El bienestar de los más pequeños es una prioridad para todos los padres. Durante la infancia, los niños pueden enfrentarse a una serie de enfermedades que, aunque en su mayoría no son graves, requieren atención para evitar complicaciones.
Las enfermedades infantiles contagiosas son aquellas que se propagan fácilmente entre los niños, especialmente en entornos como las guarderías o los parques. La inmadurez del sistema inmunitario infantil hace que los niños sean más sensibles a los agentes infecciosos, y sus hábitos, como compartir objetos, facilitan la rápida propagación de estas infecciones.
Causas de las Infecciones Pediátricas
La mayoría de las enfermedades infecciosas que afectan a los niños están producidas por virus. En estos casos, no se necesitan antibióticos, sino medidas de apoyo para que el niño supere el proceso y sus síntomas de la forma más cómoda posible. Ocasionalmente, los niños también pueden sufrir infecciones de tipo bacteriano, para las cuales el médico recomendará tratamiento con antibióticos.
Es importante saber que algunas infecciones se pueden transmitir antes incluso de manifestar síntomas, durante el período de incubación, lo que dificulta aún más el control de su contagio.
¿Por qué las infecciones afectan con mayor frecuencia a los niños?
Los niños son más propensos a las infecciones debido a la inmadurez de su sistema inmunitario, que es más sensible a los agentes infecciosos. Además, sus hábitos, como compartir chupetes o juguetes que se llevan a la boca, facilitan la propagación de las infecciones.

Vías de Transmisión de las Infecciones
Existen cuatro formas fundamentales de contagio:
- Vía respiratoria: Al toser, estornudar o hablar, expulsamos pequeñas gotitas que contienen partículas víricas. Es la vía más frecuente entre los niños.
- Vía fecal-oral: Transmisión a través de bacterias o virus eliminados por las heces. El contagio se produce al ingerirlos, por ejemplo, a través de agua o alimentos contaminados.
- Por contacto directo: De niño a niño o a través de objetos que se comparten.
- Por contacto con líquidos orgánicos: Como sangre o saliva.
Infecciones Pediátricas Más Frecuentes
Entre las infecciones más frecuentes por su forma y tiempo de contagio se encuentran las siguientes:
Enfermedades Respiratorias
Bronquiolitis
Infección respiratoria aguda que afecta a niños menores de 2 años. Se inicia como un cuadro catarral, seguido de dificultad respiratoria progresiva con aumento del trabajo respiratorio. Causada por virus, se transmite por vía respiratoria y por contacto a través de manos y objetos contaminados, siendo altamente contagiosa.
- Período de incubación: 7 días.
- Periodo de contagio: Al menos, una semana.
- Prevención: Lavado de manos frecuente, con agua y jabón o soluciones hidroalcohólicas. Conviene no acudir a la guardería hasta la mejoría o resolución de los síntomas.
- Tratamiento: Se recomiendan lavados nasales y aspiración de secreciones, mantener al bebé en posición semiincorporada, realizar tomas fraccionadas y mantener una hidratación adecuada. En ocasiones, se puede precisar ingreso hospitalario para oxigenoterapia.
Resfriado Común
Una de las enfermedades más comunes en la infancia, causada por varios tipos de virus (rinovirus, coronavirus). Los síntomas incluyen secreción nasal, tos, fiebre y congestión. El tratamiento es sintomático, ya que los antibióticos no están indicados.
- Transmisión: Contacto directo con secreciones o superficies contaminadas.
- Tratamiento: Cuidados caseros como fluidos, descanso y sprays nasales aptos para niños.
- Prevención: Reforzar medidas de higiene, ventilar espacios y evitar contacto con enfermos.
Faringitis / Faringoamigdalitis
Inflamación de la garganta o las amígdalas, que puede ser causada por virus o bacterias. Los síntomas incluyen dolor al tragar, fiebre y enrojecimiento de la garganta. Si es bacteriana (Streptococcus), genera fiebre alta, cefalea, dolor local e inflamación de ganglios. Se trata con antibióticos pautados por el médico, reposo e hidratación si es vírica.
- Transmisión: Vía respiratoria.
- Período de incubación: Vírica: 2-15 días. Bacteriana: 1-5 días.
- Periodo de contagio: Máximo en la fase aguda no tratada, cesa a las 24 horas de iniciar el tratamiento antibiótico.
- Recomendación: No acudir al colegio hasta 24 horas tras iniciar tratamiento antibiótico; si es vírica, pueden asistir si no hay fiebre o malestar.
Gripe
Infección aguda del tracto respiratorio superior que produce fiebre alta, dolores musculares y malestar general. Transmisión por vía respiratoria y contacto con objetos contaminados.
- Período de incubación: 24-72 horas.
- Periodo de contagio: Desde 24 horas antes de los síntomas hasta el quinto o séptimo día.
- Recomendación: No acudir al colegio hasta resolución de la enfermedad.
- Tratamiento: Analgésicos y antiinflamatorios para aliviar síntomas.
Neumonía Infantil
Infección que afecta al tejido pulmonar, provocando inflamación de los alvéolos, lo que dificulta la respiración. Los síntomas incluyen fiebre alta, tos persistente, dificultad respiratoria y dolor torácico. El tratamiento depende de si es viral o bacteriana, pudiendo requerir antibióticos y hospitalización.
- Causas: Bacterias, virus u hongos.
- Diagnóstico: Exploración clínica, auscultación y radiografía de tórax.
- Tratamiento: Antibióticos si es bacteriana, reposo, hidratación y control de síntomas.
Enfermedades Cutáneas y Mucosas
Enfermedad Boca-Mano-Pie
Patología benigna causada por un virus (enterovirus) que provoca pequeñas ampollas en palmas de manos, plantas de pies e interior de la boca, junto con fiebre. Se transmite por vía respiratoria y fecal-oral.
- Período de incubación: 3 a 6 días.
- Periodo de contagio: Muy variable, puede empezar antes de síntomas y prolongarse semanas.
- Recomendación: No acudir al colegio hasta que desaparezca la fiebre y las vesículas se hayan secado.
- Tratamiento: No hay tratamiento específico contra los virus.
Conjuntivitis
Inflamación de la conjuntiva del ojo. Puede ser causada por virus (asociada a resfriados) o bacterias. Se transmite por contacto directo y es muy contagiosa.
- Período de incubación: Variable (hasta casi 1 mes).
- Periodo de contagio: Mínimo 9 días (vírica).
- Recomendación: Permanecer en casa si es vírica por alta contagiosidad; si es bacteriana, no acudir al colegio durante las primeras 24h de tratamiento.
- Tratamiento: Lavados frecuentes con lágrima artificial (vírica); antibióticos recetados por el médico (bacteriana).
Moluscos (Molluscum Contagiosum)
Infección vírica que se manifiesta con la aparición de pequeñas pápulas en la piel, agrupadas. Se transmite por contacto directo piel con piel y objetos contaminados.
- Período de incubación: 2 a 7 semanas.
- Periodo de contagio: Mientras duren las lesiones.
- Recomendación: Evitar contacto directo con las lesiones y no compartir objetos de aseo. No es causa de exclusión escolar.
- Tratamiento: Soluciones tópicas recetadas por un profesional médico.
Impétigo
Infección superficial de la piel, muy contagiosa, común en la infancia. Suele producirse por heridas, quemaduras solares o picaduras. Se manifiesta con ampollas que forman una costra amarilla y a veces fiebre. Se trata con higiene, pomada antibiótica y, en ocasiones, antibióticos orales.
Infecciones Gastrointestinales
Gastroenteritis Aguda
Inflamación del estómago e intestinos que provoca diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal. Puede ser causada por virus (rotavirus) o bacterias. Se transmite por vía fecal-oral, agua, alimentos u objetos contaminados, y de persona a persona.
- Período de incubación y contagio: Muy variable.
- Recomendación: Exclusión escolar hasta 24-48 horas sin síntomas.
- Tratamiento: Hidratación y reposo. No es necesario ayuno ni dieta astringente. Cultivo de heces si persiste, hay sangre o riesgo de deshidratación.
Infecciones del Oído y Vías Respiratorias Superiores
Otitis Media
Infección del oído medio que provoca dolor, fiebre y, a veces, pérdida temporal de audición. Muy frecuente en niños entre 6 meses y 3 años, a menudo relacionada con resfriados.
- Causas: Mayormente virales, a veces bacterianas.
- Tratamiento: Analgésicos y antipiréticos. Antibióticos solo en casos de mala evolución o factores de riesgo. En menores de 2 años, puede requerir ingreso hospitalario.
- Prevención: Evitar humo de tabaco, no acostar con biberón, fomentar lactancia materna.
Sinusitis
Infección e inflamación de los senos paranasales. Suele estar originada por el virus del resfriado, pudiendo complicarse con infección bacteriana. En general, se resuelve sin tratamiento, pero puede requerir antibióticos si hay sobreinfección bacteriana.
Otras Infecciones
Varicela
Enfermedad infecciosa causada por el virus varicela-zóster. Caracterizada por una erupción cutánea con ampollas, fiebre y fatiga. Es muy contagiosa desde uno o dos días antes de las erupciones hasta que todas las lesiones han formado costra.
- Tratamiento: Sintomático con antitérmicos y antihistamínicos si el picor es intenso. Antivirales solo en casos de riesgo de complicaciones.
- Prevención: Vacunación.
Rubeola
Similar al sarampión pero más leve. Causada por el virus de la rubéola, se transmite por estornudos, tos o contacto con superficies contaminadas. Se caracteriza por fiebre y un sarpullido de manchas pequeñas. La vacunación es muy efectiva.
Lombrices (Oxiuros)
Infección por un parásito que provoca picor alrededor del ano, sueño inquieto y despertares nocturnos. Transmisión fecal-oral o por objetos contaminados.
- Período de incubación: 1 a 2 meses.
- Periodo de contagio: Mientras se mantengan los parásitos.
- Recomendación: No se recomienda exclusión escolar, pero sí tratamiento a paciente y familiares.
- Tratamiento: Fármaco antiparasitario pautado por el médico.
Infecciones del Tracto Urinario (ITU)
Afección relativamente frecuente en la infancia, sobre todo en los primeros años. Pueden provocar molestias al orinar, fiebre y dolor abdominal. El diagnóstico se confirma con análisis de orina y cultivo. El tratamiento requiere antibióticos y seguimiento para asegurar la erradicación completa de la infección.
- Síntomas en lactantes: Fiebre sin causa aparente, irritabilidad, rechazo del alimento.
- Síntomas en niños mayores: Estreñimiento, dolor abdominal, orina maloliente, dolor/escozor al orinar, vómitos.
- Tratamiento: Antibióticos. Es fundamental completar el ciclo de tratamiento.

Infecciones Bacterianas y su Diagnóstico
Las bacterias son microorganismos unicelulares que, a diferencia de los virus, pueden causar enfermedades y, en muchos casos, requieren antibióticos. La transmisión bacteriana puede ser por contacto directo o indirecto, vía aérea, ingesta de agua o alimentos contaminados, o a través de parásitos.
Los niños con sistemas inmunológicos comprometidos, anomalías pulmonares, cáncer, anemia de células falciformes, sin bazo o que no han recibido vacunas recomendadas tienen mayor riesgo de padecer infecciones bacterianas.
El médico diferencia una infección bacteriana por la clínica y análisis de sangre. A veces, se requiere un cultivo de muestras (orina, pus, esputos) para identificar la bacteria y elegir el antibiótico más eficaz.
Infecciones Bacterianas Pediátricas Comunes
Otitis (Bacteriana)
Infección de alguna parte del oído. Puede causar dolor intenso, secreción y rotura de tímpano. Se resuelven espontáneamente en ocasiones, pero puede ser necesario el uso de antibióticos.
Faringoamigdalitis (Bacteriana)
Infección de las amígdalas por bacterias (como el Streptococcus pyogenes). Genera fiebre alta, cefalea y malestar general. Se trata con antibióticos, reposo e hidratación.
Sinusitis (Bacteriana)
Infección bacteriana de los senos paranasales, que puede requerir antibióticos si no se resuelve espontáneamente.
Conjuntivitis (Bacteriana)
Causada por bacterias, se manifiesta con enrojecimiento, picor y secreción. Se trata con antibióticos tópicos (colirio o pomada).
Gastroenteritis (Bacteriana)
Generalmente adquirida por alimentos contaminados. Puede requerir tratamiento antibiótico si persiste, hay sangre en heces o riesgo de deshidratación.
Neumonía (Bacteriana)
Infección bacteriana de los pulmones que puede revestir extrema gravedad. El tratamiento antibiótico se instaura mientras se identifica la bacteria responsable.
Caries
Infección de la boca causada por bacterias que atacan el esmalte dental. Se trata con tratamiento odontológico.
Impétigo
Infección superficial y muy contagiosa de la piel. Se trata con higiene, pomada antibiótica y, en ocasiones, antibióticos orales.
Otras Infecciones Bacterianas Graves
Meningitis
Inflamación de las meninges (membranas que recubren el cerebro y médula espinal). Es una emergencia médica grave, con alta mortalidad. Se caracteriza por rigidez de nuca, fiebre alta, cefalea y vómitos. El tratamiento inmediato incluye antibióticos.
- Prevención: Vacunación contra meningococo, Haemophilus y Streptococcus.
Tétanos
Enfermedad potencialmente mortal causada por una toxina bacteriana que afecta al sistema nervioso. Se detectan pocos casos gracias a la vacunación. El tratamiento incluye limpieza de heridas, antibióticos y relajantes musculares.
- Prevención: Vacunación rigurosa.
Tosferina
Infección respiratoria aguda muy contagiosa causada por Bordetella pertussis. Provoca accesos fuertes de tos que pueden originar vómitos y dificultades respiratorias. Se trata con antibióticos.
- Prevención: Vacunación.
El apocalipsis del los antibióticos explicado
Enfermedades Degenerativas y Crónicas Infantiles
Algunas patologías afectan el desarrollo del niño de forma progresiva (enfermedades degenerativas) o requieren un seguimiento médico continuo (enfermedades crónicas), como la diabetes tipo 1 o el asma. El tratamiento varía según la enfermedad; la insulina es esencial para la diabetes tipo 1, mientras que el asma se trata con inhaladores y medicamentos de control.
Enfermedades Raras Infantiles
Son patologías poco frecuentes que afectan a un pequeño porcentaje de la población infantil. El tratamiento depende del tipo y puede consistir en terapias específicas, medicamentos huérfanos o procedimientos quirúrgicos.
Prevención y Diagnóstico Temprano
Resulta fundamental que los padres conozcan las enfermedades infantiles más comunes para reconocer los síntomas y actuar rápidamente. La prevención juega un papel clave, incluyendo:
- Vacunación: Protege frente a múltiples enfermedades infecciosas.
- Hábitos saludables: Alimentación equilibrada, higiene personal (lavado de manos, bucal), duchas regulares, uso de pañuelos desechables.
- Revisiones pediátricas periódicas: Para seguimiento del crecimiento, desarrollo y detección precoz de alteraciones.
Si sospechas que tu hijo/a presenta síntomas de alguna de estas enfermedades, no dudes en consultar con un especialista. En La Salud Hospital, contamos con un equipo de pediatras altamente cualificados para ofrecer el mejor diagnóstico y tratamiento personalizado.
tags: #espi #infecciosas #pediatricas