Si somos amantes de las orquídeas, no podemos olvidar un aspecto vital en su mantenimiento: fortalecerlas. Esta es una tarea que tenemos que añadir en nuestra lista de cuidados, y que muchas veces olvidamos por completo o relegamos a los meses previos a su época de floración. Sin embargo, fortalecer las orquídeas no puede dejarse solo para esa época del año, sino que hemos de hacerlo acorde a cada momento vegetativo.
Mejorar la salud de nuestra planta es importante, pero de hacerlo en una estación errónea, ese buen gesto hacia ella puede volverse en contra. Conscientes de su importancia, veremos qué métodos llevar a cabo para fortalecer las orquídeas. Y no: no se trata únicamente de utilizar un abono para orquídeas.
Razones Fundamentales para Fortalecer las Orquídeas
El trabajo constante de fortalecer las orquídeas es totalmente lógico. La gran mayoría de ellas viven en uno de esos tipos de sustratos para plantas que no contienen nutrientes: la corteza de pino. Este soporte no solo permite la sujeción de la planta, sino que también ofrece un buen drenaje. A pesar de que la corteza de pino cumple estas dos funciones vitales, presenta una carencia importante: nuestra planta tan solo contará con el agua del riego para obtener la hidratación básica para su supervivencia, no nutrientes del sustrato.
Normalmente, solo una planta debidamente nutrida y fuerte podrá regalarnos sus increíbles flores. Y es que la floración supone un tremendo esfuerzo para cualquier planta, un gasto enorme de recursos, que solo podrá darse si la planta está lo suficientemente fuerte como para afrontar el desgaste. Algo que también se supedita a otros aspectos como estar situada en un lugar con buena luz, contar con un buen grado de humedad ambiental o, simplemente, encontrarse cómoda en una determinada ubicación.
Añadido a esto, la morfología de las orquídeas también nos da una pista de sus necesidades. Hay que contemplar que no solo hablamos de una planta tropical cultivada muy lejos de sus orígenes, sino que también es, en un grandísimo porcentaje de su inmensa familia botánica, una planta epífita. O, lo que es lo mismo, que vive con las raíces al aire. Un detalle que nos deja claro hasta qué punto esta parte de las orquídeas es vital. Entendida la importancia de fortalecer las orquídeas, vamos a centrarnos en cómo hacerlo, y más importante aún, en ese "cuándo" tan vital del que hablábamos. Un auténtico calendario que nos dará la pista de cómo tratar a nuestra planta a lo largo del año para lograr su floración.

Métodos y Calendario para Fortalecer las Orquídeas
Veamos cómo fortalecer las orquídeas atendiendo a distintos aspectos de la planta y sus ciclos de vida.
Abonado en Reposo: Moderado y Paulatino
Todas las plantas tienen una época vegetativa de reposo. Una que, salvo en las plantas de floración en invierno, suele coincidir con la llegada del frío. Es esta bajada de temperaturas la que ayuda, precisamente, a que la planta entre en una especie de hibernación. En el caso de las orquídeas, este periodo de reposo puede venir marcado también por el final de la floración o, siendo más exactos, por ese momento en el que la vara floral comienza a secarse.
Lejos de cortarla inmediatamente, es recomendable esperar a ver cómo evoluciona, ya que en ocasiones, aunque comience a secarse, puede volver a rebrotar. Cuando las plantas entran en estado latente, es momento de fortalecer las orquídeas con un abono de liberación lenta. Existen varitas ideales para fortalecer las orquídeas en su época de reposo.
El Trasplante y Sustrato: Un Aspecto Fundamental
Cuando hablamos de fortalecer las orquídeas, siempre pensamos en abonos, pero no solo consiste en eso. Como decíamos antes, las raíces de la orquídea son las que determinan en gran medida la salud de la planta. Para fortalecer las orquídeas, no está de más aprovechar el invierno para un cambio de sustrato. Y, si bien el sustrato de la orquídea no le aporta nutrientes, no está de más cambiarlo cada cierto tiempo.
Las razones son variadas: renovarlo nos permite darle a nuestra orquídea un sustrato nuevo, uno que no se haya degradado y que facilita en gran medida su sujeción. Pero no solo por eso hemos de planteárnoslo. El trasplante será necesario para permitir crecer las raíces. En paralelo con este aspecto, fortalecer las orquídeas también pasa por un cambio de maceta, y no nos referimos solo a una nueva sino, más bien, a una más grande. El crecimiento de estas plantas se sustenta, sobre todo, en el desarrollo de sus raíces, por eso es más que habitual ver cómo crecen saliendo de la maceta. Además, las orquídeas necesitan tener sus raíces al descubierto, y por eso las macetas para orquídeas suelen ser transparentes.
Se recomienda renovar el sustrato específico para orquídeas cada 2 o 3 años cuando se realice el trasplante. Un buen sustrato favorecerá el drenaje.

Abonado Revitalizante: Clave en Momentos de Debilidad
Con el final del invierno, es momento de fortalecer las orquídeas. Una época, el paso previo a la primavera, en la que necesitarán nuestra ayuda. Tanto la falta de luz como la temperatura pueden haber debilitado nuestra planta. Por eso, es imprescindible velar porque reciba nutrientes necesarios en uno de los momentos clave del crecimiento. La aplicación de un revitalizante nos permitirá fortalecer las orquídeas debilitadas.
El abono revitalizante para orquídeas permite mejorar el tono general de la planta, algo necesario, sobre todo, si nuestra planta ha superado un ataque de hongos. Una enfermedad muy habitual en los meses de frío, que suele ir aparejada a un riego incorrecto y una temperatura inferior a la que necesita nuestra planta.
Abonado Regular para Orquídeas en Buen Estado
Si nuestras plantas se encuentran en buen estado, no está de más fortalecer las orquídeas aplicándoles un abono de manera regular. Un abonado regular de nuestra planta no solo favorecerá la creación de flores, sino que también promoverá el crecimiento de las hojas y de las raíces. Por último, si escogemos un abono para orquídeas rico en fósforo, ayudaremos a nuestra planta a estar más sana.
Riego Adecuado de Orquídeas
El agua es, junto con la luz, uno de los puntos más complejos en el cuidado de orquídeas. Lo ideal son riegos abundantes y espaciados, garantizando el drenaje del exceso de agua entre los riegos.
Frecuencia y Técnica de Riego
- Una pauta ideal es de un riego a la semana durante el invierno, o una vez cada 15 días.
- Esta cantidad se incrementará en los meses de calor, en los que regaremos entre dos y tres veces a la semana.
- Es mejor regar por las mañanas.
- Al regar, no mojes la planta, ni el tallo ni las hojas, especialmente entre las hojas o en la corona de la planta (lugar por donde nacen las hojas nuevas), ni tocando el tallo, pues es por ahí por donde entran las pudriciones.
- Si riegas por inmersión, el método es sumergir la maceta (sin llegar a mojar la parte superior y las hojas) en un recipiente durante 10 minutos y dejar escurrir después el exceso de agua del sustrato.
- Después de regar, se puede usar un ventilador para asegurar que no queda agua ni en la planta ni junto a ella.
Señales de las Raíces para el Riego
Las phalaenopsis, por ejemplo, son quizás las orquídeas más fáciles de regar, porque el color de sus raíces será el que te indique cuándo debes hacerlo. Raíces tornando a blancas o gris claro, ¡toca regar! Raíces verdes, no hay que regar hasta que cambien de color. Pocas orquídeas te "avisan" para regarlas como ellas. Cuando riegues, verás que inmediatamente las raíces cambian de color a verde.

Cómo REGAR ORQUÍDEAS correctamente || en20metros
La Fertilización de Orquídeas
Las orquídeas son muy apreciadas por sus flores sorprendentes y únicas. Requieren cuidados específicos, incluido el abono adecuado. Sin los nutrientes adecuados, las orquídeas no podrán producir las preciosas flores por las que son conocidas.
Importancia del Abono Específico
El fertilizante es importante emplearlo, ya que el sustrato, al simular su hábitat natural, viene sin los nutrientes que necesita, como el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Estos abonos contienen los nutrientes y minerales esenciales que las orquídeas necesitan para un crecimiento sano y unas flores exuberantes.
Tipos de Fertilizantes: Líquido vs. Granulado
Hay varios tipos de abonos que pueden utilizarse para orquídeas, pero dos de los más populares son el líquido y el granular.
- Fertilizante Líquido: Es el más utilizado, ya que es el más eficaz y fácil de usar. Por lo general, se diluye con agua y puede aplicarse directamente a las raíces de la orquídea. También es el más cómodo de usar, ya que es fácil de medir y aplicar. Es importante diluirlo correctamente para garantizar que tu orquídea reciba la cantidad correcta de nutrientes. Se recomienda utilizar de un cuarto a medio abono, dependiendo del tipo de orquídea y de su estado de crecimiento.
- Abono Granulado: Se recomienda menos habitualmente. Los fertilizantes granulados deben extenderse uniformemente sobre el medio de cultivo de la orquídea, manteniéndolos alejados de las raíces y de la base de la planta.
Dosis y Frecuencia de Aplicación
Empieza aplicando el fertilizante líquido una vez al mes, y luego aumenta gradualmente la frecuencia a medida que la orquídea empiece a florecer. Para los fertilizantes granulados, se recomienda aplicarlos una vez cada dos o tres meses.
Un buen consejo es usar solo la mitad de la dosis que indica el envase del fertilizante líquido para evitar sobre-fertilización.
Fertilizantes Especializados
Actualmente, hay en el mercado fertilizantes especializados para orquídeas que se adaptan a las necesidades específicas de estas plantas. Estos abonos también pueden contener aditivos como vitaminas y aminoácidos para ayudar a fomentar un fuerte desarrollo de las raíces y la producción de flores. Para obtener los mejores resultados, considera la posibilidad de utilizar abonos especializados para orquídeas, diseñados para fomentar el desarrollo de las raíces y las flores.
Otros Aspectos Clave para el Cuidado de Orquídeas
El cuidado integral de las orquídeas va más allá del riego y la fertilización.
Luminosidad
La orquídea es una flor a la que le gusta el sol, pero no le gusta recibirlo directamente. Le gusta absorberlo también por sus raíces, ya que su crecimiento se da originalmente en las ramas de los árboles. La falta de luz puede provocar poco crecimiento, falta de floración, caída de algunos tallos u hojas que, si no caen, sí que se pueden ver muy debilitadas. Si se da el caso contrario y nos pasamos con la luz, la planta se deshidratará.
Temperatura
Lo ideal es que la orquídea esté en un espacio con entre 20 y 25 grados de manera constante. Si la temperatura baja de 12 grados, las hojas se secarán y se pondrán amarillentas. Para estimular la floración, es importante provocar un cambio de temperatura de 10ºC entre el día y la noche.
Humedad Ambiental
Es crucial contar con un buen grado de humedad ambiental para el bienestar de la orquídea. Tanto si vivimos en un clima seco como durante los meses de invierno, no está de más darle de manera constante esa humedad que precisa. Esto se puede lograr creándole un microclima húmedo en la base de la maceta, poniendo agua de manera permanente en el plato inferior.