Los dientes de leche, también conocidos como dientes temporales o primarios, son las primeras piezas dentales que erupcionan en la boca de los bebés y cumplen funciones fundamentales en el desarrollo del niño.
¿Qué son los dientes de leche y por qué son importantes?
Los dientes de leche son un total de 20 y se caracterizan por tener un color más blanco que los definitivos. Su erupción generalmente comienza cuando el niño tiene entre 6 y 8 meses de edad, aunque algunos niños no mostrarán ningún diente hasta mucho después de los 8 meses, lo cual suele ser normal. Normalmente, a los tres años los niños suelen tener todos los dientes de leche en su lugar.
Estos dientes son de gran importancia, ya que influyen en el aprendizaje motor del niño y en acciones tan simples y necesarias como masticar, hablar y sonreír. Además, los dientes de leche son los encargados de mantener el espacio correspondiente en la boca del niño para que los dientes definitivos puedan crecer en el lugar adecuado, contribuyendo también al desarrollo correcto de los maxilares y la cara. La salud de los dientes temporales impacta directamente en la salud general del niño, ya que un diente de leche con caries o infección puede afectar al permanente que se encuentra en formación justo debajo.
Funciones fundamentales de los dientes de leche:
- Facilitan la masticación y la nutrición adecuada.
- Ayudan en el desarrollo del lenguaje y la pronunciación.
- Mantienen el espacio para los dientes definitivos.
- Contribuyen al desarrollo correcto de los maxilares y la cara.
Erupción de los dientes de leche: cuándo salen y en qué orden
Los primeros dientes en erupcionar suelen ser los incisivos centrales inferiores (paletas inferiores) entre los seis y ocho meses de edad, o entre los 6 y 10 meses. Seguidamente, aparecen los incisivos centrales superiores, entre los 8 y los 12 meses. Luego aparecen los otros incisivos, los molares superiores e inferiores, los caninos y finalmente los molares laterales inferiores y superiores. Todos los 20 dientes de leche o temporales deberán estar en su lugar para el momento en que el niño tenga 30 meses de edad.
Signos comunes de la dentición:
- Actuar irritable o melindroso.
- Morder o masticar objetos duros.
- Babeo, que a menudo puede empezar antes de que comience la dentición.
- Inflamación y sensibilidad de las encías.
- Rechazo a la comida.
- Problemas para dormir.
Es importante destacar que la dentición no causa fiebre ni diarrea. Si su hijo presenta estos síntomas y le preocupa, consulte con su proveedor de atención médica.
Consejos para aliviar la molestia de la dentición:
- Limpie la cara de su hijo con un paño para quitar las babas y prevenir un salpullido.
- Dele a su hijo un objeto frío para masticar, como un aro firme de goma para la dentición o una manzana fría. Evite los mordillos llenos de líquido o cualquier objeto plástico que pudiera romperse.
- Frote suavemente las encías con un pedazo de tela húmedo y frío o, hasta que los dientes estén justo cerca de la superficie, con un dedo limpio. Puede colocar el pedazo de tela húmedo en el congelador primero, pero lávelo antes de usarlo otra vez.
- Alimente a su hijo con comidas blandas y frías como compota de manzanas o yogur (si su hijo está comiendo alimentos sólidos).
- Use un biberón, si parece que esto ayuda, pero llénelo únicamente de agua. La leche de vaca, la leche en polvo maternizada o el jugo pueden causar caries dental.
Medicinas y remedios para el dolor de dentición:
- El paracetamol (Tylenol y otros) o el ibuprofeno pueden ayudar cuando su hijo está muy irritable o molesto.
- Si su hijo tiene 2 años de edad o más, los geles de dentición y las preparaciones que se frotan en las encías pueden ayudar con el dolor por un período corto. Tenga cuidado de no usar demasiado. No utilice estos remedios si su hijo es menor de 2 años de edad. Asegúrese de leer y seguir las instrucciones de los paquetes antes de usar cualquier medicina o remedio.
Lo que no se debe hacer durante la dentición:
- No amarre ningún mordillo ni cualquier otro objeto para la dentición alrededor del cuello de su hijo.
- No coloque nada congelado directamente contra las encías de su hijo.
- Nunca corte las encías para ayudar a que un diente salga, porque esto puede conducir a que se presente infección.
- Evite polvos para la dentición.
- Nunca le dé a su hijo ácido acetilsalicílico (aspirin) ni lo ponga contra las encías o los dientes.
- No frote alcohol sobre las encías de su hijo.
- No utilice remedios homeopáticos.
Caída de los dientes de leche: ¿cuándo y cómo?
Los dientes de leche de un niño se aflojan y se caen aproximadamente a los 6 años para hacer espacio para los dientes permanentes, aunque a veces el proceso no comienza hasta un año después. Por lo general, los primeros dientes de leche que se caen son los dos dientes frontales inferiores (incisivos centrales inferiores), seguidos por los dos dientes frontales superiores (incisivos centrales superiores). Los dientes de leche suelen permanecer en su lugar hasta que los dientes permanentes los empujan.
Las cifras de caída varían en función no solo de los niños, sino también de los tipos de dientes de leche. Aquellos que caen en primer lugar son los incisivos, los cuales van aflojándose hasta que pasan a ser historia a los seis años. Algo similar sucede con los dientes de leche que son molares posteriores, cuya media de caída está en once años de edad. Al cabo de uno o dos años, cada molar posterior definitivo aparece de forma permanente en la mandíbula del niño.
Si bien es cierto que los números indicados son aproximados y puede haber casos más tempranos o tardíos, si los dientes de leche se caen demasiado pronto, el infante podría experimentar problemas, ya que los dientes definitivos tendrían demasiado hueco para crecer, lo cual a medio plazo quizá se traduciría en una alineación incorrecta de la dentadura.
¿Cómo ayudar a sacar un diente de leche?
Cuando los dientes empiezan a moverse, es recomendable que el niño empuje con la lengua sin ejercer una presión excesiva, prohibiéndole que lo haga con los dedos, ya que la fuerza de los dedos puede provocar que los dientes de leche sean sacados prematuramente y además las manos suelen tener gérmenes. La lengua es el principal aliado para sacar un diente de leche, ya que la presión que ejerce es bastante menor, tratándose de un método natural y recomendable.
Si el diente no sale de ninguna manera a pesar de moverse mucho, un adulto puede ayudar utilizando una gasa para agarrar firmemente el diente de leche y tirar de él para que salga. En caso de que haya sangre en la zona, otra gasa ha de ser utilizada para que el infante la muerda durante un par de minutos, hasta que la herida cicatrice por completo.
¿Tienen raíz los dientes de leche?
Sí, los dientes de leche tienen raíz, la cual está ubicada en la parte inferior de la encía y no es visible. Las raíces de leche se van reabsorbiendo de manera natural cuando el diente permanente comienza su turno de erupción, por eso se mueven antes de caerse. De una forma patológica, pueden reabsorberse debido a una infección dental causada por un golpe o una caries sin tratar que ha llegado al nervio.
Cuidado de los dientes de leche: higiene y prevención
Bebés Inquietos: 5 TIPS para Cepillar Dientes
El cuidado de los dientes de tu hijo debe empezar nada más nacer. Desde el nacimiento y durante los primeros años de vida del bebé, los padres son los responsables de la higiene bucodental de los niños.
Higiene bucodental según la edad:
Desde los 0 hasta los 6 meses:
- Higiene de encías: Pasar una gasa húmeda por las encías después de cada toma para eliminar restos de leche materna o en polvo.
- Evitar endulzar chupetes o biberones: No añadir miel ni azúcar, ya que pueden favorecer bacterias, incluso sin dientes.
Desde los 6 meses hasta los 3 años:
- Cepillado diario: A partir de la erupción del primer diente, usar un cepillo dental pequeño y suave con una cantidad mínima de pasta dental con flúor, no superior al tamaño de un grano de arroz.
- Supervisión constante: Los padres deben supervisar el cepillado y apoyar al niño en el cepillado diario.
- Pasta dental fluorada: Se recomienda el uso de pasta dental fluorada en una cantidad correspondiente al tamaño de un grano de arroz.
- Recomendación de productos: La pasta dentífrica FluorKIN Infantil está formulada con la dosis ideal de flúor para niños desde que erupciona el primer diente hasta los 6 años. La línea FluorKIN Calcium tiene el mismo contenido en flúor, además de glicerofosfato cálcico para una protección extra de los dientes infantiles.
Desde los 3 años en adelante:
- Aumentar la cantidad de pasta: El tamaño de un guisante. Instruir al niño para que escupa la pasta, sin enjuagar con agua.
- Cepillado 2 veces al día: Principalmente antes de dormir y tras el desayuno.
- Uso de hilo dental: Si hay contacto entre los dientes, comenzar a usar hilo dental con ayuda de un adulto.
- Pasta dentífrica para niños mayores: Para los niños entre los 6 y 12 años, la pasta dentífrica y el gel dentífrico FluorKIN Junior ofrecen un contenido en flúor mayor, de 1450 ppm F- para un refuerzo extra de los dientes.
- Enjuague bucal infantil: Además del dentífrico, tanto la línea FluorKIN Calcium como FluorKIN Infantil cuentan con su propio enjuague bucal infantil.
Prevención de problemas:
- Evitar que el bebé se quede dormido con el biberón en la boca: Una vez que hayan erupcionado los primeros dientes, comienza a espaciar las tomas nocturnas para que el bebé se alimente preferiblemente durante el día.
- No mojes el chupete en azúcar o cualquier alimento o bebida dulce.
- Consulta con el odontólogo: Ante cualquier duda, consulta cómo cuidar y limpiar los dientes del bebé siguiendo las pautas adecuadas.
Caries en los dientes de leche
La caries es la enfermedad dental más frecuente en los niños y niñas. Las caries también pueden aparecer en la dentición temporal, ya que la capa de esmalte es más fina y porosa en comparación con los dientes permanentes, lo que hace que la caries en los dientes de leche sea muy agresiva. Padecer caries dental en los dientes temporales aumenta la probabilidad de desarrollar caries posteriormente.
Es importante tener en cuenta que, a pesar de ser temporales, los dientes de leche tienen propiedades idénticas a las de las piezas que posteriormente aparecerán en la dentadura del niño. Por este motivo, también pueden sufrir las consecuencias de una mala higiene bucodental.

Las caries en los dientes de leche pueden ser problemáticas si no se tratan. Algunos padres no le dan importancia a esta adversidad porque tarde o temprano se caerán. Sin embargo, antes de hacerlo, están dañando la dentadura del infante, concretamente los dientes que se encuentran próximos a la pieza afectada. Así pues, tal vez incluso acabe habiendo una mala alineación. Si a la pieza de leche aún le queda tiempo para caerse y tiene caries, conviene tratarlas para que no afecte al diente permanente que está debajo.
Recomendaciones para prevenir caries:
- Cepillado regular: Asegurarse de que los niños se cepillen los dientes por lo menos dos veces al día.
- Alimentación saludable: Reducir notablemente el consumo de azúcar y evitar alimentos pegajosos en la dieta de tu hijo, ya que pueden provocar caries dental. Ofrecer agua en lugar de zumos o refrescos e incluir frutas y verduras crujientes que estimulan la masticación y limpieza natural de los dientes.
- Enjuague bucal: Complementar con un buen colutorio si el odontólogo lo recomienda.
Manchas en los dientes de leche
Es aconsejable ir revisando la tonalidad que tienen los dientes de leche desde el momento en el que salen. Es normal que sean más claras en comparación con las piezas que posteriormente las sustituirán, pero un signo de alerta es que se oscurezcan a medida en que transcurran meses o años, así como la aparición de manchas de distinto origen, tonalidad, extensión y textura.
Significado de las manchas:
- Manchas amarillas o marrones: Muy probablemente se trate de sarro, bacterias que no se eliminan de la zona y, en consecuencia, acaban calcificando.
- Manchas blanquecinas: Si la superficie está afectada por esta irregularidad, posiblemente sean caries.
- Oscurecimiento de toda la pieza dental: Uno de los cambios de color más peligrosos. Significará que ha habido un traumatismo dental. El hecho de que no sangre el área y/o no haya rotura no debe hacer dudar de la necesidad de una visita a un odontólogo, ya que si el golpe fue considerable, tal vez acabe derivando en que el nervio no vuelva a funcionar con normalidad.
Lo más efectivo es acudir al dentista para valorar el caso en particular y la pieza concreta que se ha perdido y el porqué.
Primera visita al dentista infantil
Bebés Inquietos: 5 TIPS para Cepillar Dientes
Cuando los niños pierden sus dientes de leche, es un buen momento para hablar acerca de la salud bucal y los cuidados bucales. Además de la higiene bucodental de los pequeños, los especialistas aconsejan a los padres realizar las correspondientes revisiones dentales en los niños.
La Sociedad Española de Odontopediatría recomienda realizar la primera visita al dentista infantil al cumplir el primer año de vida, o tras la aparición del primer diente. Esta visita no solo detecta posibles problemas, sino que educa a las familias sobre prevención.
Señales de alerta que indican cuándo es momento de acudir al dentista infantil:
Aunque los dientes de leche se caigan eventualmente, hay síntomas que no deben ignorarse. Si notas alguna de estas señales, se recomienda pedir cita con un dentista infantil lo antes posible:
- Manchas blancas o marrones en los dientes: Estas pueden ser señales tempranas de caries. Las caries infantiles, especialmente las conocidas como “caries del biberón”, avanzan rápidamente y pueden afectar al nervio.
- Encías inflamadas o sangrantes: Indican una posible gingivitis infantil. La acumulación de placa bacteriana en la base de los dientes puede inflamar las encías, especialmente si no hay una rutina adecuada de cepillado.
- Dolor al masticar o al beber cosas frías/calientes: Es probable que haya una caries profunda, un absceso o una infección. Los niños pequeños a veces no lo comunican claramente, pero pueden mostrar irritabilidad o evitar ciertos alimentos.
- Dientes que no se caen cuando deberían: Si un diente de leche permanece mucho más allá de la edad esperada para su recambio, puede interferir con la erupción del diente permanente y causar malposición.
- Traumatismos dentales: Las caídas son comunes en la infancia. Si un diente se mueve, se cae o se fractura, es esencial una revisión inmediata para evaluar daños internos, tanto en el diente como en el hueso.
Tratamientos dentales para niños con dientes de leche:
Aunque muchos tratamientos se enfocan en la prevención, a veces es necesario intervenir:
- Selladores dentales: Barrera protectora sobre los molares temporales para prevenir caries.
- Fluorización profesional: Aplicaciones periódicas para fortalecer el esmalte dental.
- Obturaciones (empastes): Si hay caries, se remueve el tejido dañado y se sella el diente.
- Pulpotomía o pulpectomía: Tratamiento del nervio en dientes de leche afectados por caries profundas.
- Extracciones programadas: Solo si el diente de leche afecta al crecimiento del diente permanente o hay infección severa.