Malta alberga algunos de los templos más antiguos descubiertos en el mundo, construidos durante el cuarto y tercer milenio antes de Cristo. Su historia, o más bien lo poco que se sabe de ella, está envuelta en un profundo misterio. Para situarnos en el tiempo, estos templos son anteriores a la pirámide escalonada de Zóser, considerada la más antigua, que data del 2650 a.C.

Los templos megalíticos de Malta están hechos con piedras de grandes dimensiones. El mayor megalito de estos templos mide cerca de 5,2 metros y pesa unas 57 toneladas, lo que ciertamente invita a reflexionar sobre cómo los hombres prehistóricos lograron tales proezas con los medios técnicos de la época. No es de extrañar que una leyenda maltesa relate que los construyeron seres gigantescos.
La forma peculiar de estas edificaciones también favorece el misterio. Cada templo está compuesto por una serie de cámaras redondas, dándole un aspecto en su conjunto de flor o trébol. Al adentrarse hoy en estos complejos, la arquitectura transmite una presencia casi viva: estrechos pasadizos se abren a cámaras redondeadas donde la luz se remansa y el sonido se atenúa hasta el silencio. Esta arquitectura orgánica, casi corporal, suscita preguntas más profundas: ¿qué creencias la inspiraron y a quién honraban?
El Culto a la Fertilidad y la "Diosa Madre"
En el interior de estos templos se descubrieron lo que parecían altares decorados con motivos vegetales y espirales. También se hallaron esculturas de piedra, tanto pequeñas como de grandes dimensiones, de lo que los arqueólogos denominaron Diosas de la Fertilidad.
La idea de que la vida espiritual de la Malta neolítica estaba centrada en una deidad femenina ha persistido durante mucho tiempo. Algunos sostienen que la primera cultura mediterránea de Malta rendía culto a las fuerzas vitales de la feminidad y de la Tierra, con rituales moldeados por la reverencia hacia la fertilidad y la creación.
Evidencia Arqueológica y sus Interpretaciones
Las pruebas resultan sugestivas: altares grabados con espirales que evocan la eternidad y motivos vegetales; pasajes alineados con el solsticio; y voluminosas figuras de arcilla, redondeadas en caderas y vientres, halladas en su interior. Franceen Galea, conservadora del Museo Nacional de Arqueología de Malta, afirma: «Procuramos ser prudentes; hay muchas teorías. Al fin y al cabo, somos arqueólogos».

Aun así, la curiosidad persiste. Desde hace tiempo, algunos científicos interpretan la vida espiritual de la Malta neolítica como centrada en una deidad femenina. «A menudo la llamaban la Diosa Madre, asociada a la fertilidad y la maternidad», explica la antropóloga Kathryn Rountree.
Esta idea cobró fuerza en la década de 1970 gracias a la arqueóloga feminista Marija Gimbutas, cuyas interpretaciones de una antigua sociedad europea centrada en la diosa captaron la imaginación colectiva, y suscitaron la resistencia del ámbito académico. Galea señala que «era un movimiento con un propósito. Las mujeres intentaban encontrar su lugar en la sociedad y querían demostrar que, desde el Neolítico, nada habría sucedido sin ellas». El debate continúa, pero una verdad perdura: las mujeres tuvieron importancia aquí.
Las "Fat Ladies" y la Dama Durmiente
En la capital barroca de Malta, La Valeta, se encuentra el Museo Nacional de Arqueología, donde se exponen varias de las llamadas “Fat Ladies”, las voluptuosas figurillas halladas en las estructuras prehistóricas de Malta que se sitúan en el centro del debate sobre la Diosa Madre. Algunas están reclinadas; otras, entronizadas, con formas redondeadas que evocan fertilidad y abundancia.

Entre ellas destaca la célebre Dama Durmiente de Ħal Saflieni. Desnuda de cintura para arriba y cubierta desde las caderas con una falda plisada, esta figura de arcilla, del tamaño de la palma de una mano, reposa como si durmiera eternamente. «La Dama Durmiente es, sin duda, una mujer», afirma Galea, «Sus pechos y sus rasgos faciales lo dejan claro». Sin embargo, invita a la prudencia: «otras figuras son menos evidentes. Un hombre obeso puede parecer una mujer obesa».
Para los arqueólogos, estas ambigüedades subrayan por qué la interpretación de la diosa sigue siendo especulativa: sugerente, pero imposible de demostrar. Sin textos ni pruebas rituales claras, los templos hablan mediante símbolos abiertos a múltiples lecturas.
Templos Megalíticos Destacados y su Uso
La isla de Malta posee una extraordinaria muestra de arquitectura megalítica, evidencia de la cultura ancestral que la pobló. Los Templos Megalíticos en Malta son un conjunto de edificaciones que constituyen la manifestación de una cultura megalítica singular que se desarrolló en las islas de Malta y Gozo entre los años 5000 a.C. y 2500 a.C. Sus monumentos fueron levantados por una civilización de la que poco se sabe y que desapareció repentinamente en torno al año 2500 a.C. cuando su cultura estaba en pleno apogeo.
¡Templos DE GIGANTES en MALTA que NADIE sabe quién construyo!
El uso que le dieron sus constructores a los «templos» es aún desconocido. Sin embargo, las prácticas religiosas que constan de la época son la adoración a un tipo de diosas de la fertilidad muy comunes en todo el Mediterráneo y se han hallado pruebas de que se realizaban en su interior algunos sacrificios rituales con animales. La técnica arquitectónica es sorprendente dado el tamaño de dichas estructuras y teniendo en cuenta que fueron construidos en el período neolítico, en el que se supone que no contaban con tecnología avanzada para hacerlo.
- Ggantija: Es un conjunto de dos templos situados en la isla de Gozo (al norte de Malta).
- Mnajdra: El complejo de Mnajdra consta de tres templos distintos. El primer y más antiguo templo es un edificio sencillo que data del 3600-3200 a.C.
- Tarxien: Datado entre los años 3600 y 2500 a.C., este sitio consta de cuatro estructuras megalíticas. Mi mirada sigue las espirales talladas en la roca y surge una atracción inexplicable. En el complejo templario de Ħal-Tarxien, las piedras de tonos miel se curvan y parecen respirar como formas vivas, cada línea insinuando un propósito ancestral.
- Hipogeo de Hal Saflieni: Es el único templo subterráneo prehistórico conocido hasta la fecha, ya que fue excavado hacia el año 2500 a.C. y redescubierto por casualidad en el año 1902.

La civilización que construyó estos templos desapareció de forma abrupta, y esto también forma parte del enigma. Más tarde, pobladores fenicios se establecieron allí y prosiguió la historia de estas islas en medio del Mediterráneo.
Legado y Conexión Espiritual Moderna
La conversación sobre los templos de Malta no se ha quedado en el ámbito académico. En los altiplanos descoloridos por el sol de Malta y sus acantilados bañados por el mar se desarrolla un diálogo más silencioso. Un flujo constante de peregrinos espirituales (en su mayoría mujeres) viaja hasta aquí para meditar, entonar mantras o, simplemente, permanecer en silencio entre las piedras. El historiador y guía maltés Vincent Zammit confirma: «Sí, a menudo recibimos grupos de mujeres en Malta. Visitan los templos después del horario de cierre, se sientan tranquilamente en su interior y se dedican a concentrarse y contemplar».
Jennifer Berezan, quien ha guiado más de veinte peregrinaciones a Malta, añade que muchas de las personas que viajan aquí se sienten desvinculadas de la religión tradicional. Entre sus visitantes, también despierta gran interés la posibilidad de que la sociedad neolítica de Malta viviera en paz, sin guerras, ya que no se ha encontrado ninguna prueba de conflicto bélico en esta época.
Al final, puede que importe menos si estas antiguas estructuras rindieron culto a una diosa que aquello que despiertan en el interior del viajero o de la viajera. De pie ante las espirales talladas de Tarxien, vuelven a la memoria las palabras de Jennifer Berezan: «Las espirales expresan los misterios sagrados del nacimiento, la muerte y la regeneración».
tags: #diosa #fertilidad #malta