Los ovarios, glándulas reproductoras femeninas esenciales, no solo son cruciales para la producción de óvulos y la regulación del ciclo menstrual, sino que su actividad también influye directamente en el estado anímico, el deseo sexual, el sueño, la piel y el metabolismo. Sin embargo, cuando su funcionamiento se altera, hablamos de una disfunción ovárica. Esta puede manifestarse a través de una ovulación anómala o ausente, una producción hormonal insuficiente o alterada, o una pérdida prematura de la función del ovario.
“Los ovarios representan el papel más femenino de nuestras glándulas; su buen funcionamiento nos asegura estabilidad integral, no solo hormonal, también emocional y física”, afirma la Dra. Mª Carmen Carrilero de Planing Elx.
La Confusión entre Síntomas Ováricos y Digestivos: Un Desafío Diagnóstico

Uno de los mayores desafíos en el diagnóstico de problemas ováricos es que sus síntomas pueden confundirse fácilmente con alteraciones del sistema digestivo, como los gases o el estreñimiento. Esta similitud lleva a que muchas pacientes sean erróneamente recetadas con medicamentos para los gases, retrasando un diagnóstico correcto y potencialmente vital.
El Caso de Celeste Yepes: De Gases a un Tumor Ovárico
Celeste Yepes compartió su experiencia, la cual ilustra perfectamente esta confusión diagnóstica. Cuando tenía 15 años, comenzó a sentir dolores en la zona abdominal, una sensación de tener "algo que no pertenecía a mí". Su barriga crecía y sentía un "peso", lo que la llevó a pensar que estaba "engordando", aunque le parecía "raro que solo fuese esa zona".
Durante dos meses, Celeste acudió a urgencias todos los fines de semana porque ya no aguantaba más, "tampoco podía ir al baño, ni orinar". La solución que le daban era "ponerme un supositorio y para casa", diciéndole que "era estreñimiento". Sin embargo, resultó que le había crecido un tumor de 20 centímetros en el ovario. El diagnóstico definitivo llegó solo cuando un profesional le realizó una ecografía. Finalmente, Yepes fue intervenida para extirparle el tumor, un ovario y una trompa de Falopio.
Cáncer de Ovario: "El Asesino Silencioso" y sus Síntomas Disfrazados
El cáncer de ovarios es uno de los tumores ginecológicos más mortales. Históricamente, se le ha conocido como "el asesino silencioso" porque los médicos pensaban que sus síntomas eran indetectables, lo que llevaba a diagnósticos tardíos y a la percepción de que "ya no se podía hacer nada". Menos del 40% de las pacientes se curan, lo que refleja un número elevado de muertes. Sin embargo, la buena noticia es que "es el más fácil de curar si se diagnostica de forma temprana", lo que subraya la importancia de la detección a tiempo.
Síntomas Frecuentes del Cáncer de Ovario que Remiten a Problemas Digestivos:
La posibilidad de padecer cáncer de ovarios aumenta con la edad, y a esto se suma la dificultad en su diagnóstico debido a la naturaleza de sus síntomas, que pueden confundirse fácilmente con alteraciones del sistema digestivo. Estos son algunos de los más frecuentes:
- Dolor de pelvis y abdominal: Puede ser causado por la acumulación de líquido o por tumores que se han diseminado. Algunas mujeres lo describen como similar a los dolores menstruales.
- Hinchazón o distensión abdominal: Esta hinchazón, causada por la acumulación de líquido en el abdomen, es uno de los signos más frecuentes. Las pacientes pueden sentir una "sensación de estar llena, o de no poder expulsar gases a pesar de sentir la necesidad de hacerlo". La acumulación de líquido también puede agrandar la cintura, dificultando abrocharse la ropa.
- Aumento de la frecuencia y de las ganas de orinar: El cáncer de ovario puede ejercer presión sobre la vejiga o irritarla, lo que provoca la necesidad de orinar con más frecuencia o urgencia, o sentir dolor al orinar. Aproximadamente el 34% de las mujeres con cáncer de ovario reportan estos síntomas.
- Dificultad para comer y/o sensación de saciedad rápida: Un cambio de apetito o una extraña sensación de saciedad después de comer solo una pequeña cantidad de alimentos son también señales de alerta.
Es fundamental recordar que estos síntomas pueden ser signos de otras enfermedades y que el cáncer de ovario es poco frecuente. Sin embargo, si se sospecha un caso, el médico probablemente examinará la pelvis y mandará a realizar una ecografía u otra prueba de imagen para buscar signos de la enfermedad. Además, puede analizar la sangre en busca de un marcador tumoral llamado CA-125.
Causas y Síntomas de las Alteraciones Ováricas
Existen muchas causas que pueden alterar el funcionamiento ovárico, manifestándose de diversas formas.
Causas Más Frecuentes:
- Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP): Caracterizado por reglas irregulares, exceso de vello, acné y dificultad para ovular. Suele relacionarse con desequilibrios hormonales y resistencia a la insulina.
- Insuficiencia Ovárica Prematura (IOP) / Fallo Ovárico Prematuro: Los ovarios dejan de funcionar como deberían antes de los 40 años. Puede tener origen genético, autoinmune o ser consecuencia de tratamientos como la quimioterapia. Esta afección puede llevar a la infertilidad, aunque las mujeres pueden menstruar de manera irregular u ocasional durante años e incluso llegar a embarazarse.
- Trastornos del hipotálamo o la hipófisis: Afectan la regulación hormonal que controla la función ovárica.
- Factores ambientales: Contaminantes, disruptores endocrinos o dietas desequilibradas durante la infancia o incluso en la etapa fetal.
- Envejecimiento natural del ovario: A partir de los 35-37 años, la reserva ovárica disminuye progresivamente.
Causas Específicas de la Insuficiencia Ovárica Primaria (IOP):
- Cambios cromosómicos: Algunas mujeres con IOP tienen un cromosoma X típico y uno alterado, lo que puede ser un signo de una afección genética, como el síndrome de Turner en mosaico. Otras tienen cromosomas X frágiles que se rompen.
- Toxinas: La quimioterapia y la radioterapia son causas comunes de IOP inducida por toxinas, ya que pueden dañar el material genético de las células.
- Enfermedad autoinmunitaria: En esta forma poco común, el sistema inmunitario ataca por error el tejido ovárico, dañando los folículos y los óvulos.
- Factores desconocidos: La mayoría de las veces, la causa no es evidente y se denomina idiopática.
Los factores de riesgo para la IOP incluyen la edad (el riesgo aumenta entre los 35 y los 40 años, siendo poco común antes de los 30), antecedentes familiares y cirugía ovárica. Las complicaciones asociadas a los bajos niveles de estrógeno por IOP pueden ser la infertilidad, osteoporosis, depresión o ansiedad, enfermedad cardíaca y de los vasos sanguíneos, demencia y enfermedad de Parkinson.
Síntomas Comunes de las Alteraciones Ováricas (generales):
Los problemas en los ovarios pueden manifestarse de múltiples maneras, y a veces, estos u otros síntomas son la forma en que los ovarios piden atención.
- Ausencia o irregularidad menstrual.
- Manchados entre reglas o sangrados prolongados.
- Sofocos, sudores nocturnos.
- Sequedad vaginal.
- Disminución del deseo sexual.
- Cambios de humor, distimia, sensación de desconexión con una misma.
“Muchas mujeres llegan a consulta diciendo que ya no se reconocen como la que han sido hasta ahora”, comenta la Dra. Mª Carmen Pertusa de Planing Elx.

Ovarios, Gases y Menopausia: Una Conexión Hormonal
Tanto el dolor de ovarios como los gases en la menopausia son muy comunes y casi siempre están relacionados con los cambios hormonales que se producen en esta etapa de la vida. Al llegar la menopausia, los ovarios dejan de producir estrógeno y progesterona, lo que vuelve el abdomen más sensible.
Es muy habitual que quienes padecen dolores de ovarios durante la menopausia también acusen unos molestísimos gases, porque "todo está conectado". Los estrógenos actúan como una especie de estimulante intestinal, lo que favorece el tránsito. Por lo tanto, su disminución puede contribuir a la aparición de gases y flatulencias.
Generalmente, los gases y el dolor de ovarios en la menopausia no son motivo de preocupación y pueden controlarse con remedios caseros y medicamentos de venta libre. Aunque es normal que duelan los ovarios en la menopausia, es más frecuente durante la perimenopausia. Si el dolor es crónico o experimentas episodios frecuentes, es posible que exista una afección subyacente.
Existen alimentos y bebidas que pueden ayudar a reducir los gases y flatulencias durante la menopausia.
¿Qué es la menopausia?
Diagnóstico y Abordaje de la Disfunción Ovárica
El abordaje de cualquier posible disfunción ovárica comienza con una conversación detallada para escuchar los síntomas, dudas y vivencias de la paciente. A partir de ahí, se realiza una historia clínica completa para entender el contexto hormonal y la experiencia personal.
Herramientas Diagnósticas:
- Ecografía ginecológica: Permite observar la morfología de los ovarios y su actividad.
- Análisis hormonales: Ofrecen información clave sobre la función ovárica.
Opciones de Tratamiento:
Con toda la información recopilada, se puede determinar si existe una disfunción ovárica y qué tipo de tratamiento puede ser más adecuado. Las opciones pueden incluir:
- Inducción de la ovulación.
- Tratamiento hormonal sustitutivo.
- Acompañamiento en técnicas de reproducción asistida.
- Mejora integral de hábitos de vida.
Fallo Ovárico Prematuro y Preservación de la Fertilidad
Una de las consultas cada vez más frecuentes es la relacionada con el fallo ovárico prematuro en mujeres jóvenes que desean ser madres y descubren que su función ovárica ya está limitada. Esto ocurre a menudo tras dejar los anticonceptivos con la intención de buscar embarazo.
“Saber qué quiero y tomar la decisión de congelar mis óvulos antes de que sea demasiado tarde” es, hoy en día, una opción consciente y válida, ya que el ovario también envejece. La preservación de la fertilidad es una posibilidad real que cada vez más mujeres eligen para cuidar su salud reproductiva con libertad.
Si notas irregularidades en tu ciclo menstrual, sofocos, cambios de humor inesperados, molestias vaginales, hinchazón o síntomas digestivos persistentes, no lo dejes pasar. Una valoración personalizada puede ayudarte a entender qué está ocurriendo y qué opciones tienes. Es crucial cuidarse y darse espacio para escucharse a una misma.