La detección de anomalías fetales durante el embarazo es un aspecto fundamental de la atención prenatal. Estas anomalías, también conocidas como defectos o malformaciones congénitas, pueden afectar a los órganos o partes del cuerpo del bebé y desarrollarse durante la gestación. La mayoría se producen durante los primeros tres meses de vida fetal.
En general, son poco frecuentes, presentándose en entre un 2% y un 3% de los casos al nacer, aunque su prevalencia puede variar debido a múltiples factores genéticos y ambientales. Muchas de estas condiciones pueden ser incompatibles con la vida o estar asociadas a enfermedades y problemas graves de salud, lo que subraya la importancia de las pruebas de diagnóstico prenatal para una evaluación temprana y un manejo adecuado.
Tipos de Anomalías Fetales y su Frecuencia
Las anomalías fetales pueden afectar la apariencia física del cuerpo, su funcionamiento o el ADN celular. Pueden variar desde afecciones graves hasta otras menos significativas, algunas de las cuales se consideran variaciones normales.
- Anomalías cromosómicas: Como el síndrome de Down (trisomía 21), el síndrome de Edwards (trisomía 18) o el síndrome de Patau (trisomía 13).
- Defectos estructurales frecuentes: Incluyen el labio leporino y paladar hendido o los defectos del tubo neural, como la espina bífida.
- Cardiopatías: Algunas anomalías cardíacas pueden ser más difíciles de diagnosticar y requerir pruebas especiales.
- Retrasos en el desarrollo intelectual: Al igual que las cardiopatías, a menudo son de detección más compleja.
Es importante tener presente que el diagnóstico prenatal no puede detectar problemas estructurales del feto no funcionales, como la sordera o la ceguera congénitas.

Factores de Riesgo
Aunque las anomalías pueden surgir de manera espontánea, el riesgo aumenta con ciertas condiciones:
- Ser portador de alguna anomalía cromosómica (padre, madre o ambos).
- Tener una edad materna avanzada.
- Falta de algunos nutrientes, como el ácido fólico, que puede provocar defectos en el tubo neural.
- Antecedentes familiares de anomalías cromosómicas.
- Padecer alguna enfermedad metabólica no controlada (obesidad, diabetes) o una enfermedad ligada al cromosoma X.
- Haber contraído ciertas infecciones durante el embarazo, como el virus Zika o Parvovirus B19.
- Exposición a productos o sustancias tóxicas, consumo abusivo de alcohol o tabaquismo.
Métodos de Detección Prenatal
Existen diversos tests y pruebas de diagnóstico prenatal que pueden realizarse a partir de la semana 10 de embarazo. Estos permiten a los médicos evaluar la salud del feto, hacer un seguimiento y tomar las medidas adecuadas. Es crucial distinguir entre:
- Técnicas de cribado (screening): Evalúan un "índice de riesgo" para determinadas anomalías. Se realizan de forma sistemática en todos los embarazos para descartar o detectar posibles riesgos.
- Técnicas de diagnóstico: Se utilizan para confirmar e identificar con seguridad el defecto congénito, generalmente cuando el cribado ha indicado un alto riesgo.
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Cribado en el Primer Trimestre (Semanas 10-14)
La ecografía y el Triple Screening en el primer trimestre son herramientas esenciales para evaluar el riesgo de anomalías cromosómicas y el desarrollo saludable del feto. La edad óptima para medir la Translucencia Nucal (TN) es entre las semanas 11+0 y 13+6.
El Triple Screening y la Ecografía de la Semana 12
El Triple Screening, realizado en torno a la semana 12 de embarazo, es un método no invasivo que combina la edad materna con mediciones específicas obtenidas de la ecografía de alta resolución y los niveles de dos proteínas en la sangre materna: la beta-hCG libre y la PAPP-A (proteína plasmática A asociada al embarazo). En mujeres de raza negra, la PAPP-A es aproximadamente un 60% mayor que en las de raza blanca.
La ecografía de esta semana es ineludible y evalúa el número de fetos, su vitalidad (latido cardíaco) y su tamaño (longitud cráneo-caudal). Se miden parámetros como la translucencia nucal (TN), el hueso nasal y el flujo sanguíneo fetal. La translucencia nucal se mide con el feto en posición neutral, con la cabeza en línea con la columna, y la medida se toma con el borde interno de la línea horizontal del cáliper. Si hay una anomalía mayor o un aumento de la TN, se aconseja realizar un cariotipo.
Resultados del Triple Screening
Los resultados se expresan como un índice de riesgo. Un resultado de alto riesgo no es un diagnóstico definitivo, sino un indicador que aconseja realizar pruebas adicionales. Es posible obtener un falso positivo. Si el riesgo es elevado, se pueden recomendar exámenes más precisos.
Aunque la fiabilidad del Triple Screening es alta, un resultado de bajo riesgo no elimina por completo la posibilidad de anomalías. Esto es especialmente relevante en mujeres de más de 40 años, donde el riesgo de anomalías cromosómicas es generalmente más alto.
Test de ADN Fetal en Sangre Materna (ADNlc)
El análisis de ADN libre circulante (ADNlc) en sangre materna es un test de cribado no invasivo que puede detectar alrededor del 99% de los fetos con trisomía 21 y el 98% con trisomías 18 o 13, con una tasa de falsos positivos (FP) de 0.1-0.2%. Este método también puede utilizarse para cribar aneuploidías ligadas a los cromosomas sexuales y algunas microdeleciones, como el síndrome de DiGeorge (deleción 22q11).
Este test puede ofrecerse desde la semana 10, ya que realizarlo antes tiene un alto riesgo de fallo. En el 1-5% de los embarazos únicos (y más en gemelares) no se consigue un resultado con la primera muestra. En trisomías 18 y 13, la fracción fetal es menor y la tasa de ADNlc fallido es mayor que en embarazos normales, lo que puede indicar un mayor riesgo para estas trisomías.
Cribado en el Segundo Trimestre (Semanas 18-24)
Ecografía Morfológica (Semana 20)
La ecografía de la semana 20, o ecografía morfológica, se realiza idealmente entre las semanas 18 y 22. Permite estudiar los órganos y estructuras del feto en detalle, evaluando su desarrollo y detectando posibles malformaciones. En esta etapa, el feto tiene un tamaño suficiente, los órganos principales están formados y el líquido amniótico permite una buena visualización. La mayoría de las principales malformaciones fetales pueden observarse en esta ecografía.
Sin embargo, no todos los problemas son visibles, ya que en muchos casos el desarrollo del órgano afectado aún no ha concluido. Factores como el sobrepeso materno, la escasez de líquido amniótico o la posición fetal pueden dificultar la obtención de imágenes claras.

Análisis de Suero Materno y Ecocardiograma Fetal
Las pruebas de detección del segundo trimestre también incluyen un análisis de suero materno, conocido como prueba "triple" o "cuádruple", que mide los niveles de proteínas como la AFP (alfafetoproteína), hCG, estriol e inhibina-A para identificar un mayor riesgo de ciertos defectos de nacimiento.
Durante la ecografía del segundo trimestre, se revisan todas las estructuras mayores del cuerpo del bebé. Además, se realiza un ecocardiograma fetal, una prueba que utiliza ondas sonoras para revisar el corazón del bebé y producir una imagen más detallada, especialmente si se sospechan cardiopatías.
Pruebas Diagnósticas Invasivas
Si el screening combinado o los tests de ADN fetal en sangre materna detectan un riesgo elevado, será necesario realizar un test invasivo para confirmar el estado cromosómico fetal. Estos incluyen:
- Biopsia de corion (BVC): Consiste en la toma de una pequeña muestra de tejido placentario.
- Amniocentesis: Extracción de una pequeña cantidad de líquido amniótico.
En función de los resultados y de cada caso, se decidirá si es conveniente realizar una prueba de diagnóstico invasivo y cuál. Estos procedimientos conllevan un pequeño riesgo de aborto.

Precisión de la Ecografía Prenatal en la Detección de Anomalías
La ecografía prenatal es ampliamente utilizada para detectar anomalías estructurales antes del nacimiento. Un estudio sistemático que analizó 87 estudios y más de 7 millones de fetos evaluó la precisión de las ecografías en el primer y segundo trimestre en poblaciones de bajo riesgo y no seleccionadas.
- La ecografía del primer trimestre parece ser precisa para la detección precoz de anomalías fetales mortales (sensibilidad del 91.3%) y algunas graves, aunque su capacidad general para detectar cualquier anomalía es limitada (sensibilidad del 37.5%). La especificidad global es muy alta (99.9%).
- La combinación de ecografías en el primer y segundo trimestre (cribado en dos fases) demuestra una alta sensibilidad (83.8%) en la detección de la mayoría de las anomalías estructurales fetales antes de las 24 semanas de gestación, con una especificidad del 99.9%.
- Una única exploración ecográfica en el segundo trimestre (cribado en una sola fase) mostró una menor sensibilidad (50.5%) en comparación con el cribado en dos fases, con una especificidad del 99.8%. Esto representa una diferencia de 592 identificaciones correctas menos y 88 falsos positivos más en una cohorte hipotética de 100.000 fetos, en comparación con el cribado en dos fases.
Las tasas de detección de anomalías varían significativamente según los sistemas de órganos. Las anomalías de la pared abdominal presentaron las tasas de detección más elevadas (95.6% en el primer trimestre, 99.0% en el combinado y 90.8% en el segundo trimestre único), mientras que las anomalías del sistema digestivo registraron las tasas más bajas (8.3%, 46.5% y 33.3% respectivamente).
Aunque la probabilidad de recibir un diagnóstico falso positivo es muy baja, puede provocar ansiedad e investigaciones innecesarias. Es crucial reconocer la incertidumbre en los beneficios adicionales del cribado en dos fases frente al cribado en una sola fase, ya que no existen estudios que los comparen directamente.
Anomalías Específicas Detectables por Ecografía
La ecografía prenatal permite identificar diversas anomalías, algunas de las cuales son más frecuentes o difíciles de diagnosticar.
Anomalías Asociadas a Cromosomopatías
Además de las anomalías mayores, la ecografía puede detectar hallazgos sutiles que sugieren una alteración cromosómica. Entre los más comunes están:
- Translucencia Nucal (TN) aumentada: El principal indicador.
- Fémur y húmero bastante más cortos de lo esperado.
- Pequeñas dilataciones en las pelvis renales (pielectasia).
- Quistes de los plexos coroideos cerebrales.
- Puntos muy brillantes en los ventrículos cardíacos (foco ecogénico).
- Intestino muy brillante (hiperecogénico).

Anomalías del Sistema Nervioso Central
- Acrania/Anencefalia: Ausencia de los huesos del cráneo y la mayor parte de las estructuras cerebrales. Se puede diagnosticar después de la semana 11.
- Ventriculomegalia/Hidrocefalia: Acúmulo excesivo de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos cerebrales, dilatándolos.
- Agenesia de cuerpo calloso: Ausencia de las fibras nerviosas que comunican los dos hemisferios cerebrales.
- Espina bífida: Defecto de cierre de las vértebras y la piel, generalmente en la zona lumbar o sacra, con exteriorización de tejido nervioso.
- Holoprosencefalia: Malformación cerebral que en el primer trimestre se visualiza como un ventrículo único dilatado en la línea media.
- Malformación de Arnold-Chiari II: En el primer trimestre, se manifiesta por compresión del cuarto ventrículo (translucencia intracraneal).
Anomalías Cardíacas
Las anomalías cardíacas son muy frecuentes (afectan a 8 de cada mil recién nacidos) y las más difíciles de diagnosticar. Existe una asociación importante entre el aumento de la TN y los defectos cardíacos.
- Canal atrioventricular: Una sola válvula compartida por los dos ventrículos, con comunicación entre ellos y entre las aurículas.
- Tetralogía de Fallot: Reparto anómalo del embudo de salida del corazón, con estrechamiento de la arteria pulmonar y desplazamiento de la aorta.
- Transposición de grandes arterias: La aorta sale del ventrículo derecho y la arteria pulmonar del izquierdo, creando una circulación anómala.
Una ecografía especializada a partir de la semana 12 puede descartar la mayoría de los defectos cardíacos mayores.
Anomalías Abdominales y Renales
- Obstrucción duodenal (doble burbuja): Causada por una obstrucción en el duodeno.
- Obstrucción intestinal baja: Ocurre en tramos de intestino delgado más bajos. No suele asociar anomalías cromosómicas.
- Onfalocele/Laparosquisis: Defecto de cierre de la pared abdominal en la zona del cordón umbilical, con exteriorización de vísceras abdominales. La prevalencia de onfalocele entre las semanas 11-13 es de 1 por 1.000. Entre las 8-10 semanas, todos los fetos muestran una herniación intestinal fisiológica.
- Hernia diafragmática: Prevalencia de 1 en 4.000, normalmente esporádica.
- Dilataciones de pelvis renales (pielectasia) o hidronefrosis: Las anomalías renales, incluyendo la ausencia o posición anómala de un riñón y la mala configuración (displasia), son las anomalías fetales más frecuentes y muchas de ellas tienen manifestación tardía. La vejiga fetal normalmente mide menos de 6 mm entre las semanas 11 y 13.
Anomalías Esqueléticas Letales y Otras Condiciones
Existe un grupo heterogéneo de condiciones, muchas de ellas displasias esqueléticas letales, con pronósticos variables.
- Displasia esquelética letal: En general, se caracterizan por acortamiento severo de los miembros, tórax estrecho e hipomineralización de los cuerpos vertebrales. Hay varios tipos:
- Tipo I (Saldino-Noonan) con metáfisis estrechas.
- Tipo II (Majewski) con fisura facial y tibias desproporcionadamente cortas.
- Tipo III (Naumoff) con metáfisis anchas y espolones.
- Tipo IV (Beemer-Langer) con fisura mediolabial, costillas extremadamente cortas y protusión abdominal con hernia umbilical.
- Síndrome de CHARGE: Acrónimo de coloboma, anomalía cardíaca, atresia de coanas, retraso mental y de crecimiento, hipoplasia gonadal, y anomalías de oído o sordera. Esperanza de vida normal.
- Síndrome de deleción 22q11: Retraso mental, hipocalcemia neonatal e inmunodeficiencia por hipoplasia de las glándulas paratiroides y tímica. Asocia malformaciones cardíacas diversas.
- Anemia congénita hipoplásica (Diamond-Blackfan): Requiere corticoides y transfusiones de sangre. Aumenta el riesgo de procesos oncológicos hematológicos.
- Anemia aplásica congénita (Fanconi): Pancitopenia e inestabilidad cromosómica.
- Miopatía congénita de Steinert (Distrofia miotónica tipo 1): Deterioro neurológico progresivo, con retraso psicomotor severo. La mutación puede empeorar progresivamente en generaciones sucesivas. Esperanza de vida de 10 años.
- Artrogriposis múltiple congénita: Contracturas múltiples, asociadas a miopatía, neuropatía o anomalías del tejido conectivo.
- Mielencefalia: Vasculopatía proliferativa del sistema nervioso central que lleva a la disrupción, desorganización y necrosis hemorrágica del cerebro. Generalmente letal.
- Enfermedad de Marfan o síndrome de Stickler: Miopía progresiva, sordera neurosensorial, hábito marfanoide y cambios degenerativos articulares.
- Síndrome de Joubert: Microcefalia progresiva y retraso mental profundo en supervivientes.
- VACTERL: Acrónimo de anomalías vertebrales, atresia anal, defectos cardíacos, fístula traqueo-esofágica con atresia esofágica, defectos renales y radiales. El pronóstico depende de la combinación y severidad.
- Síndrome de Beckwith-Wiedemann: Similar al síndrome de Perlman, con alta mortalidad fetal y neonatal.
- Síndrome de Noonan: Esperanza de vida y inteligencia son normales.
Asesoramiento Genético
Si existe el riesgo de que el bebé pueda desarrollar alguna enfermedad genética hereditaria (distrofias musculares, fibrosis quística, enfermedades metabólicas, etc.), es conveniente realizar una visita de asesoramiento genético y un estudio del ADN de los progenitores.
Opciones de Tratamiento y Manejo
En caso de detectar una malformación congénita durante el embarazo, es importante valorar con el médico las opciones de tratamiento disponibles. En algunos casos, es posible planificar intervenciones médicas antes o después del nacimiento para mejorar la salud del bebé. Los niños con defectos congénitos a menudo necesitan cuidados y tratamientos especiales, así como la atención de varios especialistas, incluyendo cirugía, fisioterapia o dispositivos de asistencia especializados.
Cuando la afección es incompatible con la vida o comporta graves problemas de salud o muy pocas expectativas de vida y desarrollo para el futuro bebé, se puede valorar la interrupción voluntaria del embarazo.
Apoyo Psicológico y Medidas Preventivas
El proceso de detección de anomalías congénitas puede provocar estrés y tener un impacto emocional importante, por lo que el apoyo psicológico es fundamental. Además, ciertas medidas preventivas son cruciales:
- Suplementos de ácido fólico: Ayudan a prevenir defectos en el tubo neural.
- Evitar sustancias tóxicas: Como el plomo, el mercurio, sustancias químicas industriales, emanaciones de gases o humos (incluido el tabaco).
- Precaución con medicamentos: Consumirlos únicamente bajo supervisión médica.
- Evitar insecticidas y pinturas con disolventes: Durante la gestación.
Las pruebas de detección permiten a los padres y proveedores de atención médica prepararse para cualquier cuidado adicional que la madre o el bebé puedan necesitar. Es esencial hablar con el médico sobre cualquier preocupación.
Consideraciones en Embarazos Múltiples
La tasa de embarazos gemelares ha aumentado. En los gemelos dicigóticos, cada gemelo tiene su propia placenta y saco amniótico. Los monocigóticos pueden compartir placenta (monocoriales), saco amniótico (monoamnióticos) e incluso órganos (siameses). La ecografía entre las semanas 11-13 es la mejor manera de determinar la corionicidad.