La alimentación infantil, y en particular las papillas de cereales, constituyen un segmento significativo en la industria de la nutrición. A menudo, la información sobre estos productos, sus fabricantes y las recomendaciones de uso genera un amplio debate. Este artículo explora el panorama de los fabricantes, con un enfoque en Laboratorios Ordesa, detalla las características de sus productos y aborda la discusión crítica sobre su idoneidad en la dieta de los bebés.
Laboratorios Ordesa: Un Fabricante Clave en Nutrición Infantil
Laboratorios Ordesa es una compañía con una sólida trayectoria en el sector de la nutrición infantil, siendo el fabricante de reconocidas marcas como las leches infantiles Blemil y las papillas Blevit. La empresa ha demostrado una notable capacidad de crecimiento y adaptación en un mercado cambiante.
Trayectoria y Expansión Geográfica
Laboratorios Ordesa nació hace más de 70 años en Tamarite de Litera, en Huesca, cuando un grupo de farmacéuticos locales empezó a producir cereales y leche en polvo. Tras ser adquirida por empresarios catalanes, la empresa se trasladó a Sant Boi de Llobregat, donde se encuentra en la actualidad su planta piloto de cereales. La de leche se ubica en Monell, en Girona. Ambas plantas abastecen al mercado nacional y a entre el 70% y el 80% del internacional, según explica su consejero delegado, Joan Permanyer, quien espera incrementar la facturación un 12% este año.
El optimismo se mantiene a largo plazo, ya que la compañía prevé que su cifra de negocios supere los 200 millones de euros en 2020. El mercado más importante después de España lo conforman Arabia Saudí y Emiratos Árabes, a los que en un año reciente se sumaron Líbano, Jordania y Egipto. La estrategia de internacionalización comenzó en 1999, eligiendo dos áreas geográficas clave. Por un lado, Oriente Medio, debido a sus Estados con un alto nivel de población y natalidad, donde la alimentación con fórmulas infantiles está bien implantada. Por otro lado, América Latina, principalmente países como Perú, Colombia, Ecuador y México.
Ahora que ambas áreas ya están "consolidadas", la firma se prepara para lanzarse a la conquista del Sudeste Asiático, donde espera empezar operaciones entre este y el próximo año. Indonesia, Vietnam y Filipinas son los países que están en su mira debido a su elevada población joven. Solo Vietnam, el menos poblado de los tres, tiene cerca de 90 millones de habitantes. En Indonesia, con más de 250 millones de ciudadanos, nacen cerca de 2,5 niños por cada mujer en edad fértil, casi el doble que en España. Permanyer está convencido de que esta zona aportará una facturación "interesante" que permitirá que las operaciones en el extranjero continúen ganando peso. En la actualidad, las ventas internacionales suponen el 47,2% de la cifra de negocios.

Estrategia de Crecimiento y Diversificación
Aunque vender comida para bebés en uno de los 15 países con menor tasa de natalidad del mundo no suena a buen negocio, Laboratorios Ordesa encadena cinco años de crecimiento e ingresó en un año reciente 123,8 millones de euros, un 10% más que el año anterior. La compañía es consciente de que el sector en España se contrae y de que hay pocas esperanzas de que esto cambie, ya que en 2015 hubo más muertes que nacimientos en el país, una situación inédita desde 1941. Sin embargo, la empresa también sabe que la tendencia global es la contraria, ya que la población mundial se ha duplicado en las últimas cinco décadas, lo que ha impulsado la decisión de diversificar sus productos y abrirse camino en mercados más prometedores.
Las previsiones de Laboratorios Ordesa van en línea con el comportamiento de la industria de la alimentación infantil a nivel global. Las ventas de la industria se han incrementado en un 40% durante los últimos cinco años hasta cerrar 2015 con una cifra por encima de los 56.600 millones de euros, según datos de la consultora internacional Euromonitor. El sector se muestra tan saludable que las estimaciones para 2020 sitúan su crecimiento en un 45%, liderado por el segmento de las leches de inicio, recomendadas por los médicos para los casos en los que no es posible la lactancia materna o resulta insuficiente. La comercialización de este producto superó los 42.000 millones de euros en un año reciente.
No es de extrañar que Blemil sea la marca más exitosa de Laboratorios Ordesa. Pese a la creciente tendencia a preferir la leche materna sobre productos industriales, aún hay muchos padres que por diversos motivos recurren a las fórmulas infantiles. Joan Permanyer asegura que "la leche materna siempre es la mejor opción, sobre todo durante los primeros meses de vida". Y añade: "Al principio, lo que el sector intentaba era conseguir productos que se parecieran a ella lo máximo posible. Hoy, más que acercarse a su composición, lo que se busca es que la función del producto sea lo más similar a la de la leche materna".
A diferencia del desarrollo global de esta industria, en España, las ventas de comida para bebés han caído un 26% desde 2010 -hasta los 496,4 millones de euros en 2015- y la consultora cree que se reducirán un 16% más en los próximos cinco años. Aún así, la compañía ha conseguido aumentar su facturación en el país, donde las ventas de Blemil y Blevit se incrementaron en un 10% y un 9%, respectivamente, respecto al año anterior. Este logro se atribuye a "arañar" cuota de mercado a la competencia y a la creación de productos dirigidos a nuevos públicos.
Entre estos nuevos públicos se encuentran las líneas de complementos alimenticios para mujeres Donna Plus y de suplementos nutricionales para personas mayores FontActiv. Permanyer explica: "Seguimos manteniendo como núcleo de nuestro negocio la alimentación infantil, pero decidimos diversificarnos con otros productos de nutrición para adultos para ir en línea con la evolución de la pirámide poblacional". La aportación de ambas marcas aún no alcanza el 10% de los ingresos totales, pero la empresa confía en que ganarán relevancia en los próximos años, ya que Donna Plus duplicó sus ventas en 2015 y FontActiv cerró su primer año "superando las expectativas" de la firma. Con cerca de 300 trabajadores y alrededor de 400 referencias, la compañía tiene planificado invertir un millón de euros este año en mejorar su sistema de información y ampliar sus redes comerciales. El grupo destina además el 3% de su facturación anual a reforzar la I+D+i, de donde han salido productos como las primeras papillas sin gluten en España, las infusiones para bebés o la leche de fórmula sin lactosa.
Detalles sobre las Papillas de Cereales Industriales
Las papillas de cereales industriales, a pesar de las críticas, son un producto ampliamente consumido. Conocer sus ingredientes y la forma correcta de prepararlas es fundamental para los consumidores.
Composición e Ingredientes Habituales
Generalmente, las papillas de cereales industriales están compuestas por una alta proporción de harinas de cereales. Por ejemplo, una fórmula común incluye harina de arroz (99,9%), enriquecida con vitaminas (C, E, B3, B1, A, B6, ácido fólico y D) y sales minerales (hierro, zinc y yodo). Muchas de estas opciones son sin gluten. Asimismo, las papillas multicereales suelen contener harina hidrolizada de 8 cereales (99%), incluyendo trigo (30% de grano completo), maíz, arroz, avena, cebada, centeno, sorgo y mijo, junto con minerales (calcio y hierro), aroma natural y vitaminas (C, niacina, E, ácido pantoténico, B2, B6, B1, A, ácido fólico). Cabe destacar que la presencia de aromas y la normativa al respecto en España no siempre están claramente definidas, lo cual es un punto de debate.
Pautas de Preparación y Conservación
Para la conservación y utilización de las papillas, se recomienda mantener el producto en un lugar fresco y seco. Es importante no guardar restos de papillas ya preparadas y cerrar la bolsa después de cada uso. Una vez abierta, la bolsa debe consumirse en 30 días, manteniendo el producto a temperatura ambiente. La preparación es sencilla y no requiere cocción:
- Para la PREPARACIÓN CON CUCHARA: Lave y seque sus manos antes de preparar la comida del bebé. Use solo utensilios bien limpios.
- VIERTA en un bol/plato 165 ml de leche* tibia.
- AÑADA 18 g o 3-4 cucharadas soperas de cereales NESTLÉ (o de la marca utilizada).
- REMUEVA con un tenedor y compruebe la temperatura antes de alimentar a su bebé. Después de la preparación, use la papilla inmediatamente.
Para la PREPARACIÓN CON BIBERÓN:
- AÑADA al biberón con leche* la cantidad de cereales NESTLÉ (o de la marca utilizada) indicada por el pediatra acorde a la edad del bebé.
- ROTA el biberón durante 30 segundos y luego AGÍTALO hasta conseguir una mezcla homogénea.
* La leche a utilizar puede ser leche materna o la que el bebé tome habitualmente.

El Debate Crítico en Torno a las Papillas Industriales para Bebés
A pesar de su popularidad y facilidad de uso, las papillas de cereales industriales son objeto de un intenso debate entre profesionales de la salud y padres. Las principales críticas se centran en su composición, las recomendaciones de edad y el impacto en los hábitos alimentarios de los niños.
Recomendaciones de la OMS y la Edad de Introducción
Es una obviedad que, curiosamente, sorprende aún a mucha gente: los bebés no necesitan tomar papillas industriales. Surge la pregunta de cómo se alimentaban los bebés antes de la existencia de preparados industriales o cómo se alimentan en países donde no tienen acceso a estos productos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo tiene muy claro: la lactancia materna exclusiva es la recomendación hasta los 6 meses. La alimentación complementaria debería iniciarse a partir de los 6 meses.
Sin embargo, la industria vende papillas, potitos e incluso galletas para bebés a partir de 4 meses porque es legal. Es importante recalcar que "legal no significa ni adecuado, ni ético, ni saludable". A menudo, muchos pediatras recomiendan empezar a dar papillas o biberón de cereales a los 4 meses, lo que contrasta con las directrices de la OMS. Las recomendaciones de la OMS, tanto por zona como mundiales, establecen la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses como consejo de salud pública. Las papillas industriales que indican "a partir de 4 meses" deberían ser reconsideradas en este contexto, reservando tratamientos especiales para bebés que lo necesiten, como en cualquier otro caso.
La discusión sobre la recomendación de la OMS de mantener la lactancia materna hasta los dos años a nivel mundial también existe, aunque se comprende mejor en regiones con problemas de higiene y escasez. Sin embargo, no se deben hacer recomendaciones generales para casos no-generales. Un bebé de bajo peso, por ejemplo, requiere soluciones específicas que no deben generalizarse a la población infantil. De la misma manera, la necesidad de leche de fórmula para algunos bebés no la convierte en una recomendación general.
El Azúcar Añadido y su Impacto en el Paladar Infantil
Un punto de controversia central es el azúcar añadido. Empresas como Nutricia, Puleva o Nutribén, y algunas marcas blancas, comercializan productos para bebés de 4 meses con azúcar añadido. Esto genera interrogantes sobre las motivaciones, ya que pierden dos meses de ventas si se limitan a ofrecer productos "a partir de 6 meses" y, además, corren el riesgo de crear futuros consumidores acostumbrados a sabores antinaturalmente dulces, que luego podrían rechazar productos saludables con sabores más neutros.
El proceso de dextrinado o hidrolizado de los cereales convierte los carbohidratos complejos (de cadena larga) en simples (de cadena corta, en gran parte azúcar) al predigerirlos, lo que acelera el proceso digestivo en comparación con los cereales no procesados. En la práctica, el azúcar para un bebé debería ser cero. Los bebés no necesitan azúcar; es un gusto adquirido y no un alimento primario, sino un ingrediente totalmente innecesario en su dieta. La mayoría de cereales comerciales de marcas conocidas contienen entre 22-28% de azúcar por cada 100 gramos. Si a esto se suma el azúcar presente en las leches infantiles utilizadas para la preparación, la cantidad total de azúcar en una papilla puede ser considerablemente alta, levantando la pregunta de si estas cantidades son excesivas para un bebé, incluso para uno de 8 meses que toma múltiples porciones al día.
Es crucial diferenciar el tipo de azúcar: si proviene de una fruta como el plátano, es beneficioso; si es azúcar añadido, es perjudicial. Las papillas industriales, además de un sabor a menudo demasiado dulce, presentan una textura fina y perfecta, y son siempre iguales. Esto no ocurre con los preparados caseros, lo cual es relevante para que el bebé aprenda a comer distintas texturas y sabores variados.

Alternativas Caseras vs. Productos Procesados
La alternativa a las papillas industriales es la preparación casera. A veces, las papillas de cereales industriales se comercializan a un "precio de oro". Comprar una papilla de avena para bebés a partir de 4 meses a 15,72€/kg (3,93€ por 250g), cuando un paquete de avena en cualquier supermercado cuesta entre 1,5€ y 2€/kg, demuestra una gran diferencia de coste. El enriquecimiento en vitamina B1 de algunas de estas papillas no es imprescindible para un bebé sano bien alimentado y no justifica un sobreprecio tan elevado; incluso la avena ecológica puede encontrarse a menos de 3,5€/kg.
Cuando se desea dar cereales al bebé, la recomendación es ofrecer cereales puros y naturales, no polvos industriales. Se puede preparar una papilla de avena o de arroz cociendo y triturando el arroz, usando sémola de arroz o dando arroz cocido en pequeños trozos si se practica el BLW (Baby-Led Weaning). También se pueden incluir pastas grandes que puedan agarrar, mijo, quinoa, maíz, alforfón o pan (preferiblemente integral sin azúcares añadidos), en papilla o en un formato adecuado. Además, tubérculos como patata, boniato o yuca son excelentes opciones. Si bien la disponibilidad y el costo de los productos ecológicos pueden ser un desafío, la preocupación por pesticidas y conservantes en los alimentos actuales es un factor a considerar.
Existe una presión social para que los niños consuman productos procesados y golosinas, incluso aquellas que se perciben erróneamente como saludables, como las bolas de maíz inflado "eco" o los gusanitos. Es común que padres se sientan juzgados por no ofrecer este tipo de productos, o que otros progenitores crean que su hijo "tendrá una infancia desgraciada" si no los consume. Estas bolas de maíz inflado, aunque se presenten como "súper sanas y súper chachis", suelen ser productos procesados que no aportan el valor nutricional de los alimentos integrales.
Cómo preparar una papilla de cereales en plato | Hero Baby
El Rol de los Profesionales de la Salud y la Realidad Familiar
Los profesionales de la salud tienen una gran responsabilidad al aconsejar a los pacientes. Aunque algunos pediatras insisten en la introducción temprana de cereales o en el uso de papillas industriales, otros prohíben su uso, considerándolos incluso "veneno". Las recomendaciones pueden variar, generando confusión entre los padres. Es común que los padres, queriendo hacer lo mejor para sus hijos, se encuentren en un dilema, como en el caso de la introducción de cereales a los 4 meses que, en lugar de ayudar al descanso del bebé, provoca estreñimiento.
La realidad de muchas familias, con padres y madres con agendas apretadas, a menudo los lleva a buscar soluciones que faciliten la vida. En este contexto, los cereales industriales, "sin ser lo óptimo", ofrecen una conveniencia. Sin embargo, es fundamental resaltar que, más allá de la cantidad, el tipo de azúcar es crucial: el azúcar de la fruta es saludable, el azúcar añadido, no. Aunque la diversidad de opiniones es amplia, el consenso general entre muchos expertos apunta hacia el "cero azúcar" para los bebés.
tags: #fabricante #papilla #cereales #dia