Cómo lograr que tu bebé duerma en su cuna

Lograr que un bebé acepte dormir en su cuna es uno de los mayores retos para las familias. Muchos padres se enfrentan a que su hijo se resista a dormir en su cuna y prefiera la comodidad de sus brazos. No estás solo en esta situación, ya que es una respuesta natural a estar lejos de ti. Sin embargo, el sueño juega un papel esencial en el desarrollo feliz y saludable de tu bebé, y los expertos aconsejan que el lugar más seguro para que tu pequeño duerma es una cuna.

El factor clave para que un bebé duerma en su cuna es la transición gradual. El bebé debe asociar la cuna con un lugar seguro y no con el aislamiento. Descubre cómo ayudar a tu bebé a asociar la cuna con el sueño, cuánto tiempo puedes usar una cuna para tu bebé y qué puedes hacer para asegurarte de que la cuna de tu pequeño sea segura para sus necesarias siestas.

Bebé durmiendo plácidamente en una cuna segura y acogedora

Preparando el entorno para un sueño seguro y reparador

Antes de intentar que tu bebé duerma en la cuna, asegúrate de que el entorno sea seguro y acogedor. La habitación debe ser un santuario del descanso, con una temperatura fresca pero cómoda (entre 20°C y 22°C).

Elementos esenciales de una cuna segura

  • Coloca un colchón firme en la cuna y cúbrelo con una sábana ajustada. El colchón debe encajar perfectamente, sin huecos entre el lado del colchón y los rieles.
  • Usa solo una sábana ajustada y nada más. Para mantener a tu bebé seguro, asegúrate de que la cuna esté despejada. No tengas ropa de cama suelta, mantas, protectores de cuna, almohadas o juguetes en la cuna, ya que estos artículos pueden aumentar el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) o llevar a la asfixia.
  • La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda que los bebés duerman en la habitación de sus padres durante al menos los primeros seis meses de vida, ya sea en una cuna o un moisés. Compartir la habitación puede reducir el riesgo de SMSL en un 50 por ciento, y también puede facilitarte revisar a tu pequeño y atenderlo durante la noche.
  • Es esencial que siempre pongas a tu bebé a dormir boca arriba en la cuna durante su primer año. Esta posición es la forma más crucial de ayudar a reducir el riesgo de SMSL. Si tu bebé puede darse la vuelta en ambos sentidos (de espalda a frente y viceversa), los expertos dicen que ya no tienes que preocuparte por reposicionarlo.
Infografía detallada sobre la seguridad de la cuna, mostrando la posición para dormir y la ausencia de objetos sueltos

Características de cuna a evitar

Al comprar una cuna, es importante evitar ciertas características para prevenir accidentes:

  • No debe haber recortes en el cabecero o pie de la cama.
  • No más de 5,7 centímetros (aproximadamente el ancho de una lata de refresco) entre los barrotes de la cuna.
  • No barras en las esquinas más altas de 0,16 centímetros.
  • No cunas de lados abatibles.

Estrategias efectivas para que tu bebé duerma en su cuna

Cuando se trata de hacer que tu bebé duerma en una cuna, el momento es crucial. Los expertos recomiendan colocar a tu bebé en la cuna a las primeras señales de somnolencia y no esperar hasta que se haya quedado dormido. Esto ayuda a tu bebé a aprender a asociar la cuna como el lugar para dormir.

1. Establece una rutina de sueño consistente

Los bebés prosperan con la repetición. Establecer y seguir una rutina constante para la hora de dormir puede eventualmente ayudar a tu bebé a dormirse en su cuna. Con el tiempo, tu bebé se acostumbrará al período de relajación y comenzará a anticipar el sueño. Una rutina para la hora de dormir puede incluir cualquier cosa que sea relajante para tu bebé, como:

  • Un baño tibio.
  • Un masaje relajante.
  • Cantar o leer.
  • Jugar tranquilamente.
  • Atenuar las luces.

Una parte importante de una rutina exitosa es mantener una hora de acostarse constante. Esto ayudará a tu bebé a establecer un horario de sueño con el tiempo. Intenta mantener la rutina entre 20 y 30 minutos y realízala siempre en el mismo orden.

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2. Coloca al bebé somnoliento pero despierto

Este es uno de los consejos más importantes. Si tu bebé se duerme siempre en tus brazos, asociará el contacto físico con el sueño y le costará dormirse solo. Intenta colocarlo en la cuna cuando esté relajado y con sueño, pero aún con los ojos abiertos. Puede ser alarmante para ellos quedarse dormidos en otro lugar (como en los brazos del cuidador) y despertarse en su cuna. Con el tiempo, esta práctica enseña a tu bebé que la cuna es un lugar seguro y cómodo para quedarse dormido por su cuenta.

3. Haz la transición de forma gradual

No es necesario hacer un cambio brusco. Puedes empezar con las siestas diurnas en la cuna y mantener el colecho por las noches. Una vez que el bebé se sienta cómodo durmiendo siestas en la cuna, extiende la práctica a las noches.

Durante el día, deja que el bebé pase ratos cortos de juego supervisado en la cuna. Esto ayuda a que el bebé la asocie con algo positivo y no solo con el aislamiento nocturno. Utiliza una mantita o arrullo para arroparlo y que sea esa misma la que lo cubra cuando lo acuestas. Así tendrá esa sensación de protección todo el tiempo.

4. Crea un ambiente propicio para el sueño

El entorno influye enormemente en la calidad del sueño. Asegúrate de que la habitación esté oscura (usa cortinas opacas), a una temperatura confortable y con un nivel de ruido bajo o constante. Puedes usar ruido blanco o sonidos relajantes usando una máquina de sonido para bebés o encendiendo un ventilador apuntado hacia una pared. Algunos bebés prefieren tener una luz nocturna encendida mientras se duermen. Un móvil sobre la cuna de tu bebé puede darle algo para mirar, lo que podría ayudarlo a calmarse mientras se adormece (manteniéndolo fuera de su alcance).

Habitación de bebé oscura y tranquila con un móvil sobre la cuna

5. Usa el método de presencia gradual

Si tu bebé llora al dejarlo en la cuna, no tienes que elegir entre dejarlo llorar o sacarlo inmediatamente. El método de presencia gradual consiste en quedarte junto a la cuna, acariciándolo suavemente y hablándole en voz baja, sin sacarlo. Algunos padres prueban el "método de la mano": coloca al bebé en la cuna y mantén tu mano sobre su pecho durante unos minutos. Si tu bebé no necesita alimentarse o un cambio de pañal pero sigue un poco inquieto, trata de no levantarlo. Acariciar suavemente su mejilla o cabeza durante unos momentos puede ser suficiente para ayudar a tu bebé a volver a dormirse por sí solo.

Una variante de este método es la propuesta por Katie G.:

  1. Noches 1-3: Sigue tu rutina para calmarlo y ponlo en su cuna. Quédate al lado de la cuna, frotándole suavemente la espalda o dándole palmaditas suaves y hablándole hasta que se duerma. ¡No lo tomes en brazos!
  2. Noches 4-6: Sigue la rutina para acostarlo, colócalo en la cuna, pero párate a la mitad del camino entre su cuna y la puerta. Cántale o háblale suavemente hasta que se duerma. ¡No lo tomes en brazos!
  3. Noches 7-9: Sigue la rutina para dormirlo y acuesta a tu bebé. Párate al lado de la puerta y háblale o cántale hasta que se quede dormido.

Este método le enseña a tu bebé a dormirse solito, al tiempo que sabe que estás ahí.

6. Aprovecha el poder de los olores familiares

Tu bebé reconoce tu olor y le transmite seguridad. Un truco muy efectivo es colocar la sábana de la cuna sobre ti durante unas horas antes de usarla, para que absorba tu aroma.

7. Evita que el bebé esté demasiado cansado

Un bebé demasiado cansado tiene más dificultades para dormirse. No caigas en la trampa de mantener a tu bebé despierto para que esté más cansado. Un bebé que está demasiado cansado puede tardar más en dormirse. Observa las señales de sueño de tu bebé: bostezar, frotarse los ojos, cejas enrojecidas, inquietud, mirar fijamente.

Bebé mostrando señales de cansancio como bostezar y frotarse los ojos

Comprendiendo los patrones de sueño del bebé

Es duro aceptar que los bebés presentan unos patrones de sueño diferentes al de los adultos y tienen necesidades diferentes. La primera necesidad y más destacable: el contacto a todas horas, sí, también durante el sueño. Esta situación causa mucha frustración y estrés en las familias y despiertan muchas preguntas sobre cómo dormir a un bebé.

Fases del sueño en bebés

Los adultos tenemos 5 fases del sueño, mientras que los bebés nacen solo con 2: la Fase de Sueño Profundo (No REM) y la Fase de Sueño Ligero (REM). Con el paso del tiempo, van apareciendo las otras fases que se van compenetrando con las necesidades biológicas del bebé. Para saber en qué fase se encuentra tu bebé:

  • Sueño Ligero (REM): Respiración rápida, irregular y ligera; ojos se mueven, parpadean e incluso se abren ligeramente; movimientos esporádicos de succión o suspiros.
  • Sueño Profundo (No REM): Respiración del bebé lenta y regular; ojos cerrados y quietos; cuerpo relajado y sin movimientos.

Es importante que esperes entre 20-30 minutos desde que el bebé se ha dormido en tus brazos para pasarlo a la cuna, que es cuando entra en la fase de sueño profundo. Si lo dejas directamente en la cuna o cama notará la separación con la madre y se activará.

El reflejo de Moro y la sensación de caída

Una de las razones más comunes por las que el bebé se despierta cuando lo tumbamos en su cuna o nido, es por la sensación de caída al acostarlo. Los bebés permanecen durante 9 meses en el vientre materno donde están flotando y no están expuestos a la gravedad, por lo que cuando nacen, la sensación de estar tumbados sobre su espalda les parece como si se cayeran al vacío. Cuando esto pasa, extienden sus brazos y se llevan un gran susto. Muchas veces, cuando se quedan dormiditos en nuestros brazos y queremos pasarlos a la cuna o nido, esta sensación los despierta y lloran asustados.

Ilustración del reflejo de Moro en un bebé

¿Por qué mi bebé no quiere dormir en la cuna?

Hay muchas razones por las que su bebé no dormirá en una cuna, y siempre es importante recordar que todos los bebés son diferentes y que lo que se considera "normal" con respecto a los hábitos o requisitos de sueño de un bebé es muy variado. Mucho dependerá de la etapa de desarrollo en la que se encuentre su bebé. Por ejemplo, es posible que se enfrenten más dificultades para que un recién nacido duerma en una cuna que para un bebé mayor.

Necesidades básicas y confort

A veces, tu bebé no duerme en una cuna (o en cualquier lugar) porque necesita algo. Verifica si tu pequeño necesita alimentarse o un cambio de pañal, o si puede estar sintiéndose enfermo. Asegúrate de que la temperatura de la habitación sea fresca pero cómoda para que tu bebé duerma y que tu pequeño no esté demasiado abrigado o desabrigado.

Ansiedad por separación

Cuando acuestas a tu pequeño para una siesta o para dormir, los llantos y protestas no necesariamente comunican que tu bebé no quiera dormir en una cuna; más bien, son una respuesta natural a estar lejos de ti. Tu bebé sabe que existes y te ama, por lo que estar lejos de ti puede llevar a algunas lágrimas y protestas. Llorar y la ansiedad por separación son naturales y normales, y en muchos casos, los bebés llorarán o se inquietarán solo por unos minutos antes de quedarse dormidos.

Si sospechas que la ansiedad por separación hace que tu bebé tenga dificultades para dormir en una cuna, incorporar momentos planeados de separación en tu rutina diaria puede ayudar. Puede ayudar a tu bebé a aprender que siempre volverás. Puedes comenzar con algo simple, como un juego de cucú-tras, y gradualmente aumentar la duración del tiempo que te alejas. Con el tiempo, estos pequeños ejercicios pueden construir la confianza de tu bebé y hacer que dormir en la cuna sea menos intimidante.

Sobreestimulación y ritmo circadiano

Es fundamental que desde muy temprano tu bebé empiece a comprender que la noche no es el día y el día no es la noche. Durante el día, mantenga su hogar iluminado con las cortinas abiertas; por la noche, mantenga las luces bajas o apagadas. La sobreestimulación por la noche puede dificultar que su bebé se duerma.

Cuándo empezar y cuándo dejar de usar la cuna

Cuándo comenzar a usar una cuna

Desde el nacimiento, tu bebé puede dormir en una cuna. Muchos, si no la mayoría, de los padres comienzan a usar una cuna de inmediato cuando llevan a su recién nacido a casa desde el hospital. Otros padres prefieren que su bebé duerma en un moisés durante unas semanas, ya que es más portátil que una cuna. (Hacer que tu bebé duerma en un moisés es similar a hacer que tu pequeño duerma en una cuna, por lo que puedes seguir los mismos consejos). Ten en cuenta que un bebé superará un moisés rápidamente, a menudo en el primer mes, por lo que podrías preferir omitir este artículo por completo y hacer que tu bebé duerma en una cuna desde el principio.

Bebé recién nacido en una cuna de colecho

Cuándo dejar de usar una cuna

No hay una edad estándar para superar una cuna y pasar a una cama, ya que todos los niños crecen a diferentes ritmos. Los expertos aconsejan esperar tanto como sea posible antes de pasar a tu hijo de la cuna, ya que los niños pequeños aún están aprendiendo el autocontrol necesario para quedarse en la cama. Si tu hijo intenta salir de la cuna y se vuelve inseguro, cámbialo a una cama por su seguridad. En la mayoría de los casos, espera hasta que tu hijo tenga tres años antes de hacer la transición.

Considera lo siguiente para determinar cuándo dejar de usar una cuna para tu hijo:

  • Para cuando tu hijo mida alrededor de tres pies de altura, ya no debería dormir en una cuna, según los expertos.
  • Consulta las pautas del fabricante cuando compres tu cuna, ya que puede haber un límite máximo de altura, peso o edad.
  • Para asegurarte de que la cuna sea segura durante la infancia y la niñez, necesitarás bajar la altura del colchón de vez en cuando. Esto prohibirá que tu niño pequeño se trepe o se caiga por los rieles.
  • Antes de que tu hijo llegue al punto en el que pueda salir de la cuna, incluso con el colchón en la configuración más baja, es una buena idea hacer la transición a una cama para niños pequeños.
  • Algunas de las mejores cunas para bebés pueden convertirse en camas para niños pequeños, niños mayores y adolescentes.
  • Algunos padres también eligen hacer la transición de su niño pequeño a una cama una vez que esperan otro bebé, ya que la cuna es necesaria para el recién nacido. En este caso, hacer el cambio al menos seis a ocho semanas antes de la fecha prevista para el nuevo bebé es un buen plan.

El colecho y el sueño compartido de forma segura

El colecho, practicado de forma segura, es una muy buena forma de acostar al bebé cerca de nosotros y así promover el descanso de toda la familia. Una cuna para dormir junto a la cama generalmente es un poco más grande que un moisés, y también le permite tener a su bebé junto a su cama, brindándole la comodidad de que su bebé está cerca.

La Besrey Bedside Sleeper Cuna es la manera perfecta de mantener a su pequeño cerca y seguro, con una interrupción mínima de la lactancia y la alimentación durante la noche. Esta cama de cabecera premium cumple con los estándares de seguridad ASTM, CPSIA y CCPSA, y todos los materiales son 100 % seguros y no tóxicos. Además, cuenta con ruedas giratorias de 360° con frenos que facilitan el cambio de posición o el traslado de una habitación a otra. Al mismo tiempo, el espacio de almacenamiento debajo le permite tener cerca todos los elementos esenciales para dormir de su bebé.

Las cunas de colecho ofrecen la máxima comodidad de poder atenderlos cuando lo necesitan mientras le brindan a usted y a su bebé sus propios espacios para dormir. También son bastante versátiles, ya que pueden usarse de forma independiente y colocarse en cualquier lugar cuando no se usan en la configuración de colecho.

Consejos para el uso de la cuna de colecho

  • Rulo de fibra hueca siliconada: Después podrás utilizarlo aparte como cojín protector.
  • Saco de dormir o Saco 4 estaciones: Abrigan al bebé mientras duerme sin que se destape.
  • Cuña antireflujo: Diseñada para proporcionar al bebé la inclinación ideal y ayudarle a dormir mejor, especialmente si tiene cólicos o reflujo. Tiene una inclinación del 15%, tal y como recomiendan los pediatras.
  • Sábana salvababas: Diseñadas exclusivamente para la cuna nido, la protegen de las manchas para no tener que lavar la funda al completo.
Cuna de colecho junto a la cama de los padres con un bebé durmiendo

Métodos para enseñar a dormir sin dejar llorar al bebé

Si no te gusta la idea de dejar llorar a tu bebé, o si has probado los métodos de enseñar a dormir dejándolo llorar y no te han funcionado, puede que quieras considerar una aproximación más gradual que implique menos lágrimas. Al igual que sucede con cualquier método, lo que funciona para otros niños puede no funcionar para tu bebé. Quizás tendrás que probar y descartar varios métodos hasta encontrar el que mejor te funciona.

Teoría y expertos

Los expertos y padres a favor de los métodos para enseñar a dormir sin llorar creen que la hora de irse a la cama ofrece una oportunidad para conectar con tu hijo, desarrollando rutinas nocturnas cálidas y respondiendo con rapidez a las demandas de tu bebé para obtener alimento y consuelo. Ellos piensan que los métodos para enseñar a dormir dejando llorar al bebé pueden hacer que tu hijo cree asociaciones negativas con la hora de irse a dormir y el sueño, que pueden durar toda una vida.

Entre los expertos más conocidos se encuentran el pediatra William Sears, la educadora de padres Elizabeth Pantley y la enfermera Tracy Hogg.

  • El método del Dr. William Sears: Defiende un enfoque centrado en el niño, ayudándole con paciencia a que aprenda a dormir según su propio ritmo. Anima a los padres a dormir con sus bebés y a acunarlos y darles el pecho hasta que se duerman, así como otras formas de contacto cercano para crear asociaciones positivas.
  • El método de Elizabeth Pantley: Ofrece un aprendizaje gradual de todos los aspectos del sueño, adaptado a las necesidades de cada bebé. Recomienda acunar y alimentar al bebé hasta que esté adormecido antes de ponerlo a dormir y responder inmediatamente si llora. Propone un proceso de seis pasos para enseñar a un bebé a dormir en su cuna.
  • El método de Tracy Hogg: Coincide con Sears en que las asociaciones con la hora del sueño deben ser positivas, pero desaconseja que el bebé dependa de claves como el pecho o el acunamiento. Recomienda tomar al bebé en brazos si llora, calmarlo y volver a acostarlo tantas veces como sea necesario.

Consejos prácticos adicionales para una solución sin llorar

  • Establece un horario de siestas regular: Un bebé que está demasiado cansado puede tardar más en dormirse.
  • Introduce cambios lentamente: Si tu bebé se acuesta tarde, adelanta la hora de acostarlo un poquito cada noche hasta que llegues a la hora que funciona mejor.
  • Crea "sonidos claves": Un sonido puede ser tan simple como "Sshhhh" o decirle suavemente la frase "Es hora de dormir". Repite el sonido o la frase cuando estés calmando a tu bebé para que la asocie con el sueño.
  • No respondas a cada ruidito: Aprende a distinguir un llanto verdadero de una queja adormilada. Si no estás segura, espera un minuto fuera del cuarto para no despertar a tu bebé si está dormido.

Cuando tu bebé se despierta en la noche

Tu bebé puede despertarse durante la noche para alimentarse y cambiarse el pañal, a veces solo como parte de su patrón de sueño normal y no necesariamente porque no quiera dormir en una cuna. Dormir toda la noche lleva tiempo; algunos bebés pueden volver a dormirse una vez que se han satisfecho sus necesidades, mientras que otros aún pueden estar aprendiendo a calmarse por sí mismos.

Hacer que tu bebé duerma en una cuna tiene mucho que ver con cómo respondes cuando se despierta y llora en la noche. Cuando cuides a tu bebé, intenta las siguientes estrategias para mantenerlo cómodo en su cuna:

  • Mantén las luces tenues.
  • Usa una voz suave y calmante.
  • Usa movimientos calmantes mientras cuidas sus necesidades (alimentación, cambio de pañal, consuelo, etc.).
  • Después, coloca a tu pequeño de nuevo en la cuna, asegúrate de que todo está bien y recuérdale que es hora de dormir.
  • Si tu bebé no necesita alimentarse o un cambio de pañal pero sigue un poco inquieto, trata de no levantarlo. Acariciar suavemente su mejilla o cabeza durante unos momentos puede ser suficiente para ayudar a tu bebé a volver a dormirse por sí solo.

Un chupete podría funcionar si su bebé tiene problemas para calmarse. Aunque las razones exactas no se entienden completamente, se ha demostrado que los chupetes pueden reducir potencialmente el riesgo de SMSL.

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