Conocer cómo cuidar a un cachorro recién nacido en esta primera etapa de su vida es fundamental para que nuestros cuidados sean acordes a sus necesidades. En este artículo encontrarás información orientativa, pero no suple la consulta veterinaria. Los cachorros recién nacidos son muy frágiles y se desestabilizan rápidamente. Los problemas más frecuentes son la deshidratación, la hipotermia y la diarrea.
El cuidado de cachorros recién nacidos puede resultar abrumador, especialmente si se asume el papel de cuidador por primera vez. Entender cómo nutrir adecuadamente a estos pequeños durante su etapa más crítica -desde el nacimiento hasta aproximadamente las 3-4 semanas de edad- es esencial. La nutrición desempeña un papel fundamental en la salud y el desarrollo de los cachorros, ya que influye directamente en el sistema inmunitario, la composición corporal, la velocidad de crecimiento y el desarrollo esquelético. La alimentación es un factor controlable y, quizás, el más importante para su salud.
En situaciones normales, la madre se encargará de alimentar, mantener calientes y lavar a los perritos. En ese caso, solo deberás ocuparte de mantener el entorno de cría en condiciones óptimas. Sin embargo, hay casos en que la madre no puede ocuparse en absoluto de cuidar a los cachorros, y tendremos que hacerlo por ella. Los motivos más comunes que llevan a tener que alimentar a un cachorro recién nacido son el abandono o el rechazo de la perra.
Entorno y Temperatura Adecuados para el Neonato
La etapa más delicada en el cuidado de cachorros recién nacidos son las primeras dos semanas. Los cachorros tienen los ojos y los oídos cerrados y hay que ayudarlos a mantener su temperatura corporal. Es fundamental proporcionarles una fuente de calor, ya que no es suficiente con abrigarlos puesto que durante las primeras semanas de vida aún no termorregulan correctamente. Si los neonatos no se mantienen calientes, corren el riesgo de sufrir hipotermia, lo que puede provocar dificultades para tomar el alimento y problemas para digerirlo.
Para empezar, deberás crear un entorno estable para los cachorros. Una caja de cartón, un transportín cómodo o una cesta serán suficientes. Durante la primera semana, la temperatura ambiental debe ser de 32ºC (85-90°F), bajando a 29ºC (80-85°F) entre los 7 y 21 días, y a 24ºC (75°F) al llegar a los 30 días. Es muy importante vigilar la temperatura de los cachorros constantemente, dado que si se enfrían dejarán de alimentarse.
Podemos utilizar una bolsa de agua caliente que cambiaremos regularmente, una rosca que mantiene el calor o una esterilla eléctrica (siempre cubierta y protegida por toallas, evitando que puedan roer los cables). Cubriremos el foco de calor con una toalla y, por encima, con una manta, aislándolos bien del contacto directo. Una vez creado el entorno y con los cachorros dentro, cubriremos la cesta con una manta, dejando una rendija por la que pueda pasar el aire. Debe parecer una madriguera. Como recomendación extra, podemos añadir un reloj cubierto por una manta que simulará los latidos del corazón de la madre.

Leche Maternizada para Cachorros: Elección y Preparación
Es recomendable alimentar a los cachorros huérfanos con un sustituto de leche materna (leche maternizada), ya que muchas recetas caseras no son adecuadas para satisfacer las necesidades del cachorro. La leche de vaca y cabra contiene menos grasa, proteínas, calcio y calorías que la leche de perra, por lo que se deben evitar. Por ejemplo, la leche de perra tiene más del doble de proteína por volumen que la leche de vaca (7,5% vs 3,3%).
La leche maternizada específica para cachorros lactantes se vende en clínicas veterinarias y establecimientos especializados. Es importante que cualquier sustituto de la leche tenga un contenido adecuado de proteínas y aminoácidos esenciales.
Preparación de la Fórmula
- Si vas a usar un sustituto de leche canina en polvo, tendrás que combinar una parte de sustituto en polvo con dos partes de agua tibia.
- La leche suplementaria debe calentarse justo a la temperatura correcta (aproximadamente 30-35°C / 86-95°F). Evita el microondas para calentarla, ya que puede crear puntos calientes peligrosos.
- Prepara pequeñas cantidades para que la mezcla no se eche a perder y adminístrala a temperatura corporal.
- Refrigera toda fórmula sobrante para la siguiente comida. Sin embargo, recuerda calentarla un poco antes de cada toma.
- Es esencial limpiar y desinfectar todos los materiales utilizados al administrar la leche (biberones, tetinas, sondas) entre toma y toma. La leche, una vez preparada, se debe mantener fresca o refrigerada para reducir la incidencia de contaminación bacteriana.

La Técnica de Alimentación con Biberón
Tener que alimentar a un cachorro recién nacido es una tarea muy complicada que requiere dedicación y tiempo. La principal causa de mortalidad en los cachorros es la incorrecta alimentación.
Frecuencia y Cantidad
- Los cachorros recién nacidos son como pequeñas máquinas de energía, que necesitan aproximadamente 15 kcal por 100g de peso corporal al día. Sus pequeños estómagos solo pueden contener una cantidad limitada a la vez, por lo que las alimentaciones frecuentes son esenciales, especialmente durante las primeras semanas.
- Hasta que tengan tres semanas, los cachorros comerán entre 6 y 8 veces al día (cada 3-4 horas, incluyendo la noche).
- Una buena regla general es que consuma alrededor de 25 a 35 ml de fórmula por cada 40 g de peso corporal cada día. No importa que consuma un poco más, lo que sí es importante es que nunca se le alimente por debajo de esas cantidades.
- Cuando estés alimentando, siempre revisa su barriga después. Debe verse llena, pero no abultada. Es un acto de equilibrio, pero tus manos y habilidades de observación rápidamente se convertirán en tus mejores herramientas.
Proceso de Alimentación
- Elección del biberón y tetina: Utiliza un biberón pequeño diseñado para cachorros o bebés prematuros. Es importante disponer de una o dos tetinas para cada biberón y observar cuál se adapta mejor al hocico del perro. Es recomendable que cada cachorro tenga su propio biberón para evitar la transmisión de enfermedades.
- Posición del cachorro: Coge al cachorro y colócalo en su posición normal, a "cuatro patas" (boca abajo). Jamás lo sujetes como a un bebé humano, boca arriba, para evitar atragantamientos y que la leche se vaya a los pulmones.
- Administración de la leche: Introduce la tetina del biberón en su hocico con cuidado, asegurándote de que esté llena de leche sin aire. Estimúlelo suavemente para despertarlo si está dormido.
- Observación: Esté muy atento en el momento de suministrarle leche. Si observas que hace un ruido excesivo, extraño o bien que expulsa la leche por la nariz, acude de inmediato a una clínica veterinaria. Eso son síntomas de que la leche ha ido a los pulmones.
LOS MEJORES SECRETOS DE DAR BIBERÓN A UN CACHORRO
Amamantamiento Dividido
Si han nacido muchos cachorros o hay algunos más débiles, considera el "amamantamiento dividido" para asegurar que los cachorros más débiles o pequeños reciban su parte justa: retire temporalmente a los hermanos más grandes y fuertes para que los más pequeños tengan mejor acceso a la ubre (si la madre aún amamanta) o al biberón.
Cuidados Esenciales Después de la Toma
Después de cada ingesta, con una prenda de algodón o una toallita húmeda para bebés recién nacidos, masajéale los genitales y el abdomen, presionando en dirección al ano. Esto, además de lavarlo, le estimula su digestión y le ayuda a hacer sus necesidades (orinar y defecar). Debes repetir el procedimiento entre 6 y 8 veces al día, después de cada comida. En condiciones normales, la perra hace esto con su lengua.
Es importante que no olvidemos este paso, ya que los cachorros recién nacidos no pueden hacer sus necesidades por sí mismos. Una vez acabado el proceso de alimentación de cada uno de los perros de la camada, irán volviendo a la cesta, que debe seguir a la temperatura indicada.

Monitoreo del Crecimiento y la Salud
Los controles diarios de peso son una de las mejores herramientas que puedes usar para evaluar las necesidades de alimentación y la salud general de un cachorro. Una báscula digital de cocina que mida en gramos es tu mejor amiga aquí.
Aumento de Peso
- Los cachorros deben ganar peso todos los días. Un cachorro sano debe duplicar su peso durante los primeros diez días de vida.
- Si todo va bien, tu perrito aumentará de 2 a 4 gramos por día (o 4 g/día/kg de peso adulto previsto en cachorros).
- Registra esos números religiosamente en un registro. La falta de ganancia de peso puede señalar problemas serios como hipoglucemia, deshidratación o problemas de salud subyacentes.
- Si consideras que el cachorro no está bien alimentado, si llora demasiado, está inquieto o se muestra decaído, es una gran señal de alarma. Los cachorros que no lloran cuando tienen frío, hambre o angustia podrían estar demasiado débiles para hacer ruido.
- Presiona suavemente su abdomen; debe sentirse firme, pero no duro. Si el vientre está plano o hundido, es una señal clara de que no están comiendo lo suficiente.

Hidratación y Heces
- Asegúrate de que estén siempre bien hidratados; deben verse gorditos y con la piel turgente, no acartonada o desvitalizada. Los cachorros con pigmentación clara que están bien hidratados suelen mostrar una coloración rosa intenso en la zona ventral, el hocico y las mucosas orales.
- Revisa su temperatura corporal tocándolos frecuentemente; su cuerpo y sus extremidades deben estar siempre tibias.
- Las heces saludables son suaves, pero formadas. Las heces sueltas y acuosas podrían indicar sobrealimentación, mientras que las heces duras o poco frecuentes podrían indicar alimentación insuficiente o deshidratación.
- El meconio es usualmente verde oscuro a negro, pegajoso, y debe ser expulsado dentro de las primeras 24 horas después del nacimiento. La transición del meconio a las heces normales de cachorro también es una señal clave de digestión adecuada.
- Si no ves heces de tus cachorros recién nacidos, no es necesariamente un problema; la defecación es un reflejo estimulado por la madre lamiendo su área perineal, y ella a menudo se come las heces.
Transición a Alimentos Sólidos y Destete
La mayoría de los cachorros necesitan seguir tomando leche de sus madres o consumir sustituto de leche canina en biberón en las cuatro primeras semanas de su vida. A partir de las 3-4 semanas, cuando ya observaremos unos cachorros más inquietos, activos y desarrollados y empiezan a desarrollar sus primeros dientes de leche, es el momento de iniciar la transición.
Proceso de Destete
- Alargando los tiempos: Pasadas las 3 semanas, empezaremos a dilatar el tiempo de toma de leche de forma gradual. Los primeros dos días serán cada 4-5 horas, los dos siguientes cada 5-6 horas y así sucesivamente hasta las 4 semanas de vida. Además, en estas semanas aumentaremos la dosis de leche.
- Introducción de sólidos: El primer alimento sólido de los cachorros puede ser una porción de pienso para cachorros de buena calidad disuelto con un poco de agua o con la fórmula que le estabas dando antes. Puedes moler algunas de las croquetas si el cachorro sigue siendo pequeño.
- Reducción de leche: A las 4 semanas, es el momento de reducir un 5% su consumo de leche y darles por primera vez una cucharada sopera de comida húmeda, pienso mojado en agua o paté. En la primera semana de la transición, puedes complementar su dieta con leche en biberón, dándoles un biberón por cada dos comidas de otro tipo.
- Acostumbrarse al cuenco: Coloca la mezcla en un tazón poco profundo y llévaselo al cachorro. Coloca el mentón del animal en la comida para que pueda olerla. Él lamerá su mentón de forma automática si lo colocas en el tazón de comida.
- Agua: También tendrás que empezar a mostrarle un tazón con agua para que aprenda a tomarla a una edad temprana.
- Progresión: El proceso de transición debe tomar alrededor de 3 a 4 semanas. En el transcurso de este periodo, empieza a agrégale cada vez menos agua a la mezcla de comida hasta que coman el pienso sólido a las 6-8 semanas.

Problemas Comunes y Cuándo Acudir al Veterinario
La elevada tasa de morbilidad y mortalidad en este periodo sigue siendo un gran reto. Los cachorros alimentados por biberón carecen de algunas defensas naturales que aporta la leche materna (anticuerpos del calostro), por lo que se debe tener especial cuidado para mantener un entorno limpio y evitar la transmisión de enfermedades.
Señales de Alarma y Qué Hacer
- Atragantamiento: Al beber utilizando el biberón, a veces los cachorros se pueden atragantar. Esto puede ser muy grave y conducir a la muerte del animal, por este motivo, te recomendamos que acudas al veterinario cuanto antes, quien te mostrará cómo utilizar una sonda si es necesario. Si observas que hace un ruido excesivo, extraño o expulsa la leche por la nariz, es una emergencia veterinaria.
- Debilidad y apatía: Si el cachorro está débil y sin fuerzas, o se encuentra apático y apenas se mueve, puede estar sufriendo una bajada de tensión (hipoglucemia). Mediante una jeringa sin punta, aplícale en la boca agua con azúcar o un poco de miel en el hocico, que irá chupando poco a poco. Luego, acude al veterinario.
- Fiebre: Este es un problema muy común que puede ser consecuencia de falta de estabilidad en la temperatura o carencias en la alimentación.
- Diarrea persistente: Especialmente si es acuosa, puede indicar sobrealimentación o una infección. La sobrealimentación con leche de vaca puede provocar diarrea, hinchazón y malestar abdominal debido al metabolismo bacteriano de la lactosa no digerida.
- Problemas para mamar: Si el cachorro no succiona del biberón o la madre lo rechaza, acude a tu veterinario inmediatamente.
- Parasitosis: Si observamos pulgas, garrapatas o algún otro parásito, es muy importante acudir cuanto antes al veterinario. No intentes quitárselas tú mismo con repelentes bajo ningún concepto.
Rehidratación
Los cachorros recién nacidos son más del 82% agua, y la deshidratación puede ser rápidamente mortal. Aquí se presentan los métodos comunes de rehidratación:
| Método | Descripción | Cuándo Usarlo | Consideraciones Importantes |
|---|---|---|---|
| Rehidratación Oral | Los líquidos se administran por vía oral, usando un biberón, jeringa o sonda orogástrica. | Para casos leves de deshidratación cuando el cachorro está normotérmico y tiene función intestinal normal. | No usar en cachorros hipotérmicos o si no hay sonidos intestinales. Los líquidos deben calentarse a 30-35°C. Usar una sonda orogástrica para cachorros con reflejo de succión débil o ausente. |
| Líquidos Subcutáneos | Los líquidos se inyectan bajo la piel, a menudo con una solución de electrolitos balanceada. | Para deshidratación leve a moderada cuando el acceso intravenoso es difícil. | El mejor líquido para corregir la deshidratación leve a moderada es una solución de electrolitos balanceada. Usar técnicas estériles. Aunque los líquidos subcutáneos se absorben, el proceso no es tan rápido como con otras vías, por eso no son la mejor opción para necesidades urgentes de rehidratación. La rehidratación oral debe preferirse en estos casos. |
| Líquidos Intravenosos | Los líquidos se administran directamente en una vena, usando un catéter. | Para cachorros severamente deshidratados o hipovolémicos, o aquellos con déficits de perfusión. | Método más rápido y eficaz para deshidratación grave, pero requiere experiencia veterinaria. |
Vacunación y Socialización
A partir de las 6-8 semanas será el momento ideal para que acudamos al veterinario y se administren las primeras vacunas (distemper, hepatitis, parvovirus, coronavirus, parainfluenza y Leptospira). A partir de entonces se le llevará regularmente para los refuerzos y otras vacunas.
Es importante saber que los cachorros alimentados por biberón carecen de algunas defensas naturales que aporta la leche materna. Les apartaremos completamente de la calle y no dejaremos que ningún perro se acerque a ellos. Además, tampoco les bañaremos hasta que hayan adquirido suficiente inmunidad. Una vez superada la fase de lactancia, la socialización del cachorro es fundamental para que aprenda a relacionarse con sus congéneres y crezca equilibrado.