La gestación es una etapa de profunda transformación y, a menudo, de innumerables interrogantes para las futuras madres. Dudas como «¿Puedo beber café estando embarazada?», «¿Por qué el cuidado dental es importante durante el embarazo?» o «¿Me puedo teñir el pelo o pintarme las uñas?» son recurrentes. Paula Camarós, madre, matrona y CEO de Baby Suite, aborda estas y muchas otras cuestiones en su libro 'El poder de crear vida' (Planeta), una enciclopedia práctica y sencilla que recopila información esencial para las futuras madres, con ejercicios, consejos e ilustraciones.
El libro de Paula Camarós abarca desde los cambios que experimenta el cuerpo en las primeras semanas de gestación y las ecografías recomendadas, hasta preocupaciones como la episiotomía y los desgarros, el postparto y cómo afrontar la lactancia. Porque, como ella misma afirma, «vas a conocer al amor de tu vida», y toda preparación es fundamental.
El Rol Fundamental de la Matrona: Mucho Más que un Acompañamiento
Paula Camarós enfatiza que una embarazada no es una paciente, y que el embarazo no debe catalogarse como una enfermedad. Si bien es cierto que existen mujeres que inician esta etapa con una patología preexistente y sí son pacientes, por norma general, la gestación es una fase más de la salud reproductiva de la mujer. En este contexto, la profesional sanitaria capacitada y mejor preparada para el seguimiento de un embarazo normal, el parto y el puerperio es la matrona.
Los médicos especializados en obstetricia, por su parte, están preparados para el seguimiento y la asistencia de los embarazos y partos patológicos. Si un embarazo es normal, la matrona puede y debe ser la referencia principal para la mujer, no el ginecólogo. El inicio del embarazo es un momento ideal para contactar con ella, quien no solo ofrecerá un buen control de la gestación, sino también apoyo y ayuda para resolver dudas de todo tipo: desde miedos y alimentación, hasta el sueño, las sensaciones y los cambios corporales. Con la matrona, la mujer aprenderá sobre el proceso del embarazo y el parto, la crianza, el puerperio y la lactancia materna.
Formación y Humanización en la Maternidad
La experiencia de Paula Camarós, quien se formó y trabajó en Reino Unido y tuvo a sus dos hijos en diferentes países, le ha permitido comparar la atención a la maternidad. Destaca la inversión en formación que se realiza en Inglaterra, donde las mujeres tienen un abanico amplísimo de posibilidades al llegar al hospital, desde aromaterapia y acupuntura hasta inyecciones de agua estéril. Este enfoque subraya la importancia de invertir más en la formación de profesionales hospitalarios y en la humanización del parto.
Humanizar un proceso de parto no es una cuestión "hippie", sino un compromiso con la individualidad de cada mujer. Significa no tener prisas, permitir que la mujer sea libre y pueda elegir cómo quiere parir, que pueda hacer un plan de parto y que su pareja esté presente. Son gestos sencillos que marcan una gran diferencia en una experiencia tan trascendental.

Seguridad Social o Sanidad Privada: Un Análisis Detallado
Muchas mujeres, al quedarse embarazadas, consideran llevar el seguimiento por la Seguridad Social y la vía privada simultáneamente. Sin embargo, Paula Camarós lo califica como un gran error. Realizar un seguimiento duplicado del embarazo no aporta beneficios y, por el contrario, genera estrés, resultados discordantes entre profesionales y la sensación de “mareo” para la futura madre.
El Mito de las Ecografías Adicionales
Un motivo frecuente para el doble seguimiento es la creencia de que en la sanidad privada se realizan más ecografías, lo que se percibe como una mayor y mejor vigilancia. No obstante, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad recomiendan entre dos y tres ecografías diagnósticas en un embarazo de bajo riesgo con evolución normal. Estas son:
- La primera, alrededor de la semana 12, como parte del triple cribado.
- La segunda, en la semana 20, conocida como ecografía morfológica, vital para descartar alteraciones estructurales o malformaciones.
- En muchas ocasiones, se realiza una tercera ecografía en torno a la semana 32-35 para valorar el estado de la placenta, la posición del bebé y la cantidad de líquido amniótico. Aunque Paula Camarós la recomienda, la evidencia científica no demuestra beneficios adicionales en embarazos de bajo riesgo.
En la práctica privada, es común realizar una ecografía en cada consulta mensual. Ante esto, Camarós advierte: «Cuanto más buscas, más encuentras». Los resultados pueden diferir entre profesionales, generando preocupación innecesaria.
Ventajas y Desventajas de Cada Sistema
Ambos sistemas tienen particularidades que la mujer debe considerar:
Sanidad Pública
En España, el Sistema de la Seguridad Social garantiza atención médica a casi toda la población sin periodos de carencia ni limitaciones por problemas médicos preexistentes. Sus hospitales, especialmente los grandes, cuentan con medios técnicos y equipos humanos, incluyendo ginecólogos y anestesistas de guardia 24 horas al día, que a menudo superan los de las clínicas privadas. Un aspecto a considerar es que los medicamentos recetados en la Seguridad Social son, por lo general, un 40% más baratos. Sin embargo, puede haber demoras en la asignación de citas con especialistas, largos periodos de espera en consulta y en los resultados de pruebas. Tras el parto, la privacidad puede verse comprometida si se comparte habitación con otras madres, aunque muchos hospitales públicos están evolucionando hacia habitaciones individuales.
Sanidad Privada
Las pólizas de salud privadas han crecido en los últimos años, ofreciendo beneficios como la elección del médico, ginecólogo o especialista, la posibilidad de cambiar de profesional y obtener segundas opiniones sin esperas prolongadas. No obstante, la mayoría de estos seguros establecen un periodo de carencia (generalmente de 9 a 10 meses) para la asistencia médica durante el embarazo y el parto. Una ventaja percibida es la atención más personalizada, ya que el mismo profesional puede acompañar a la mujer durante todo el embarazo y estar presente en el parto. Sin embargo, esta "atención personalizada" puede conllevar el riesgo de que la presencia del profesional el día del parto se asegure mediante una inducción o programación de cesárea, una práctica habitual en algunos casos. Además, la presencia de matronas en clínicas privadas es limitada, siendo el ginecólogo quien asume gran parte de sus funciones.
Puntos Clave al Elegir un Centro Privado
Si se opta por un seguro privado, es crucial considerar:
- Equipo y capacidad: Preguntar al hospital o clínica sobre su equipo, las situaciones que no pueden atender y el protocolo en caso de complicaciones (traslado, tiempos).
- Acompañamiento: Confirmar la presencia de la pareja o acompañante durante el parto y, si es posible, en caso de cesárea, así como la política sobre fotografías o filmaciones.
- Tiempo de estancia: La póliza determinará la duración de la estancia hospitalaria según el tipo de parto.
- Clases de preparación al parto: Muchos seguros privados incluyen la posibilidad de acudir a estas clases sin coste adicional.
- Cobertura del recién nacido: Averiguar si el bebé será atendido sin coste adicional durante su primera permanencia en el hospital.
Público o privado ¿Qué hospital es mejor para el parto?
Humanizando el Parto y Combatiendo la Violencia Obstétrica
La experiencia del parto debe ser respetada y empoderadora para la mujer. Sin embargo, en España, la violencia obstétrica es un grave problema de salud pública, que la OMS cataloga como "alarmante y crítico". Miles de relatos de mujeres que han sufrido violencia obstétrica demuestran su existencia, a pesar de que a menudo no se reconoce.
¿Qué es la Violencia Obstétrica?
La violencia obstétrica infantiliza a la mujer y le impide tomar decisiones sobre su propio cuerpo y proceso de parto. Ejemplos incluyen:
- No permitir a la mujer moverse libremente y obligarla a permanecer en una cama.
- Realizar tactos vaginales innecesarios o sin consentimiento explícito.
- Aplicar la maniobra de Kristeller, una práctica desaconsejada.
- No permitir la presencia de la pareja o acompañante durante el parto o cesárea sin justificación médica grave.
- No explicar las intervenciones o medicamentos que se pretenden administrar, sus objetivos, inconvenientes y alternativas.
- Retirar audífonos o gafas durante una cesárea, impidiendo a la madre escuchar o ver a su bebé al nacer.
Estas prácticas dejan heridas psicológicas profundas a corto, medio y largo plazo, afectando a la mujer en embarazos posteriores y en su bienestar general.
Las Tasas de Cesáreas: Un Indicador Crítico
Las recomendaciones de la OMS indican que las tasas de cesáreas no deberían superar el 10-15%. Sin embargo, en España, el promedio ronda el 25%. Este dato, junto con la programación de cesáreas en fines de semana o vísperas de festivos (información pública del Ministerio de Sanidad), sugiere que en ocasiones se prioriza la comodidad del profesional sobre el proceso natural del parto. Esta es una señal de que "algo estamos haciendo mal y de nuevo no estamos remando en la misma dirección", como señala Paula Camarós.
Más Allá del Parto: Postparto y Lactancia Materna
El nacimiento de un hijo trae consigo cambios significativos, tanto físicos como emocionales. Es fundamental que las madres se cuiden y se mimen en esta etapa.
El Cuerpo en el Postparto y la Salud Mental
El cuerpo de la mujer cambia y, probablemente, no vuelva a ser el mismo, pero, como dice Paula Camarós: «Va a ser mejor porque has creado vida». Esas estrías serán un recordatorio de haber gestado dos corazones latiendo. Es importante centrarse en la salud mental y en la recuperación del suelo pélvico, antes de obsesionarse con la apariencia física.
La Lactancia Materna: Información es Poder
En el ámbito de la lactancia, la información es crucial. Paula Camarós compara la preparación para la lactancia con la obtención del carné de conducir: nadie se presenta al examen sin haber recibido clases previas. Recomienda leer libros con conocimiento actualizado, basarse en evidencia científica y realizar talleres de lactancia materna. Incluso ella, como matrona e IBCLC (Consultora de Lactancia Certificada), tuvo problemas en su primera lactancia, lo que demuestra que no siempre depende exclusivamente de la madre. Factores como un frenillo restrictivo, tensión facial, tortícolis congénita, prematuridad o anomalías en la boca del bebé pueden dificultarla. Contar con esta información da a la madre el poder de reaccionar y comprender que, aunque lo esté haciendo lo mejor posible, a veces hay factores externos que influyen.
Claves para Elegir el Centro de Parto Ideal
La elección del hospital o clínica para el parto es una decisión meditada que influirá en la experiencia de la madre. Más allá de la proximidad, es fundamental informarse bien para que el centro pueda ofrecer lo que se considera esencial, ya que la manera en que cada mujer desea vivir su parto es muy personal.
Algunas preguntas clave a considerar son:
- Visitas guiadas: ¿Ofrece el centro visitas guiadas (in situ o virtuales) para conocer las instalaciones y el circuito interno? Esto ayuda a familiarizarse con el personal y el ambiente.
- Apoyo al parto respetado: ¿El centro apoya el parto respetado? ¿Permite la elaboración y el seguimiento de un «Plan de parto»?
- Quién atenderá: ¿Quién atenderá a la mujer cuando llegue al hospital? En la sanidad pública, suele ser el equipo de guardia, mientras que en la privada es probable que sea el ginecólogo habitual.
- Acompañamiento: ¿Estará acompañada en todo momento desde el ingreso? ¿Puede un acompañante asistir al parto, incluso en caso de cesárea (salvo complicación grave)?
- Libertad de movimiento: ¿Se permite a la mujer moverse con libertad y elegir la postura que desee durante la dilatación si el parto transcurre con normalidad? ¿Disponen de bañera para dilatar en el agua?
- Explicación de intervenciones: ¿Se explicarán a la mujer todas las intervenciones que se le vayan a realizar?
- Estadísticas del centro: ¿Qué porcentaje de partos naturales, episiotomías y cesáreas realiza el centro? Aunque la OMS recomienda que el índice de cesáreas no supere el 16% y las episiotomías el 15-20%, este dato es relativo y debe valorarse en función del perfil de las pacientes, ya que la edad de la maternidad en países desarrollados, como España, es cada vez más tardía.
- Personal y recursos para alto riesgo: ¿Dispone de personal experto en partos de alto riesgo e infraestructuras de apoyo para bebés prematuros? Es fundamental saber si el centro cuenta con una Unidad de Cuidados Intensivos (materna y neonatal) y personal especializado.
- "Piel con piel" y alojamiento conjunto: ¿Ofrece el contacto «piel con piel» y permite tener al bebé las 24 horas en la habitación? La mayoría de los hospitales son «Amigos de los Niños», distintivo de la OMS y UNICEF que fomenta estas prácticas para facilitar la lactancia y el vínculo.
- Apoyo a la lactancia materna: ¿Es un centro pro-lactancia materna? ¿Cuenta con personal de apoyo y asesoramiento en caso de problemas?
- Hospital Universitario: Tener en cuenta si es un Hospital Universitario, donde en ocasiones se puede ser "objeto de estudio" por parte de estudiantes sin el conocimiento o consentimiento explícito, lo que puede afectar la intimidad.
En la Comunidad Valenciana en 2010, mientras la tasa de cesáreas en la sanidad pública comenzaba un leve descenso, en la privada continuaba en alza. Es un dato a considerar, aunque la información a nivel nacional sobre la sanidad privada es más escasa.