Tener un hijo es una experiencia emocionante, pero puede generar más preguntas si el bebé nace prematuramente, es decir, con más de tres semanas de anticipación. La American Academy of Pediatrics (AAP) establece hitos importantes del desarrollo para orientar a los padres, aunque es crucial recordar que cada bebé se desarrolla a su propio ritmo.
Los bebés que nacen antes de las 37 semanas de gestación se consideran prematuros o nacidos antes de término, mientras que un embarazo promedio dura 40 semanas y un bebé nacido entre las semanas 37 y 42 se considera "nacido a término".
La importancia de la edad corregida en el desarrollo del bebé prematuro
Cuando un bebé nace prematuramente, tiene dos fechas importantes: el día oficial de su nacimiento (edad cronológica) y la fecha estimada de parto. Para medir el desarrollo del bebé, es fundamental considerar la edad corregida, que se calcula restando las semanas de anticipación con las que nació a su edad cronológica. Durante los primeros 2 años, usar la edad corregida proporciona una mejor idea de cuándo el bebé debe alcanzar los hitos comunes del desarrollo.
Cómo calcular la edad corregida
Si un bebé tiene 14 semanas de nacido, pero nació 6 semanas antes, se restan 6 a 14, resultando en 8 semanas. Esta edad ajustada debe utilizarse al observar los logros importantes del desarrollo. A los 2 años, la mayoría de los niños alcanzan el rango normal de desarrollo y este cálculo deja de ser necesario. Si un niño no lo ha logrado, podría requerir apoyo adicional por más tiempo.

Hitos del desarrollo en bebés prematuros
Es importante vigilar el progreso del desarrollo del niño. Por ejemplo, un bebé debe progresar desde apoyarse para ponerse de pie, permanecer de pie y luego caminar. Los niños alcanzan nuevos logros importantes en diferentes edades, y los padres son quienes mejor conocen a sus hijos, lo que les permite identificar si necesitan ayuda adicional.
La siguiente información muestra cómo se desarrollan normalmente los niños pequeños. Es fundamental usar la edad ajustada del niño al dar seguimiento a su desarrollo. Por ejemplo, si un bebé tiene 21 semanas de nacido, pero nació 5 semanas antes, su edad ajustada es de 16 semanas (o 4 meses). Esto significa que sus logros importantes deben compararse con los de un bebé de 4 meses.
A los 2 meses (8 semanas de edad corregida)
- Destrezas motoras: Mueve las manos y piernas activamente, mantiene las manos abiertas la mayor parte del tiempo, levanta la cabeza y tórax boca abajo, controla un poco la cabeza (puede necesitar apoyo), sostiene objetos.
- Lenguaje: Responde a los sonidos (voltea al escuchar voces y sonajeros), hace balbuceos como “aaaah” y “uuuh”, llora cuando necesita algo.
- Actividades: Fija la vista en personas u objetos y sigue sus movimientos, tiene diferentes llantos para diferentes necesidades.
- Social/emocional: Hace contacto visual y sonríe, reconoce y disfruta interacciones con el cuidador principal.
A los 4 meses (16 semanas de edad corregida)
- Destrezas motoras: Une sus manos o las lleva a la boca, levanta la cabeza y se empuja con las manos boca abajo, alcanza objetos, voltea o hace movimientos de gateo boca abajo.
- Lenguaje: Voltea la cabeza para seguir voces familiares, ríe y hace ruidos de chillidos, combina sonidos con más frecuencia (por ejemplo, “aaah-uuuh”, “gaaa-guuu").
- Actividades: Agarra más cosas y alcanza objetos, lleva objetos a la boca, incrementa la actividad al ver un juguete.
- Social/emocional: Incrementa su interacción y comodidad con los padres, muestra interés en los espejos, sonríe y es juguetón, puede consolarse a sí mismo.
A los 6 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Pone el peso sobre sus pies cuando se le sostiene parado, se sienta solito, golpea y agita objetos, traslada objetos de una mano a la otra, sostiene 2 objetos a la vez, uno en cada mano, rueda sobre su estómago hacia su espalda.
- Lenguaje: Responde a su nombre, voltea y observa, balbucea, hace sonidos como “da”, “ga”, “ba”, “ca”.
- Actividades: Presta atención a lo que pueden hacer los juguetes (hacer música e iluminarse), mira objetos que caen fuera de su vista.
- Social/emocional: Más consciente de sus alrededores, nota si los padres están presentes o no, reacciona de diferente manera ante extraños, expresa emoción, felicidad e infelicidad.
A los 9 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Recoge objetos pequeños con el pulgar y un dedo, se mueve con más facilidad (gatea, se mueve a lo largo de un mueble, camina cuando le sostienen la mano), se apoya para pararse.
- Lenguaje: Reconoce palabras familiares (su nombre y frases como “hora del baño” y “di adiós”), balbucea con combinación de sonidos de vocales y consonantes (por ejemplo, “dada”, “baba”, “mama”), imita sonidos y movimientos.
- Actividades: Explora cuidadosamente los objetos (los gira, pone sus manos dentro de las aberturas), más involucrado en los alimentos (intenta sostener el biberón o levantar comida con los dedos), se resiste a que le quiten los juguetes.
- Social/emocional: Juega "escondite" y aplaude con emoción, puede demostrar ansiedad alrededor de extraños.
A los 12 meses (1 año de edad corregida)
- Destrezas motoras: Se para solo, da los primeros pasos, cambia unas cuantas páginas de un libro a la vez, pone objetos pequeños dentro de un recipiente.
- Lenguaje: Combina movimientos con sonidos, espera o se detiene cuando le dicen que no, asocia “mamá” o “papá” con los padres, utiliza una palabra una y otra vez, entrega un objeto cuando se lo piden.
- Actividades: Mejor habilidad para alimentarse solo (intenta tomar de un vaso), ayuda a vestirse.
- Social/emocional: Prefiere estar con los padres y encargados del cuidado, juega con otros niños.
A los 15 meses (edad corregida)
- Destrezas motoras: Camina sin ayuda, escala sillas y otros muebles.
- Lenguaje: Usa 2 palabras además de "mamá" y "papá", pide comida o bebidas con sonidos o palabras, muestra lo que desea jalándolo, señalándolo o gruñendo.
- Actividades: Se alimenta a sí mismo con cuchara, con frecuencia insiste en alimentarse así mismo.
- Social/emocional: Da besos, saluda a las personas con "hola", escucha una historia.
A los 18 meses (1 1/2 años de edad corregida)
- Destrezas motoras: Hace garabatos, camina sin ayuda y algunas veces puede correr, patea una pelota hacia adelante, empuja un juguete.
- Lenguaje: Sigue instrucciones simples como “dáselo a papá”, dice varias palabras sencillas (al menos de 5 a 10), señala la nariz, boca, ojos, orejas, manos y pies.
- Actividades: Disfruta comer solo (puede ensuciarse), muestra cómo funcionan los objetos en juegos de "aparentar".
- Social/emocional: Algunas veces dice "no" cuando lo molestan, puede separarse de los padres con más facilidad, pero es feliz cuando los ve de nuevo.
De los 24 a los 30 meses de edad (de 2 a 2 1/2 años de edad corregida)
- Destrezas motoras: Garabatea en movimiento circular y puede dibujar líneas verticales, corre bien, raras veces se cae, camina y baja las escaleras solo, se para en un pie sin apoyo, cambia una sola página en un libro.
- Lenguaje: Habla en oraciones de 2 a 3 palabras, sigue instrucciones en 2 partes, usa al menos 20 palabras (incluyendo pronombres).
- Actividades: Lee libros al cambiar las páginas y observar las imágenes, abre la puerta girando la perilla, se lava y seca las manos, se alimenta con poco desorden.
- Social/emocional: Ayuda con las tareas sencillas de la casa, usualmente responde a una corrección deteniéndose.
De los 2 1/2 a los 3 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Pedalea un triciclo, corta con tijeras pequeñas, dibuja o copia un círculo completo, salta en un mismo lugar, guarda el equilibrio en un pie.
- Lenguaje: Habla claramente (se le entiende la mayor parte del tiempo), comprende preposiciones como “en”, “sobre”, “bajo”, “junto”, combina oraciones usando "y", "o", "pero".
- Actividades de la vida diaria: Ya puede usar el inodoro y se lava la cara y manos, se viste con ayuda.
- Social/emocional: Da instrucciones a otros niños, juega un rol en los juegos de aparentar (mamá, papá, maestro).
A los 3 1/2 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Salta brevemente sobre un pie, corta papel con tijeras.
- Lenguaje: Identifica 4 colores correctamente, conoce el concepto del tamaño, forma y número, cuenta 5 o más objetos cuando se le pregunta "¿cuántos?".
- Actividades: Se lava la cara sin ayuda, se viste y desviste sin ayuda (excepto amarrarse los zapatos).
- Social/emocional: Juega de manera colaboradora con poco conflicto y supervisión, desarrolla bien el juego de pretender.
A los 4 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Salta sobre un pie repetidamente por varios segundos, salta o da saltos largos mientras corre, hace dibujos que se pueden reconocer, dibuja a una persona con al menos 3 partes (cabeza, ojos, nariz).
- Lenguaje: Sigue una serie de 3 instrucciones simples, lee unas cuantas letras, habla con oraciones completas y se comprende fácilmente, hace conversación y cuenta historias de la vida diaria.
- Actividades: Abotona uno o más botones, usualmente observa hacia ambos lados antes de cruzar la calle.
- Social/emocional: Es protector con niños más pequeños, sigue reglas simples en juegos de mesa o cartas.
A los 5 años (edad corregida)
- Destrezas motoras: Se impulsa solo en el columpio, escribe el primer nombre.
- Lenguaje: Dice el significado de palabras familiares, reconoce la mayoría de las letras del alfabeto.
- Actividades: Va al baño sin ayuda.
- Social/emocional: Muestra liderazgo entre otros niños, juega a disfrazarse y a pretender.
Retraso en el desarrollo del niño prematuro #Rehabilé
Características físicas y atención médica del bebé prematuro
El desarrollo del feto en el útero materno se completa gradualmente hasta que el bebé adquiere autonomía. Cuanto menos tiempo haya estado el feto en el útero, menos completo será su desarrollo y más inmaduros sus órganos. Los bebés prematuros presentan un físico diferente al de los nacidos a término; sus órganos, huesos, músculos e incluso la piel no han tenido tiempo de completar su desarrollo.
Aspecto y características físicas
Lo primero que llama la atención en un bebé prematuro es que la relación cabeza-cuerpo suele estar descompensada, con una cabeza algo más grande y desproporcionada. Su piel es muy fina, brillante y arrugada, con poca masa muscular y grasa. Las palmas de las manos y las plantas de los pies suelen estar enrojecidas y con pocos surcos. Los genitales suelen estar poco desarrollados y a menudo presentan una capa de vello fino y suave por todo el cuerpo, conocido como lanugo, que desaparece a medida que el bebé crece.
Manejo médico y complicaciones frecuentes
El manejo médico de un bebé prematuro implica una vigilancia constante. En la unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN), se utilizan incubadoras para mantener la temperatura corporal, sondas de alimentación para la nutrición inicial y terapias de luz para tratar la ictericia. Los problemas respiratorios son comunes, ya que los pulmones son el último órgano en desarrollarse. También son frecuentes las complicaciones digestivas, ya que el reflejo de succión y deglución puede no estar presente, requiriendo alimentación por sonda.

Impacto del nacimiento prematuro en la familia
El nacimiento de un hijo prematuro puede suponer un gran impacto. En sus primeros días de vida, en el hospital, los padres aprenderán los cuidados específicos que requiere el bebé hasta que su organismo madure. El entorno familiar puede influir significativamente en el desarrollo del bebé.
Aspectos emocionales y psicológicos
Las experiencias emocionales en torno al nacimiento prematuro acompañarán a la familia toda la vida, influyendo en la crianza y en la identidad del niño. Muchos padres sienten culpa, repasan mentalmente lo que han hecho, buscando una causa, pero "nadie tiene la culpa". Algunos padres pueden experimentar sentimientos de rechazo o temor a encariñarse con el bebé por miedo a que no sobreviva. La falta de contacto físico inicial puede dificultar el establecimiento del vínculo afectivo, pero las unidades de neonatología están preparadas para ayudar a los padres a crear un vínculo fuerte, animándolos a pasar tiempo con su bebé, hablarle y acariciarle. También se fomenta la extracción de leche materna cuando la lactancia directa no es posible.
Es normal tener sentimientos negativos ante la llegada de un hijo prematuro. Los profesionales de neonatología pueden ofrecer apoyo y resolver inquietudes.
Desarrollo a largo plazo y la personalidad del niño prematuro
A medida que los bebés prematuros crecen, algunos pueden enfrentar problemas físicos constantes, como asma o parálisis cerebral, y desafíos en el desarrollo, como dificultades de atención o falta de control motor, especialmente aquellos con bajo peso al nacer. Una vez que el niño alcanza la edad escolar, es importante trabajar estrechamente con maestros y personal escolar para identificar cualquier área de preocupación y encontrar los recursos necesarios.
Desarrollo cognitivo y conductual
Diversos estudios han encontrado una asociación entre el nacimiento prematuro y la presencia de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) de tipo combinado, con síntomas de hiperactividad e inatención. Los niños prematuros tienden a mostrar un bajo desempeño académico y mayores dificultades de aprendizaje. En el ámbito emocional, presentan una mayor prevalencia de conductas de aislamiento, síntomas depresivos y cuadros de somatización.
La investigación subraya la importancia de comprender el impacto del nacimiento prematuro en las áreas cognitivas, conductuales y emocionales. Desde la neuropsicología, es crucial considerar que pueden existir alteraciones funcionales en los lóbulos frontales y su conexión con el sistema límbico, aunque no siempre sean evidentes en estudios de neuroimagen.
Estudios de seguimiento han explorado aspectos como discapacidades en el aprendizaje, desarrollo motor, desarrollo del lenguaje, rendimiento académico y problemas conductuales (incluyendo problemas de sueño, alimentación, hiperactividad y atención). La evidencia confirma que los nacimientos muy prematuros y extremos constituyen un factor de riesgo para estos resultados adversos, incluso sin secuelas cerebrales evidentes.
Factores ambientales y familiares en el desarrollo
Diversos estudios sugieren que los resultados de los bebés pretérmino son moderados por factores ambientales y familiares, como las variables demográficas, el entorno familiar y, más específicamente, el nivel socioeconómico (NSE) familiar. Durante los años preescolares y escolares, el efecto del NSE familiar sustituye gradualmente el efecto de las condiciones de nacimiento del niño. Las condiciones socioeconómicas de pobreza son un factor de riesgo en los nacimientos pretérmino y existe una relación bien documentada entre el cociente de desarrollo (CD) y el NSE.
Las características de los padres también representan una variable ambiental y familiar adicional con posibles efectos moderadores o mediadores. Factores como la crianza monoparental, la situación laboral precaria, la composición de la familia, el apoyo familiar y la calidad de la interacción pueden repercutir en los problemas conductuales y los resultados cognitivos y motores del niño prematuro. El apoyo y la sensibilidad de la madre en la crianza constituyen un factor de protección en los resultados posteriores de los bebés prematuros. El estrés asociado a un nacimiento repentino, la separación del bebé y los riesgos de secuelas pueden influir en las actitudes de los padres, afectando los niveles de malestar de la madre y la interacción entre padres e hijos. Sin embargo, algunos estudios sugieren un mecanismo "compensador", donde las madres de bebés prematuros más vulnerables desarrollan actitudes más positivas hacia su rol parental.
Impacto en la vida adulta y las relaciones sociales
Un gran metaestudio ha encontrado que los bebés prematuros son menos propensos a formar parejas románticas cuando son adultos y también tienen menos hijos propios. Las personas nacidas antes de las 37 semanas tienen más probabilidades de ser tímidas y retraídas. La Dra. Marina Mendonça de la Universidad de Warwick informó que los nacidos con más de tres semanas de anticipación tienen un 28% menos de probabilidades de reportar que están en una relación de pareja, un 22% menos de probabilidades de tener hijos y apenas la mitad de probabilidades de haber tenido relaciones sexuales antes de los 20 años.
Estos efectos no se explican por una mayor tasa de discapacidad, ya que las limitaciones físicas no son un factor importante. Ser prematuro no afecta la calidad de las relaciones, al menos en la medida en que se pueda cuantificar. Una persona nacida prematuramente califica sus amistades y relaciones románticas tan satisfactorias como las de las personas nacidas a término. La lección de estos hallazgos es que los padres y educadores deben ser conscientes de que los bebés prematuros pueden ser tímidos y proporcionar apoyo para superar esta situación en la infancia y la adolescencia. Apoyarles a hacer amigos e integrarse en su grupo de compañeros les ayudará a encontrar parejas románticas, tener relaciones sexuales y convertirse en padres, lo que mejora el bienestar.
Sin embargo, estas intervenciones no siempre son naturales. En la adolescencia, las personas que nacieron antes de tiempo son menos propensas a asumir riesgos o a "buscar diversión". El trabajo de Mendonça y Wolke sugiere que la rebeldía de los adolescentes no es tan mala, pero los padres y educadores pueden tener dificultades para admitirlo.