En el imaginario colectivo, la palabra cóctel remite a una preparación más sofisticada, ingredientes un pelo extravagantes, una aceituna (o una guinda) rematando el brebaje y las manos rápidas del barman oficiando semejante ritual, tal como se veía a Tom Cruise en la película homónima. A diferencia del "cubata" de toda la vida, un cóctel exige una inquietud mayor tanto entre quienes lo sirven como quienes lo disfrutan. Se trata de una apuesta por huir del estereotipo, una vuelta al recetario antiguo, una pretensión tal vez pedante, pero que tiene su punto. Desde luego, en este universo del cóctel no se incluye al gin tonic de siempre, por más tonterías que ahora se hayan puesto de moda y que, como todas las modas, acabarán pasando de largo, como las mezclas tan extemporáneas y complicadillas que a veces incluyen hasta ¡cachos de pepino en la copa!
La estética que reclama el mundo del cóctel tiene cierto encanto, anticuado pero con magia, porque nos habla de otro tiempo. Es ciertamente común encontrar hoy en las cartas de los garitos fetén de Nueva York, por ejemplo, la moda del gin tonic. Sin embargo, más allá de la moda o el cliché, las coctelerías de verdad, las que se consideran "fetén" o excelentes, son aquellos locales donde el barman no solo sirve una bebida, sino que se interesa por el día del cliente, su estado de ánimo, y con un par de preguntas más, le dará el cóctel que necesita. Bares que pongan copas hay muchos, pero coctelerías que valgan la pena se cuentan con los dedos de la mano.

Coctelerías Destacadas en Madrid
Madrid cuenta con una vibrante escena de coctelerías que ofrecen experiencias únicas y de alta calidad. A continuación, se presentan algunas de las más representativas, que bien podrían considerarse "fetén".
Varsovia
Esta coctelería, ubicada en la zona de Bilbao, tiene uno de los ambientes más desenfadados. Es una de esas coctelerías en Madrid donde lo mismo suena Joy Division, AC/DC o Camarón. En los años 80 lo frecuentaban escritores y artistas, y ahora lo hacen los malasañeros de corazón después de su reapertura hace poco más de un año. La hora del vermú tampoco se les da nada mal, sobre todo la de alargarla hasta que cae el sol.
Garra Bar
Que Madrid tiene una de las ofertas hoteleras más selectas de España no es ninguna sorpresa. Sin embargo, son pocos los hoteles que tienen una coctelería en su vestíbulo con el estilazo que tiene Garra Bar. Alojado en la conocida anteriormente como Torre de Madrid, en la Plaza de España, tiene un aire retro único. Esta coctelería sería una de las favoritas del Gran Gatsby y, con el arte de su barman, seguro que también lo será para ti.

Macera
Este local es un rara avis dentro del mundo del ocio de la capital. Es Narciso, su dueño, quien a partir de rones, ginebras o whiskies de calidad crea sus propios destilados. Su dilatada experiencia detrás de las barras de hoteles de lujo hace que cada copa sea única. Incluso imparte talleres para que aprendas a destilar tus propias bebidas en casa. Casi siempre está lleno y es uno de los lugares de más marcha de Malasaña.

NuBel
Decir que es el bar o restaurante de museo más espectacular del mundo es quedarse corto. Dentro del espacio creado por Jean Nouvel en el Museo Reina Sofía, sus más de 1.000 metros cuadrados celebran algunas de las más aclamadas sesiones de DJ de los domingos en la capital. Si no te gusta el "follón" y quieres saborear tu copa, es recomendable ir un día fuera del fin de semana; así, tendrás a Joel Jamal (Campeón de España de Coctelería) para ti solo, lo cual es un verdadero lujo.

Bárbara Ann
En Madrid, hay un local donde se unen el rock & roll, lo kitschy y la mejor coctelería americana. Con neones en un ambiente oscuro, es perfecto para las primeras o las últimas copas; su ubicación en Alonso Martínez es ideal. También tienen algo de comida informal y muy elaborada. Es, en definitiva, el sitio fetén para tener una cita con ostras y cócteles. No es rara la noche que los clientes se vienen arriba con los temazos musicales que ponen, haciendo que el ambiente sea de todo menos tranquilo.

Hemingway Coctelería
Esta es una coctelería clandestina ubicada en el Hotel NH Collection Suecia. No es "postureo", la entrada no está señalada por ningún lado; la puerta de acceso se encuentra en los baños del restaurante Casa Suecia. Es un espacio que tiene la barra donde Ernest Hemingway se tomaba las copas cuando venía a Madrid. Sus más de 300 referencias de destilados aseguran que, sea cual sea tu cóctel favorito (el Old Fashioned, el Spicy Amber, el Clover Club, etc.), lo podrás beber aquí. Después, para tomar el aire, se puede subir a la terraza del hotel, una de las mejores vistas de todo Madrid.

Del Diego
Este es un sitio con clase, creado por el camarero favorito de Luis Buñuel cuando iba al Museo Chicote. Es toda una institución en el mundo de la noche. Aquí no hay "postureo", solo buenos cócteles servidos por camareros de toda la vida con camisa y corbata. Entre todo el ambiente de la zona de Gran Vía, este local, galardonado con varios premios tanto de arquitectura como de coctelería, es un imperdible para todo aquel que se precie de ser un bon vivant castizo.
José Alfredo
Tan castizo como comerse un bocata de calamares o dar un paseo por las barcas del Parque del Retiro. En este caso, se trata de beber un cóctel clásico americano escuchando temas atemporales de la música negra. Este lugar cuenta con clientela fiel y te tratarán como uno más. Los sofás del fondo han visto mucho.

Si, en lugar de ir de copas, lo que buscas es un buen cóctel hecho con tiempo y con mimo, estas son algunas de las coctelerías de Madrid donde la calidad y la experiencia son la prioridad. Siempre hay un local nuevo por descubrir, pero estos son los que definen la excelencia en la coctelería madrileña.