Amamantar es un momento único que refuerza el vínculo entre la madre y el bebé, pero también puede ser un reto encontrar la postura correcta que sea cómoda para ambos. Una buena posición no solo asegura que el bebé se alimente adecuadamente, sino que también ayuda a la madre a evitar tensiones musculares y molestias.
Muchísimos problemas de lactancia pueden solucionarse mejorando el agarre del bebé al pecho y la posición en la que amamantamos.

Preparación para la Lactancia
Las dificultades para amamantar a un bebé son comunes durante el primer mes o los primeros dos meses. Antes de dar a luz, puede buscar una clase de lactancia. Además, es importante hablar con su equipo de atención médica si le han hecho una cirugía en las mamas, como una cirugía de reducción mamaria, ya que esto puede limitar la cantidad de leche que producen las mamas. Si se ha realizado una cirugía en las mamas o tiene alguna duda, puede planificar obtener apoyo adicional mientras comienza a amamantar.
Luego de la llegada del bebé, si siente dolor al amamantar o si le preocupa su producción de leche, hable con su equipo de atención médica. Una consultora para la lactancia, que es una experta en lactancia materna, podría ayudarle. También puede pedirle información sobre un grupo de apoyo a su equipo de atención médica, o el equipo podría ayudarle a encontrar un consejero par, que es una persona que ya ha amamantado y podría ayudar.
La Posición de Cuna Cruzada
La posición de cuna cruzada es una variación de la posición de cuna tradicional, pero con un nivel adicional de control sobre la cabeza del bebé. Esta postura es especialmente útil para los recién nacidos o para aquellos momentos en los que el agarre no es óptimo.
¿Cómo realizar la Cuna Cruzada?
En la posición de cuna cruzada, el abdomen de su bebé reposa sobre el suyo. La madre sostiene al bebé con el brazo opuesto al pecho que está utilizando, lo que permite guiar la cabeza del bebé hacia el pezón con mayor precisión.
Para llevarla a cabo, es importante seguir estos pasos:
- Cuando tu bebé muestre las primeras señales de hambre, es decir, cuando comience a despertarse, gire la cabecita, se chupe los puñitos, etc., no dudes en empezar la toma.
- Coloca la cabeza de tu bebé en tu antebrazo en la zona de la muñeca, de manera que la mano del pecho que le das te quede en su espalda y no en su culete.
- El cuerpo del bebé debe estar en estrecho contacto con el tuyo y su cuerpo tiene que quedar alineado: de manera que puedas dibujar una línea recta imaginaria que vaya de su oreja, pasando por su hombro y llegando a su cadera.
- No coloques el pecho a la altura de su boca. Intenta que el pezón siga a la altura de su nariz, dirigido a su paladar, con la cabeza colocada frente al pecho con el pezón a la altura del labio superior-nariz.
- Una mano sostiene la base de la cabeza del bebé para dar control mientras acerca a su bebé al seno para que se prenda. En ese momento, la mano que tienes en la espalda, debe hacer presión sobre la espalda de tu bebé para acercarlo a tu pecho.
- Sentarse en una silla con un buen respaldo y utilizar una almohada para lactancia ayuda a mantener la postura sin generar tensión en los hombros o la espalda.
Y recuerda, estáis practicando. Si te duele o te molesta, no dudes en sacar el pezón y la areola de la boquita del bebé, usando tu dedo meñique para romper el vacío, y volver a empezar.
5 posturas para dar el pecho
Técnicas adicionales para un agarre profundo
- El afianzamiento espontáneo (o agarre espontáneo): Consiste en colocar a tu bebé sobre ti, con el pezón a la altura de la nariz y el mentón apoyado en el pecho. El bebé echará la cabeza hacia atrás para buscar el pezón y abrirá la boca. Es normal que necesite varios intentos antes de conseguir agarrar espontáneamente el pezón. Dale tiempo y no te precipites a introducírselo en su boca. Sólo será necesario ayudarle si tiene dificultades.
- Técnica del sándwich: Para facilitar el agarre profundo hay que dar al pecho la forma ovalada de la boca del bebé. Para ello se colocan los dedos de la mano sobre el pecho, en forma de C, en el mismo sentido que los labios del bebé (en paralelo a ellos) y se presiona ligeramente.
Otras Posturas de Lactancia Sentada
Aunque la cuna cruzada es muy efectiva, existen otras posturas que pueden adaptarse mejor a las necesidades de la madre y el bebé:
La Postura de Cuna Clásica
La postura de cuna es la más clásica y utilizada por las madres, especialmente cuando ya tienen experiencia en la lactancia. Consiste en sostener al bebé de lado, con su cabeza apoyada en el pliegue del brazo de la madre, mientras su cuerpo queda alineado con el de ella. Para llevarla a cabo de manera cómoda, es importante sentarse en un sillón o silla con respaldo firme y utilizar un cojín de lactancia para sostener al bebé a la altura adecuada. Esto no solo evita tensiones en los brazos, sino que también asegura que el bebé tenga un buen agarre.
La Postura Balón de Rugby
También conocida como posición de fútbol americano, es perfecta para madres que tienen mellizos, ya que permite amamantar a dos bebés al mismo tiempo. También es una opción recomendada para mujeres con pechos grandes o que han tenido cesárea, ya que evita la presión sobre el abdomen. En esta postura, el bebé se coloca bajo el brazo de la madre, con sus piernas apuntando hacia atrás, mientras su cabeza queda cerca del pecho. Utilizar un cojín de lactancia o un soporte adicional es clave para mantener al bebé en la posición correcta.
La Postura de Caballito
Es una opción poco conocida pero extremadamente práctica para bebés más grandes o con problemas de reflujo. En esta posición, el bebé se sienta a horcajadas sobre el muslo de la madre, con su espalda apoyada en su pecho, mientras se alimenta. Esta postura ayuda a mantener al bebé en una posición vertical, lo que puede aliviar problemas de gases o regurgitación. Para mayor comodidad, es recomendable sentarse en una silla firme y colocar una almohada detrás de la espalda.
Posición de "Dancer"
Con una mano se sujeta al bebé por el cuello y los hombros y con la otra se sujeta el pecho “en bandeja”, así como la barbilla y mandíbula del bebé mientras mama. Para ello, sujeta tu pecho con la palma de la mano y con los dedos corazón, anular y meñique.

Consejos Generales para una Lactancia Exitosa
Independientemente de la postura que elijas, hay ciertos aspectos que debes tener en cuenta para asegurar una lactancia cómoda y sin complicaciones. Es fundamental cuidar la postura de la madre, manteniendo la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Utilizar cojines de lactancia puede marcar una gran diferencia, ya que ayudan a elevar al bebé a la altura del pecho, reduciendo la presión en los brazos y los hombros.
Conocer las posturas para dar el pecho en la lactancia puede ser un proceso desafiante, especialmente para madres primerizas. Contar con el apoyo de un profesional, como un consultor de lactancia, puede ser de gran ayuda para resolver problemas comunes y aprender técnicas efectivas. Además, el respaldo emocional de familiares y amigos también juega un papel crucial en el éxito de la lactancia. Para más información sobre lactancia materna, consulta recursos confiables como la página de la Asociación Española de Pediatría.