Cuidados y Desarrollo del Bebé Prematuro

Cuando un bebé llega al mundo antes de lo previsto, es decir, con menos de 37 semanas de gestación, hablamos de prematuridad. Los recién nacidos que no cumplen todos los meses de gestación y nacen antes de la semana 37 son considerados pretérmino o prematuros.

La duración del embarazo se considera normal cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42, denominándose un bebé "nacido a término". Los bebés que nacen antes de tiempo presentan un físico diferente al de los nacidos a término, ya que sus órganos, huesos, músculos e incluso la piel no han tenido tiempo de completar su desarrollo. Cuanto más temprano sea el nacimiento, mayores serán los retos médicos y de desarrollo que deberá afrontar el menor.

¿Qué Significa Ser un Bebé Prematuro?

Un bebé se considera prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de embarazo. El niño prematuro nace con una "inmadurez" de sus órganos y sistemas, como la respiración, el control de la temperatura, la digestión y el metabolismo, lo que le hace más vulnerable a las enfermedades y más sensible a agentes externos como la luz o el ruido.

Especialmente, el niño nacido antes de las 35 semanas de gestación está "inmaduro", siendo frecuente que tenga dificultades para controlar su temperatura, su respiración y para alimentarse. Los cuidados en la Unidad de Neonatología están destinados principalmente a proporcionarles ayuda en estas tres funciones esenciales.

Existen muchas causas de parto prematuro. En ocasiones, existe una causa identificable, pero en otras, la razón no es clara. Es importante destacar que los partos prematuros, incluso los prematuros tardíos, nunca deben realizarse para el beneficio de la madre o el médico obstetra, ya que las investigaciones han demostrado que los bebés prematuros tardíos tienen un riesgo mucho mayor de desenlaces negativos. Deben hacerse todos los esfuerzos para que los bebés completen el embarazo a término.

Clasificación de la Prematuridad

No existe una clasificación universal, pero la siguiente es una de las más aceptadas actualmente, basada en la edad gestacional:

  • Prematuro extremo: Nacido antes de las 28 semanas de gestación. Afortunadamente, este subgrupo solo representa el 1-2% de todos los nacidos vivos.
  • Recién nacido muy prematuro: Nacido entre las 29 y 31,6 semanas de gestación.
  • Prematuro moderado: Nacido entre las 32 y 34,6 semanas de gestación.
  • Prematuro tardío: Nacido entre las 35 y 36,6 semanas de gestación.

Los grupos de prematuros extremos y muy prematuros constituyen, aproximadamente, el 20% del total de prematuros. Son los que tienen afectaciones más graves a corto y largo plazo, una mayor mortalidad y los que absorben la mayor parte de recursos económicos, tiempos de asistencia y de investigación en neonatología.

infografía con clasificación de prematuridad por semanas de gestación

Las posibilidades de que un niño prematuro sobreviva están condicionadas por la edad gestacional, el peso al nacimiento y la presencia de problemas de salud graves al nacer (respiratorios, cardiacos, infecciosos, malformativos, etc.). De todos ellos, el más importante es la edad gestacional, ya que determina la madurez de los órganos. El límite de viabilidad se amplía cada vez más, de tal forma que en la actualidad se considera viable un recién nacido de 23/24 semanas en adelante. No obstante, el médico informará del pronóstico vital de su hijo en relación con los factores que concurran en su caso.

Características del Bebé Prematuro

Apariencia Física

Entre más temprano nazca su bebé, más pequeño será, más grande parecerá su cabeza en relación con el resto del cuerpo y tendrá menos grasa corporal. Con tan poca cantidad de grasa, su piel parecerá más delgada y transparente, lo que le permitirá ver los vasos sanguíneos bajo la piel. También es posible que tenga cabello fino, denominado lanugo, en la espalda y los hombros. Sus rasgos parecerán más marcados y menos redondeados de lo que serían en un nacimiento a término y, probablemente, el bebé no tenga la vérnix caseosa (capa protectora cerosa) que lo protege al momento del nacimiento, ya que esta no se produce hasta la última etapa del embarazo.

Debido a que no tiene grasa protectora, su bebé prematuro contraerá resfriados a temperaturas ambiente normales. Por este motivo, lo colocarán inmediatamente después del nacimiento en una incubadora (a menudo denominada isolette) o en un dispositivo de calentamiento especial denominado calentador radiante. En este dispositivo, la temperatura puede ajustarse para mantenerlo caliente. Después de un examen rápido en la sala de parto, probablemente lo trasladen a una sala de recién nacidos de atención especial, a menudo denominada Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).

foto de bebé prematuro en incubadora

Comportamiento y Retos Iniciales

También puede notar que su bebé prematuro llora solo de manera muy tenue, si es que llora, y puede tener dificultades para respirar. Esto se debe a que su sistema respiratorio aún es inmaduro. Si nació con una anticipación mayor a dos meses, sus dificultades para respirar pueden causar problemas de salud graves, ya que es posible que el resto de los órganos inmaduros del cuerpo no reciban suficiente oxígeno. Para asegurarse de que esto no ocurra, los médicos lo observarán de cerca y controlarán su respiración y frecuencia cardíaca con un equipo denominado monitor cardiorrespiratorio.

Si necesita ayuda para respirar, es posible que le proporcionen oxígeno adicional o un equipo especial como un respirador. Temporalmente, otra técnica de asistencia respiratoria, denominada presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), puede usarse para ayudarle a respirar. A menudo, los bebés prematuros suelen tener períodos de apnea o pausas en la respiración, lo cual suele desaparecer para el momento en que van a casa. Los bebés no serán enviados a casa si la apnea provoca una disminución de la frecuencia cardíaca o un cambio de color.

Cuidados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN)

Los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) son medidas instauradas en las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCINs) con el fin de disminuir los agentes estresantes para el recién nacido y fomentar la activa participación de los padres en los cuidados de sus hijos, favoreciendo así su desarrollo. Los recién nacidos prematuros, debido a la inmadurez anatómica y funcional de sus órganos y sentidos, tienen una capacidad limitada de adaptación al medio. Son muy vulnerables y sensibles a estímulos como la luz, el ruido, las manipulaciones, el dolor o la gravedad, que les llegarían amortiguados si estuvieran en el útero materno.

En este sentido, los factores ambientales a los que están expuestos estos pacientes en la UCIN constituyen un aspecto decisivo en su evolución a largo plazo. La implementación de los CCD conlleva un cambio en la forma de trabajo, ya que la individualización de las necesidades de cada paciente y su familia pasan a ser el centro de atención, y no las rutinas estrictas. Se controlarán estrictamente en la UCIN los niveles de ruido y de luz, las manipulaciones únicamente necesarias y el cuidado postural, procurando simular la posición intrauterina y la contención.

Se priorizará el método canguro (contacto piel con piel) desde el momento en que el neonato esté estable, promocionando el apoyo a la lactancia materna en todo momento. Este contacto constante con los padres tiene efectos demostrados: ayuda a regular la temperatura del bebé, mejora su ganancia de peso y reduce el estrés tanto en el bebé como en los progenitores.

El hecho de que el bebé esté en la UCIN puede ser doloroso para los padres, quienes pueden perderse la experiencia de alzar y amamantar al bebé y formar un vínculo con él después del parto, ya que no podrán sostenerlo ni tocarlo siempre que lo deseen, ni tampoco llevarlo a la habitación. Para combatir el estrés de esta experiencia, se recomienda a los padres pedir ver a su bebé tan pronto como sea posible después del parto y volverse lo más activos posible con respecto a su cuidado, pasando tiempo en la sala de recién nacidos de atención especial, en la medida que su situación y la del bebé lo permitan. Informarse y conocer el entorno de la UCIN también ayuda a reducir la ansiedad.

ilustracion de padres realizando método canguro con su bebé prematuro en UCIN

El Alta Hospitalaria y la Transición al Hogar

Criterios para el Alta

El bebé estará en condiciones de recibir el alta cuando pueda respirar sin aporte de oxígeno, llegue a un peso adecuado (en general por encima de 2.000 gramos), no necesite el calor de la incubadora (mantenga su temperatura estable), pueda alimentarse por succión y no existan otros problemas. Es importante reconocer que un bebé está listo para regresar a su hogar una vez que respire por sí solo, mantenga su temperatura corporal, tome el pecho o el biberón y aumente de peso con regularidad.

Preparación para el Hogar

Después de haber estado en la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital, su bebé finalmente irá a su casa. Antes de irse del hospital, es fundamental aprender del equipo de atención todo lo posible sobre el cuidado de su bebé; de este modo, los padres podrán sentirse confiados cuando estén en el hogar. El equipo de atención del hospital puede indicar cuándo es necesario que el pediatra vea al bebé. En la reunión previa al alta, se debe haber recibido información sobre las pruebas necesarias, como análisis de sangre y pruebas de audición y vista. Asegúrese de saber qué pruebas necesita su bebé y programe una cita para hacerlas si aún no lo hizo.

Puede que los padres estén listos para regresar a casa antes que su bebé, lo cual puede resultar difícil, pero es importante recordar que el bebé está en buenas manos y se le puede visitar tanto como se desee. Este tiempo se puede utilizar para descansar y preparar el hogar y la familia para cuando llegue el bebé, así como para leer sobre el cuidado de los niños prematuros. Tan pronto como el médico lo apruebe, se debe tocar suavemente, sostener y acunar al recién nacido.

Cuidados Esenciales del Bebé Prematuro en Casa

Una vez en casa, los bebés prematuros necesitan una atención más estrecha que los nacidos a término, teniendo en cuenta que nacen con bajo peso e inmaduros en ciertos aspectos. Este seguimiento empieza a partir del alta hospitalaria con el objetivo de detectar y tratar de forma temprana problemas de salud y evitar posibles secuelas. El hecho de contar con un seguimiento pediátrico cercano favorece la sensación de tranquilidad para estos padres y madres.

Seguimiento Médico Post-Alta

El bebé debe ver al pediatra dentro de los 2 a 4 días de ser dado de alta del hospital (a menos que el pediatra ya hubiese estado atendiéndolo en el hospital). Si su bebé necesita atención de enfermería en el hogar o visitar a un especialista, se deben programar estas citas. Muchos bebés prematuros deben continuar viendo a especialistas (incluyendo especialistas en intervención temprana, neurólogos, oftalmólogos y fisioterapeutas) durante varios años para controlar su vista, audición, habla y habilidades motrices. Se debe hacer un seguimiento con estos especialistas para asegurarse de que el hijo reciba la mejor atención posible.

Alimentación

El bebé será dado de alta con un plan de alimentación a medida y es posible que necesite calorías adicionales para crecer bien, ya que los bebés prematuros necesitan más alimentación para recuperar el crecimiento y alcanzar a los bebés nacidos a término. Algunos bebés prematuros pueden tomar pecho o biberón, mientras que otros tienen problemas para coordinar la succión, la ingestión y la respiración al alimentarse por la boca. En estos casos, la alimentación puede realizarse:

  • A través de una sonda nasogástrica: Permite que el alimento ingrese por la nariz y llegue al estómago del bebé.
  • A través de una sonda de gastrostomía: Se coloca en una cirugía a través de la piel y llega directamente al estómago del bebé.

En algunos casos, los bebés prematuros no pueden alimentarse a través del estómago y reciben nutrición parenteral total, una solución que contiene toda la nutrición necesaria para el bebé y se administra a través de un catéter intravenoso (IV) que se coloca en una vena. Siempre se debe hablar con el equipo médico que atiende al hijo sobre lo que es mejor para él.

La leche materna es el mejor alimento para un bebé prematuro. Aporta defensas, proteínas y calorías que ayudan a fortalecer su sistema inmune y su crecimiento. Sin embargo, establecer la lactancia puede requerir tiempo y acompañamiento. Algunas recomendaciones incluyen iniciar la extracción de leche en las primeras horas tras el parto, guardar y etiquetar la leche para su uso en la UCIN, y hacer contacto piel con piel antes de las tomas. Es importante no comparar el proceso con el de otros bebés, ya que cada caso es único. El objetivo no es la perfección, sino mantener el vínculo y asegurar una alimentación segura y afectiva. Las tomas deben hacerse en pequeñas cantidades y a intervalos frecuentes, y es posible que el bebé no llore cuando tenga hambre debido a la inmadurez de su sistema nervioso.

ilustración de diferentes métodos de alimentación para bebés prematuros (pecho, biberón, sonda)

Sueño Seguro

Los padres deben estar preparados para que su bebé prematuro duerma más que un bebé nacido a término, pero en tramos más cortos. Todos los bebés, incluyendo los prematuros, deben dormir siempre boca arriba (sobre la espalda) para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). En casa, el ambiente para dormir debe ser tranquilo y cálido, sin cojines ni peluches en la cuna.

Prevención de Infecciones

Dado que su sistema inmunitario aún se encuentra en desarrollo, los bebés prematuros corren un riesgo elevado de sufrir infecciones. Para protegerlos, es crucial limitar las salidas a las visitas médicas durante las primeras semanas, especialmente en los meses de invierno. Se recomienda evitar lugares públicos y limitar la cantidad de visitas en casa; si una persona está enferma, no debe visitarlos. Nadie debe fumar en casa y todos los visitantes deben lavarse bien las manos antes de tocar al bebé. Hable con el médico sobre las recomendaciones específicas, ya que algunas visitas familiares deberán esperar hasta que el sistema inmunitario del bebé esté más fuerte.

Es fundamental darle al bebé todas las vacunas necesarias puntualmente, tal como lo recomiende el pediatra. Además, todos los integrantes de la familia y las personas en contacto directo con el bebé deben estar al día con la vacuna contra la tos ferina (Tdap) y la vacuna contra la gripe.

También se debe preguntar sobre la vacuna para prevenir el virus sincitial respiratorio (VSR), una infección viral frecuente que puede confundirse con la gripe o un resfriado común. Aunque causa pocos problemas en adultos y niños mayores, en bebés prematuros puede provocar enfermedad grave, problemas respiratorios o incluso la muerte. Actualmente, se recomienda que todas las mujeres embarazadas reciban una vacuna contra el VSR entre las semanas 32 a 36 de embarazo si el bebé nacerá durante la temporada de VSR (generalmente desde el otoño hasta la primavera). Esto puede proteger al recién nacido de una enfermedad grave. Si la madre no recibió esta vacuna o si el bebé nació menos de dos semanas después, el médico puede administrarle al bebé un nuevo tipo de vacuna con anticuerpos contra el VSR.

Los bebés prematuros y otros niños con un mayor riesgo de enfermar gravemente por una infección con VSR pueden recibir una segunda vacuna cuando entran en su segunda temporada de VSR, hasta alcanzar los 19 meses de vida. Su médico le indicará la mejor opción de vacunación preventiva para su hijo.

infografía sobre medidas de higiene para cuidar a un bebé prematuro

Preocupaciones Respiratorias

En algunos casos, si el médico cree que es necesario, el bebé se irá a casa desde la UCIN con un monitor de apnea. Si su bebé necesita un monitor, todas las personas que vayan a estar a solas con él en casa deben recibir capacitación para usarlo y saber cómo hacer reanimación cardiopulmonar (RCP).

Algunos bebés desarrollan una afección a largo plazo llamada displasia broncopulmonar (también conocida como "enfermedad pulmonar crónica del prematuro"), que se presenta con la formación de cicatrices e irritación en los pulmones. Después de ir a casa, los bebés con displasia broncopulmonar tal vez necesiten oxígeno y medicamentos para mejorar sus pulmones. Si su bebé necesitará oxígeno, se harán los arreglos necesarios para que reciba el equipo para administrárselo y monitorear al bebé en casa y durante el viaje. Se debe hablar con el equipo médico si hay preguntas sobre el uso de este equipo o preocupación por la respiración del hijo.

Ambiente y Hábitos

  • Ambiente tranquilo y cálido: Evitar los cambios bruscos de temperatura y los ruidos intensos.
  • Higiene de manos: Extremar las medidas de higiene y lavarse bien las manos antes de tocar al bebé.
  • Vigilar la alimentación y el peso: Las tomas deben hacerse en pequeñas cantidades y a intervalos frecuentes. Controlar la frecuencia y consistencia de las heces.
  • Registro diario: Es útil llevar un registro diario de tomas, peso y horas de sueño. Esto ayuda a observar su evolución y resolver dudas con el pediatra.

Respetar los Ritmos del Desarrollo

Los bebés prematuros se desarrollan según su edad corregida (la que tendrían si hubieran nacido en la fecha prevista). Esto significa que puede tardar más en sonreír, mantenerse sentado o dormir toda la noche, y es completamente normal. Respetar sus tiempos, observar sus señales y celebrar cada avance refuerza el vínculo y mejora el bienestar familiar.

Apoyo Emocional para los Padres

Es normal que los padres sientan una gran variedad de emociones durante estos primeros meses. Si su hijo tiene problemas de salud graves, tal vez se sientan tristes o enojados. Mientras se recuperan del parto, las madres de los bebés prematuros quizás experimenten cambios hormonales que provocan la tristeza posparto o algo más grave, la depresión posparto. Es conveniente contar con 6 a 8 semanas para descansar y recuperarse después de dar a luz, pero el nacimiento de un bebé prematuro puede acortar el tiempo de recuperación. Además, los largos días en la unidad de cuidados intensivos neonatales tienen consecuencias físicas y emocionales.

Los niños que nacen antes de lo esperado requieren cuidados especiales y sus padres pueden sentir frustración y otras emociones negativas. Para apoyar el bienestar emocional de los padres, algunas estrategias que ayudan son:

  • Aceptar la ayuda de familiares y amigos, quienes pueden cuidar a otros hijos, hacer trámites, compras o limpiar la casa para que los padres tengan tiempo de cuidar a su bebé o descansar.
  • Descansar lo suficiente, comer bien y hacer ejercicio físico moderado.
  • Buscar apoyo y aliento de los médicos, enfermeros y otros padres, de grupos de apoyo o comunidades en línea. Hablar con otras familias.
  • Obtener ayuda profesional si es necesaria. Si se sienten agobiados o deprimidos, no dudar en pedir ayuda profesional para poder disfrutar plenamente del hijo.
  • Compartir las emociones sin juzgarse.
  • Mantener rutinas básicas de descanso y alimentación.

Cuidarse a sí mismos permite ofrecer al bebé un entorno más estable y tranquilo. Aproveche estas semanas tranquilas juntos para disfrutar del contacto piel a piel, que también recibe el nombre de método de la madre canguro. En una habitación cálida del hogar, vista al bebé solo con un pañal, después colóquelo sobre su pecho y gírele la cabeza hacia un lado para que el oído del bebé quede junto a su corazón.

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