Todo lo que necesitas saber sobre los panales en la apicultura

Los panales de una colmena son un registro de información crucial que le dice al apicultor prácticamente todo lo que necesita saber sobre el estado de la colonia. Se suele decir que la colmena de cuadros móviles es un libro y cada uno de los panales, una página. Interpretar y leer correctamente los panales de una colmena es fundamental para un buen manejo apícola.

La importancia de leer los panales

Cuando un apicultor revisa sus colmenas, siempre tendrá en cuenta la información exterior y la interior. Aunque señales externas como la tranquilidad o agitación de la colonia, el tráfico de obreras en la piquera, la presencia de ventiladoras, abejas ociosas, abejas muertas, cría muerta expulsada, zánganos muertos, deyecciones sobre la pared de la colmena o serrín de cera en la piquera, informan del posible estado de la colmena, la información no está completa si no se mira dentro y se revisa la situación de la colonia. Al hacerlo, la mayor cantidad de datos los ofrecerán los panales.

Estas "páginas" del libro que son los panales funcionan como un registro de todo lo que ha pasado y de todo lo que sucede en la colonia. Para el ojo entrenado, resultan muy fáciles de leer y, al hacerlo, se completa la foto fija de cada colmena, se comprende su estado y se determina qué manejo necesitan.

Información clave que ofrecen los panales

Tamaño y desarrollo de la colonia

De forma natural, a medida que se desarrolla, la colonia va ocupando más cuadros, llenándolos de cría y reservas. Así, el tamaño de la colonia es la primera información que nos da una colmena y es importante, porque el apicultor debe tener una idea aproximada de cuál debe ser el tamaño correcto en cada época del año.

Fotografía de una población de abejas abundante y bien distribuida en un panal.

Con la llegada de la primavera, las abejas empiezan a recolectar néctar y polen y las reinas aceleran la postura, ocupando rápidamente panales. En estas circunstancias favorables, el apicultor debe estar atento, sobre todo, a controlar el vigor para que la colmena no se bloquee o enjambre. El bloqueo se produce porque la cámara de cría se llena de huevos, larvas y alimento y la reina ya no puede poner más. Esto hace que la colonia se estrese, frene su desarrollo y, a veces, enjambre.

Cuando el 80 por ciento de la cámara de cría está ocupado (8 panales de 10, por ejemplo), puede ser el momento de agregar alzas o bien de hacer núcleos o paquetes y posponer las alzas. Cuando, en buenas condiciones de clima y campo, la colmena no tiene el desarrollo esperado (es fácil comparar con el resto del apiario), el apicultor ya tiene una primera pista de que algo pasa.

Cuando acaba la temporada, retiradas las alzas de la cosecha y agotado el alimento en el campo, la colonia empieza a retraerse. Los zánganos desaparecen y, paulatinamente, muchas abejas van muriendo. En este momento, las revisiones de otoño son cruciales. De nuevo son los panales los que ofrecen toda esta información: cuántos cuadros ocupan las abejas, que no deberían ser menos de tres, cuántos panales de miel tienen y en qué punto está la reina, si todavía pone o ya ha cesado su actividad.

Muchos apicultores hacen también revisiones invernales, que son más delicadas, pero útiles para evitar pérdidas innecesarias de colmenas. Es muy frecuente encontrar que las colonias se han reducido todavía más y, para protegerlas del frío, se pueden utilizar soluciones como los ponchos, plásticos con los que se ‘envuelve’ el conjunto de panales en los que se refugia la colonia.

Fotografía de un grupo de abejas muertas por frío y falta de alimento en invierno.

Estado de los panales viejos

El otoño y el invierno son buenos momentos para renovar los panales viejos, enmohecidos o rotos. Se sabe que los panales viejos van acumulando residuos, restos de tratamientos médicos y otros elementos que los ennegrecen y deterioran. Por tanto, es necesario ir renovando los panales de cera de la cámara de cría. Lo aconsejable es hacerlo en invierno y otoño, porque los cuadros se van quedando vacíos y es más fácil retirarlos y reemplazarlos por cera en buen estado. También se puede hacer en otros momentos.

Fotografía de cera afectada por la polilla.

La polilla de la cera también puede atacar si el invierno no es muy frío. La humedad es un problema grave para los marcos de cera en muchos lugares, así que conviene prestar atención para detectar su presencia. Un panal humedecido presenta colores blanquecinos e incluso verdosos. Por último, los panales pueden estar rotos por motivos como ataques de otros animales. Es el caso de los ratones, que a menudo invaden las colmenas y se comen la cera de los cuadros, produciendo rotos importantes. También enemigos de las abejas, como la polilla de la cera, deterioran marcos.

Cría contenida en los panales

Tras evaluar el estado general de los panales, la siguiente información clave hay que buscarla en la cría que contienen. La cantidad de panales de cría dependerá de la estación: su número aumenta en primavera, cuando el campo ofrece mucho alimento y las pecoreadoras recogen gran cantidad de polen. Después, a medida que la temporada termina, la reina pone menos y no es raro que incluso deje de poner en verano, en momentos de poco flujo de néctar.

Fotografía de panales de cría llenos, indicando reinas de alta calidad.

Por comparación con otras colmenas del apiario, el apicultor sabrá cuáles van más retrasadas con la cría, y también cuáles tienen cría por encima de la media. Y, además de la cantidad, es muy importante fijarse en el estado de la cría.

Tipo de cría

Todo apicultor sabe que en una colonia puede haber cría de tres tipos:

  • Cría de obrera: celdillas pequeñas y con el opérculo oscuro y poco abultado.
  • Cría de zánganos: celdillas más grandes y con el opérculo abultado.
  • Cría de reina (celdas reales): con forma de bellota.

En una colmena normal, habrá miles de celdas de cría de obrera y, en primavera y verano, unos cientos de celdillas de zánganos. Las realeras no deberían tener presencia, salvo que la colonia esté cambiando voluntariamente de reina o se prepare para expulsar un enjambre o jabardos. Además, si se detecta mucha cría de zánganos, la colmena puede ser zanganera. En todos estos supuestos, será necesario tomar decisiones de manejo, bien para evitar el enjambre, bien para corregir el problema de una reina zanganera o una obrera ponedora.

Por otro lado, al leer los panales de una colmena, el apicultor buscará siempre cría de obrera de todas las edades: huevos, larvas y pupas operculadas. Saber encontrar los huevos y larvas más jóvenes es necesario para hacer núcleos, sobre todo con traslarve. En cambio, la ausencia de cría joven puede ser señal de una colmena bloqueada, de una colonia que ha enjambrado y todavía no tiene una reina fecundada o de una reina que ya no pone y va a ser reemplazada.

Fotografía de diferentes tipos de larvas y huevos de abejas.

Calidad de la cría

La forma más segura de evaluar la calidad de la cría es ver su distribución. Una reina que pone bien y gobierna una colonia sana empieza a depositar huevos en el centro del panal y va realizando círculos hasta que lo completa, sin dejar espacios sin puesta. Cuanto más compacta, ordenada, homogénea y extendida esté la cría, más calidad tiene. En cambio, la cría salteada, rala, desordenada o escasa puede indicar que la reina ya no tiene suficiente energía o bien que existe un problema sanitario. La cría salteada es un mal síntoma cuando se buscan reinas de alta calidad.

Estado de salud de la colmena

Los panales de la cámara de cría son magníficos indicadores del estado de salud de una colmena. Casi todos los problemas sanitarios se reflejan en ellos de una u otra forma.

Detección de Varroa

La presencia de varroa se puede detectar a simple vista por la presencia de abejas con las alas atrofiadas y ácaros sobre las abejas y corriendo por los panales.

Otros parásitos y problemas de la reina

Si la colonia es zanganera, la presencia de zánganos será muy evidente. En las colmenas con reinas desgastadas o de mala calidad, se percibe rápidamente el desorden que produce la falta de feromona real. La cría estará salteada o mal ordenada, habrá más suciedad de lo habitual y las obreras se mostrarán nerviosas.

Síntomas en la cría

Apreciar en los panales el estado de salud de la cría es algo más difícil. Generalmente, será necesario desopercular algunas celdillas para verificar un primer diagnóstico.

  • Celdillas hundidas: Las celdillas con el opérculo hundido, roto o agujereado son una mala señal. Si se detectan, será necesario realizar un diagnóstico detallado. Pueden ser síntoma de varroa o de loques, tanto la europea, como la americana. Ante estas señales, se impone hacer un diagnóstico más preciso y tomar medidas sanitarias urgentes.
  • Cría momificada: Larvas negras. Cuando aparecen larvas muertas negras, es síntoma de una enfermedad viral llamada pollo saquiforme o ensacado. Las larvas mueren y su parte trasera se convierte en un saco lleno de líquido gris.
  • Deyecciones: Si en las paredes de los panales, o en los cabezales de madera, se detectan deyecciones y excrementos de las abejas, es probable que la colonia sufra alguna variante de nosema.
  • Caída de la población: Una merma rápida de la población en colmenas con recursos alimenticios es una mala señal.

Reservas de alimento

Por último, los cuadros de la cámara de cría también contienen reservas de alimento. De nuevo, estas reservas se evalúan en función del momento del año y las condiciones del campo. Al principio de la temporada, será importante verificar que hay miel suficiente para superar unos días de mal tiempo, mientras que lo realmente clave será la presencia de polen, el alimento de la cría. Por lo general, las abejas van almacenando polen en los panales más cercanos a la cría abierta. Así, cuando se encuentra un cuadro con mucho polen, lo más probable es que el siguiente cuadro contenga larvas. Así, en un panal de la cámara de cría, puede haber una gran zona de puesta y, alrededor, polen. Además, las partes superiores del cuadro pueden contener miel o néctar.

Fotografía de cría de obrera de gran calidad: compacta y regular.

Para muchos apicultores, esa distribución es idónea, porque indicaría que la colonia es muy ordenada y agrupa bien sus recursos. Sin embargo, no es un dato muy fiable, porque una colmena fuerte, en plena expansión primaveral, llenará cuadros de cría por completo, sin dejar espacio para los recursos.

Lectura de los panales del alza de miel

Leer los panales de una colmena es mucho más fácil cuando se trata de revisar el alza de miel.

Visión general del alza: aceptación de los cuadros

Lo primero es determinar que el alza ha sido aceptada por las abejas y trabajan en esa caja. A veces, el rechazo puede deberse a la mala calidad de la cera de los panales del alza.

¿Puesta en el alza?

Si no se utiliza excluidor de reinas, será fácil que una colmena fuerte acabe por almacenar cría en el alza.

Fotografía de un panal de alza con miel en diferentes estados.

Cantidad de reservas y estado

Por último, el apicultor valorará cuánta miel se almacena en las alzas, para determinar si debe ser cosechada. A medida que los panales se van operculando, la miel está madura. Con estos puntos clave de revisión, es más fácil leer los panales de una colmena. Cuanta más experiencia tenga el apicultor, más fácil le resultará entender la información que almacena los cuadros y más acierto tendrá en el manejo de sus colmenas.

Innovación en el diseño de panales para miel

En el ámbito de la apicultura, la innovación constante busca mejorar tanto el bienestar de las abejas como la eficiencia del apicultor. Un ejemplo de esto son los nuevos diseños de marcos para miel en panal, personalizados para optimizar la producción y presentación.

Estos diseños, como los marcos hexagonales, buscan ofrecer una presentación más atractiva del producto final. Al ser carpintero, un apicultor emprendedor se enfoca en el diseño y la fabricación rápida, priorizando la estética y la funcionalidad sobre los estudios de mercado prolongados. La idea es que la forma de celdilla de abeja en un marco de madera, en lugar de plástico o un formato cuadrado convencional, atraiga más a los consumidores.

Se han desarrollado versiones tanto para medias alzas como para marcos Layens. Para los marcos Layens, se exploran dos versiones:

  • Versión A: Incorpora 6 hexágonos del mismo tamaño que el marco de medias alzas.
  • Versión B: Un marco con doble excluidor de reinas para evitar la postura en el marco de miel en panal, ya que en la colmena Layens es más probable que esto ocurra. Este marco requiere una anchura total de 65 mm para que las abejas tengan espacio para estirar el panal hasta los 38 mm aproximadamente, dejando un paso de abeja de 6 mm hasta el excluidor.

El desafío principal con la versión B es la aceptación por parte de las abejas y el tiempo que les costará construir los panales, ya que el excluidor no les agrada si no es estrictamente necesario. Se están realizando pruebas de ambas versiones para determinar su eficacia y viabilidad, con la posibilidad de descartar la versión con excluidor si resulta un fracaso rotundo.

proseso estampado de cera de abeja

Estos proyectos personalizados demuestran que, a pesar de las complejidades, es posible crear soluciones innovadoras que mejoran la apicultura. Además, se están evaluando ideas para mininúcleos hexagonales, lo que podría abrir nuevas posibilidades en la cría de reinas.

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