La esofagitis es la hinchazón e irritación, conocida como inflamación, de los tejidos que recubren el esófago. Esta condición puede hacer que tragar sea doloroso y difícil, y también puede causar dolor en el pecho o una sensación dolorosa de ardor, conocida como acidez estomacal. En el caso de bebés y niños pequeños, a menudo son incapaces de comunicar su malestar o dolor.
Existen diversos factores que pueden causar esofagitis, y el tratamiento dependerá de la causa precisa y de la gravedad del daño en los tejidos esofágicos. Sin un tratamiento adecuado, la esofagitis puede dañar el revestimiento del esófago, dificultando el paso de alimentos y líquidos de la boca al estómago y pudiendo generar otros problemas de salud graves.
Reflujo Gastroesofágico (RGE) y Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) en Bebés
¿Qué es el Reflujo Gastroesofágico (RGE)?
El reflujo infantil, también llamado reflujo gastroesofágico (RGE) o regurgitación, ocurre cuando el contenido estomacal (alimentos o leche) retrocede del estómago del bebé hasta el esófago y, en algunos casos, sale por la boca o la nariz. Este incidente es muy común en bebés sanos y, a diferencia del vómito (que es más violento o enérgico), el reflujo es una regurgitación pasiva que no suele hacerse con fuerza.
El reflujo ocurre en bebés sanos varias veces al día y, por lo general, comienza a mejorar alrededor de los 6 meses de edad, desapareciendo entre los 12 y los 14 meses. Si el bebé está satisfecho y se desarrolla bien, el reflujo no es motivo de preocupación. El reflujo que persiste después de los 18 meses es poco frecuente.
¿Qué es la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE)?
La Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE) es una afección más grave y duradera en la cual el reflujo gastroesofágico causa síntomas repetidos y molestos, o complicaciones. Cuando el reflujo ocurre con frecuencia y provoca problemas como crecimiento deficiente, vómitos, daños en el esófago o persiste más allá del primer cumpleaños, se diagnostica como ERGE. La ERGE puede dificultar la nutrición adecuada durante la primera infancia.
Cualquier bebé puede desarrollar ERGE, aunque es más común en bebés prematuros.
Causas del Reflujo y la ERGE en Bebés
La principal causa del reflujo infantil es el desarrollo incompleto del esfínter esofágico inferior, un anillo muscular que separa el esófago del estómago. En los bebés, este músculo no se ha desarrollado por completo y puede relajarse en el momento incorrecto o no cerrar bien, permitiendo que el contenido del estómago vuelva a subir al esófago. Con el tiempo, el esfínter esofágico inferior suele madurar.
En los bebés con ERGE, este músculo del esfínter se debilita o se relaja cuando no debería. Algunos factores que contribuyen al reflujo infantil son comunes en los bebés y, con frecuencia, no pueden evitarse. En algunos casos, la parte superior del estómago puede sobresalir a través del músculo grande que separa el estómago y el pecho, una condición conocida como hernia de hiato, lo que puede contribuir al reflujo.
Síntomas de la ERGE en Bebés
El principal síntoma de reflujo y ERGE en bebés es regurgitar la leche. Otros síntomas que pueden indicar la presencia de ERGE o una afección más seria incluyen:
- Vómitos frecuentes o negarse a comer.
- Poco aumento de peso o crecimiento más lento.
- Trastornos del sueño, como despertarse de golpe por el ascenso del líquido ácido.
- Problemas respiratorios, como tos o bronquitis recurrentes.
- Complicaciones fuera del esófago, en la boca, la garganta o los pulmones.
- Molestias o irritabilidad extrema.
- Latido cardíaco más lento después de un reflujo.
- Eccema.
¿Cuándo Preocuparse y Consultar al Médico?
En la mayoría de los casos, el reflujo infantil no es motivo de preocupación si el bebé está satisfecho y se desarrolla bien. Sin embargo, es fundamental consultar al médico si se presentan los siguientes signos:
- Regurgitaciones repetidas, abundantes y dolorosas.
- El bebé llora o se niega a comer.
- Aparecen hilillos de sangre en las regurgitaciones.
- El bebé no gana peso o su crecimiento se retrasa.
- El reflujo persiste después del primer año de edad.
- El reflujo va acompañado de malestar o bronquitis recurrente, lo que podría indicar una esofagitis.
Busque atención médica de urgencia de inmediato si su bebé vomita sangre o bilis (un líquido verde o amarillo), ya que estos síntomas pueden indicar afecciones graves, pero tratables. La mayoría de los síntomas de la esofagitis pueden deberse a diferentes afecciones del sistema digestivo, por lo que un diagnóstico profesional es crucial.

Esofagitis Eosinofílica (EoE) en Niños
¿Qué es la Esofagitis Eosinofílica?
La esofagitis eosinofílica (EoE) es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago de origen inmunológico y alérgico. Se caracteriza por una acumulación anormal de eosinófilos -un tipo de glóbulo blanco que desempeña una función importante en las reacciones alérgicas- en el revestimiento esofágico. Esta acumulación suele estar relacionada con una reacción del sistema inmunitario frente a ciertos alimentos, alérgenos o factores medioambientales que pasan por el esófago.
Esta inflamación persistente puede dañar el tejido esofágico, provocando dificultad o dolor al tragar los alimentos en el niño. La EoE se considera una enfermedad crónica de causa inmunológica y la inflamación puede deberse a mecanismos de sensibilización alimentaria mediados por inmunoglobulina E (IgE).
¿Qué es la esofagitis eosinofílica? ¿Tiene cura?
Síntomas de la EoE en Niños
La esofagitis eosinofílica puede manifestarse de forma distinta según la edad del paciente. En niños, los síntomas suelen ser más inespecíficos o relacionados con problemas de alimentación y crecimiento. Un síntoma común que pueden presentar los niños de todas las edades es el reflujo, aunque los tratamientos estándar para el reflujo (como los antiácidos) no suelen ser suficientes en la esofagitis eosinofílica.
Síntomas en bebés y niños pequeños
Los bebés y niños pequeños con EoE podrían presentar:
- Sensación de arcadas o vómitos mientras comen.
- Problemas de alimentación, como negarse a comer. La negativa a comer es un síntoma clave que puede indicar una esofagitis eosinofílica o multialérgica.
- Poco aumento de peso.
- Dolor abdominal.
Síntomas en niños mayores y adolescentes
Los síntomas en los niños mayores y adolescentes con EoE podrían incluir:
- Dificultad para tragar (disfagia).
- Tos mientras comen.
- Alimentos que se quedan atascados en el esófago (impactación alimentaria).
- Dolor en el pecho o acidez estomacal.
- Dolor abdominal.

Diagnóstico de la Esofagitis y ERGE en Bebés y Niños
Diagnóstico del Reflujo y la ERGE
En la mayoría de los casos, el proveedor de atención médica diagnostica el reflujo revisando los síntomas y la historia clínica del bebé, además de realizar una exploración física y comprobar el peso del bebé. Si el bebé presenta síntomas de reflujo gastroesofágico, es útil llevar un registro de sus tomas y, si es amamantado, un diario de los alimentos que consume la madre, ya que esta información puede ayudar al médico a identificar la causa.
Para diagnosticar la ERGE, se pueden solicitar varias pruebas:
- Serie gastrointestinal superior: Este examen evalúa la forma del tracto gastrointestinal superior del bebé. Para ello, el bebé tomará un líquido con sabor a tiza llamado bario, que se mezcla en un biberón con otro alimento, permitiendo su visualización en radiografías.
- Monitorización de impedancia o pH esofágico (pH-metría): Esta prueba mide la cantidad de ácido o líquido en el esófago del bebé. Se coloca un tubo delgado y flexible a través de la nariz del bebé hasta el estómago, y el extremo del tubo en el esófago mide cuándo y cuánto ácido entra, registrando estas mediciones durante 24 horas.
Diagnóstico de la Esofagitis Eosinofílica (EoE)
Para diagnosticar la EoE, es imprescindible una endoscopia gastrointestinal superior (esofagogastroduodenoscopia). Durante este procedimiento, que se realiza mientras el niño está dormido, se inserta un tubo largo y flexible con una cámara a través de la boca hasta el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado.
El médico buscará signos de hinchazón y, lo más importante, se tomarán varias biopsias (pequeñas muestras de tejido) del revestimiento esofágico. Estas muestras son analizadas por un patólogo para verificar la presencia de eosinófilos bajo un microscopio, lo cual es fundamental para confirmar el diagnóstico. La biopsia no solo permite diagnosticar la EoE, sino también valorar la respuesta al tratamiento en controles posteriores.
Opciones de Tratamiento
Manejo del Reflujo Gastroesofágico (RGE) y ERGE
El tratamiento del reflujo y la ERGE en bebés comienza con cambios en la alimentación y hábitos:
- Evitar la sobrealimentación: Hacer tomas más reducidas y más a menudo.
- Alimentar lentamente: Intentar que el bebé eructe después de cada onza (aproximadamente 29 ml).
- Mantener la posición vertical: Sostener al bebé bien erguido durante la alimentación y durante los 15-30 minutos posteriores.
- Evitar el humo del tabaco: No permitir que nadie fume cerca del bebé, ya que el humo puede empeorar el reflujo.
- Alimentación: Los bebés con reflujo alimentados con leche materna deben continuar amamantando. Para los bebés con fórmula, los médicos pueden sugerir cambiar a una fórmula espesada con cereales o a una leche de fórmula que ayude a reducir el reflujo. Existen leches antirregurgitación (ya espesadas) que reducen considerablemente la expulsión, pero pueden provocar estreñimiento; siempre hable con su médico antes de hacer cualquier cambio.
- Espesar la leche: Agregar cereal de arroz al biberón de leche materna o fórmula, consultando siempre con el proveedor de atención médica la cantidad adecuada.
Si los cambios en la alimentación no son suficientes, se pueden considerar medicamentos. Los medicamentos bloqueadores de ácido pueden administrarse por un corto período para reducir la producción de ácido estomacal y mejorar los síntomas. Los antiácidos, por su parte, solo disminuyen los ácidos presentes en el estómago, pero no impiden el reflujo; se pueden probar en bebés con ERGE muy irritables o que no ganan peso.
La cirugía rara vez es necesaria para bebés con ERGE y solo se considera en casos graves donde el reflujo causa problemas respiratorios severos o el bebé no aumenta de peso lo suficiente.

Tratamiento de la Esofagitis Eosinofílica (EoE)
Actualmente no hay cura para la EoE, pero existen tratamientos que pueden controlar los síntomas, disminuir la hinchazón en el esófago y permitir que los niños lleven una vida normal. Un niño con EoE podría necesitar uno o más de los siguientes tratamientos:
Terapia de dieta para la EoE
La dieta de eliminación es la estrategia más común, que implica evitar aquellos alimentos que puedan desencadenar o agravar los síntomas. Es fundamental trabajar con un médico y un nutricionista especializado en alergias alimentarias para establecer la dieta adecuada. Los desencadenantes alimentarios más comunes incluyen la leche, la soja, el trigo, el huevo, los mariscos y los frutos secos.
Un enfoque común es eliminar empíricamente seis alimentos (leche, trigo, huevo, soja, nueces y pescado/mariscos) y, una vez que la inflamación esté controlada, se pueden reintroducir gradualmente bajo supervisión médica para identificar los culpables y determinar si el paciente ha desarrollado tolerancia.
Medicamentos
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Estos medicamentos disminuyen la producción de ácido en el estómago y pueden mejorar los síntomas. Sin embargo, en la mayoría de los pacientes con EoE, la inflamación y los síntomas no se resuelven completamente solo con IBP.
- Esteroides: Medicamentos como la fluticasona y la budesonida, que se tragan, controlan la inflamación en el esófago y permiten reducirla de forma eficaz sin los efectos secundarios propios de los corticoides sistémicos.
- Productos biológicos: Son medicamentos que afectan una parte específica del sistema inmunitario involucrada en cómo actúan los eosinófilos. Estos pueden administrarse a niños con EoE grave o cuyos síntomas no mejoran con otros tratamientos.

Complicaciones de la Esofagitis no Tratada
Si la esofagitis no se trata, la inflamación persistente puede generar cambios estructurales difíciles de revertir y llevar a complicaciones graves. Los bebés con enfermedad por reflujo gastroesofágico podrían desarrollar esofagitis, poco aumento de peso y complicaciones fuera del esófago.
Las posibles complicaciones incluyen:
- Úlceras y sangrado: La esofagitis podría causar úlceras en el revestimiento del esófago y sangrado.
- Estrechamiento del esófago (estenosis): La hinchazón no controlada durante períodos prolongados puede provocar el estrechamiento del esófago. Cuando esta obstrucción mecánica es relevante y no mejora con el tratamiento farmacológico o dietético, se puede valorar la realización de una dilatación esofágica endoscópica. Este es un procedimiento seguro y bien tolerado que, por lo general, resuelve el problema si se realiza en centros especializados.
- Impactación alimentaria: Los alimentos pueden atascarse en el esófago debido al estrechamiento.
- Problemas de alimentación prolongados: Especialmente en niños pequeños con EoE, pueden desarrollarse problemas de alimentación más graves y duraderos que pueden requerir terapia de alimentación.
- Desgarro del revestimiento del esófago: Esto puede ocurrir por las arcadas o durante procedimientos médicos si el esófago está muy inflamado.
- Esófago de Barrett: Una afección en la que las células del revestimiento del esófago se dañan por el reflujo ácido, lo que a largo plazo aumenta el riesgo de cáncer esofágico.
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