La técnica de reproducción asistida que utiliza ADN de tres personas, popularmente conocida como la técnica de los "tres padres" o "tres progenitores", ha marcado un hito en la medicina reproductiva. Esta innovadora aproximación tiene como objetivo principal prevenir la transmisión de enfermedades mitocondriales graves de la madre a su descendencia.

¿Qué son las Enfermedades Mitocondriales?
Las células humanas tienen dos componentes principales: el núcleo y el citoplasma. El material genético principal, el ADN, se encuentra en el núcleo, heredado tanto del padre como de la madre. Sin embargo, fuera del núcleo, en el citoplasma, existen orgánulos diminutos llamados mitocondrias, que también contienen una pequeña porción de ADN. Las mitocondrias son responsables de la generación de energía en la célula, por lo que a menudo se las describe como las "baterías celulares".
Las alteraciones o errores en el ADN mitocondrial pueden dar lugar a enfermedades mitocondriales. Estas dolencias solo se transmiten a la descendencia por vía materna, ya que el óvulo materno es el que aporta las mitocondrias al embrión. Cuando las mitocondrias no funcionan adecuadamente o no producen suficiente energía, pueden causar enfermedades muy graves, incluyendo daños cerebrales, pérdida de masa muscular, fallo cardíaco y ceguera, y en muchos casos, el fallecimiento del bebé antes del primer año de vida. Aproximadamente uno de cada 5.000 bebés nace con una enfermedad mitocondrial.

La Técnica de los "Tres Padres"
La técnica de los "tres padres" o donación mitocondrial (MDT), también conocida como terapia de reemplazo mitocondrial (MRT), combina el ADN de los dos progenitores con la mitocondria sana de una donante mujer. De ahí el nombre popular, aunque es más preciso hablar de 2,002 padres, ya que solo el 0,18% (o aproximadamente el 0,1% del total) del ADN de la donante pasa al embrión. Este material genético donado, aunque se transmite a generaciones posteriores, no afecta a las características esenciales del individuo.
Procesos de Reemplazo Mitocondrial
Existen dos variantes principales de esta técnica:
1. Transferencia de Huso Meiótico (antes de la fertilización)
- Primero, se extrae el núcleo de un óvulo de la madre portadora de la enfermedad.
- Este núcleo se introduce en un óvulo de una donante sana, al que previamente se le ha retirado su propio núcleo. De esta forma, el óvulo resultante incluye las mitocondrias sanas de la donante y el material nuclear de la madre.
- El óvulo resultante se fertiliza con espermatozoides del padre.
- Finalmente, el embrión se injerta en el útero de la madre para su desarrollo.
2. Transferencia Pronuclear (después de la fertilización)
- Se fertilizan dos óvulos con espermatozoides del padre: uno de la madre (con mitocondrias defectuosas) y otro de la donante (con mitocondrias sanas).
- Se retira el núcleo de los dos embriones resultantes (conocidos como pronúcleos).
- Solo se conserva el núcleo creado por los padres.
- Ese núcleo se introduce en el embrión de la donante, sustituyendo al núcleo que se ha desechado, pero manteniendo las mitocondrias sanas.
- El embrión resultante, con el ADN nuclear de los padres y las mitocondrias sanas de la donante, se coloca en el útero de la madre.
La elección de una u otra técnica puede depender de factores éticos o religiosos, ya que la transferencia de huso meiótico evita la destrucción de embriones.

Primeros Nacimientos y Casos Relevantes
El primer bebé del mundo engendrado con la técnica de reproducción asistida que utiliza el ADN de tres personas, sin destruir embriones, nació en 2016. Este experimento fue realizado en México por médicos estadounidenses con el propósito de que el niño naciera libre del síndrome de Leigh, una dolencia mortal que afecta el sistema nervioso en desarrollo, y por la cual la madre de origen jordano había perdido a sus dos primeros hijos.
En el Reino Unido, esta técnica fue aprobada en 2015, convirtiéndose en el primer país en regularla. Investigadores de la Universidad de Newcastle y la Universidad de Monash (Australia) han aplicado la técnica a embriones de 22 mujeres, resultando en el nacimiento de ocho bebés sanos hasta la fecha, con un embarazo en curso. Estos resultados, publicados en The New England Journal of Medicine, son esperanzadores, aunque los expertos demandan cautela y más investigación a largo plazo.
ADN de donante en donación de mitocondrias (2023)
Regulación y Consideraciones Éticas
La técnica es experimental y ha sido objeto de intensos debates éticos y científicos. En el Reino Unido, la Cámara de los Comunes aprobó la legislación en febrero de 2015, con 382 diputados a favor y 128 en contra, tras un riguroso proceso regulatorio. Sin embargo, la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia Católica en el país, así como ciertos miembros de la comunidad científica, expresaron su oposición, argumentando preocupaciones éticas relacionadas con la destrucción de embriones y la posibilidad de futuras modificaciones genéticas.
El profesor Doug Turnbull, de la Universidad de Newcastle, destacó la importancia de esta investigación para los pacientes: "Es una investigación sugerida por los pacientes, aprobada por los pacientes y es para los pacientes". Su posición fue apoyada por premios Nobel británicos, 40 científicos de primer nivel de 14 países y diversas asociaciones de bioética.
La realización del primer nacimiento en México, donde no existe una legislación tan rigurosa en materia de clonación o reproducción asistida, generó preocupación entre algunos especialistas. Dusko Ilic, del King’s College de Londres, señaló que "al realizar el tratamiento en México, el equipo no estaba sujeto a la misma regulación rigurosa que existe en otros países", y Bert Smeets, de la Universidad de Maastricht, añadió que "la legislación no solo protege a la clínica, sino también el seguimiento de los hijos nacidos con este tratamiento".
Beneficios y Desafíos a Largo Plazo
Esta técnica representa una solución reproductiva para cerca de 150 parejas cada año que pierden a sus bebés por enfermedades mitocondriales. Ofrece una esperanza real para romper el ciclo de estas enfermedades hereditarias, permitiendo a las mujeres portadoras tener hijos sanos.
A pesar de los éxitos iniciales y la aparente normalidad en el desarrollo de los bebés nacidos, aún existen preguntas pendientes sobre la seguridad a largo plazo de la técnica. Una de las cuestiones por resolver es si puede haber conflictos en la interacción entre el ADN mitocondrial y el ADN nuclear, o si la técnica podría tener algún tipo de impacto en la integridad del genoma o su expresión.
Un estudio reciente publicado en PLoS Biology (Qi S, et al. 2022) sugiere que los embriones humanos con ADN de tres personas generados para evitar la transmisión de mutaciones mitocondriales tienen un desarrollo temprano casi normal. Los investigadores no encontraron diferencias significativas en la integridad del ADN del genoma ni en la expresión génica, aunque sí detectaron diferencias en la metilación del ADN en el trofoectodermo, una de las capas del embrión.
La comunidad científica y las autoridades reguladoras continúan monitoreando de cerca el desarrollo de los niños nacidos con esta técnica para asegurar su bienestar a lo largo de sus vidas.