El aborto espontáneo, también conocido como aborto natural o aborto involuntario, es la pérdida involuntaria del embarazo antes de la semana 20 de gestación. Es un suceso que ocurre naturalmente, a diferencia de los abortos con medicamentos o procedimientos de aborto.
Se considera aborto espontáneo la interrupción involuntaria de la gestación por la pérdida del embrión o del feto antes de la semana 20 de embarazo, o la pérdida de un feto con un peso inferior a los 500 gramos. Cuando el aborto se produce en un estado de gestación más avanzado, pasa a llamarse muerte fetal intrauterina.
Según las estadísticas, los abortos espontáneos se producen en el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, la mujer ni siquiera es consciente de que estaba embarazada. Es bastante frecuente en la población, ya que entre el 10 y el 20% de los embarazos no llegan a término. La mayoría de los abortos espontáneos ocurre durante las primeras 7 semanas del embarazo. La tasa de este tipo de aborto disminuye después de que se detecta el latido cardíaco del feto. Aproximadamente el 10 al 15% de los embarazos confirmados abortan espontáneamente, y más del 80% de los abortos espontáneos ocurre en el primer trimestre.

Impacto Físico y Emocional del Aborto Espontáneo
El aborto puede derivar en serias consecuencias para la salud tanto física como mental de la mujer, pues se trata de una situación dramática para quienes desean ser padres. La recuperación de la mujer después de un aborto suele tardar varias semanas. Normalmente, la menstruación tiene lugar entre cuatro y seis semanas después de haberse producido la pérdida gestacional.
Lo realmente difícil en estos casos es recuperarse emocionalmente y no entrar en depresión. El aborto supone un duro golpe para la futura mamá, no solo por los sentimientos de pérdida, sino también por los bruscos cambios hormonales a los que se ve sometida en un período de tiempo muy corto. No hay que tener miedo ni vergüenza a la hora de pedir ayuda después de un aborto. Existen grupos de apoyo y terapias de pareja especializadas para este tipo de situaciones.
Clasificación y Tipos de Aborto Espontáneo
Podemos distinguir diferentes tipos de aborto natural en función de varios factores:
- Esporádico vs. recurrente: en función de si el aborto ha ocurrido de forma puntual o si han tenido lugar varios abortos. Esto sería lo que denominamos aborto de repetición.
- Clínico vs. subclínico: en función de si el aborto ocurre en estadios avanzados o si ocurre de forma muy temprana, es decir, cerca del momento de la implantación. Este último es el que se conoce como aborto bioquímico o microaborto y la mujer lo suele confundir con una menstruación.
- Anembrionado vs. embrionado: en el primer caso, no es posible apreciar el embrión dentro del saco gestacional por ecografía, lo cual se conoce como huevo huero. En el segundo caso, sí se observa embrión pero este ha detenido su desarrollo. Este tipo de aborto también se denomina aborto retenido o aborto diferido.
- Completo vs. incompleto: en función de si se consigue eliminar todo el contenido uterino tras el aborto o, por el contrario, aún quedan restos fetales dentro del útero.

Otras Definiciones Importantes
- Aborto consumado: todos los productos (tejidos) de la concepción salen del cuerpo.
- Aborto inevitable: no se pueden detener los síntomas y se presenta el aborto espontáneo.
- Aborto infectado (séptico): el revestimiento del útero y cualquier producto restante de la concepción resultan infectados. Esta afección puede poner en riesgo la vida.
- Síndrome del gemelo evanescente (o síndrome del gemelo desaparecido): es posible perder a uno de los fetos durante un embarazo múltiple. En este fenómeno, el cuerpo de la madre se encarga de reabsorber el feto que detuvo su desarrollo.
Causas y Factores de Riesgo del Aborto Espontáneo
Entre las causas que pueden llevar a la pérdida gestacional, encontramos aquellas relacionadas con el feto y las que atañen a la futura madre. La mayoría de las veces se deben a que el embrión no se está desarrollando normalmente, y por ello el aborto se produce de forma “espontánea” o natural (de ahí el nombre). Es importante saber que no se producen por “algo que hayamos hecho mal”, como practicar deporte, coger peso, hacer un viaje o tener relaciones sexuales.
Causas Fetales
Los fallos cromosómicos en el feto son una de las principales causas por las que el desarrollo embrionario puede detenerse. La mayoría de los abortos espontáneos son causados por problemas cromosómicos que hacen imposible el desarrollo del feto. En pocas ocasiones, estos problemas tienen relación con los genes del padre o de la madre. La causa más frecuente de las pérdidas gestacionales precoces son las anomalías cromosómicas.
Causas Maternas
Las alteraciones en la cavidad uterina (miomas submucosos, septos), las infecciones y algunas enfermedades autoinmunes o endocrinas, como la celiaquía o la diabetes, son también razón de pérdida fetal. Otras enfermedades que se deben tener en cuenta cuando se busca el embarazo, por su posible relación con el aborto, son las anomalías uterinas o las enfermedades inmunológicas.
Los abortos espontáneos aislados pueden producirse por ciertas infecciones virales (citomegalovirus, herpesvirus, parvovirus y rubéola). Con mayor frecuencia, se desconoce la causa.
Factores de Riesgo
Las complicaciones propias del embarazo pueden terminar en un aborto espontáneo. Sin embargo, lo cierto es que la gravedad de estas complicaciones aumenta cuando existen factores de riesgo como los que detallamos a continuación:
- Edad materna avanzada: El principal factor de riesgo de sufrir un aborto es la edad materna. El riesgo se incrementa después de los 30 años, se vuelve mucho más grave entre los 35 a los 40 años, y es mayor después de los 40 años. A los 30 años la tasa de aborto es de alrededor del 20%, a los 40 años del 40% y a los 45 años del 80%.
- Antecedentes de aborto espontáneo: Haber tenido un aborto previo también es un factor de riesgo importante.
- Hábitos de vida: Consumo de alcohol o drogas, tabaquismo, una dieta incorrecta o insuficiente.
- Condiciones médicas: Desequilibrio hormonal, padecer algún tipo de infección de transmisión sexual, problemas de salud como enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales o enfermedades de la tiroides, diabetes no controlada.
- Otros: Tener una fiebre alta, tener un DIU colocado en el momento en que tuvo lugar la concepción, exposición a toxinas ambientales, problemas con la respuesta inmunitaria del cuerpo.
No se ha demostrado que los trastornos tiroideos subclínicos, el útero en retroversión y los traumatismos menores sean causa de aborto espontáneo. El estrés y la ansiedad no se descartan como causa principal de aborto, aunque sí pueden estar relacionados con partos prematuros o retraso en el crecimiento fetal.
Síntomas de Alerta y Amenaza de Aborto Espontáneo
Aunque una mujer puede tener ciertos síntomas o signos de aborto, no siempre se va a producir la pérdida gestacional. La amenaza de aborto es simplemente un aviso de que este riesgo existe. Estos son los síntomas que pueden hacer sospechar un inminente aborto:
- Sangrado vaginal: Abundante y con coágulos, o pequeñas pérdidas. El sangrado al comienzo del embarazo es común.
- Dolor abdominal y cólicos: Dolores desconocidos o molestias poco comunes de intensidad medio-alta. Lumbago o dolor abdominal sordo, agudo o de tipo cólico.
- Expulsión de material: Material tisular o en forma de coágulos que sale de la vagina.
- Otros síntomas: Fiebre, debilidad.
Cuando una mujer presenta cualquier señal de amenaza de aborto, debe contactar de inmediato con especialistas para poder poner solución a tiempo y que la amenaza no se convierta en un aborto. Si solo sangras un poco no te alarmes, ya que a veces se producen pequeñas pérdidas que no son un síntoma de aborto, aunque siempre debes informar a tu ginecólogo/a.

Diagnóstico del Aborto Espontáneo por el Ginecólogo
Para diagnosticar un aborto espontáneo, el ginecólogo se basará en varios métodos, especialmente en la evaluación de los síntomas actuales y, si es relevante, en el historial médico de la paciente.
Métodos Diagnósticos Clave
El embarazo se diagnostica con una prueba de beta-hCG en orina o suero. La ecografía transvaginal es el principal método utilizado para evaluar el aborto espontáneo. Un nivel aislado de hCG no es diagnóstico de aborto espontáneo; los niveles seriados de beta-hCG que disminuyen en varias mediciones son compatibles con un embarazo fallido.
Análisis de Sangre
- Nivel de gonadotropina coriónica humana (beta-hCG): Estos análisis pueden comprobar el nivel de la hormona del embarazo. Este nivel generalmente se repite después de 48 horas. Un nivel bajo o en disminución de gonadotropina coriónica humana podría ser un signo de pérdida de embarazo. Si el patrón de cambios en tus niveles de gonadotropina coriónica humana es irregular, el profesional de atención médica podría recomendarte realizar otros análisis de sangre o una ecografía.
- Tipo de sangre: Se podría revisar también el tipo de sangre, especialmente el factor Rh, para determinar si se necesita la administración de inmunoglobulina Rh.
Examen Pélvico
El profesional de atención médica puede hacerte una revisión para ver si el extremo inferior del útero, llamado cuello del útero, ha comenzado a dilatarse.
Ecografía Transvaginal
Durante esta prueba de obtención de imágenes, el profesional de atención médica controla los latidos del corazón del feto y determina si el embarazo está creciendo correctamente. La ecografía transvaginal se realiza para confirmar el embarazo intrauterino y comprobar la actividad cardíaca fetal, que suele ser detectable después de 5,5 a 6 semanas de edad gestacional. Sin embargo, la edad gestacional a menudo es algo incierta, y a menudo se requiere ecografías seriadas. Si la actividad cardíaca está ausente y se ha detectado previamente durante el embarazo actual, se diagnostica la muerte fetal.
Al principio del embarazo, en pacientes con sospecha de aborto espontáneo, los hallazgos en la ecografía transvaginal que confirman el fracaso del embarazo incluyen uno o más de los siguientes factores:
- Longitud cráneo-caudal ≥ 7 mm y sin latido cardíaco.
- Diámetro medio del saco ≥ 25 mm y sin embrión.
- Ausencia de un embrión con latido cardíaco, después de una exploración previa en el embarazo actual: ≥ 2 semanas después de identificar un saco gestacional sin un saco vitelino O ≥ 11 días después de identificar un saco gestacional con saco vitelino.
Diversos hallazgos ecográficos se consideran sospechosos, pero no permiten diagnosticar un aborto, e incluyen las características del saco gestacional o del saco vitelino, la ausencia de embrión o latidos cardíacos y la longitud cráneo-caudal. Si se detectan estos hallazgos, se requiere una evaluación seriada para confirmar si existe un embarazo viable.
ABORTO PRECOZ ESPONTÁNEO: CAUSAS y TRATAMIENTO: MÉDICO vs. LEGRADO... - Ginecología y Obstetricia -
Pruebas de Tejidos y Cromosómicas
En el caso de presentarse el aborto espontáneo, el tejido que sale por la vagina debe ser examinado. Esto se hace para determinar si era placenta normal o una afección poco común denominada mola hidatiforme. Igualmente, es importante averiguar si aún queda algún tejido fetal dentro del útero. Si usted ha expulsado tejido, su proveedor puede enviarlo para pruebas genéticas. Esto puede ser útil para determinar si hay una causa tratable del aborto espontáneo.
Clasificación Diagnóstica del Aborto Espontáneo
La clasificación tradicional del estado del proceso del aborto es la siguiente:
- Amenaza de aborto espontáneo: La mujer tiene sangrado vaginal, pero el cuello del útero no ha comenzado a abrirse. El embarazo puede continuar sin complicaciones.
- Aborto inminente: El cuello uterino está dilatado. Si el cuello está dilatado, debe evaluarse el volumen del sangrado porque a veces es significativo.
- Aborto incompleto: Los productos de la concepción son parcialmente expulsados, es decir, solo algunos de los productos de la concepción salen del cuerpo.
- Aborto completo: Los productos de la concepción han sido expulsados y el cuello uterino está cerrado.
- Aborto retenido: Se confirma la muerte de un embrión o un feto, pero no hay sangrado ni dilatación cervical y los productos de la concepción no han sido expulsados. El embarazo falló y los productos de la concepción no salen del cuerpo.
- Embarazo anembrionado (huevo huero): Se refiere a un embarazo inviable con un saco gestacional, pero sin saco vitelino o embrión visualizable en la ecografía transvaginal.
Manejo y Tratamiento del Aborto Espontáneo
Manejo de la Amenaza de Aborto
En caso de amenaza de aborto, lo más indicado es la observación. Los médicos pueden evaluar periódicamente los síntomas de la mujer o hacer una ecografía para comprobar el estado fetal. En algunos casos se indica reposo en cama y sedantes uterinos. También en algunos casos se da progesterona, aunque algunos estudios científicos no acaban de ponerse de acuerdo sobre su eficiencia. No se ha demostrado que el reposo en cama y otros tratamientos eviten el aborto espontáneo, pero a veces se indican como medida de seguridad.
Opciones de Tratamiento para el Aborto Confirmado
Si finalmente se produce el aborto, en principio no es necesario ningún tratamiento específico en casos de aborto completo, ya que el feto y todas las estructuras gestacionales son expulsados a modo de pérdida de sangre. Si los productos de la concepción no salen del cuerpo en forma natural, se pueden considerar las siguientes opciones:
- Conducta expectante: Si no tienes síntomas de una infección, podrías elegir dejar que el aborto espontáneo avance de forma natural. Esto suele ocurrir en un lapso de un par de semanas desde que se comprueba que el embrión ha muerto, pero podría llevar hasta ocho semanas. Es imprescindible realizar un control posterior para confirmar que se ha producido la expulsión.
- Tratamiento médico: Este ayuda al útero a expulsar del cuerpo el tejido del embarazo. La más extendida es el uso de Misoprostol por vía vaginal. La combinación de los medicamentos mifepristona y misoprostol es más eficaz que el misoprostol solo. Si el sangrado se hiciera muy abundante, sería necesario acudir a Urgencias.
- Tratamiento quirúrgico: Si esto no sucede, será necesario proceder a la evacuación por medio de un curetaje o legrado uterino (dilatación y legrado, D y C). También se prefiere el legrado por aspiración. Este procedimiento se lleva a cabo con anestesia, dilatando el cuello del útero y extrayendo los restos de tejido que hayan podido quedar retenidos. El legrado permite eliminar los restos de tejido fetal que hayan podido quedar y evitar así posibles infecciones.
La evacuación quirúrgica urgente puede ser necesaria en casos de hemorragia, inestabilidad hemodinámica o infección.
Consideraciones Post-Tratamiento
- Manejo del Rh: Si la paciente embarazada es Rh negativa, se administra inmunoglobulina anti-Rho (D). La inyección puede ayudar a evitar problemas en un futuro embarazo.
- Manejo del dolor: Deben administrarse analgésicos, según corresponda.
- Apoyo emocional: Después de un aborto espontáneo, los padres pueden sentir pena o culpa. Se les debe brindar apoyo emocional y, en la mayoría de los casos de abortos espontáneos, asegurarles que sus acciones no fueron la causa.
Detección y Estudio de Abortos Espontáneos Previos y Recurrentes
¿Cuándo se Considera un Aborto Recurrente?
El estudio de una pareja con abortos previos está justificado en aquellas parejas que hayan padecido más de dos pérdidas gestacionales por debajo de la semana 20 de gestación. Si tienes más de dos abortos consecutivos, deberías consultar a un profesional para que te indique el proceso a seguir. Solo el 2 % de las personas tienen dos abortos espontáneos seguidos.
Estudio Diagnóstico en Abortos de Repetición
Si tienes más de un aborto espontáneo, piensa en la posibilidad que de que te realicen análisis para determinar cualquier causa subyacente. Esto puede resultar especialmente útil si tuviste 2 o 3 pérdidas de embarazo seguidas. Existe la posibilidad de que los análisis descubran afecciones del útero, afecciones de cromosomas, problemas de coagulación de la sangre o problemas del sistema inmunitario. En el aborto recurrente, por lo general se realizan pruebas para determinar la causa del aborto.
Los desórdenes metabólicos y hormonales están implicados hasta en un 17 a 20% de casos de abortos de repetición. A pesar de conocerse múltiples causas de abortos espontáneos entre un 15 a 80% de los casos, a veces no se llega a establecer el origen de los mismos.
Importancia del Asesoramiento Genético
Para determinar alteraciones cromosómicas causantes, se pueden recomendar análisis de sangre para ti y tu pareja. Si no se puede identificar la causa de tus abortos espontáneos, no pierdas las esperanzas. Aún puedes tener un bebé saludable. Se calcula que en un 30% de los problemas de fertilidad la causa es de origen masculino, y en otro 30% el problema es conjunto, es decir está relacionado con factores masculinos y femeninos.
Recuperación y Planificación de Futuros Embarazos
Recuperación Física y Emocional
En la mayoría de los casos, la recuperación física después de un aborto espontáneo solo tarda entre unas pocas horas y un par de días. La mayoría de las personas que tienen un aborto espontáneo vuelven a tener el período menstrual alrededor de dos semanas después de que cese cualquier sangrado o manchado leve.
La recuperación emocional puede llevar mucho más tiempo que la recuperación física. Un aborto espontáneo puede ser una pérdida desgarradora que quizás las personas que te rodean no comprendan completamente. Tus emociones pueden ir desde el enojo y la culpa hasta la desesperación. Habla con el profesional de atención médica si sientes tristeza o estrés constantes. Quizás también sea útil hablar con personas que han perdido su embarazo.
Después de un aborto, no se recomienda utilizar tampones, mantener relaciones sexuales ni baños de inmersión durante 1-2 semanas, ya que hay riesgo de infección. Además, debes dar tiempo a tu cuerpo para que pueda recuperarse.
Planificación de un Nuevo Embarazo
Puede producirse un embarazo durante el ciclo menstrual inmediatamente después de un aborto espontáneo. Aunque la OMS recomienda esperar unos seis meses para buscar de nuevo el embarazo, existen numerosos estudios que indican que cuanto antes se vuelva a gestar, menores serán las probabilidades de sufrir un nuevo aborto u otras complicaciones gestacionales. Muchos especialistas recomiendan esperar una media de dos menstruaciones para volver a intentarlo.
Afortunadamente, la mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo no tienen problemas de fertilidad, a no ser que haya complicaciones. La mayoría de las personas que tienen un aborto espontáneo logran tener un embarazo saludable más adelante. Siempre es importante consultarlo con el médico, ya que esto depende mucho del tipo de aborto espontáneo que haya ocurrido y de las consecuencias del mismo tanto a nivel físico como emocional.
Prevención de Abortos Espontáneos
La atención prenatal pronta y completa es la mejor prevención para las complicaciones del embarazo, tales como el aborto espontáneo. Los abortos espontáneos que son causados por enfermedades sistémicas se pueden prevenir detectando y tratando la enfermedad antes de quedar embarazada. Igualmente, es menos probable que se presenten abortos espontáneos si usted evita cosas que sean dañinas para su embarazo. Estas incluyen los rayos X, las drogas recreativas, el alcohol, la alta ingesta de cafeína y las enfermedades infecciosas.
Por otra parte, es fundamental llevar una vida sana, con una dieta equilibrada, evitando los excesos y haciendo ejercicio moderado. El embarazo sano empieza meses antes de la concepción del bebé, cuando decides que quieres ser madre. Los suplementos de ácido fólico previenen el desarrollo de defectos en el tubo neural (DTN) en el bebé, como la espina bífida.