La translucencia nucal (TN) es la medida ecográfica de un acúmulo de líquido situado en la región posterior del cuello fetal. Durante el primer trimestre de gestación, entre las semanas 11 y 14, todos los fetos presentan una pequeña cantidad de este líquido; sin embargo, cuando esta medida está aumentada, se convierte en un marcador clínico fundamental para evaluar el riesgo de anomalías cromosómicas, síndromes genéticos y defectos estructurales.

Fisiopatología del edema nucal
El incremento de la TN responde anatomopatológicamente a un edema nucal. Debido a la gran variedad de situaciones asociadas, no existe un mecanismo único, sino que se sugiere una etiología multifactorial:
- Fallo cardíaco: Relacionado con la asociación entre TN aumentada y malformaciones cardíacas congénitas.
- Congestión venosa: Provocada por compresión del mediastino o fallo en el drenaje linfático.
- Alteraciones en la matriz extracelular: Cambios en proteínas como el colágeno tipo VI, vinculados a trisomías 21, 18 y 13.
- Desarrollo anormal del sistema linfático: Hipoplasia de vasos linfáticos, frecuentemente observada en el síndrome de Turner o linfedema congénito.
- Otras causas: Infecciones congénitas (como el parvovirus B19), anemia fetal o trastornos neuromusculares.
Técnica de medición y control de calidad
La utilidad diagnóstica de la TN depende de una técnica estandarizada y estricta, definida por la Fetal Medicine Foundation (FMF):
- Periodo gestacional: Debe realizarse cuando la longitud cefalocaudal (LCC) se sitúe entre 45 y 84 mm (semanas 11 a 13+6).
- Visión ecográfica: Se requiere un plano sagital estricto, con el feto en posición horizontal y cabeza en posición neutra.
- Ampliación: La imagen debe ocupar al menos tres cuartas partes de la pantalla, incluyendo solo la cabeza y la parte superior del tórax.
- Medición: Se deben tomar tres medidas en la zona más ancha de la translucencia y registrar la mayor. Es vital diferenciar la membrana amniótica de la piel fetal.

Cribado de cromosomopatías y resultados clínicos
Actualmente, se utiliza el cribado combinado del primer trimestre, que integra la medida de la TN, la edad materna y marcadores bioquímicos (PAPP-A y subunidad libre β-HCG). Este método alcanza una tasa de detección de síndrome de Down cercana al 85-90%.
Es importante destacar que:
- Una medida de hasta 3 mm suele considerarse de bajo riesgo, aunque no garantiza la ausencia de patología.
- Valores superiores a 3,5 mm se asocian con un incremento proporcional en el riesgo de resultados adversos, incluso en fetos con cariotipo normal.
- En fetos euploides (cromosómicamente normales), el aumento de la TN es un marcador de cardiopatías congénitas, lo que justifica la realización de una ecocardiografía fetal detallada.
Interpretación y pronóstico
El hallazgo de una TN aumentada no constituye un diagnóstico, sino una indicación para estudios adicionales, como el consejo genético o técnicas invasivas (biopsia corial o amniocentesis). En gestaciones gemelares, la TN es particularmente valiosa para identificar riesgos de cromosomopatías y el síndrome de transfusión gemelo a gemelo.
Aunque la mayoría de los fetos con TN aumentada evolucionan favorablemente si el cariotipo es normal y la anatomía es correcta, el seguimiento ecográfico debe ser minucioso para descartar síndromes genéticos tardíos o defectos estructurales sutiles.