La obra gráfica de Leonardo da Vinci muestra una enorme variedad temática, técnica y de forma, acorde a los intereses y estudios propios de este polímata del Renacimiento italiano. El patrimonio técnico de este célebre personaje se encuentra interrelacionado con los distintos campos de estudio y de trabajo de los que el genio universal se ocupó. Aunque era un gran defensor de la paz y de las retiradas rápidas, Leonardo desarrolló no pocas armas de guerra. Para algunos, un loco, para otros, un genio casi incomprendido; su alma era tan compleja e inquieta que solo una expresión artística no era suficiente. Él comenzó a desarrollar inventos bélicos que estaban muy por delante de la época del Renacimiento, creando máquinas relacionadas con la energía y la defensa, donde el fuego simbolizaba el poder y la fuerza.
La Ametralladora Triangular: Un Adelanto Revolucionario
La ametralladora diseñada por Leonardo da Vinci data de 1495. Con este diseño, Leonardo da Vinci revolucionó el armamento militar de su época, destinándolo a maximizar la eficacia en el campo de batalla. Esta máquina cuenta con un cuerpo central triangular giratorio, equipado con once cañones en cada lado. Además, incluye un tornillo sinfín que ajusta el ángulo de tiro, lo que refleja la visión avanzada de Leonardo en la adaptabilidad y precisión de las armas.

La hoja 157r del Códice Atlántico ilustra distintos proyectos de ametralladora disponiendo varios cañones conjuntamente en una sola estructura móvil. Cada boca podría efectuar su disparo de forma aislada o simultánea a las otras, de modo que la potencia de disparo aumentaba considerablemente. La complicación estribaría en la recarga de los proyectiles y de pólvora. Uno de los proyectos tiene un radio de acción y una manivela de regulación de la altura para apuntar resuelta con un mecanismo de tornillo sin fin. Leonardo estudió cómo aumentar la intensidad del fuego de las armas ligeras, previendo el empleo de numerosas bocas de fuego montadas sobre una única cureña y de pequeños proyectiles o explosivos que, cargados en un solo cañón, se esparcirían después del disparo. Otro diseño contemplaba una estructura construida con diez cilindros que podían dispararse uno a uno o simultáneamente según la necesidad.
Otros Diseños de Armas de Fuego Rápido y Mejoras
Entre las creaciones que Leonardo fue obligado a diseñar para César Borgia, se encontraba una ametralladora específica, pensada para ser usada desde la parte de atrás de una carreta. Disparando tiros de largo calibre rápida y sucesivamente desde un solo cañón sin ninguna necesidad de recargar, se decía que el arma era capaz de derribar a cien hombres en minutos. Los planos y prototipos de esta invención se guardaron en los montes Albanos, con vista al lago de Nemi.

Leonardo fue también responsable de diseñar varios tipos de armas de fuego, siendo uno de los primeros en elaborar un diseño para la llave de rueda, una mejora masiva a los mosquetes existentes, los cuales eran incómodos y prácticamente imposibles de disparar bajo la lluvia. César Borgia equipó a sus tropas con estas armas, incluyendo a la Guardia Papal, e inclusive él mismo portaba una. Leonardo tuvo otros tantos diseños para armas de fuego rápido, incluyendo un artefacto de ocho cañones un tanto difícil de manejar que habría requerido de dos personas para su operación. La carga de los cañones por la parte posterior (retrocarga) fue otro de sus geniales inventos, que tuvieron una aplicación práctica solo unos siglos después de su diseño.
La hoja 1ar del Códice Atlántico contiene un esbozo del proyecto de bombarda múltiple, una formación circular en la que se colocan bocas de cañón sobre una plataforma. Muchos de los dibujos de esta hoja están incompletos y no son muy claros, lo que los abre a la interpretación. Se ha discutido si su ubicación correcta es la cima de una torre o es una embarcación. La bombarda tiene unos mecanismos internos que permiten la maniobrabilidad del conjunto de la máquina sobre el agua, aunque esto también es una conjetura. Para que no se rompiesen las manivelas en el momento de poner en marcha el mecanismo por su peso, se preveía el uso de manivelas menores que ponían en movimiento engranajes tipo jaula. Los cañones se encontrarían sobre bastidores y la máquina tendría que estar protegida por una cubierta.
Vehículos y Maquinaria Bélica Avanzada
Carros de Combate y Tanques
Alrededor del año 1480 en Florencia, Da Vinci dibujó una batería de artillería de rodadura, quizás como una carta de presentación a un príncipe guerrero que necesitaba un arquitecto militar. El carro de combate, o tanque de guerra, es un vehículo blindado de combate con tracción de orugas o ruedas, diseñado principalmente para enfrentarse a fuerzas enemigas utilizando fuego directo.

Uno de los proyectos más famosos de Leonardo fue su vehículo en forma de tortuga, reforzado con placas de metal y rodeado de cañones, diseñado para sembrar el pánico y la destrucción entre las tropas enemigas. Este precursor del tanque moderno podría haber creado "conmoción y pavor" en el campo de batalla del siglo XV, aunque el diseño contenía algunas deficiencias graves. La invención poseía múltiples cañones y un rango de movimiento de 360°, siendo inmune a casi todo salvo a armas de fuego de alto calibre. Consciente del peligro de un arma así, Leonardo esbozó un diseño en el que las ruedas funcionarían en contra de ellas mismas, impidiendo el movimiento. Sin embargo, César Borgia logró superar esta limitación y construyó una fábrica para su producción en las faldas del Monte Circeo. El compendio estaba sumamente defendido por soldados y cañones colocados, y para cuando su ubicación fue descubierta, varios tanques ya habían sido construidos.
En la misma hoja de sus códices, da Vinci esbozó dos carros de combate: uno equipado con guadañas giratorias y otro cubierto y equipado con cañones. La idea del carro de combate cubierto es de origen clásico, la cual modificó y completó con un sistema de movimiento y una hilera de cañones dispuestos en circunferencia. Habría sido movido, maniobrado y sus cañones cargados por ocho hombres en el interior, con el movimiento accionado por un sistema de manivelas y ruedas dentadas. Otro de sus diseños de máquinas bélicas, encontrado en la hoja 15583r del Manuscrito en la Biblioteca Real de Turín, presenta dos modelos de carro con guadañas destinados a ser empleados en batallas. En uno de ellos, dos caballos se sitúan en el centro del carro, tirando del sistema. Sobre el suelo se encontraban dos ruedas dentadas, de las cuales una tenía espigas y transmitía el movimiento rotatorio al engranaje principal de tipo jaula, el cual ponía en movimiento los sistemas de cuchillas.
Máquinas de Asedio y Barcos Blindados
El diseño básico de la catapulta había estado en uso durante cientos de años antes de que Da Vinci se embarcara en su mejora. Este diseño particular utilizaba un resorte de dos hojas para producir una enorme cantidad de energía, impulsando proyectiles de piedra o materiales incendiarios a grandes distancias. Los cañones de la época eran muy pesados y los carros utilizados para su transporte eran a menudo difíciles de manejar.
Leonardo también concibió una góndola especialmente establecida, montada con un cañón que podía disparar múltiples proyectiles flamantes. Fue guardada en una instalación subterránea en el golfo de Nápoles, donde atracaba la flota de naves de guerra de César Borgia.
Naval Models By Leonardo Da Vinci (1952)
Un dibujo representa buques blindados de Da Vinci, mostrando un buque equipado con una luz de proa, protegida por metal y usada para atacar a las naves enemigas. El escudo que cubría proporcionaba protección y permitía que el buque se acercara al enemigo sin que el cañón fuera observado. El escudo no se abriría para revelar el cañón hasta que el buque blindado chocara con un buque enemigo, o se acercara lo suficiente para eludirlo. Los escudos se adjuntaban a un sistema de tornos que los abrían muy rápidamente, aumentando el elemento de sorpresa. Una vez bajados en el agua, los escudos también podrían funcionar como un freno para compensar el retroceso de los cañones.
Da Vinci propuso sistemas para el uso en muros de la ciudad asaltando al enemigo, como una escala fijada a un soporte especial, compuesto por una parte que agarra la rueda dentada en un tornillo sin fin. También pensó en hacer un puente giratorio, montado sobre una plataforma de rodillos, provista de una caja de contrapeso y de un cabestrante dotado de un freno dentado. La hoja 855r del Códice Atlántico presenta un impresionante puente giratorio, un dispositivo con fines bélicos cuya confección remite a sus estudios de estática y dinámica de los cuerpos. El puente se encontraría fijado en una de las riberas del hipotético río sobre un perno vertical que permitiría el giro. El movimiento se efectuaría mediante un sistema de cuerdas, cabrestantes y rodillos, para permitir la navegación de los barcos y aislar una de las orillas.
Principios Mecánicos y Materiales en sus Diseños
Aunque el inventor de la rueda dentada fue Arquímedes, consideran a Leonardo como el inventor de los engranajes, ya que sus inventos los necesitaban. El arte de la relojería estaba muy difundido en el Renacimiento, y Leonardo introdujo innovaciones en su fabricación que mejoraron considerablemente el movimiento de los engranajes. El levantar grandes pesos constituye uno de los problemas más comunes de ingeniería y mecánica, y Leonardo Da Vinci dedicó mucho tiempo al diseño de dispositivos en los que aplicó los principios de la polea.

La hoja 812r del Códice Atlántico presenta un esbozo de un sistema “auto-móvil”, una hipótesis que representa una idea, puesto que no están representados todos los detalles. Este proyecto se basa en la propulsión por muelles (elemento mecánico que estudió en su Tratatto sugli elementi macchinali): se colocan dos muelles en espiral debajo de unas ruedas dentadas en disposición horizontal. Estas ruedas se encuentran emparejadas y transmiten la energía al resto de mecanismos de la máquina. En dos de los ángulos del carro se encuentran unos dispositivos que al girar ponen en acción los dos resortes de ballesta que regulan el impulso de los muelles. El dispositivo izquierdo es un sistema de escape destinado a este propósito, distribuyendo la potencia de manera uniforme, dado que la liberación de energía de los muelles no es constante. Este concepto se materializa en un carro de madera con varios muelles ballesta para regular el movimiento, cuya propulsión proviene de dos muelles de espiral colocados en la parte baja del prototipo, permitiéndole recorrer varios metros de forma autónoma. Este vehículo autopropulsado es uno de los diseños más adelantados a su tiempo, un coche de madera que se accionaba por la interacción de muelles con ruedas dentadas.
En 1495, Leonardo da Vinci creó uno de los robots más impresionantes del momento. De proporciones anatómicas que seguían el establecido canon vitruviano, el androide tenía la apariencia externa de una armadura. Un conjunto de poleas, cables y engranajes accionaban los miembros del caballero mecánico, permitiéndole andar, sentarse, mover las manos, la cabeza y la mandíbula. Disponía de dos sistemas de control independientes: el que se encargaba de accionar las piernas, permitiendo mover de forma independiente las caderas, tobillos y rodillas, era externo, con un operario que transmitía el movimiento mediante cables.