A lo largo de su embarazo, querrá saber cómo está creciendo su bebé. Los exámenes prenatales permiten obtener información valiosa acerca de su salud y la del niño en crecimiento. El control gestacional es esencial para monitorizar el bienestar de la madre y del feto, y los exámenes del tercer trimestre (semanas 28 a 40) son fundamentales para asegurar un desarrollo saludable hacia el momento del parto.
Objetivo de los controles en el tercer trimestre
Los exámenes prenatales del tercer trimestre pueden brindar información útil sobre su salud y la del bebé. Algunos exámenes son pruebas de cribado, que indican la posibilidad de un problema, mientras que otros son exámenes de diagnóstico, que permiten confirmar una afección determinada. En cada visita, su profesional de la salud continuará controlando su peso, su presión arterial y su orina para identificar problemas como la diabetes gestacional o la preeclampsia.

Análisis y pruebas de laboratorio rutinarias
Durante las últimas etapas del embarazo, se realizan diversas pruebas para garantizar que no existan complicaciones:
- Hemograma completo: Se analiza el recuento de glóbulos rojos, blancos y plaquetas para detectar condiciones como la anemia.
- Análisis de orina: Se vigila la presencia de glucosa (signo de diabetes) o proteínas (posible señal de problemas renales o preeclampsia).
- Análisis de glucosa: Evalúa la presencia de diabetes gestacional, una afección de corto plazo que puede causar problemas si no se trata.
Detección del Estreptococo del Grupo B
Entre la semana 35 y la 37 del embarazo, el médico realizará un análisis para detectar la presencia de estreptococos del grupo B. Estas bacterias pueden estar presentes de forma natural, pero pueden causar infecciones graves en el recién nacido. El procedimiento consiste en frotar las zonas vaginal y rectal con un hisopo. Si el resultado es positivo, se administrarán antibióticos durante el trabajo de parto para proteger al bebé.
Estudios de imagen y monitoreo fetal
Las herramientas tecnológicas permiten observar el bienestar del feto con precisión:
- Ecografía: Utiliza ondas sonoras para mostrar la posición del bebé y examinar la placenta. A veces forma parte de un perfil biofísico, que evalúa el nivel de oxígeno y la salud general del bebé.
- Registro cardiotocográfico (monitoreo): Evalúa cómo cambian los latidos del corazón del bebé ante el movimiento o las contracciones. Es esencial en embarazos de alto riesgo o cuando se ha superado la fecha probable de parto.
- Prueba de contracciones con estrés: Se utiliza para observar la estabilidad del ritmo cardíaco fetal ante la estimulación uterina.
Monitoreo fetal PRÁCTICA
Consideraciones especiales
Además de las pruebas de rutina, existen situaciones específicas que requieren atención:
| Situación | Acción recomendada |
|---|---|
| Presentación de nalgas | Evaluación para posible versión cefálica externa después de la semana 36. |
| Inquietudes sobre el líquido amniótico | Posible recomendación de amniocentesis. |
| Síntomas de depresión | Detección y elaboración de un plan de tratamiento con el médico. |
Recuerde que el profesional de la salud solo le ofrece los exámenes; usted decide si quiere hacérselos o no. Es importante hablar con su médico sobre los riesgos y beneficios de cada prueba para tomar una decisión con conocimiento de causa.