La transferencia de embriones es el último y uno de los momentos más esperados en un tratamiento de Fecundación In Vitro (FIV), ya sea en una FIV convencional, con Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI) o con gametos donados. Este procedimiento representa el paso final hacia el ansiado embarazo, donde los embriones obtenidos en el laboratorio se depositan en el útero de la mujer a la espera de la implantación. Es un proceso sencillo, indoloro y no requiere anestesia, aunque puede generar expectativas y emociones intensas en los pacientes.

El Cultivo Embrionario: Un Proceso de Selección y Desarrollo
Básicamente, el cultivo embrionario es un proceso de selección. Durante el tratamiento de FIV, los ovocitos obtenidos se fecundan en el laboratorio y se dejan en observación, comprobando diariamente el progreso de la fecundación y el desarrollo embrionario. Existen técnicas que permiten un cultivo prolongado del embrión, asegurando su desarrollo en condiciones óptimas al simular el entorno natural del útero. Este cultivo ofrece una elevada tasa de formación de blastocistos, que ronda el 60% o incluso más, llegando al 70% en casos como la ovodonación.
Evolución del Embrión: Del Día 1 al Blastocisto
La transferencia embrionaria es uno de los momentos culminantes del tratamiento de reproducción asistida, que puede producirse en el día 2-3 tras la punción o bien en el día 5-6. El punto de partida (día 0) es la punción ovárica para la obtención de los ovocitos, que posteriormente serán fertilizados. Transcurridas unas 16-18 horas, se observa la fecundación (día 1), marcando el primer estadio embrionario: el cigoto.
- En día 2 y 3, el embrión sufre sus primeras divisiones. En estos momentos, su potencial depende principalmente de la calidad del ovocito, ya que es temprano para la expresión génica del propio embrión.
- A partir de día 3, el embrión tiene su propia entidad, activando su genoma y comenzando su expresión. A partir de este punto, tiene la posibilidad de continuar hasta la fase de blastocisto o sufrir un bloqueo en su desarrollo.
- El embrión que se encuentra en el quinto o sexto día de desarrollo recibe el nombre de blastocisto. En un embarazo natural, el embrión llega al útero y se implanta en el endometrio en el día 5-6 de vida.
La Decisión del Día de Transferencia: Día 3 vs. Día 5
La decisión sobre cuándo realizar la transferencia es una de las más importantes del proceso y siempre se toma en equipo, considerando las circunstancias particulares de cada paciente. Generalmente, la transferencia embrionaria suele realizarse en el tercer o quinto día de desarrollo. Sin embargo, en un laboratorio de reproducción asistida, la evolución del embrión en la incubadora del día 3 al 5 es más delicada: es cuando pasa de ser un organismo de 4-8 células a un blastocisto con cientos de células.
Ventajas de la Transferencia en Día 5 (Blastocisto)
Mantener el cultivo hasta día 5 ofrece varias ventajas significativas, permitiendo a los embriólogos disponer de mayor información para la evaluación de la calidad embrionaria:
- Mejor selección de embriones: El cultivo prolongado es un proceso de selección natural, ya que solo los embriones con mayor potencial de desarrollo llegarán a la fase de blastocisto. Esto evita transferencias inútiles en día 3 de embriones que estaban destinados a bloquearse, garantizando que los embriones transferidos poseen una mayor capacidad de desarrollo.
- Mayor sincronización: La transferencia en día 5 presenta una ventaja adicional, la sincronización entre el endometrio y el embrión, imitando más fielmente el proceso natural de implantación.
- Minimización del embarazo gemelar: Al seleccionar los embriones de mejor calidad, es posible transferir un menor número de embriones (idealmente uno solo), reduciendo el riesgo de embarazos múltiples.
- Ventajas para biopsias embrionarias (DGP/PGT): La realización del proceso en día 5 presenta muchas ventajas respecto a su realización en día 3, ya que solo se biopsiarán los embriones que realmente alcanzarán la fase de blastocisto.
- Alta tasa de supervivencia a la criopreservación: El cultivo de blastocistos permite la vitrificación de los embriones sin riesgo significativo de pérdida en la desvitrificación, con un 98% de los embriones en día 5 reanudando su desarrollo para una transferencia posterior.
- Evaluación del factor masculino: El cultivo prolongado también permite comprobar el factor masculino, ya que es a partir del día 3 de desarrollo cuando la calidad de los espermatozoides entra en juego en el desarrollo embrionario.
Cultivo largo a blastocisto
Cuándo se Considera la Transferencia en Día 3
La transferencia en día 3 puede ser aconsejable en ciertos escenarios:
- Número limitado de embriones: Cuando el número de embriones obtenidos es menor (≤3), es conveniente transferir en el tercer día, puesto que no hay que hacer una gran selección embrionaria y el útero siempre será el mejor “incubador” existente.
- Fallos de implantación previos: En pacientes que han experimentado varios fallos de implantación tras FIV con transferencia en día 2-3, se puede valorar la opción de transferir en día 5. Sin embargo, el embriólogo puede decidir posponer la transferencia si el número y desarrollo de los embriones lo justifican para una mejor selección.
- Indicación médica o deseo de evitar embarazo gemelar: Cuando se transferirá un solo embrión para evitar un embarazo gemelar, ya sea por deseo expreso o por indicación médica (en casos de diabetes o hipertensión), la decisión del día se toma con precaución.
Preparación y Proceso de la Transferencia Embrionaria
Preparación de la Paciente
La transferencia embrionaria es un procedimiento muy sencillo que no requiere una preparación especial. Se recomienda:
- Asistir con la vejiga llena: Esto facilita la transferencia de los embriones al útero, ya que con la vejiga vacía la introducción del catéter puede ser más complicada y molesta. Dependiendo de si el médico prefiere una ecografía vaginal o abdominal, se pedirá a la paciente que venga con la vejiga llena.
- Evitar anticoagulantes: Es importante evitar tomar anticoagulantes (aspirina o heparina) ese día y reanudarlos al día siguiente.
- Relajarse: Para evitar que la musculatura esté contraída.
- No usar perfumes, cremas ni esmalte de uñas: En la sala de transferencias y en el laboratorio, se deben evitar estos productos químicos, ya que pueden ser perjudiciales para los óvulos y los embriones.
- Alimentación: Comer con normalidad, manteniendo una dieta equilibrada. No es necesario acudir en ayunas.
El Procedimiento de Transferencia
La transferencia embrionaria es un procedimiento muy sencillo, no requiere anestesia, es indoloro y solo dura entre 15 y 20 minutos. Se realiza en posición ginecológica y con la ayuda de una ecografía abdominal para visualizar el cuello uterino y el endometrio. Esto es lo que ocurrirá:
- El médico colocará un espéculo y limpiará el cuello del útero.
- A continuación, pasará un catéter muy fino y flexible hasta el fondo del útero.
- El embrión se preparará en el laboratorio y luego se llevará al fondo del útero a través de este catéter. No hay obstáculos para el embrión.
- Finalmente, el embriólogo comprobará si el embrión se ha quedado en el catéter. Si el biólogo encuentra el embrión en el catéter después de la transferencia, hay que repetir la operación.

Posibles Complicaciones
Las complicaciones durante una transferencia de embriones son muy raras y pueden incluir:
- Dificultades para llegar al fondo del útero: Esto puede ocurrir si el cuello uterino presenta anomalías, o en caso de cesáreas anteriores, por ejemplo. En este caso, el médico puede utilizar un catéter más suave o curvado.
- Dolor en la paciente: Puede darse en casos de vaginismo o de cuello uterino muy poco accesible. Para estas pacientes, se puede recomendar que la transferencia de embriones se realice bajo anestesia.
El Periodo de Betaespera: Recomendaciones Post-Transferencia
Inmediatamente después de la transferencia embrionaria, la paciente será colocada en una sala de reposo (30-40 minutos) en la clínica. Una vez es dada de alta, empieza un mundo lleno de interrogantes y un tiempo de espera hasta el día de la prueba de embarazo (de 12 a 15 días más tarde), conocido como betaespera.
Reposo y Actividad Física
El reposo recomendado tras la transferencia embrionaria no debe exceder el tiempo que la paciente permanece en el centro. Se le recomienda una vida tranquila y relajada, dentro de la normalidad durante los próximos días, hasta la prueba de embarazo. La paciente puede conducir, pasear e ir a trabajar, pero debe evitar actividades extenuantes, cargar peso o realizar ejercicios intensos.
Alimentación e Hidratación
En cuanto a la alimentación, la paciente puede seguir una dieta equilibrada, comiendo todo tipo de alimentos sin necesidad de restricciones excesivas. Beber mucha agua (al menos 1L al día) es importante. Pueden surgir problemas de estreñimiento.
Medicación y Otros Cuidados
La medicación necesaria será aquella recetada por el médico al alta tras la transferencia embrionaria, siguiendo en todo momento las indicaciones del especialista. Las recomendaciones adicionales durante el periodo de espera incluyen:
- Evitar el estrés.
- Evitar las relaciones sexuales.
- Evitar baños de inmersión para no coger infecciones y los cambios bruscos de temperatura.
Síntomas y Preocupaciones Comunes
Los síntomas después de una transferencia embrionaria dependerán de cada mujer. Si aparece un leve manchado o sangrado, no hay que alarmarse, ya que no tiene por qué ser signo de no implantación o de aborto. Aproximadamente el 30% de las mujeres experimenta un ligero sangrado, denominado sangrado de implantación. En caso de un sangrado constante que no cese, la única recomendación es el reposo de la paciente hasta que esté 24-48 horas sin manchado, ya que no es posible averiguar cómo evoluciona el embrión hasta la prueba de embarazo. Si la mujer no siente nada, es decir, está normal sin ninguna buena ni mala señal, no debe ser motivo de preocupación, ya que cada persona es diferente y reacciona de forma distinta a los procesos hormonales y al embarazo.
Momento de la Prueba de Embarazo
La prueba de embarazo se realiza de 9 a 12 días después de la transferencia, según los casos, en sangre. Si el resultado es positivo (embarazo), la paciente será citada 2 semanas después para verificar la evolución inicial del embarazo mediante ecografía. La implantación embrionaria ocurre entre el séptimo y décimo día después de la fecundación, periodo durante el cual el embrión se adhiere al endometrio y comienza a recibir nutrientes.
Factores Clave para el Éxito de la Transferencia Embrionaria
El éxito de la transferencia embrionaria no depende únicamente de la calidad de los embriones, sino que también es importante valorar el estado y la receptividad del endometrio. Además, la técnica debe ser la correcta y siempre tienen que comprobar en el laboratorio que el embrión no se ha quedado en la cánula de transferencia.
Calidad de los Embriones
Cuando se transfieren embriones de calidad más alta, tendrán mayor potencial de implantación y, por tanto, será más probable que se produzca el embarazo. La calidad de cada embrión se clasifica atendiendo a su división y morfología, utilizando grados:
- Embriones categoría o grado A: Son los de mayor calidad.
- Embriones categoría o grado B: Son de buena calidad.
- Embriones categoría o grado C: Son embriones de calidad intermedia.
- Embriones categoría o grado D: Son embriones de mala calidad y la probabilidad de que implanten es muy baja.
Cabe destacar que, en el caso de que los embriones procedan de óvulos de donante, lo habitual es que estos sean de buena calidad y tengan alta probabilidad de implantar.
Receptividad Endometrial
Para aumentar la tasa de éxito de la transferencia embrionaria es esencial que el endometrio esté preparado, es decir, que esté receptivo. Así se incrementa la probabilidad de que se produzca la implantación embrionaria, y para ello, la paciente se administra una medicación para la preparación endometrial. Es recomendable acudir a un especialista en fertilidad, ya que existen casos donde la ventana de implantación está desplazada y se debe posponer o cancelar el día de la transferencia. La preparación endometrial puede ser:
- En ciclo natural: Sin medicación hormonal o mínima, donde las propias hormonas de la paciente preparan el endometrio.
- En ciclo artificial: Con medicación hormonal (estrógenos y progesterona) para preparar el endometrio. La medicación debe administrarse tanto antes como después de la transferencia embrionaria.
Número de Embriones a Transferir
La ley de reproducción asistida en España (Ley 14/2006) establece que se pueden transferir como máximo 3 embriones en el útero de la mujer. Sin embargo, esta no es la práctica común y la mayoría de centros de reproducción asistida suelen recomendar la transferencia de uno o, como máximo, dos embriones.
En la actualidad, el consenso médico apuesta por la transferencia de un solo embrión, independientemente de que el tratamiento sea en ciclo fresco, con embriones congelados o mediante ovodonación. Los avances en las técnicas de reproducción asistida permiten hoy una evaluación embrionaria mucho más precisa en el laboratorio, lo que hace recomendable priorizar la transferencia de un único embrión de alta calidad. De esta forma, se disminuyen las posibilidades de embarazo múltiple, así como los riesgos asociados, que suponen un riesgo elevado tanto para la paciente como para los bebés. Además, en algunos casos médicos (por ejemplo, en mujeres con alteraciones inmunológicas) no es recomendable transferir más de un embrión.
La elección del número de embriones se hará según cada caso particular, en base a los siguientes factores:
- Edad de la paciente.
- Calidad de los gametos (óvulos y espermatozoides) y de los embriones.
- Causa de infertilidad.
- Resultados en transferencias previas.
- Receptividad del endometrio.
- Preferencia de la paciente.
Tipos de Transferencia: Fresca vs. Diferida
A pesar de lo mencionado anteriormente, en ocasiones la transferencia embrionaria no se realiza en el mismo ciclo en el que se produce la fecundación en el laboratorio. Esto es posible gracias a que los embriones son vitrificados sin alterar su calidad. Por este motivo, se pueden distinguir dos tipos de transferencia embrionaria:
- Transferencia en fresco: Los embriones son recientes, ya que se transfieren en el mismo ciclo en el que se han creado, sin ser congelados, generalmente el quinto día.
- Transferencia diferida (criotransferencia o transferencia de embriones congelados): Los embriones se congelan (vitrifican) para transferirlos en otro ciclo en el futuro. El proceso de vitrificación garantiza que conserven todas sus características y calidad intactas.
Consideraciones Adicionales
Destino de los Embriones No Transferidos
El embrión de mejor calidad será el seleccionado para la transferencia al útero de la mujer. No obstante, tras un ciclo de FIV, es posible que existan más embriones con buena calidad y que no sean transferidos. Estos embriones se vitrifican (se congelan) para preservarlos por un tiempo indefinido. Los embriones vitrificados podrán ser utilizados para una transferencia posterior, en una transferencia en diferido o de embriones congelados. Si se ha producido el embarazo y, tras un tiempo, la mujer desea otro hijo, o si no se ha conseguido el embarazo en el primer intento, se pueden emplear los embriones criopreservados, de forma que no sería necesario volver a hacer un ciclo completo de FIV. Simplemente habría que administrar a la paciente la medicación para preparar el endometrio y realizar la transferencia embrionaria.
En caso de que la mujer no desee tener más descendencia y tenga embriones sobrantes, puede donarlos a otras parejas o a un proyecto de investigación. En España, los embriones no se pueden destruir hasta que no finalice la edad reproductiva de la mujer. Por tanto, si la paciente no desea transferirlos ni donarlos, los embriones deberán permanecer conservados en nitrógeno líquido.
Costo de la Transferencia de Embriones Congelados
Cuando una mujer necesita realizar un segundo intento después de una transferencia embrionaria fallida o cuando se desea tener un segundo hijo, se recurre a la transferencia de embriones en diferido. Puesto que no hay que hacer una estimulación ovárica ni punción folicular, el coste de la transferencia de embriones congelados es más reducido. En concreto, suele costar entre 600 y 2.000€, dependiendo del centro, a lo que habrá que sumar la medicación hormonal para preparar el endometrio, que oscila entre los 200 y 300 euros y no suele estar incluida en el precio del tratamiento ni en la Seguridad Social.
Cancelación de la Transferencia Embrionaria
Hay ocasiones en las que la transferencia de embriones se debe cancelar, ya sea porque no se ha logrado el desarrollo de ningún embrión o porque el endometrio no está preparado para la implantación. Los motivos principales que pueden producir la ausencia de embriones en un ciclo de FIV son:
- Fallo de fecundación: no fecunda ningún óvulo, por lo que no hay embriones.
- Detención del desarrollo embrionario: se produce por alguna alteración genética o del desarrollo del embrión. El bloqueo es más común cuando se hace un cultivo largo hasta el estadio de blastocisto.
En estos casos, habría que empezar un nuevo ciclo de FIV. Si, por el contrario, la transferencia se cancela porque el endometrio no está preparado para permitir la implantación, los embriones obtenidos se congelan y se transfieren en otro ciclo (transferencia diferida).
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué día del ciclo se hace la transferencia de embriones?
La transferencia de embriones se realiza típicamente entre el día 3 y el día 5 después de la fecundación, dependiendo del desarrollo del embrión y del protocolo específico del tratamiento. Para ciclos naturales, la transferencia se sincroniza con la ovulación de la mujer, mientras que en ciclos estimulados, se ajusta la receptividad del endometrio con terapia hormonal para garantizar las mejores condiciones de implantación.
¿Cuánto tiempo tarda en implantarse un embrión después de la transferencia?
La implantación embrionaria ocurre entre el séptimo y décimo día después de la fecundación. Durante este período, el embrión se adhiere al endometrio, que está engrosado y receptivo para recibirlo. Este proceso puede provocar la ruptura de algunos vasos sanguíneos del endometrio, conocido como la fase de adhesión, marcando el inicio de la gestación. Gracias a esta adherencia, el embrión empieza a recibir nutrientes del endometrio, fundamentales para su desarrollo inicial antes de la formación completa de la placenta.
¿Qué posibilidades hay de quedar embarazada en la primera FIV?
Las tasas de éxito en tratamientos de FIV-ICSI a la primera varían según la edad de la paciente: para mujeres mayores de 35 años, la tasa de éxito es del 62.3%; para mujeres entre 35 y 39 años, disminuye a 51.1%; y para mujeres mayores de 40 años, la tasa es del 42.8%. Además, el 53.5% de los embriones alcanzan el estadio de blastocisto y en el 60% de los ciclos se logran congelar embriones.
¿Qué hacer si se realiza una transferencia embrionaria con un nivel de progesterona bajo?
Es recomendable medir los niveles de progesterona en sangre en torno al momento de la transferencia embrionaria. Cuando se detectan niveles insuficientes, es necesario hacer un rescate de la fase lútea aumentando la dosis e, idealmente, añadiendo una vía de administración diferente (oral, transrectal, subcutánea o intramuscular), puesto que la absorción de progesterona vaginal puede ser variable. De este modo, se recuperan los niveles séricos de progesterona y se normalizan los resultados.
¿Se puede transferir embriones si la mujer tiene hipertensión?
Si la paciente presenta un pico tensional, sería conveniente poner tratamiento para normalizar las tensiones o posponer la transferencia. En casos de hipertensión crónica conocida y bien controlada, es crucial ajustar las cifras tensionales de la paciente para disminuir el riesgo, y cambiar el tratamiento a fármacos adecuados para el embarazo, como alfa-metildopa o labetalol. En ocasiones, puede ser preferible la transferencia en ciclo natural. Es fundamental una buena planificación preconcepcional y, si es necesario, la derivación a especialistas como nefrología, medicina interna o cardiología.