El término “cólico del lactante” no hace referencia a una patología médica en sí misma, sino que se trata de una definición clínica para un estado específico del bebé. Se caracteriza por episodios de llanto intenso de al menos 3 horas al día, durante 3 días a la semana, que suelen iniciarse entre las 2 y 3 semanas de vida y prolongarse hasta los 3 o 4 meses en un lactante que, por lo demás, se considera “sano”. Dado que el hecho de que un bebé llore de forma recurrente puede deberse a múltiples causas, lo primero es siempre comprobar que el lactante no presenta ninguna enfermedad subyacente.

Causas y origen de las tensiones en el bebé
Muchas veces, el origen de estas molestias puede estar vinculado a tensiones en los tejidos del bebé, tales como fascias, músculos, ligamentos o nervios. Asimismo, el malestar puede derivar de restricciones o la ausencia de movilidad en algunas articulaciones del cuerpo, incluyendo las suturas craneales, las cuales suelen producirse durante el proceso del embarazo o el momento del parto.
Abordaje mediante fisioterapia y osteopatía
La base del tratamiento para aliviar este estado se fundamenta en la fisioterapia y la osteopatía pediátrica. La aplicación de estas terapias ayuda a relajar la tensión abdominal y favorece la expulsión de gases, lo que alivia al paciente y consigue la desaparición del llanto derivado de estas causas.
El terapeuta especializado se encarga de localizar posibles desajustes que, en condiciones normales, suelen pasar desapercibidos. Para corregirlos, aplica con sus manos técnicas muy suaves y delicadas sobre áreas clave como la cabeza, la columna vertebral y la barriga del bebé.

Momentos clave para el tratamiento
Lo ideal es aplicar el tratamiento durante los 6 primeros meses de vida. Es precisamente en este periodo cuando las técnicas son más efectivas, gracias al gran potencial de adaptación y corrección presente en el bebé, lo que permite obtener resultados mejores y mucho más rápidos.
Servicios especializados en Almería
La Clínica Bretones Fernández destaca como uno de los pocos centros en Almería que cuenta con un equipo de fisioterapeutas especializados en esta materia. Esta especialización permite tratar al bebé de forma profesional, segura y eficaz, garantizando un abordaje adecuado a las necesidades específicas de cada paciente pediátrico.