La Fascinante Biografía de Laura Ponte: De las Pasarelas a la Creación

Laura Ponte, una figura icónica en el mundo de la moda, ha forjado una trayectoria llena de éxitos, desafíos y transformaciones. Desde sus comienzos en Galicia hasta su consolidación como diseñadora y empresaria, su vida ha sido un reflejo de su personalidad única y su constante búsqueda de autenticidad. A pesar de haber alcanzado la cima en las pasarelas internacionales, Ponte siempre mantuvo una visión crítica de la industria, explorando diversas facetas creativas y personales.

Orígenes y Primeros Años

Nacimiento y Familia

Laura Ponte nació en Vigo en septiembre de 1973. Es hija de José Manuel Ponte Mittelbrunn y Marcela Aurina Martínez Zapico, ambos periodistas. Poco después de su nacimiento, su familia se mudó a Oviedo, donde creció.

Una Adolescencia Marcada por la Introversión

Su adolescencia transcurrió en Asturias, un periodo que, según sus propias palabras, estuvo marcado por la timidez y la inseguridad sobre su físico. Se describía a sí misma como "hipertímida". Durante su juventud, se educó escuchando música clásica e incluso intentó aprender a tocar el piano de oído. Tras la separación de sus padres cuando era niña, recuerda no haber sido "muy transgresora", aunque su estilo en su "Oviedín" natal, donde su abuelo sastre le confeccionaba trajes de hombre o vestía pantalones de montar a caballo sin practicar la equitación, podía llamar la atención.

Ilustración de Oviedo en la década de los 80

Aspiraciones Académicas y el Giro Inesperado

Inicialmente, Laura quería estudiar Periodismo, pero sus padres, ambos periodistas, la disuadieron, argumentando que la carrera no le sería útil. También mostró interés en Bellas Artes, aunque su deseo era dibujar, no estudiar. Su madre, con el fin de que salieran de Oviedo, la inscribió en Ciencias Políticas a través de la UNED. Un noviazgo con un estudiante de Agrónomos en Inglaterra la llevó a mudarse allí durante año y medio. Tras su regreso a España, comenzó a trabajar sin tener una dirección clara sobre su futuro profesional. Fue en Londres donde un fotógrafo, cautivado por su rostro anguloso y grandes ojos, la invitó a participar en el prestigioso concurso de la agencia Elite, "Look of the Year". Su victoria en este certamen, tanto en España como en Estados Unidos en 1993, fue el punto de inflexión que la adentró de lleno en el mundo de la moda y la llevó a abandonar sus estudios de Ciencias Políticas.

Ascenso al Olimpo de la Moda

Un Físico Singular y una Filosofía de la Belleza

Con un físico particular, Ponte nunca se consideró la típica "chica guapa". Afirma no haberse visto "nada de especial", a lo sumo "cierta fuerza y cierta expresividad". Destaca su asimetría, con "dos perfiles totalmente diferentes", lo que en el colegio la hacía ser percibida como "borde" o "triste" según el lado que se viera. Firme defensora de la diferencia, opina que la belleza reside en la emoción, la proporción y la intención, "eso que te hace girarte por la calle para poder ver aunque sea un segundo más a alguien no necesariamente espectacular, pero sí único".

Colaboraciones con Grandes Firmas y Reconocimiento Mundial

Fue precisamente su carácter y personalidad frente al objetivo lo que la llevó a trabajar con marcas de la talla de Loewe, Valentino, Gianfranco Ferré, Lagerfeld, Blumarine, La Perla, Ralph Lauren o Christian Lacroix. Su talento y singularidad la consolidaron como una de las supermodelos más destacadas de la década de los 90. En 1996, Harper’s Bazaar la situó entre las tres modelos mejor pagadas del mundo, y la cadena de televisión norteamericana CNN la nombró la modelo más importante de la historia de España, otorgándole un quinto puesto en el ranking de tops. Grandes fotógrafos como Mario Testino, Steven Meisel o Richard Avedon también quisieron capturar su especial belleza y porte.

Fotografía de moda de Laura Ponte para una revista de alta costura

Vida en París y Nueva York

Pese a estar afincada en la capital del Sena, París, donde conoció a Beltrán Gómez-Acebo, su éxito la llevó a trasladar su residencia a Nueva York en mayo de 1998. Allí, su físico "ni rubia, ni exuberante ni demasiado alta (1,77 metros), pero capaz de mantener la mirada" llamó poderosamente la atención. En tan solo dos meses, la revista Harpers Bazaar la situó como la segunda modelo mejor pagada del mundo.

Retiro de las Pasarelas

A pesar de sus logros, Laura Ponte aseguraba que "ser modelo nunca me ha gustado, he disfrutado, lo he pasado muy bien, he aprendido muchísimo, pero mi intención era ver cómo funcionaba el negocio. Nunca me ha llenado". En diciembre de 1999, al convertirse en Embajadora de la Moda Gallega, anunció su retirada definitiva de las pasarelas al concluir sus compromisos y contratos. "Mi cara ya no da más de sí. No hay más Lauras", declaró entonces, según recoge 'Lecturas'.

Vida Personal y Transformaciones

Matrimonio con Beltrán Gómez-Acebo

Mientras triunfaba en la moda, Ponte inició una relación con Luis Beltrán Alfonso Gómez-Acebo y Borbón, sobrino del rey Juan Carlos I e hijo de la infanta Pilar. Se conocieron en una fiesta en el apartamento de Tatiana de Liechtenstein. Tras unos meses, Beltrán la presentó a su madre y abuela, la Condesa de Barcelona, y fijaron la fecha de su boda. El 18 de septiembre de 2004, Laura y Beltrán se casaron en La Granja de San Ildefonso, Segovia, en la Real e Insigne Colegiata de la Santísima Trinidad. Este enlace la posicionó en el foco de la prensa del corazón, con unos 500 invitados, incluida gran parte de la Familia Real española. Para la ocasión, Laura sorprendió con un estilismo de su amigo Miguel Palacio: un diseño de muselina de seda blanca con estética Art-Déco, cuello redondo, manga larga y falda recta en línea A con cola y bordado en las caderas. Llevó una diadema de diamantes y zafiros de Doña Pilar, colocada del revés a modo de casquete, que sujetaba un largo velo.

Fotografía de la boda de Laura Ponte y Beltrán Gómez-Acebo

Maternidad y Divorcio

De su matrimonio con Beltrán Gómez-Acebo nacieron sus dos hijos: Luis Felipe Gómez-Acebo y Ponte, en 2005, y Laura Gómez-Acebo y Ponte, en julio de 2006. Aunque su matrimonio fue objeto de interés mediático, la pareja optó por la discreción. Sin embargo, su unión llegó a su fin en junio de 2009 con la separación, y el divorcio definitivo se concretó en 2011. A pesar de la ruptura, ambos mantuvieron una buena relación. Laura siempre ha tenido palabras cariñosas para su exmarido y su exsuegra, la Infanta Doña Pilar, a quien describió como "muy cariñosa, muy sabia, muy inteligente. Sabía escuchar. Bruta, en el sentido de que decía las cosas tal y como las pensaba, algo que por otro lado me parece sanísimo".

Nuevas Relaciones y Soltería

Después del divorcio, Laura Ponte rehizo su vida sentimental en varias ocasiones, aunque con mayor discreción. Se la relacionó con Mario Conde Jr., hijo del exbanquero. Posteriormente, mantuvo una relación con Beltrán Cavero de Carondelet, sobrino de Esperanza Aguirre, empresario y músico, que duró alrededor de un año. También se la vinculó sentimentalmente con el músico Álvaro Naive en 2016 y con el poeta y abogado Pedro Letai, relación que finalizó en 2019. Actualmente, y al menos públicamente, Laura Ponte disfruta de su soltería, valorando su intimidad y la libertad de vivir a su manera.

Salud y Superación Personal

Laura Ponte vivió un complicado momento de salud en 2022, cuando sufrió una perforación de córnea que le hizo perder la visión del ojo izquierdo. Esta lesión ocular la arrastraba desde hacía 20 años, con una herida grande en la córnea y problemas como la fotofobia. Afortunadamente, se sometió a un trasplante ocular que resultó exitoso. Asimismo, reveló haber pasado por una depresión que le llevó varios años superar, lográndolo cuando "empezó a pensar en ella de verdad y no tanto en los demás en su vida". En una entrevista para Vanity Fair, afirmó: "Cada arruga de mi cara es parte de mi ser, la huella de una historia. Me ha costado tanto superar mis complejos, que no eran tanto estéticos como físicos, que doy un salto de alegría cuando me miro al espejo. Veo lo que hay detrás, no lo que tengo delante", al ser preguntada sobre retoques estéticos.

Laura Ponte y Vicky Martín Berrocal | A SOLAS CON: Capítulo 60 | Podium Podcast

Emprendimiento y Pasión por el Diseño

De la Modelo a la Diseñadora de Joyas

Pese al éxito en la moda, Laura Ponte siempre buscó un propósito más allá de las pasarelas. La moda, para ella, era un pretexto para introducirse en la industria. "Tengo la sensación de que mi nombre ya no es mío, me pesa, se ha convertido en producto", ha declarado. En 2009, cumpliendo su gran pasión, creó su propia marca de joyas, Luby & Lemerald, asumiendo el rol de directora creativa. Aunque la sociedad no prosperó financieramente y se disolvió, su espíritu emprendedor la llevó a explorar nuevas facetas.

Diseño de Vestidos de Novia y Espacio Creativo

Justo antes de la pandemia, Laura lanzó su propia marca de vestidos de novia, que diseña ella misma desde su taller en casa. Disfruta del contacto directo con las novias y de crear desde cero el vestido de sus sueños. Además de sus proyectos de diseño, colabora en el espacio creativo Urg3l, trabajando de manera individual o con otros artistas en proyectos para diversas marcas y sectores, lo que le permite mantener una actividad multidisciplinar que abarca la consultoría, el estilismo, la producción y la publicación de artículos.

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