¿Es normal la falta de aire en el embarazo?
La sensación de falta de aire, también conocida como disnea o respiraciones cortas, es un síntoma de embarazo sumamente común. Afecta a alrededor de la mitad de las embarazadas, especialmente a partir del quinto mes, lo que se sitúa en el segundo trimestre de gestación.
Sentir que falta el aire cuando se está embarazada es bastante frecuente y, en la mayoría de los casos, no suele ser un motivo de preocupación. La sensación es que te cuesta tomar aire y respirar, una percepción subjetiva de que tus pulmones no se "hinchan" como debieran, aunque su funcionamiento sea correcto. Esta disnea o dificultad para respirar por motivos fisiológicos no tiene consecuencias para la madre ni para el bebé.
Principales causas fisiológicas de la disnea en el embarazo
Cambios hormonales
Durante el embarazo, el organismo de la mujer necesita más oxígeno y se adapta de diversas maneras. Uno de los factores clave es el aumento en la cantidad de hormonas, especialmente la progesterona. Esta hormona afecta de manera directa los pulmones y estimula el centro respiratorio en el cerebro, lo que hace que la embarazada respire más profundo y tenga una mayor consciencia de la necesidad de respirar.
Aunque el número de respiraciones por minuto cambia muy poco durante la gestación, el volumen de aire que se inhala en cada inspiración aumenta considerablemente.
Crecimiento del útero y presión en el diafragma
A medida que avanza el embarazo, el útero en crecimiento ocupa más espacio en la cavidad abdominal y ejerce presión contra el diafragma (el músculo ubicado debajo de los pulmones). Esta presión puede hacer que la respiración se sienta más fatigosa, especialmente si la mujer lleva al bebé muy arriba, espera gemelos o tiene un exceso de líquido amniótico.
Hacia el final del embarazo, unas semanas antes de la fecha de parto, el bebé suele descender y encajarse en la pelvis. Este movimiento puede proporcionar cierto alivio en la respiración, sobre todo si se trata del primer embarazo.

Condiciones médicas que pueden agravar la falta de aire
La falta de aire también se puede agravar en el embarazo si la mujer padece algún problema o condición médica. Es importante no confundir esta disnea patológica con una taquipnea o aumento del número de respiraciones por minuto que puede presentarse ante una situación de estrés o ansiedad. Respirar despacio y relajarse puede ayudar a valorarlo.
Asma
Cerca del 30 por ciento de las mujeres que padecen asma notan que sus síntomas empeoran durante el embarazo. En los casos más graves, esta condición podría ser peligrosa para la madre y el bebé. Es fundamental mantener el asma bajo control con los medicamentos recetados por el obstetra. En caso de una crisis asmática durante el embarazo, se debe acudir de inmediato al médico o al hospital para recibir tratamiento adecuado y evitar complicaciones.
Anemia e hipertensión
Otras condiciones médicas como la anemia o la hipertensión también pueden contribuir a la sensación de falta de aire en las embarazadas.
Preeclampsia
La preeclampsia, una complicación grave del embarazo, puede causar falta de aire súbita. Se presenta junto a otros síntomas como dolor de cabeza intenso, dolor abdominal, mareos, hinchazón repentina, disminución de la cantidad de orina o visión borrosa, por ejemplo. La causa exacta de la preeclampsia no se conoce completamente, pero parece estar relacionada con problemas en el desarrollo de los vasos sanguíneos de la placenta, lo que resulta en un aumento de la presión arterial.
Embolia pulmonar
Debido a los cambios en la coagulación de la sangre, durante el embarazo existe un mayor riesgo de tener una embolia pulmonar (cuando un coágulo llega a los pulmones), una complicación rara pero muy seria. Con la disminución de la circulación sanguínea, este órgano se ve afectado, lo que puede provocar falta de aire repentina, dificultad para respirar, dolor en el pecho, aumento de la frecuencia cardíaca y, en algunos casos, tos con sangre.
El obstetra puede recetar anticoagulantes, como la heparina, para su tratamiento. Dependiendo de la gravedad de la embolia pulmonar, el médico puede recomendar el uso de medicamentos trombolíticos, la colocación de un filtro de vena cava inferior o la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO).
Infecciones respiratorias
Si la falta de aire se debe a una enfermedad respiratoria, como la gripe, es crucial hablar con el médico. Durante el embarazo, las enfermedades respiratorias muchas veces presentan síntomas más graves y es mayor la posibilidad de que se deriven complicaciones como la neumonía. Por eso es importante que las embarazadas reciban la vacuna contra la gripe en las temporadas de riesgo.
Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) durante el embarazo
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno respiratorio que puede ser perjudicial durante el embarazo si no se trata. Consiste en el cese muy breve de la oxigenación durante el sueño. Esta alteración provoca la detención y el comienzo repentino de la respiración mientras la persona está dormida, debido a una relajación de los músculos de la garganta que resulta en un bloqueo de las vías respiratorias. La AOS causa un estado de hipersomnolencia a lo largo de la mañana, puesto que la persona no descansa adecuadamente durante la noche.
Causas y factores de riesgo de la AOS en el embarazo
La causa principal de la apnea obstructiva del sueño son las afecciones que provocan un bloqueo de las vías respiratorias, como un estrechamiento de la garganta. Otras causas anatómicas incluyen: mandíbula pequeña y desplazamiento de la lengua hacia atrás, amígdalas de gran tamaño, paladar blando, cornetes nasales grandes o tabique nasal desviado.
Durante la gestación, los cambios hormonales favorecen la aparición de apnea. La progesterona aumenta la inflamación de la garganta, y los estrógenos relajan las vías circulatorias, acentuando dicha inflamación.
Ciertas características de las madres promueven el desarrollo de la apnea obstructiva. Por ejemplo, el aumento de peso por el embarazo ocasiona problemas para respirar normalmente, lo que puede agravar esta complicación en mujeres embarazadas con obesidad. Además, se ha demostrado que la diabetes gestacional se correlaciona con la aparición de apnea obstructiva.
Otros posibles factores que incrementan el riesgo de padecer AOS son la edad, el tabaquismo o la administración de determinados fármacos como los antihistamínicos o los sedantes. Las personas que padecen vegetaciones, hipotiroidismo, rinitis alérgica, afecciones coronarias o enfermedades neuromusculares también pueden desarrollar AOS.
Síntomas de la AOS en embarazadas
El síntoma más habitual de la apnea obstructiva del sueño en embarazadas es la presencia de ronquidos de gran intensidad. Además, estos ronquidos suelen ir acompañados de episodios de jadeo y ahogo mientras la mujer está dormida. Cabe destacar que no todas las personas que roncan tienen apnea obstructiva del sueño.
Además de los ronquidos típicos de la AOS, existen otros síntomas que podrían darse, como: problemas para dormir, dolores de cabeza por la mañana, alteración de la memoria y de la concentración, cambios en el estado de ánimo, sequedad en la boca y despertarse varias veces para orinar (lo cual es típico en el embarazo, especialmente a partir del segundo trimestre).
😴¿Qué es la APNEA del SUEÑO y cómo es el TRATAMIENTO?💤
Tratamiento y complicaciones de la AOS
La apnea gestacional suele cesar al finalizar el embarazo, pero es importante evitar que el feto corra algún riesgo por el cese temporal de oxigenación. Afortunadamente, el tratamiento para la apnea no conlleva riesgos para el futuro niño, y existen terapias orales sin medicamentos para este trastorno.
Pese a ello, la opción más frecuente para tratar la AOS en embarazadas es el uso de CAPC (Presión Positiva Continua en las Vías Respiratorias), una mascarilla de ventilación a presión con la que se impide el cese de la respiración.
La falta de oxigenación durante cortos periodos de tiempo a lo largo del sueño en la embarazada podría tener consecuencias tanto para ella como para el feto. Algunas de ellas incluyen: bajo peso al nacer, parto prematuro, riesgo de preeclampsia en la embarazada y aumento de la probabilidad de sufrir diabetes gestacional. No obstante, si la apnea obstructiva del sueño es tratada correctamente, no se pondrá en peligro la salud del bebé ni la de la madre.
Consejos para aliviar la falta de aire
Aunque la disnea por motivos fisiológicos es frecuente y no suele tener consecuencias, hay varias medidas que pueden ayudar a sentirte mejor y a manejar esta incomodidad durante el embarazo:
- Tómate las cosas con más calma: Evita esforzarte en exceso cuando hagas ejercicio o estés activa. Es fundamental responder a las señales que tu cuerpo te da para que hagas las cosas más despacio o incluso te detengas.
- Mantén una buena postura: Procura mantenerte derecha y con los hombros echados hacia atrás, especialmente cuando estés sentada. Esto le dará a los pulmones el mayor espacio posible para expandirse.
- Eleva la cabeza al dormir: Acostarte en la cama con algunas almohadas extras podría brindarte algo de alivio durante la noche. Coloca almohadas bajo la parte superior del cuerpo hasta quedar en posición semisentada para aliviar la presión del útero sobre los pulmones.
- Practica ejercicios de respiración: Puedes beneficiarte mucho de los ejercicios de respiración que se enseñan en las clases de preparación para el parto. Estas técnicas también te servirán para soportar mejor el dolor de las contracciones llegado el momento.
- Descansa lo suficiente: Asegúrate de dormir las horas necesarias por la noche y, en lo posible, haz al menos una siesta corta durante el día.
- Consideraciones en altitudes elevadas: La sensación de ahogo puede hacerse más molesta si durante el embarazo viajas a un lugar con una altitud elevada. Aunque puede ser un poco desagradable al principio, una vez que te adaptes te sentirás mejor.
- Ten paciencia: Aunque la sensación de falta de aire sea incómoda, recuerda que una vez que nazca tu bebé, tu respiración volverá a ser como antes.
¿Cuándo contactar al médico?
Aunque la falta de aire es frecuente y no suele tener consecuencias graves, es importante que comentes cualquier síntoma con tu médico o matrona. Ellos podrán evaluar tu situación y ofrecer recomendaciones adecuadas sobre dieta, suplementos (como los 400 microgramos diarios de ácido fólico para prevenir malformaciones en el bebé), ejercicios apropiados y pautas de descanso.
Llama inmediatamente a tu médico (o pide que alguien lo haga por ti) si tienes cualquiera de los siguientes síntomas, ya que podrían indicar un problema grave:
- Falta de aire repentina o muy fuerte.
- Empeoramiento del asma.
- Pulso acelerado o palpitaciones cardíacas.
- Sensación de que te vas a desmayar.
- Dolor torácico o dolor al respirar.
- Palidez o color azul alrededor de los labios, dedos de las manos o de los pies.
- Sensación de miedo a no estar recibiendo suficiente oxígeno.
- Tos persistente, tos con fiebre o escalofríos, o tos con sangre.
Ante cualquier sospecha de posible apnea del sueño, lo mejor es consultar con el especialista lo antes posible para evitar sufrir problemas a nivel cardíaco, así como otras complicaciones de salud. En cualquier caso, si lo que estás experimentando es una etapa de mal sueño sin AOS, también es aconsejable consultarlo con el especialista.
Preguntas frecuentes sobre la falta de aire en el embarazo
¿Tiene cura la apnea obstructiva del sueño?
La apnea obstructiva del sueño no tiene una "cura" en el sentido de erradicación definitiva, pero existen numerosos tratamientos para mejorar este trastorno respiratorio asociado al sueño. Además de las terapias médicas, se aconseja adoptar hábitos saludables como bajar de peso, hacer deporte y evitar el consumo de alcohol, entre otras recomendaciones.
¿Existen remedios naturales para la apnea obstructiva del sueño?
Los tratamientos naturales deben utilizarse como complementos, pero no como solución definitiva. Algunos remedios caseros pueden ayudar a mejorar el descanso, pero sin sustituir a los tratamientos médicos. Por ejemplo, se ha sugerido que la pimienta negra preparada como té podría inducir el descanso, aunque no hay evidencias científicas que lo demuestren. Hay estudios que afirman que el aceite esencial de lavanda también ayudará al descanso puesto que reduce los niveles de estrés. Otros remedios naturales que podrían tener efecto en los problemas del sueño serían la valeriana, la canela, dormir de lado y con la cabeza elevada, o perder peso corporal.
¿Cómo revertir o prevenir la apnea del sueño?
Algunas recomendaciones para revertir o prevenir la apnea del sueño, cuando sea posible, son las siguientes:
- Adelgazar.
- Dormir lateralmente para evitar que las vías aéreas se cierren.
- Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
- No tomar, en la medida de lo posible, fármacos como las benzodiacepinas.
- Evitar el reflujo gástrico.