Impacto de los Tratamientos Oncológicos en la Fertilidad Femenina: Estadísticas y Opciones de Preservación

Los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia y la radioterapia, son fundamentales para combatir el cáncer, pero pueden tener efectos secundarios significativos en la fertilidad de hombres y mujeres. Estos tratamientos, diseñados para eliminar células de rápida división, no solo atacan a las células cancerosas, sino también a las células sanas involucradas en la reproducción, como los óvulos y los espermatozoides. La consecuencia directa es una potencial disminución de la fertilidad o incluso infertilidad permanente.

Efectos de la Quimioterapia y Radioterapia en la Fertilidad Femenina

En las mujeres, los tratamientos oncológicos pueden afectar la reserva ovárica, es decir, la cantidad y calidad de óvulos disponibles en los ovarios. Esto puede llevar a una menopausia temprana o fallo ovárico precoz.

Los medicamentos quimioterapéuticos, en particular los agentes alquilantes, son conocidos por su alta capacidad para dañar los folículos ováricos. En mujeres, estos fármacos pueden afectar gravemente la reserva ovárica, reduciendo tanto el número como la calidad de los óvulos. Los análogos de platino también pueden tener un impacto, aunque su riesgo de infertilidad permanente es menor que el de los agentes alquilantes. Los antimetabolitos y los antibióticos antitumorales tienden a tener un efecto menos severo en la fertilidad femenina en comparación con los agentes alquilantes y los análogos de platino.

La radioterapia, especialmente cuando se dirige a la zona pélvica, puede ser particularmente dañina para los ovarios. Una dosis de radiación de 2 Gy puede ser suficiente para destruir el 50% de los folículos primordiales. La radioterapia dirigida al útero también puede causar daño, dificultando la implantación del embrión o el desarrollo del feto durante el embarazo.

En general, la edad de la paciente es un factor crucial. Las mujeres jóvenes poseen una reserva ovárica más grande y saludable, lo que aumenta su probabilidad de recuperar la función ovárica después del tratamiento. El riesgo de fallo ovárico precoz es significativamente mayor en mujeres tratadas durante la adolescencia, y se multiplica si el tratamiento se administra entre los 21 y 35 años.

La dosis acumulada y la duración del tratamiento también influyen. Dosis más bajas y tratamientos más cortos tienden a causar menos daño. Tras la quimioterapia, algunas mujeres experimentan una reanudación del ciclo menstrual en unos meses, mientras que otras pueden tardar más tiempo o no reanudarlo en absoluto. Es importante destacar que las mujeres que han recibido quimioterapia o radioterapia pélvica presentan un riesgo de menopausia repentina y precoz, incluso después de haber retomado sus ciclos menstruales.

Gráfico comparativo de la probabilidad de fallo ovárico precoz según la edad de la paciente al recibir tratamiento oncológico.

Efectos en la Fertilidad Masculina

En los hombres, los tratamientos oncológicos pueden alterar la función testicular, provocando una disminución o pérdida en la producción de espermatozoides. Esto puede afectar tanto al número de espermatozoides como a su movilidad. También puede presentarse alguna alteración hormonal, un descenso en la cantidad de testosterona y alteraciones genéticas que afecten la integridad del ADN de los espermatozoides.

Los medicamentos quimioterapéuticos pueden dañar las células espermáticas, lo que puede llevar a una disminución de la fertilidad o infertilidad permanente. Los agentes alquilantes, por su capacidad para dañar células de rápida división, tienen un alto potencial para dañar las células madre de los espermatozoides, provocando una disminución drástica o incluso la detención total de la producción de esperma.

La edad del paciente también juega un papel: los hombres jóvenes tienen una mayor probabilidad de recuperar la producción de esperma después del tratamiento, gracias a la mayor capacidad regenerativa de sus células madre espermatogonias.

Preservación de la Fertilidad: Opciones y Técnicas

La medicina reproductiva ofrece diversas herramientas para prevenir o superar la infertilidad después del cáncer. La preservación de la fertilidad es un aspecto crucial a considerar desde el momento del diagnóstico, antes de iniciar el tratamiento oncológico.

Técnicas para Mujeres

  • Vitrificación de ovocitos (congelación de óvulos): Es la técnica principal y de elección para la preservación de la fertilidad femenina. Consiste en la estimulación ovárica para obtener óvulos, que luego se vitrifican (congelan rápidamente). Estos óvulos pueden ser fecundados posteriormente mediante Fecundación In Vitro (FIV) una vez superada la enfermedad. Se pueden utilizar protocolos de estimulación de inicio aleatorio complementados con medicamentos que limitan la exposición al estrógeno, dirigidos a mujeres con y sin pareja.
  • Criopreservación de embriones: Esta técnica requiere la existencia de pareja. Tras la estimulación de la ovulación, se extraen los óvulos, se fertilizan y los embriones resultantes se vitrifican. Una vez superada la enfermedad, los embriones se desvitrifican y se transfieren al útero.
  • Congelación de tejido ovárico: Considerada una técnica experimental, se recurre a ella cuando la vitrificación no es posible por falta de tiempo, por contraindicación de la estimulación ovárica en cánceres hormono-dependientes, o en niñas prepúberes. Se congela la corteza ovárica para su posterior reimplantación.
  • Maduración in vitro de ovocitos: Consiste en la recogida de óvulos inmaduros del ovario y su posterior maduración en el laboratorio.
  • Supresión ovárica: Método experimental que utiliza hormonas agonistas de la GnRH para detener temporalmente el funcionamiento de los ovarios.
  • Transposición ovárica (Pexia ovárica): Procedimiento quirúrgico para cambiar la posición de los ovarios y fijarlos en otro lugar, protegiéndolos así de la radioterapia en la zona pélvica. Actualmente se considera experimental.
Ilustración del proceso de vitrificación de ovocitos.

Técnicas para Hombres

  • Criopreservación de semen: Es la opción más sencilla, económica y eficaz para los hombres. Consiste en la congelación de muestras de semen obtenidas antes de iniciar el tratamiento oncológico. Si la calidad seminal es buena, podría incluso intentarse el embarazo con inseminación artificial.
  • Criopreservación de tejido testicular: Método aún en investigación, consiste en la extracción, congelación y almacenamiento de tejido testicular para su uso futuro. Es la única opción para niños que no han alcanzado la pubertad.

Factores que Influyen en la Fertilidad y Consideraciones Adicionales

Varios factores pueden influir en cómo los tratamientos oncológicos afectan la fertilidad:

  • Tipo de cáncer y sus tratamientos: Algunos tipos de cáncer y tratamientos son más gonadotóxicos que otros.
  • Edad del paciente: Las mujeres y hombres jóvenes tienen mayor probabilidad de recuperación.
  • Dosis y duración del tratamiento: Dosis acumuladas más altas y tratamientos más prolongados suelen causar mayor daño.
  • Estado de la fertilidad previo al tratamiento: Las condiciones de fertilidad preexistentes pueden influir en el resultado.

Es fundamental que los pacientes oncológicos hablen con su equipo médico sobre los posibles efectos en su fertilidad y las opciones de preservación disponibles antes de comenzar cualquier tratamiento. La colaboración entre oncólogos y especialistas en reproducción asistida es clave para ofrecer una atención integral.

Preservación de la fertilidad en pacientes oncológicos - Dra. Verónica Legidos

Aunque la curación del cáncer es el objetivo principal, la medicina reproductiva actual ofrece herramientas valiosas para que los pacientes puedan planificar su futuro y la posibilidad de tener descendencia después de superar la enfermedad.

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