La semana 28 de gestación marca el inicio del tercer trimestre y el final del séptimo mes de embarazo. Es una etapa crucial donde el desarrollo fetal alcanza un grado de madurez que, ante un posible nacimiento prematuro, ofrece altas tasas de supervivencia, especialmente en centros hospitalarios con unidades de neonatología avanzadas.

Desarrollo del bebé en la semana 28
En este periodo, el bebé tiene aproximadamente el tamaño de una berenjena, midiendo en promedio entre 25 y 38 cm (desde la coronilla a los pies) y pesando alrededor de 1.000 a 1.050 gramos. A medida que el feto acumula grasa subcutánea, su piel, antes arrugada, comienza a estirarse, dándole un aspecto más redondeado y parecido al de un recién nacido.
Cambios fisiológicos y sensoriales
- Maduración pulmonar: Los pulmones están casi desarrollados, aunque la producción de surfactante -sustancia vital para evitar el colapso pulmonar- continúa siendo un factor crítico.
- Sistema nervioso: El cerebro sigue desarrollando pliegues y surcos. El feto ya es capaz de identificar la voz materna y reaccionar a la luz y al ruido.
- Sentidos: Sus ojos se abren, las pestañas están presentes y el bebé puede parpadear en respuesta a la luz que se filtra a través del útero.

Cambios y síntomas en la madre
El útero continúa expandiéndose, alcanzando una altura de entre 23 y 27 cm, lo que ejerce presión sobre otros órganos. Es común experimentar molestias como dolor de espalda, acidez estomacal, hemorroides y una mayor necesidad de orinar debido a la presión sobre la vejiga.
Gestión del insomnio y el descanso
El insomnio gestacional es frecuente en esta fase, agravado por los movimientos fetales y cambios hormonales. Se recomienda:
- Dormir de costado (preferiblemente sobre el lado izquierdo) para evitar la compresión de la vena cava.
- Evitar cenas copiosas para reducir la acidez.
- Realizar paseos suaves durante el día para mejorar la circulación y reducir la hinchazón en pies y tobillos.
Controles médicos y pruebas esenciales
Durante la semana 28, el seguimiento médico se intensifica. Es el momento indicado para realizar pruebas de control prenatal fundamentales:
- Vacuna Anti-D: Obligatoria para mujeres con factor Rh negativo para prevenir la isoinmunización.
- Prueba de glucosa: Se analiza el riesgo de diabetes gestacional, que puede aparecer por la alteración en los niveles de azúcar en sangre.
- Control ecográfico: Permite supervisar el crecimiento fetal y la posición del bebé (cabeza abajo o de nalgas).

Consejos prácticos para el bienestar
La actividad física moderada, como caminar diariamente, ayuda a mejorar la circulación. Asimismo, los ejercicios de Kegel son altamente recomendados para fortalecer el suelo pélvico, la estructura muscular que sostiene el útero, la vejiga y el recto, previniendo la incontinencia urinaria.
Es un momento ideal para comenzar a monitorear los movimientos fetales, lo cual ayuda a crear un vínculo con el bebé y permite conocer su patrón de actividad habitual. Ante cualquier síntoma inusual, como sangrado, es imperativo consultar al médico de inmediato para descartar complicaciones como placenta previa o insuficiencia cervical.