A lo largo de los 9 meses de embarazo, el bebé se va formando, desarrollando y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo. Es habitual que se hable del embarazo por semanas, meses o trimestres.
Las etapas del embarazo son un viaje salvaje, maravilloso y, sinceramente, mágico. Desde el momento en que el espermatozoide se encuentra con el óvulo hasta las últimas semanas antes de que nazca el bebé, ocurren muchas cosas que no se pueden ver, pero que son absolutamente fascinantes. El desarrollo fetal es el crecimiento del bebé, que pasa de ser un minúsculo manojo de células a convertirse en un ser humano hecho y derecho.
Es imposible saber exactamente cuándo ocurre la concepción. Por ello, la edad gestacional se mide desde el primer día del último ciclo menstrual de la madre hasta la fecha actual, y se mide en semanas. Esto significa que durante las semanas 1 y 2 del embarazo, una mujer aún no está embarazada; su cuerpo se está preparando para un bebé. Un embarazo normal dura de 37 a 42 semanas y se compone de tres períodos de tiempo iguales llamados trimestres. Así, cuando una mujer está "embarazada de 4 semanas", es posible que el bebé solo lleve desarrollándose 2 de esas semanas, ya que la primera semana de gestación se corresponde con la semana en que la mujer tuvo la última menstruación.
Las Etapas Fundamentales del Desarrollo Fetal
El desarrollo del bebé se divide principalmente en dos grandes etapas: la embrionaria y la fetal.
- La etapa embrionaria (Semanas 3-8): Aquí es donde empiezan a formarse los órganos.
- La etapa fetal (Semanas 9-40): En esta larga fase, el crecimiento entra en modo turbo y los órganos maduran.
Primer Trimestre: Los Cimientos de la Vida (Semanas 1-12)
Semanas 1-4: Concepción e Implantación
La primera semana de embarazo comienza con el primer día del período menstrual de una mujer. Durante el final de la segunda semana, se libera un óvulo de uno de los ovarios; este es el momento más probable para concebir si se tienen relaciones sexuales sin protección. Durante la relación sexual, los espermatozoides ingresan a la vagina, y los más fuertes viajarán a través del cuello uterino hasta las trompas de Falopio. Un solo espermatozoide y el óvulo de la madre se encuentran en la trompa de Falopio, y cuando dicho espermatozoide entra en el óvulo, ocurre la concepción.
El espermatozoide y el óvulo combinados se llaman zigoto y contienen toda la información genética (ADN) necesaria para convertirse en un bebé. El zigoto pasa los próximos días bajando por la trompa de Falopio, dividiéndose para formar una bola de células llamada blastocisto. El blastocisto está compuesto de un grupo interno de células que se convertirá en el embrión, y una cubierta externa que formará estructuras que nutrirán y protegerán al embrión. Una vez que el blastocisto llega al útero, se incrusta en la pared uterina, en un proceso conocido como implantación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, la hormona detectada por los test de embarazo.
En la mayoría de las mujeres pueden aparecer síntomas como fatiga, sensibilidad en los pechos o calambres leves. Algunas mujeres notan un manchado muy ligero, que a menudo se confunde con una menstruación. Es fundamental evitar el tabaco, el alcohol y ciertos medicamentos que pueden afectar al desarrollo precoz.
Semanas 5-8: Desarrollo Embrionario Acelerado
La semana 5 marca el comienzo del "período embrionario", cuando se desarrollan todos los principales sistemas y estructuras del bebé. Las células del embrión se multiplican y comienzan a asumir funciones específicas, un proceso llamado diferenciación. Se desarrollan todas las células sanguíneas, las nefronas y las neuronas. El embrión crece rápidamente y sus rasgos externos empiezan a formarse. El cerebro, la médula espinal y el corazón del bebé empiezan a desarrollarse, y el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación, siendo visible en una ecografía vaginal.
Las yemas o brotes de brazos y piernas comienzan a crecer, y rasgos faciales como las fosas nasales y los ojos empiezan a tomar forma. El cerebro del bebé se está desarrollando a un ritmo asombroso, generando unas 100 neuronas por minuto. Los riñones y el hígado empiezan a funcionar y el bebé tiene aproximadamente el tamaño de un arándano. Empiezan a formarse los dedos de las manos y los pies palmeados, y la prolongación en forma de cola de la base de la columna vertebral empieza a desaparecer, adquiriendo una forma más humana.
Durante este tiempo en el primer trimestre, el bebé tiene mayor riesgo de daños a raíz de factores que pueden causar anomalías congénitas. Es esencial que la madre siga tomando ácido fólico y las demás vitaminas prenatales prescritas, ya que ayuda a prevenir malformaciones graves como la espina bífida.
Semanas 9-12: Transición a Feto
En la semana 9, el bebé se convierte oficialmente en feto. Sus músculos empiezan a funcionar, y aunque aún no se noten, puede que se estire y retuerza. Se forman los pezones y los folículos pilosos, los brazos crecen y se desarrollan los codos, y se pueden observar los dedos de los pies. Los párpados del bebé están más desarrollados y comienzan a cerrarse, y las orejas empiezan a tomar forma. Los tonos cardíacos fetales se pueden detectar con un examen Doppler. En esta fase, el bebé tiene el tamaño aproximado de una lima o una ciruela, y el riesgo de aborto espontáneo desciende a niveles entre 1 y 5%.
Bajo las encías empiezan a formarse las yemas de los dientes, y órganos como los riñones y el hígado siguen desarrollándose. Es posible que el bebé empiece a tener hipo, y algunos pueden verse chupándose el pulgar en una ecografía. Se están desarrollando las huellas dactilares. El hígado del bebé está produciendo glóbulos rojos, y su cabeza es muy grande, aproximadamente la mitad del tamaño de su cuerpo. El bebé ya puede formar un puño. Al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas, debido a que su concentración alcanza un pico en la semana 12 para luego descender paulatinamente.

Segundo Trimestre: Crecimiento y Percepción (Semanas 13-28)
Semanas 13-16: Definición y Primeros Movimientos
En este periodo, la piel del bebé es casi transparente. Un vello fino llamado lanugo se desarrolla en la cabeza y cubre el cuerpo del bebé, actuando de conservador del calor corporal. Los huesos y el tejido muscular se siguen desarrollando y los huesos se vuelven más duros. Empiezan a formarse las cuerdas vocales, y los genitales ya están lo suficientemente desarrollados como para identificar el sexo mediante ecografía. Los ojos y las orejas siguen colocándose en su posición definitiva, y empiezan a formarse las papilas gustativas, por lo que es posible que el bebé empiece a detectar los sabores de lo que come.
El feto ya es capaz de realizar el movimiento de succionar y, por eso, puede empezar a chuparse el dedo. Los movimientos son más frecuentes, y algunas madres pueden sentir los primeros signos de movimiento, especialmente si no es su primer embarazo. Estos aleteos son preciosos y señal de un bebé fuerte y activo.
Semanas 17-20: Sentidos en Desarrollo
En esta etapa, la grasa empieza a desarrollarse bajo la piel del bebé para ayudarle a regular la temperatura después del nacimiento. Uno de los primeros cambios es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé. El bebé ya puede oír los latidos del corazón de su madre e incluso ruidos fuertes, y empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan, y el corazón fetal ya late con fuerza.
La madre puede sentir la "aceleración" o los primeros movimientos fetales. Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud y a los 300 gramos de peso. El ombligo de la mujer puede aplanarse o empezar a salirse hacia afuera. Se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Esta semana se suele realizar la exploración anatómica, que proporciona información detallada sobre el desarrollo del bebé.
Semanas 21-24: Viabilidad y Maduración Pulmonar
Ahora se están formando las cejas, las pestañas y las papilas gustativas, lo que da más definición al bebé. Los movimientos pueden ser más perceptibles y rítmicos. Con unos oídos completamente funcionales, el bebé se vuelve más sensible a los sonidos; los ruidos fuertes y repentinos pueden incluso asustarle y hacer que se mueva. Pueden empezar a reaccionar a la música o a la voz de su papá, por lo que leerle y cantarle puede ayudar a familiarizarle y tranquilizarle.
Aunque la piel sigue siendo fina y arrugada, se está volviendo más fuerte y menos translúcida. Los vasos sanguíneos están más desarrollados y los pulmones se preparan lentamente para la vida fuera del útero. Se alcanza un hito crítico: los pulmones del bebé empiezan a producir tensioactivo, vital para la respiración tras el nacimiento. En esta fase, el bebé se considera viable y podría sobrevivir con apoyo médico si nace antes de tiempo. La médula ósea comienza a producir glóbulos, y las vías respiratorias inferiores de los pulmones del bebé se desarrollan.
Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]
Semanas 25-28: Conexiones Cognitivas y Acumulación de Grasa
El bebé está aprendiendo a distinguir las voces familiares e incluso puede patalear cuando mamá o papá le hablan. Los ojos del bebé se abren parcialmente y se han formado las pestañas. El sistema nervioso central puede dirigir movimientos respiratorios rítmicos y controlar la temperatura corporal. Los sacos de aire en los pulmones del bebé se forman, pero los pulmones aún no están listos para trabajar fuera del útero. El cerebro del bebé crece rápidamente, y el sistema nervioso se desarrolla lo suficiente para controlar algunas funciones del cuerpo.
A esta altura, el bebé podría medir casi 10 pulgadas (250 milímetros) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y pesar casi 2 1/4 libras (1000 gramos). La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos. La madre puede notar cambios en los ciclos de sueño y vigilia del bebé. El aparato respiratorio, aunque inmaduro, produce agente tensioactivo, una sustancia que ayuda a que los alvéolos se llenen de aire una vez que nace el bebé.
Tercer Trimestre: Preparación para el Nacimiento (Semanas 29-41+)
Semanas 29-31: Maduración Acelerada y Aumento de Peso
En estas semanas, el bebé puede patear, estirarse y hacer movimientos de agarre. Los párpados del bebé se pueden abrir y cerrar por completo. Es posible que el bebé tenga una buena cantidad de cabello para esta semana. Se están formando los glóbulos rojos en la médula ósea del bebé. A esta altura, el bebé podría medir más de 10 1/2 pulgadas (270 milímetros) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y pesar casi 3 libras (1300 gramos).
Ha terminado la mayor parte del desarrollo principal del bebé. Ahora es el momento en el que empieza a subir de peso rápidamente, acumulando mucha grasa. Los movimientos son más fuertes y predecibles. El bebé se adapta a patrones de sueño regulares. Las uñas de los pies están completamente formadas y las capas de grasa siguen creciendo. En la semana 31, el bebé ya puede detectar la luz y la oscuridad con mayor precisión. Si se enciende una luz cerca del vientre, es posible que el bebé responda con un contoneo. La madre puede sentir mayor cansancio y pesadez, dificultades para dormir, acidez o estreñimiento, debido al aumento de peso y al tamaño del útero que dificulta las digestiones.
Semana 32: Hitos Cruciales en el Desarrollo Fetal
A las 32 semanas de embarazo (o 30 semanas después de la concepción), el bebé se encuentra en una fase de maduración rápida. Sus músculos y pulmones siguen desarrollándose, y el cuerpo empieza a regular mejor la temperatura. Las uñas de los pies del bebé ya son visibles y el lanugo, la suave capa de vello que ha cubierto su piel durante los últimos meses, comienza a caerse en esta semana.
En esta etapa, el feto puede medir aproximadamente 280 milímetros (11 pulgadas) de largo desde la coronilla hasta los glúteos y su peso oscila entre los 1300 y 1800 gramos (aproximadamente 3 3/4 libras). La médula ósea del bebé ya está produciendo glóbulos rojos de forma activa. Los movimientos son más fuertes y predecibles; durante este periodo, los médicos sugieren a las madres que cuenten las patadas para asegurarse de que el bebé sigue activo. El bebé tiene aproximadamente el tamaño de un repollo grande o una col de Napa. Se presenta respiración rítmica, pero los pulmones del bebé no están completamente maduros. Los huesos del bebé están completamente desarrollados, pero son aún blandos. El cuerpo del bebé comienza a almacenar hierro, calcio y fósforo.

Semanas 33-36: Los Últimos Retoques y Posicionamiento
A las 33 semanas, las pupilas del bebé pueden cambiar de tamaño en respuesta a un estímulo de luz. Sus huesos se están endureciendo, sin embargo, el cráneo sigue siendo blando y flexible para facilitar el parto. Las uñas del bebé han llegado a la punta de sus dedos. La piel del bebé se está volviendo lisa y sus miembros tienen una apariencia regordeta. El bebé puede tener el tamaño de una piña o un melón y pesa entre 2 y 2,5 kg.
En la semana 36, el bebé ocupa la mayor parte del saco amniótico, por lo que dar patadas le puede resultar difícil. Sin embargo, probablemente aún sentirá que se estira, rota y se mueve mucho. El bebé sigue aumentando de peso rápidamente y sus movimientos pueden parecer más rollos y empujones que patadas. El bebé adquiere un agarre firme. A fin de prepararse para el parto, la cabeza del bebé podría comenzar a descender hacia la pelvis.
Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]
Semanas 37-41+: El Gran Final
Ahora se considera que el bebé ha llegado a término y se está preparando para la vida fuera del útero, con los órganos completamente desarrollados. Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y su peso será de unos 2500 g de media. La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.
Los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse. Las uñas pueden extenderse más allá de las puntas de los dedos. Se presentan pequeños brotes mamarios en ambos sexos, y el cabello de la cabeza ahora es grueso y más denso.
Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son diferentes a las de parto y se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad. La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento. Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha visto la luz, lo habitual es que el especialista encargado del seguimiento del embarazo provoque el parto.
Sentidos y Reflejos Fetales
Aunque su mundo dentro del útero es oscuro, si en el segundo trimestre de embarazo se acerca un foco de luz al vientre materno, el bebé ya aparta la cara. El sentido del oído en el feto es el más estudiado; el bebé puede percibir sonidos desde la semana 16, aunque muy atenuados. A lo largo del embarazo, el bebé traga líquido amniótico, cuyo sabor va a depender en parte de la alimentación materna. Sus papilas gustativas comienzan a formarse a partir de la semana 7, y a partir del tercer mes de gestación puede saborear. A la sexta semana de gestación tiene los receptores sensoriales de presión y temperatura, lo que le permite el sentido del tacto. El bebé también percibe olores, ya que el líquido amniótico tiene su propio olor. En las ecografías es fácil ver al feto cómo se chupa el dedo, un reflejo de succión que desarrollará antes de nacer.
La Placenta y el Cordón Umbilical
La placenta es el órgano a través del cual el feto absorbe oxígeno, nutrientes y otras sustancias, y elimina los productos de desecho. Empieza a desarrollarse al 8º día del embarazo y al final del mismo mide 20 centímetros de diámetro y pesa en torno a 500 gramos. El cordón umbilical une al feto con la placenta, siendo el conducto vital para su nutrición y eliminación de residuos.
Cuidados Esenciales Durante el Embarazo
Los primeros meses del embarazo son los más importantes para el desarrollo del bebé, ya que es cuando se forman todos los órganos. Por ello, es durante estos meses cuando la futura mamá debe cuidarse más. Es crucial tomar suplementos con 400 microgramos de ácido fólico todos los días, tres meses antes del embarazo y durante la gestación. Esto ayuda a prevenir que el bebé se desarrolle con malformaciones muy graves, como la espina bífida y otros defectos del tubo neural. Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. Además, se debe evitar el tabaco, el alcohol y el consumo de drogas ilícitas, así como ciertas infecciones como la rubéola, ya que pueden causar anomalías congénitas.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo puedo saber cuántos meses de embarazo tengo?
Como hemos comentado más arriba, es complicado establecer el momento exacto de la concepción y, por ello, generalmente, se cuentan las semanas de embarazo desde la última menstruación. Así, la primera semana correspondería con la semana de la regla. Aunque esto es lo común, puede haber especialistas que consideren el momento de la ovulación como el inicio del embarazo, es decir, dos semanas después de la última menstruación. En cualquier caso, el embarazo no es algo matemático, por lo que no es posible alcanzar la máxima exactitud en cuanto a las fechas. Por ello, es probable que el parto no se produzca a las 40 semanas de gestación, sino un poco antes o incluso un poco después.
¿Es común el aborto a los 2 meses de embarazo?
El primer trimestre de embarazo es en el que existe una mayor probabilidad de aborto natural. Pasado el segundo-tercer mes, la tasa de pérdida gestacional se reduce considerablemente. Aunque el hecho de haber tenido un primer aborto natural puede aumentar la probabilidad de tener un segundo aborto, necesariamente no tiene por qué pasar, en especial si la pérdida no tiene causa exacta.
¿Por qué los pulmones del bebé no funcionan dentro del útero?
Dentro del útero, los pulmones del bebé estaban formados, pero a diferencia de otros órganos, como el corazón o los riñones, no "funcionaban", ya que el oxígeno le llegaba a través del cordón umbilical procedente de la placenta. Pero al nacer tomará su primera bocanada de aire y sus pulmones se llenarán de oxígeno y también de vida.