Guía Completa de Fertilizantes Orgánicos Comerciales

A medida que la agricultura sostenible y, en particular, ecológica, gana cada vez más adeptos entre los agricultores y productores de alimentos a gran escala, el uso de fertilizantes orgánicos en las operaciones de campo no deja de crecer. La importancia de los fertilizantes orgánicos radica en su capacidad para mejorar la salud del suelo, reducir la dependencia de los productos químicos sintéticos y contribuir a un medioambiente más sostenible. En esta guía completa, exploraremos las ventajas y desventajas de los fertilizantes naturales, así como los distintos tipos existentes en base a su origen y su aplicación correcta.

¿Qué Son los Fertilizantes Orgánicos y Por Qué Se Utilizan?

Los fertilizantes orgánicos, también denominados abonos orgánicos, son productos procedentes de fuentes naturales y contienen, como mínimo, un nutriente esencial para alimentar las plantas. Son productos elaborados con materiales naturales, diseñados para proporcionar nutrientes esenciales a las plantas de manera sostenible, caracterizándose por su alta solubilidad, rápida absorción y mejora de la microbiología del suelo. Algunos ejemplos de fertilizantes totalmente orgánicos son el compost, el estiércol y la roca en polvo.

Para que las plantas puedan asimilar los nutrientes presentes en los abonos naturales, los microbios del suelo deben transformar dichos nutrientes de una forma no asimilable a otra biodisponible. El resultado es una liberación de nutrientes más lenta que la habitual de los productos inorgánicos, así como una mayor calidad del suelo gracias a la inclusión de materia orgánica. Este proceso natural asegura una nutrición equilibrada y sostenible a largo plazo, creando un suelo vivo y fértil que beneficia a tus cultivos y al medio ambiente.

Diferencia entre Fertilizante Orgánico y Abono Orgánico

Fertilizante y abono orgánico pueden ser utilizados como sinónimos, sin embargo, se vislumbran algunas diferencias. Estas diferencias suelen ser poco visibles porque los términos fertilizante y abono orgánico suelen ser usados indiscriminadamente cuando se desea mejorar la calidad del suelo de cultivo y las plantas. Las principales diferencias entre ellos son la forma en la que se producen y la forma en que se utilizan. Por un lado, el abono orgánico, es un producto obtenido a partir de residuos naturales como estiércol, restos vegetales, entre otros; se utiliza para mejorar la calidad del suelo, ya que ayuda a aumentar la cantidad de materia orgánica y microorganismos beneficiosos. Por otro lado, el fertilizante orgánico se obtiene a partir de sustancias orgánicas como restos de plantas, algas, entre otras; se utiliza para proporcionar nutrientes específicos a las plantas, como nitrógeno, fósforo y potasio.

Fertilizantes Orgánicos vs. Inorgánicos (Sintéticos)

La primera gran división en el mundo de los fertilizantes se encuentra entre los orgánicos e inorgánicos. Los fertilizantes orgánicos provienen de fuentes vivas o que alguna vez estuvieron vivas. En contraste, los fertilizantes inorgánicos son productos químicos sintetizados.

Fertilizantes Orgánicos

Estos provienen del compost, estiércol o restos de plantas. Nutren de manera natural y mejoran la calidad del suelo. Promueven microorganismos esenciales para el equilibrio ecológico. Regeneran el suelo y mantienen su fertilidad por más tiempo. Si buscas algo ecológico, los fertilizantes orgánicos son ideales. Son sostenibles y fortalecen el suelo naturalmente.

Dentro de los fertilizantes orgánicos, encontramos dos subtipos: los naturales y los sintéticos. Los naturales incluyen estiércol, compost, y harina de hueso, productos que se aplican directamente de su fuente al suelo. Los sintéticos, aunque basados en materia orgánica, han sido modificados de alguna manera. Un ejemplo sería el fertilizante orgánico líquido que se utiliza para plantas de interior.

Fertilizantes Inorgánicos (Sintéticos)

También llamados fertilizantes sintéticos o químicos, están diseñados para absorberse rápido. Funcionan bien cuando se busca un crecimiento inmediato. Corrigen deficiencias nutricionales específicas en el suelo. Sus efectos son rápidos y predecibles en comparación con los fertilizantes orgánicos. Existen en varias formas, como nitratos, fosfatos y potasas. Se formulan según las necesidades específicas de cada cultivo. Son ampliamente utilizados en agricultura intensiva porque su aplicación es sencilla. Además, garantizan resultados eficaces en poco tiempo.

Sin embargo, el uso excesivo acumula sales en el suelo. Esto reduce su fertilidad con el tiempo y afecta el rendimiento. También pueden filtrarse en cuerpos de agua. Si no se aplican correctamente, causan daños ambientales graves a largo plazo. Si no se combinan con prácticas adecuadas, disminuyen la materia orgánica, lo que afecta la calidad del suelo y su equilibrio, perjudicando la vida microbiana. Con el tiempo, puede afectar la productividad de los cultivos y su rendimiento. En mi experiencia, los fertilizantes inorgánicos son imprescindibles cuando se trata de corregir deficiencias nutricionales rápidamente.

Tabla comparativa de fertilizantes

Tipos de Fertilizantes Inorgánicos por Nutrientes

  • Nitrogenados: Clave para el crecimiento vegetativo de las plantas. El nitrógeno es clave para plantas frondosas y tallos fuertes. Fertiliza con urea o nitrato de amonio para acelerar el desarrollo.
  • Fosfatados: Importantes para el desarrollo de raíces y flores. Para raíces fuertes y frutos bien formados, usa fertilizantes con fósforo. Superfosfato y fosfato monoamónico mejoran la absorción.
  • Potásicos: Esenciales para la salud general de la planta y la mejora de frutos. El potasio fortalece la resistencia y mejora la hidratación. Cloruro o sulfato de potasio mejoran color, textura y valor nutricional.
  • Fertilizantes multinutrientes (NPK): Los fertilizantes NPK combinan nitrógeno, fósforo y potasio en diversas proporciones. La fórmula 15-15-15 equilibra el crecimiento. Para floración, usa 10-20-10. Para follaje, 20-10-10.
  • Fertilizantes Especiales: Existen fertilizantes para necesidades específicas, algunos sirven para plantas de interior, suelos salinos o deficiencias nutricionales.

Ventajas de los Fertilizantes Orgánicos

La creciente concienciación sobre los riesgos que suponen los productos químicos para el medioambiente ha producido un gran movimiento en el sector agrícola hacia la utilización de fertilizantes orgánicos. Dentro de los principales beneficios del uso de abono orgánico están los siguientes:

  • Mejora la salud y fertilidad del suelo a largo plazo: La adición de compuestos orgánicos al suelo mejora su capacidad de retención del agua, aligera su estructura y enriquece el suelo con materia orgánica. Fomenta la vida microbiana, que es la base para cultivos sanos y productivos.
  • Ecosistema del suelo más sano: Los fertilizantes naturales de la agricultura ecológica contienen carbono orgánico del suelo, que favorece a las bacterias encargadas de la descomposición y el ciclo de los nutrientes, mejorando la biodiversidad.
  • Suministro lento y continuo de nutrientes: La alimentación natural de las plantas consigue un efecto duradero gracias a su lenta liberación, que permite que los nutrientes lleguen a los cultivos a medida que crecen. Esto evita desequilibrios nutricionales y asegura una nutrición constante.
  • Menor riesgo de sobrefertilización: Los fertilizantes orgánicos son utilizados por las plantas a un ritmo lento y rara vez se pierden mediante escorrentía, a diferencia de los sintéticos, que tienden a sobrealimentar los cultivos y se pierden con mucha más frecuencia.
  • Prioridad para la sostenibilidad: Los fertilizantes de origen orgánico suelen dar una segunda vida a materiales naturales que, de otro modo, acabarían en la basura, a diferencia de los sintéticos, que dependen en gran medida de los combustibles fósiles y contribuyen a la contaminación medioambiental.
  • Sin necesidad de descomponer los residuos: El abono natural se disuelve completamente por sí solo, eliminando la necesidad de procedimientos adicionales para neutralizar sus restos, como ocurre con los productos químicos sintéticos.
  • Mayor resistencia de las plantas a estrés y enfermedades: Un suelo sano y una nutrición equilibrada fortalecen el sistema inmunológico de las plantas, haciéndolas más resistentes a plagas, enfermedades y estrés abiótico.
  • Mejora la calidad y sabor de los alimentos: Los alimentos cultivados con fertilizantes orgánicos suelen tener mejor sabor, aroma y calidad nutricional.

¿Es seguro usar fertilizantes orgánicos?

Existe la creencia común de que el uso de fertilizantes orgánicos es completamente seguro en el 100% de los casos. La realidad es que una aplicación inadecuada de productos fertilizantes, sin importar si son de origen natural o sintético, especialmente cuando se trata de una cantidad excesiva, puede provocar toxicidad en los nutrientes, quemaduras por exceso de sales o contaminación del agua. Si se utilizan correctamente, cualquier fertilizante natural o sintético es totalmente seguro.

Potenciales Desventajas de los Fertilizantes Orgánicos

Debido a que el contenido de nutrientes de los fertilizantes orgánicos varía en función de los materiales de los que están compuestos, optimizar la proporción de nitrógeno, fósforo y potasio (NPK) es todo un reto. Una de las desventajas de los abonos orgánicos respecto a los sintéticos radica en que sus cantidades de nitrógeno y fósforo son muy inferiores. Una posible respuesta a este problema serían los abonos elaborados a partir de estiércol, que incluyen nitrógeno, fósforo y potasio NPK y, además, siguen siendo orgánicos.

Las desventajas de los fertilizantes orgánicos radican, sobre todo, en su naturaleza, como:

  • Contenido variable de nutrientes: Las características intrínsecas de los fertilizantes orgánicos hacen que la cantidad de nutrientes primarios no sea fija. Para evitar la sobrefertilización, la liberación gradual de nutrientes compensa parcialmente este inconveniente.
  • Necesidad de un número suficiente de microorganismos: Las bacterias pueden tardar más tiempo en reproducirse y descomponer las sustancias orgánicas en un suelo si su población microbiana es baja.
  • Efecto lento sobre las plantas: El efecto de cualquier fertilizante orgánico sobre el crecimiento de las plantas es gradual, debido a su lenta liberación. Esto puede suponer un problema cuando las plantas necesitan nutrientes con urgencia. Por otro lado, una sola aplicación de abono orgánico es suficiente para un buen periodo de tiempo.

Tipos de Fertilizantes Orgánicos

La base de clasificación de los distintos tipos de abonos orgánicos es la fuente de la que proceden. Las materias primas para la alimentación natural de las plantas proceden, en su mayoría, de residuos de cultivos y subproductos de la horticultura, subproductos de la ganadería y minerales de origen natural. Así pues, es posible distinguir tres tipos de abonos orgánicos:

¿Cómo se fabrican los fertilizantes?

Fertilizantes Orgánicos de Origen Animal

El estiércol animal y los subproductos obtenidos en el matadero son las principales fuentes de los fertilizantes orgánicos de origen animal. En comparación con los productos de origen vegetal, éstos enriquecen el suelo con más nitrógeno. De ahí que sean los mejores para el cultivo de maíz y hortalizas de hojas. El estiércol de vaca se ha convertido en el abono natural preferido por su equilibrado perfil nutricional para las plantas. Otros ejemplos de fertilizantes orgánicos de origen animal son:

  • Estiércoles: Uno de los fertilizantes orgánicos más tradicionales y completos. Provienen de las heces de animales (vaca, caballo, oveja, gallina, etc.) y aportan materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes. Es importante que estén bien compostados para evitar problemas de fitotoxicidad y malas hierbas.
  • Harina de sangre: Una gran fuente de nitrógeno que favorece el desarrollo del follaje.
  • Harina de huesos: Que aporta a las plantas calcio y fósforo, necesarios para el crecimiento de las raíces y la floración.
  • Harina de plumas: Una fuente de nitrógeno orgánico de liberación lenta.
  • Guano de murciélago: Que contiene todos los macronutrientes y tiene una proporción aproximada de NPK de 8-5-1,5.
  • Estiércol de aves de corral (pollos): Con un alto contenido en NPK y hasta 13 nutrientes esenciales para las plantas.
  • Estiércol de caballo: Un fertilizante orgánico con alto contenido en nitrógeno.
  • Orín/orina: Que contiene todos los macronutrientes con una relación media NPK de 11-2-4.
  • Emulsión de pescado y líquido hidrolizado digerido enzimáticamente de pescado: 2 fertilizantes líquidos orgánicos que actúan rápidamente y tienen un alto contenido en macronutrientes y oligoelementos.
  • Harina de pescado: Una rica fuente de nutrientes, especialmente nitrógeno y fósforo.
  • Polvo de pescado: Con un alto contenido en nitrógeno y también fuente de fósforo, potasio y oligoelementos.

Fertilizantes Orgánicos de Origen Vegetal

Los productos fertilizantes de origen vegetal, a menudo derivados de restos agrícolas, pueden ayudar a las explotaciones agrícolas a ser más autosuficientes. Estos fertilizantes naturales se descomponen con relativa rapidez y aportan a los cultivos muchos nutrientes importantes. Si el campo no tiene un buen drenaje ni retiene bien la humedad del suelo, los fertilizantes de origen vegetal son una opción adecuada, ya que favorecen la mejora de la estructura del suelo. Entre los fertilizantes orgánicos de origen vegetal están los siguientes ejemplos:

  • Harina o gránulos de alfalfa: Que aportan grandes cantidades de potasio y nitrógeno y no suelen contener malas hierbas.
  • Harina de gluten de maíz: Un fertilizante de nitrógeno de liberación lenta muy beneficioso para las hortalizas de hojas.
  • Harina de algodón: Que aporta macro y micronutrientes y reduce el pH del suelo.
  • Harina de soja: Con un alto contenido de nitrógeno para ser un fertilizante orgánico, llegando con frecuencia al 7%.
  • Ceniza: Una excelente fuente de potasio y oligoelementos, que también sirve para tratar los suelos demasiado ácidos.
  • Turba: Que mantiene un pH saludable del suelo y es rica en macronutrientes y nutrientes secundarios, como el magnesio y el calcio.
  • Compost: Resultado de la descomposición controlada de materia orgánica (restos vegetales, restos de cocina, etc.). El compost es un excelente mejorador del suelo, aportando materia orgánica, nutrientes y microorganismos beneficiosos. Se puede hacer compost casero o adquirir compost comercial de calidad.
  • Abonos Verdes: Cultivos de plantas (leguminosas, gramíneas, etc.) que se siembran y luego se siegan e incorporan al suelo como materia orgánica fresca. Los abonos verdes mejoran la estructura del suelo, aportan nutrientes (especialmente nitrógeno en leguminosas) y previenen la erosión.
  • Productos fertilizantes a base de algas y algas marinas: Que contienen macronutrientes, micronutrientes y hormonas de crecimiento.

Fertilizantes Orgánicos de Origen Mineral

Los fertilizantes de origen mineral, como su propio nombre indica, se fabrican a partir de minerales presentes en la naturaleza. La liberación lenta de los fertilizantes minerales naturales es una gran ventaja para las plantas porque garantiza un suministro constante de nutrientes durante mucho tiempo. Esto mejora la absorción por parte de las plantas y reduce la probabilidad de que se produzcan pérdidas. Además, los fertilizantes orgánicos a base de minerales naturales mejoran la textura del suelo y la retención de agua, además de fomentar el crecimiento de microbios beneficiosos. Entre los fertilizantes naturales de origen mineral encontramos estos ejemplos:

  • Arena/arenisca verde: Cuyos granos son una mezcla de minerales arcillosos como esmectita y glauconita, es una excelente fuente de potasio, tanto como enmienda por sí sola como aditivo para otras mezclas fertilizantes.
  • Piedra caliza: Gracias a su alto contenido en carbonato cálcico, ayuda a potenciar la fertilidad del suelo mejorando sus propiedades químicas (por ejemplo, reduciendo la acidez).
  • Fosfato de roca (fosforita): Una fuente natural barata de fósforo soluble de liberación lenta.
  • Langbeinita: Que proporciona potasio, magnesio y azufre de fácil asimilación para las plantas.
  • Polvo de roca: Que puede fabricarse moliendo cualquier tipo de roca extraída hasta obtener un polvo fino rico en minerales, que sirve para mejorar enormemente la salud del suelo.
  • Sulfato potásico natural sin procesar: Rico en potasio y azufre, se utiliza ampliamente en patatas, legumbres, aguacates y otros cultivos sensibles al cloruro en los suelos.

Cómo y Cuándo Usar Fertilizantes Orgánicos Correctamente

Para usar fertilizantes orgánicos correctamente y obtener los mejores resultados, es importante seguir una serie de pasos y recomendaciones:

  1. Análisis de Suelo Previo: Realizar un análisis de suelo es fundamental para conocer las características de tu suelo (pH, materia orgánica, nutrientes disponibles, etc.) y determinar las necesidades específicas de fertilización de tus cultivos.
  2. Cálculo de Dosis y Necesidades de Nutrientes: Una vez conocido el análisis de suelo y las necesidades del cultivo, calcula las dosis de fertilizante orgánico necesarias para aportar los nutrientes requeridos. Consulta las recomendaciones del fabricante y ajusta las dosis según tu experiencia y observación de los cultivos.
  3. Formas de Aplicación: Los fertilizantes orgánicos se pueden aplicar de diversas formas:
    • Aplicación Superficial: Esparcir el fertilizante sobre la superficie del suelo y luego incorporarlo ligeramente con un rastrillo o azada. Ideal para fertilizantes sólidos como estiércol, compost o granulados.
    • Aplicación Enterrado: Incorporar el fertilizante en el suelo durante la preparación del terreno o al plantar. Recomendado para fertilizantes de liberación lenta y para asegurar que los nutrientes estén disponibles en la zona radicular.
    • Fertirrigación: Aplicar fertilizantes orgánicos líquidos disueltos en el agua de riego. Ideal para aportes rápidos y localizados de nutrientes, especialmente en fases de alta demanda.
  4. Frecuencia de Aplicación: La frecuencia de aplicación de fertilizantes orgánicos dependerá del tipo de fertilizante, el cultivo y la fase de crecimiento. Los fertilizantes de liberación lenta (estiércol, compost) se pueden aplicar una vez al año o al inicio del cultivo. Los fertilizantes líquidos pueden requerir aplicaciones más frecuentes durante el ciclo de cultivo, especialmente en momentos de mayor demanda nutricional (crecimiento vegetativo, floración, fructificación).
Esquema de aplicación de fertilizantes

Precauciones y Consejos

  • Utiliza fertilizantes orgánicos de calidad y con certificación ecológica si buscas producción orgánica.
  • Composta o fermenta adecuadamente los estiércoles para evitar problemas.
  • No excedas las dosis recomendadas, ya que un exceso de fertilizante orgánico también puede ser perjudicial.
  • Combina diferentes tipos de fertilizantes orgánicos para una nutrición más completa y equilibrada.
  • Observa tus cultivos y ajusta la fertilización según sus necesidades y respuesta.
  • Considera complementar la fertilización orgánica con bioestimulantes orgánicos para potenciar el crecimiento y la resistencia de las plantas.

Fertilizantes Orgánicos para Cada Tipo de Cultivo: Recomendaciones Específicas

Si bien los fertilizantes orgánicos son beneficiosos para todo tipo de cultivos, algunos son especialmente adecuados para ciertas especies o grupos de plantas:

  • Fertilizantes Orgánicos para Huerto (Hortalizas, Aromáticas, etc.): El compost, el humus de lombriz y el estiércol compostado son excelentes opciones para el huerto. Para un aporte extra de nitrógeno en momentos de crecimiento rápido, puedes usar guano o fertilizantes orgánicos líquidos.
  • Fertilizantes Orgánicos para Frutales (Cítricos, Manzanos, etc.): El estiércol compostado, el compost y las harinas de roca son ideales para frutales. En floración y fructificación, puedes complementar con guano o abonos orgánicos líquidos.
  • Fertilizantes Orgánicos para Olivos y Viñedos: El estiércol compostado, el compost y los abonos verdes son muy recomendables para olivos y viñedos. Las harinas de roca también son beneficiosas para aportar minerales esenciales.
  • Fertilizantes Orgánicos para Plantas Ornamentales y Jardín: El humus de lombriz, el compost y los abonos orgánicos líquidos son perfectos para plantas ornamentales y jardín.
  • Fertilizantes Orgánicos para Césped: El compost, el humus de lombriz y los fertilizantes orgánicos granulados específicos para césped son opciones excelentes para mantener un césped verde, sano y resistente.

Cómo Elegir el Mejor Fertilizante Orgánico para tus Necesidades

Elegir el mejor fertilizante orgánico para tus necesidades requiere considerar varios factores clave:

  • Tipo de Cultivo y Necesidades Nutricionales Específicas: Cada cultivo tiene necesidades nutricionales diferentes. Elige un fertilizante orgánico que se adapte a las necesidades específicas de tus plantas.
  • Tipo de Suelo y sus Carencias: Considera las características de tu suelo (análisis de suelo previo) y sus posibles carencias.
  • Formato del Fertilizante (Sólido, Líquido, Granulado, etc.): Elige el formato de fertilizante orgánico que mejor se adapte a tu forma de aplicación y tipo de cultivo.
  • Certificación Ecológica: Si buscas producción ecológica certificada, asegúrate de que el fertilizante orgánico cuente con sellos de certificación ecológica reconocidos.
  • Relación Calidad-Precio: Compara la relación calidad-precio de diferentes fertilizantes orgánicos.
  • Reputación y Experiencia de la Marca: Opta por marcas de confianza con experiencia en fertilizantes orgánicos.

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