Reducción Embrionaria: Procedimiento, Indicaciones y Riesgos

La reducción embrionaria, también conocida como embriorreducción fetal, es un procedimiento médico que consiste en la interrupción selectiva del desarrollo de uno o más fetos en el transcurso de una gestación múltiple. Esta decisión, a menudo difícil para los futuros padres, especialmente para aquellos que han logrado el embarazo tras tratamientos de fertilidad y largos periodos de búsqueda, es fundamental para asegurar la viabilidad y salud del embarazo restante.

Es crucial que los padres escuchen atentamente las recomendaciones del ginecólogo para que el embarazo pueda evolucionar favorablemente y dar lugar al nacimiento de uno o dos bebés sanos. Asimismo, se aconseja buscar una segunda opinión médica y apoyo psicológico para asegurarse de que se está tomando la decisión más adecuada.

Infografía que muestra el proceso de reducción embrionaria en un embarazo múltiple

Indicaciones para la Reducción Embrionaria

Generalmente, la reducción embrionaria se recomienda cuando una mujer se queda embarazada de trillizos, cuatrillizos o incluso más embriones. Sin embargo, en casos de embarazo gemelar, también puede ser aconsejable si el ginecólogo determina que el embarazo presenta un riesgo elevado.

Los embarazos gemelares o de trillizos suelen tener un buen pronóstico si la madre goza de buena salud. Por ello, la reducción embrionaria se prescribe principalmente ante un embarazo de cuatrillizos o más, con el objetivo de reducir el número de embriones a dos. Los riesgos asociados a un embarazo múltiple que justifican esta intervención incluyen:

  • Retraso del crecimiento intrauterino.
  • Muerte fetal intrauterina.
  • Parto prematuro.
  • Complicaciones cardiovasculares graves.
  • Ruptura uterina y hemorragias.

Además de los riesgos médicos, existe un componente psicológico y económico que puede influir en la decisión, ya que algunas familias pueden no sentirse preparadas para criar a todos los bebés que nacerían.

Procedimiento de Embriorreducción

La embriorreducción es una intervención que puede realizarse por vía vaginal o abdominal, siendo esta última la más frecuente. El procedimiento implica lo siguiente:

  1. El ginecólogo, guiado por ecografía, introduce una aguja a través del abdomen de la mujer hasta alcanzar el feto que se desea eliminar.
  2. Se inyecta una solución de cloruro potásico directamente en el tórax del feto, lo que provoca la detención inmediata de su actividad cardíaca.

Esta intervención es muy similar a la amniocentesis y se suele llevar a cabo con anestesia local. En los días o semanas posteriores al procedimiento, el feto o fetos eliminados son reabsorbidos por los tejidos del útero.

Momento Ideal para la Embriorreducción

La reducción de embriones se realiza habitualmente entre las semanas 10 y 13 de embarazo, después de la primera ecografía. En esta ecografía de control, es posible evaluar varios aspectos que indicarían la necesidad de la reducción embrionaria:

  • La posibilidad de autorreducción natural de los embriones durante el primer trimestre.
  • La medición de características fetales en la ecografía de las 12 semanas, como el pliegue nucal, la frecuencia cardíaca o la medida cráneo-caudal, que podrían indicar sufrimiento fetal o malformaciones.
  • La realización de un test prenatal no invasivo para obtener más información sobre los fetos.
  • La determinación del tipo de embarazo (monocigótico o bicigótico) y si los fetos comparten o no placenta.

La evaluación de todos estos factores permite al ginecólogo tomar la decisión más informada sobre qué feto o fetos deben ser eliminados para no comprometer la viabilidad del resto.

Imagen de ecografía mostrando un embarazo múltiple y el punto de intervención para la reducción embrionaria

Tipos de Reducción Embrionaria

En función de los criterios para seleccionar el feto o fetos a eliminar, existen dos tipos principales de reducción embrionaria:

  • Reducción selectiva: Se realiza cuando hay evidencia de que uno de los fetos está menos desarrollado o presenta defectos congénitos. Este feto es el elegido para detener su desarrollo.
  • Reducción no selectiva: Si no se presentan los signos mencionados, el ginecólogo elige al feto que se encuentra en una posición más accesible para la aguja.

Posibles Riesgos de la Embriorreducción

Si bien la reducción embrionaria aumenta la probabilidad de supervivencia y desarrollo adecuado de los fetos restantes, la técnica no está exenta de riesgos:

  • Aborto espontáneo (6-7% de los casos).
  • Parto pretérmino (75% de los casos).
  • Infección ovular o intraamniótica.
  • Hemorragias.
  • Consecuencias psicológicas.

Los riesgos asociados a la reducción embrionaria se incrementan con el número de embriones a reducir y la etapa avanzada de la gestación.

Preguntas Frecuentes sobre la Reducción Embrionaria

¿Es habitual tener que hacer una reducción de embriones por embarazo múltiple después de un tratamiento de fertilidad?

Hoy en día, los tratamientos de reproducción asistida se orientan a la transferencia de un embrión único (SET), lo que reduce drásticamente la posibilidad de embarazos múltiples que requieran reducción embrionaria. Sin embargo, si se transfieren dos embriones, el riesgo aumenta. La necesidad de reducción embrionaria dependerá del número de embriones viables, el estado de salud de la gestante y sus antecedentes médicos.

¿Qué es el feticidio selectivo?

El feticidio selectivo es la reducción de uno o más fetos en un embarazo múltiple debido a anomalías genéticas o malformaciones congénitas identificadas. A diferencia de la reducción embrionaria, se realiza en etapas más avanzadas del embarazo (final del segundo o principio del tercer trimestre) y su objetivo es evitar el nacimiento de un bebé enfermo.

¿Cuáles son los cuidados después de una reducción embrionaria?

Tras la embriorreducción fetal, la mujer no suele requerir hospitalización prolongada. Se recomienda reposo absoluto durante las 48 horas siguientes y reposo relativo en las semanas posteriores. Aproximadamente dos semanas después de la intervención, se realiza una ecografía de control para evaluar la supervivencia de los fetos restantes.

¿Por qué han aumentado el número de reducciones embrionarias en los últimos años?

El aumento se debe, en parte, a las técnicas de reproducción asistida como la inseminación artificial (IA) y la fecundación in vitro (FIV), así como a los fármacos inductores de la ovulación. A pesar de ello, existe una creciente concienciación sobre los riesgos del embarazo múltiple, y se tiende a limitar el número de folículos o embriones transferidos.

¿Es posible hacer una reducción de embriones antes de la semana 10 de embarazo?

Aunque la reducción embrionaria se realiza comúnmente entre la semana 10 y 13, es posible una reducción embrionaria precoz alrededor de la semana 7 u 8 de embarazo. En estos casos, se realizaría por vía transvaginal, pero la evaluación detallada del feto a eliminar puede ser limitada.

Hospital Rojas - Reducción Embrionaria

Consideraciones sobre la Transferencia Embrionaria en Tratamientos de Fertilidad

La decisión sobre el número de embriones a transferir en tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) u Ovodonación es de suma importancia. El objetivo no es solo lograr el embarazo, sino también llegar a término con un bebé sano, minimizando los riesgos para la madre.

La Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Asistida en España permite la transferencia de hasta tres embriones. Sin embargo, la tendencia actual, impulsada por avances tecnológicos y la búsqueda de embarazos más seguros, se inclina hacia la transferencia de un único embrión (SET), especialmente en estadio de blastocisto (día 5-6 de desarrollo). Esto se debe a que la selección embrionaria en laboratorio es cada vez más precisa, permitiendo identificar blastocistos de alta calidad con mayores probabilidades de implantación.

La transferencia de varios embriones, aunque pueda aumentar las posibilidades de embarazo en un ciclo, incrementa significativamente el riesgo de embarazo múltiple. Los embarazos múltiples se asocian con:

  • Mayor probabilidad de parto prematuro.
  • Mayor riesgo de hipertensión gestacional y diabetes gestacional.
  • Aumento del riesgo de defectos de nacimiento.
  • Mayor probabilidad de aborto y hemorragias postparto.
  • Mayor necesidad de cesárea.

En algunos casos, al transferir dos embriones, uno puede implantarse y desarrollarse, mientras que el otro interrumpe su desarrollo. A este segundo embrión se le denomina "gemelo evanescente". Estudios recientes sugieren que los embarazos únicos resultantes de esta situación pueden tener peores resultados perinatales, con mayor riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer.

La decisión sobre cuántos embriones transferir se toma de forma personalizada, considerando factores como la calidad embrionaria, el estadio embrionario, la edad materna, los fracasos previos en tratamientos de reproducción asistida, la causa de la esterilidad, la receptividad endometrial y la calidad de los gametos (óvulos propios o donados).

La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ofrece recomendaciones basadas en la edad materna y la calidad embrionaria, pero siempre se enfatiza la necesidad de una decisión individualizada para cada paciente, con el objetivo primordial de conseguir un embarazo único y saludable.

Gráfico comparativo de tasas de embarazo con transferencia de uno o dos embriones en FIV

tags: #expulsar #dos #embriones