Evolución del peso en bebés prematuros: información completa

La llegada de un bebé es un evento emocionante, pero si nace prematuramente (antes de las 37 semanas de gestación), es natural que surjan más preguntas sobre su crecimiento y desarrollo en comparación con los bebés nacidos a término. La American Academy of Pediatrics (AAP), junto con otras organizaciones, ofrece guías y recomendaciones para padres y profesionales de la salud. Es crucial recordar que el desarrollo de cada bebé es único y no debe verse como una competencia, ya que los niños se desarrollan a su propio ritmo, especialmente aquellos que nacieron antes de tiempo.

Definición y categorías de la prematuridad

Se considera prematuro a un bebé nacido vivo antes de que se hayan completado 37 semanas de embarazo. Dentro de esta categoría, existen subgrupos basados en la edad gestacional:

  • Prematuro extremo: menos de 28 semanas.
  • Muy prematuro: de 28 a 32 semanas.
  • Prematuro entre moderado y tardío: de 32 a 37 semanas.
  • Prematuro tardío: nacidos entre la 34ª y 37ª semana de gestación.

Los nacimientos prematuros pueden ocurrir de manera espontánea o por indicación médica debido a complicaciones del embarazo, como infecciones, embarazos múltiples, diabetes o hipertensión arterial. A menudo, la causa específica no se determina.

AMENAZA de PARTO PRETÉRMINO: DIAGNÓSTICO y TRATAMIENTO del PARTO PREMATURO Ginecología y Obstetricia

Impacto global de la prematuridad

La prematuridad es un problema de alcance mundial. Se estima que en 2020 nacieron 13,4 millones de niños prematuros, lo que equivale a más de 1 de cada 10 nacimientos. Las complicaciones derivadas del nacimiento prematuro son la principal causa de mortalidad entre los menores de cinco años, cobrando aproximadamente 900.000 vidas en 2019. Muchos de los supervivientes enfrentan discapacidades, incluyendo dificultades de aprendizaje y problemas visuales y auditivos.

Existe una marcada desigualdad en las tasas de supervivencia: en entornos de bajos ingresos, la mitad de los niños nacidos a las 32 semanas o antes mueren por falta de atención básica. En contraste, en países de altos ingresos, casi todos sobreviven.

Atención y seguimiento del bebé prematuro

Edad corregida para la evaluación del desarrollo

Si un bebé nació antes de tiempo, es fundamental usar la edad corregida para evaluar su desarrollo. La edad corregida se calcula restando las semanas de prematuridad a la edad cronológica. Durante los primeros 2 años, esta edad ajustada proporciona una imagen más precisa de cuándo el bebé debería alcanzar los hitos del desarrollo. A los 2 años, la mayoría de los niños prematuros alcanzan el rango normal de desarrollo y no es necesario continuar con este ajuste.

Es importante vigilar el progreso del desarrollo de forma continua, ya que los niños alcanzan nuevos logros a diferentes edades. Los padres, en colaboración con doctores y maestros, son clave para identificar cualquier necesidad de apoyo adicional.

Manejo inicial en el hospital y alimentación

Los bebés prematuros tienen necesidades nutricionales específicas y a menudo permanecen en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) para un control estricto de líquidos y nutrición. Las incubadoras o calentadores especiales y el aire humidificado ayudan a mantener su temperatura corporal y reducir la pérdida de líquidos, conservando su energía.

La alimentación puede ser un desafío, especialmente en bebés nacidos antes de las 34 a 37 semanas, debido a la dificultad para coordinar la succión, respiración y deglución. Problemas respiratorios, bajos niveles de oxígeno, problemas circulatorios o infecciones también pueden interferir. Inicialmente, los bebés muy pequeños o enfermos pueden requerir nutrición y líquidos por vía intravenosa.

A medida que se fortalecen, pueden recibir leche materna o fórmula a través de una sonda nasogástrica. La cantidad se incrementa lentamente para reducir el riesgo de enterocolitis necrosante (ECN), una infección intestinal, siendo los bebés alimentados con leche materna menos propensos a esta complicación. Los bebés menos prematuros (34-36 semanas) pueden alimentarse directamente del pecho o biberón, aunque el flujo del biberón puede ser más difícil de controlar.

Madre alimentando a su bebé prematuro

Importancia de la leche materna y suplementos

La leche humana de la propia madre es el mejor alimento para bebés prematuros y de muy bajo peso al nacer, protegiéndolos contra infecciones, el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) y la ECN. En situaciones de alto riesgo donde la madre no puede amamantar, se puede recurrir a leche donada de bancos de leche.

Los bebés prematuros a menudo necesitan suplementos porque no han almacenado suficientes nutrientes en el útero. Para los bebés amamantados, esto puede incluir fortificadores de leche humana con proteínas, calorías, hierro, calcio y vitaminas adicionales. Los bebés alimentados con fórmula pueden necesitar suplementos de vitaminas A, C, D y ácido fólico.

Se recomienda la leche materna suplementada con fortificantes para niños con riesgo nutricional (por debajo del percentil 10 al alta, restricción hídrica, ganancia ponderal inadecuada con lactancia materna exclusiva o osteopenia de la prematuridad), o reemplazar alguna toma con fórmula para prematuros hasta la semana 40 de edad corregida, o incluso más si el crecimiento es subóptimo.

Evolución del peso del bebé prematuro

Aumento de peso en el hospital y en el domicilio

El aumento de peso es monitoreado cuidadosamente en todos los bebés prematuros, ya que un crecimiento lento se ha asociado con retrasos en el desarrollo. En la UCIN, los bebés son pesados diariamente. Es normal que pierdan peso en los primeros días, principalmente agua, pero deben empezar a aumentarlo pocos días después.

Un estudio comparativo demostró que la Atención Domiciliaria de Enfermería (ADE) del recién nacido prematuro, en lugar del hospital, resultó en un aumento de peso superior en el domicilio (38g/día) en comparación con el grupo control en el hospital (31g/día), sin incrementar la morbilidad neonatal. La ADE, administrada por pediatras neonatólogos y enfermeras especializadas, incluye visitas seriadas a domicilio y educación sanitaria para los padres, normalizando la situación familiar y favoreciendo la lactancia materna.

El aumento de peso deseado varía según la talla, edad gestacional y salud del bebé. Puede ser de 5 gramos/día para un bebé pequeño de 24 semanas o de 20-30 gramos/día para uno de 33 semanas o más. En general, se espera un aumento de aproximadamente 15 gramos por kilogramo al día, similar al ritmo de crecimiento fetal en el tercer trimestre. Los bebés prematuros no reciben el alta hasta que su peso aumenta de forma constante en una cuna abierta, con un peso mínimo de aproximadamente 2 kg.

Factores que influyen en la ganancia de peso

Un estudio multivariante identificó variables predictoras del aumento de peso en g/kg/día durante el estudio: la atención domiciliaria de enfermería, el sexo masculino, recibir menos lactancia materna y no haber padecido una hemorragia peri-intraventricular.

La lactancia materna es un gran aliado para la recuperación de peso, y el método canguro en el domicilio puede incrementar la producción de leche. Es importante que los padres conozcan esta técnica al momento del alta.

Hitos del desarrollo del bebé prematuro

Los bebés prematuros suelen crecer más lentamente en los primeros años, aproximadamente hasta los seis años. Sin embargo, muchos recuperan el crecimiento más tarde en la infancia y entran en la pubertad al mismo tiempo que sus compañeros.

La AAP enumera hitos importantes del desarrollo (logros) para diferentes edades. Al evaluar estos hitos, es fundamental usar la edad corregida. A continuación, se presentan algunos hitos clave, recordando que cada niño tiene su propio ritmo:

A los 2 meses (8 semanas de edad corregida)

  • Destrezas motoras: Mueve manos y piernas activamente, manos abiertas, levanta cabeza y tórax boca abajo, sostiene objetos.
  • Lenguaje: Responde a sonidos, balbucea ("aaaah", "uuuh"), llora por necesidades.
  • Actividades: Fija la vista en objetos y los sigue, diferentes llantos.
  • Social/emocional: Contacto visual, sonríe, reconoce interacciones.

A los 4 meses (16 semanas de edad corregida)

  • Destrezas motoras: Une manos a la boca, se empuja boca abajo, alcanza objetos, voltea.
  • Lenguaje: Voltea la cabeza a voces familiares, ríe, combina sonidos.
  • Actividades: Agarra objetos, los lleva a la boca, incrementa actividad con juguetes.
  • Social/emocional: Mayor interacción con padres, interés en espejos, se consuela.

A los 6 meses (edad corregida)

  • Destrezas motoras: Pone peso sobre pies, se sienta solo, golpea objetos, traslada objetos entre manos, sostiene 2 objetos, rueda boca abajo a espalda.
  • Lenguaje: Responde a su nombre, balbucea ("da", "ga", "ba").
  • Actividades: Presta atención a juguetes, mira objetos que caen.
  • Social/emocional: Más consciente del entorno, nota la presencia de padres, reacciona diferente a extraños, expresa emociones.

A los 9 meses (edad corregida)

  • Destrezas motoras: Recoge objetos pequeños con pulgar y dedo, gatea, se mueve a lo largo de muebles, se apoya para pararse.
  • Lenguaje: Reconoce palabras familiares, balbucea con combinación de vocales y consonantes, imita sonidos.
  • Actividades: Explora objetos, intenta sostener biberón, resiste que le quiten juguetes.
  • Social/emocional: Juega "escondite", aplaude, puede mostrar ansiedad con extraños.

A los 12 meses (un año de edad corregida)

  • Destrezas motoras: Se para solo, da los primeros pasos, pasa páginas de un libro, pone objetos en recipientes.
  • Lenguaje: Combina movimientos con sonidos, espera cuando se le dice "no", asocia "mamá" o "papá", usa una palabra repetidamente, entrega objetos.
  • Actividades: Mejor habilidad para alimentarse solo, ayuda a vestirse.
  • Social/emocional: Prefiere estar con padres, juega con otros niños.

De los 15 meses a los 5 años (edad corregida)

El desarrollo continúa con hitos como caminar sin ayuda, escalar muebles, usar 2-3 palabras, seguir instrucciones simples, correr, dibujar círculos, pedalear triciclos, cortar con tijeras, hablar claramente, vestirse solo y jugar con otros niños de manera colaborativa.

Hitos del desarrollo en un bebé

Problemas y seguimiento a largo plazo

Los niños prematuros, especialmente aquellos con bajo peso al nacer o complicaciones en la UCIN, tienen un mayor riesgo de necesitar apoyo para el crecimiento y desarrollo. Es crucial seguir su progreso incluso después del alta hospitalaria. Algunos hospitales ofrecen seguimiento específico para bebés prematuros, incluyendo reconocimientos de desarrollo motor y neurológico.

La Escala Bayley de Desarrollo Infantil es una herramienta utilizada para evaluar el desarrollo en áreas como pensamiento, lenguaje, habilidades sociales, coordinación motora y actividades cotidianas, permitiendo identificar fortalezas y necesidades específicas. Estas evaluaciones pueden ser angustiantes para los padres, pero proporcionan información vital para el plan de tratamiento.

Problemas de salud y desarrollo asociados a la prematuridad

  • Crecimiento: Los niños con ganancia de peso insuficiente en los primeros años pueden tener peor desarrollo cognitivo. Un crecimiento excesivo puede aumentar el riesgo de obesidad, enfermedad cardiovascular y diabetes en la edad adulta. No existen curvas de crecimiento específicas para prematuros de muy bajo peso tras el alta; se recomienda usar los estándares de la OMS con edad corregida.
  • Neurológicos: Mayor incidencia de alteraciones neurocognitivas como problemas de atención, memoria, visopercepción y función ejecutiva.
  • Sensoriales: Mayor riesgo de problemas visuales (ambliopía, estrabismo, miopía, hipermetropía) y auditivos (pérdidas auditivas de transmisión, falsos positivos en otoemisiones). Es esencial el cribado de retinopatía de la prematuridad y el seguimiento auditivo.
  • Respiratorios: Los bebés prematuros son más propensos a enfermedades respiratorias como el asma.
  • Cerebral: Las lesiones cerebrales graves se asocian con discapacidad motora.
  • Osteopenia de la prematuridad: Deficiencia en la densidad mineral ósea.

El seguimiento del prematuro debe extenderse, idealmente, hasta la adolescencia, y debe ser coordinado entre el hospital y la Atención Primaria. Los pediatras de Atención Primaria deben conocer el desarrollo habitual de estos niños, sus variantes y los signos de alarma para una detección precoz de problemas.

Equipo médico atendiendo a un bebé prematuro

Intervenciones y prevención

La prevención de muertes y complicaciones comienza con un embarazo saludable, incluyendo una dieta adecuada, nutrición óptima, evitación de tabaco y sustancias, y controles prenatales regulares. En caso de parto prematuro, los tratamientos como esteroides prenatales, relajantes uterinos y antibióticos pueden proteger al recién nacido.

La OMS recomienda el método de la madre canguro inmediatamente después del nacimiento, el inicio temprano de la lactancia materna, el uso de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) y medicamentos como la cafeína para problemas respiratorios. Se enfatiza que la madre y el bebé deben permanecer juntos y la importancia del apoyo familiar, la educación y las visitas domiciliarias de profesionales.

Ayudas económicas

Si un bebé nace con un peso inferior a 2,2 kg, y especialmente con menos de 1.500 gramos, es probable que se pueda acceder a ayudas económicas estatales para favorecer su cuidado y recuperación.

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