Practicar el colecho es una opción cada vez más extendida en Occidente, inspirada en la “crianza con apego” que busca fortalecer el lazo emocional entre padres e hijos. Aunque en muchos países es una práctica natural, en España, Italia o Alemania su adopción ha sido más reciente. Ante las dudas sobre cómo realizarlo de forma segura, el uso de una cuna de colecho (o cuna sidecar) se ha consolidado como la alternativa más recomendada por los especialistas.

¿Por qué elegir una cuna de colecho frente a compartir cama?
Aunque compartir la misma cama ofrece cercanía y calor, implica riesgos de asfixia, aplastamiento accidental o caídas si no se toman precauciones extremas. Las cunas de colecho ofrecen una solución intermedia:
- Seguridad: Según la Asociación Española de Pediatría (AEP), dormir en una cuna propia, pero cerca de los padres, reduce el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) en más de un 50%.
- Proximidad: El bebé duerme en su propio colchón, evitando los peligros de los colchones de adulto.
- Facilidad en la lactancia: Al retirar un lateral, la madre puede atender al bebé directamente sin levantarse.
- Regulación fisiológica: La proximidad ayuda a estabilizar la temperatura, el ritmo cardíaco y la respiración del bebé.
Configuración y altura: la clave del colecho seguro
Para instalar correctamente una cuna de colecho, la altura del somier es el factor más crítico. El objetivo es que el colchón del bebé quede alineado o ligeramente por debajo del colchón de la cama de matrimonio.
Pasos para una instalación segura:
- Ajuste de altura: Elige la posición del somier que deje la cuna lo más igualada posible a tu cama. Importante: Por seguridad, el colchón del bebé debe estar siempre un poco más bajo que el de los padres para evitar que el niño ruede hacia la cama grande.
- Anclaje: Utiliza el kit de colecho con cintas que se pasan por debajo del colchón o se fijan al somier de la cama.
- Estabilidad: Tensa bien las cintas para asegurar que no existan huecos entre ambos colchones.
- Bloqueo: Si la cuna tiene ruedas, asegúrate de utilizar los frenos tras realizar el montaje.

Tipos de cunas y versatilidad
Existen diferentes modelos según la duración y el uso deseado. Es importante diferenciar entre opciones para recién nacidos y cunas evolutivas:
| Tipo | Medidas aproximadas | Uso principal |
|---|---|---|
| Minicuna | 50x80 cm | Primeros 6 meses |
| Cuna estándar | 60x120 cm | Hasta los 3 años |
| Cuna evolutiva | 70x140 cm | Hasta los 5-8 años (convertible) |
Las cunas evolutivas (como los modelos 5 en 1) son una excelente inversión, ya que pueden transformarse posteriormente en sofá, escritorio o camita infantil, prolongando su vida útil considerablemente.
Dudas frecuentes
¿Se puede mover la cuna de una habitación a otra?
Aunque es posible, las cunas colecho están diseñadas para ofrecer una seguridad máxima, por lo que no se recomienda el montaje y desmontaje diario. Si necesitas movilidad, opta por modelos con ruedas con banda de goma que no rayen el suelo.
¿Qué pasa si mi cama es un canapé?
Es totalmente compatible. Solo debes asegurar que el sistema de anclaje (cintas) pase correctamente por debajo del colchón o se enganche a la estructura, priorizando siempre que el colchón del bebé quede a una altura ligeramente inferior.
¿Hasta cuándo practicar el colecho?
Generalmente se recomienda hasta los 3 años, aunque algunos expertos sugieren ampliarlo hasta los 5. El proceso debe ser progresivo hasta que el niño se adapte a dormir solo en su propia habitación.