salud Pública, compartió en redes sociales que su promoción también realizó parte de su formación en Cabueñes con Jove como "maestra de ceremonias": “Hubo personas imprescindibles que nos cuidaron, y Carmen era una de ellas”.
El gerente del área sanitaria gijonesa, Manuel Bayona, explicó que la facultativa llevó “toda una vida formando a generaciones de adjuntos y residentes”. Recordó que “hizo grandes amigas en el servicio que la han acompañado hasta el final”. Carmen Jove estuvo en activo hasta hace solo unas semanas y le sobreviven su hermano José Juan Jove, y sus sobrinos María y José María.